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viernes, 6 de octubre de 2023

Escudos en la lámpara votiva del Uruguay en la Basílica de Nuestra Señora de Luján

En el sitio oficial de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján aparece la información que abajo transcribimos, referida a la lámpara votiva "de los uruguayos" en la Basílica de Nuestra Señora de Luján. 

Se trata de la descripción de la luminaria, que en el original no incluye imágenes; nosotros le agregamos fotos que tomamos en marzo de este año. Por supuesto, el interés principal de compartir aquí esta información radica en los escudos que adornan la lámpara.


La lámpara votiva que los uruguayos dejaron en Luján puede admirarse en la actualidad colgada del techo, entre el altar mayor de la Basílica y el crucero oeste de la misma, poco antes de subir al Camarín de la Virgen, por la nave derecha. El constructor de esta verdadera “joya” es el notable artista uruguayo Felipe Moreau, premiado en su tiempo por numerosas obras de finísima confección.

Escudo de la República Oriental del Uruguay

Escudo de la República Oriental del Uruguay


El cuerpo principal está suspendido por cuatro brazos en forma de palmas, que penden, a su vez, de un balancín por cuatro cadenas. Del centro del cuerpo principal, entre las cuatro cadenas, surge un farol de 70 cms. de altura, con ocho cristales biselados y timbrado con una llama de oro, detalle artístico notable. La altura de toda la lámpara desde el asa móvil que remata abajo el cuerpo principal, hasta el balancín, es de 3,25 metros; la circunferencia del cuerpo principal es en lo más ancho de 5,10 metros; la distancia de brazo a brazo de 1,70 metros; las cadenas miden 1,20 metros cada una.


Escudos de monseñor Vera, de monseñor Yéregui y de monseñor Soler


Escudos de monseñor Vera y de monseñor Yéregui

Los materiales empleados son plata, oro y piedras preciosas, casi exclusivamente. El cuerpo principal forma ocho octavos, en cada  uno de los cuales hay un escudo de labor finísima. Los escudos están en este orden: Nacional, Unión Católica del Uruguay, de monseñor Vera (primer obispo de Montevideo), de monseñor Yéregui (segundo obispo), de León XIII, monograma de la Virgen, reproducción de la catedral de Montevideo y de monseñor Soler (tercer obispo).

Escudo de la Unión Católica del Uruguay

Escudo de la Unión Católica del Uruguay

El esmalte de los escudos es fínísimo; y el repujado y afiligranado de los metales de una delicadeza notable. Esta parte principal de la lámpara tiene una orla de plata en la cual se lee esta inscripción: ¡María de Luján! Así como esta lámpara votiva brillará perennemente en tu presencia, que nuestros corazones brillen siempre por su fe y tu amor. Esta dedicatoria está firmada por el obispo diocesano, Mariano Soler.

Escudo del papa León XIII

Publicamos esta entrada en la semana de la Peregrinación Juvenil a Luján y en la víspera de la fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

miércoles, 8 de mayo de 2019

"La peregrinación al santuario de Luján al recrudecer el conflicto argentino-chileno"

El título de esta entrada es parte del título de una nota de  Juan Guillermo Durán aparecida en el número XXXI (correspondiente a los años 2015-2017) de Archivum, publicación de la Junta de Historia Eclesiástica Argentina.  El título completo es «La amenaza de la guerra. La peregrinación al Santuario de Luján al recrudecer el conflicto argentino-chileno (1895). Dos sacerdotes hermanados por la misma causa: Jorge María Salvaire y Ramón Ángel Jara».

El resumen o "abstract" del artículo dice: 
El autor trata, en el contexto de las discusiones sobre la delimitación precisa de la frontera argentino-chilena, el estallido de un conflicto armado entre ambas naciones en el año 1895; y los esfuerzos diplomáticos que desplegaron mancomunadamente los arzobispos de Buenos Aires, Uladislao Castellanos, y el de Santiago de Chile, Mariano Casanova, para evitarlo. Iniciativa a la que se sumaron los sacerdotes Jorge María Salvaire, por entonces Capellán del Santuario de Ntra. Sra. de Luján, y Ramón Ángel Jara, canónigo chileno, organizando la gran Peregrinación Sudamericana por la Paz a la Basílica de Luján (por entonces en construcción) que providencialmente contribuyó a disipar, en momento tan crítico, la apelación al recurso bélico.
La nota hace varias referencias heráldicas, lo que lo convierte en objeto de interés para este Blog. 

En 1895 las tensiones limítrofes entre la Argentina y Chile habían recrudecido, y ambas naciones se encontraban en una carrera armamentista.   Como es lógico, la Iglesia -en los dos lados de la Cordillera- deseaba que no se quebrara la paz. 

El año anterior había quedado vacante la sede arquidiocesana de Buenos Aires, y en septiembre de 1895 el Papa León XIII designó  como Arzobispo a monseñor Uladislao Castellano, hasta entonces Auxiliar de Córdoba.  Como un primer y significativo gesto de fraternidad, Castellano «invitó al arzobispo de Santiago de Chile, monseñor Mariano Casanova, a cruzar la Cordillera para que procediera a imponerle en Buenos Aires el sagrado palio, insignia de su nueva dignidad. Éste, sumamente agradecido, aceptó la invitación, efectuándose la solemne ceremonia en la Iglesia Catedral, el domingo 24 de noviembre, en presencia de autoridades religiosas, civiles y militares, con posterior desfile y banquete oficial».  Las palabras del prelado chileno conmovieron «a todos los presentes, especialmente al momento de referirse a la paz que él anunciaba (...) por cuya consecución los dos arzobispos estaban dispuestos a ofrecer hasta sus propias vidas».

Escudo episcopal de monseñor Mariano Casanova en la cripta de la Catedral de Santiago de Chile

Pero el propósito del flamante Arzobispo de Buenos Aires iba más allá. Tuvo además la iniciativa de «asociar al arzobispo chileno y a su comitiva a la inminente peregrinación arquidiocesana, entre cuyas intenciones figuraba el poner a los pies de la Virgen de Luján la imperiosa necesidad de salvaguardar la paz entre ambos países, comprometida seriamente». La invitación se hizo extensiva a delegaciones del Uruguay (presidida por el Obispo de Montevideo) y del Paraguay, con lo cual la peregrinación en la práctica tomaba el carácter de sudamericana.


Entre las intenciones prioritarias que monseñor Castellano llevó a Luján figura, asimismo, poner los actos de su arzobispado bajo la protección de Ntra. Sra. de Luján, según lo expresó en su Primera Carta Pastoral, del 24 de noviembre de 1895. “Pongo mi gobierno bajo los auspicios de la Santísima Trinidad y de la Inmaculada Virgen María, a quien, bajo la advocación de Ntra. Sra. de Luján, honra esta arquidiócesis y todas las diócesis de las Repúblicas del Plata, como a su insigne Protectora. Su Sagrada Imagen es el emblema principal de mi escudo arzobispal, leyéndose al pié las palabras con que la Iglesia implora su maternal amparo: Sub tuum præsidiumConfiado en su patrocinio, trabajaré por propagar su culto y por fomentar la obra de su nuevo monumental Santuario. Allí iré, dice, en devota peregrinación el 1º de diciembre próximo acompañado de respetables prelados y sacerdotes y de numeroso pueblo; y el día 8 asistiré de nuevo, a solemnizar con mi primer pontifical de Arzobispo la gran fiesta de su Inmaculada Concepción” 
El 1° de diciembre tuvo lugar la peregrinación con gran concurso de fieles. La crónica que estamos comentando nos informa que en la decoración de las plazas y calles de Luján, y particularmente del santuario, se destacaban en varios lugares «los escudos de las cuatro nacionalidades presentes» y «de las catorce provincias argentinas», así como escudos pontificios.  


El Santuario de Luján rodeado de los escudos de las naciones del Plata
y de los escudos provinciales;
imagen publicada en este Blog el 9 de mayo de 2011

«En el presbiterio lucían los escudos de los romanos pontífices vinculados a la historia de Luján (Pío IX y León XIII), la de los metropolitanos chileno y argentino, de los prelados de Uruguay y Paraguay, de los cuatro sufragáneos argentinos y de los dos auxiliares de Buenos Aires».


Escudos de Pío IX y de León XIII
en un antiguo cuadro de la Virgen de Luján;
imagen publicada en nuestra entrada del 23 de julio de 2010

Cuando el Arzobispo de Buenos Aires estaba a las puertas del Santuario, «el P. Salvaire, al tiempo de ofrecer el agua bendita, dirigió al Metropolitano unas breves palabras de bienvenida; y haciendo alusión al escudo arzobispal y al lema del mismo, agregó: “Entrad, Señor, en este Santuario que es vuestro, y bajo el amparo de esta divina Señora que aquí se venera y es la gloria de vuestro escudo, os conceda el cielo felicidad y acierto en vuestro gobierno arzobispal”».

Después de la solemne misa celebrada en el templo, tuvo lugar un almuerzo en el que se destacó el brindis de monseñor Echagüe, uno de los oradores, quien llamó la atención «sobre el lema del escudo del Arzobispo chileno, Pax multa, y el del argentino, Sub tuum præsidium». El primero de los lemas corresponde al salmo 119 (118), versículo 165, cuyas primeras palabras dicen en latín: «Pax multa diligentibus legem tuam», es decir «Los que aman tu ley gozan de una gran paz» o «Mucha paz a los que aman tu ley».

Escudo episcopal de monseñor Casanova en la cripta de la Catedral de Santiago de Chile;
se lee al costado el lema episcopal «Mucha paz a los que aman tu ley»

Más tarde hizo uso de la palabra en el templo en construcción el presbítero chileno Ramón Jara, de destacada oratoria, quien en nombre de su pueblo ofreció una bandera de Chile para que quedara a los pies de la Virgen de Luján.

La oración común de ese día a los pies de María fue muchas veces evocada, más tarde, como causa providencial de que los pueblos argentino y chileno no hayan entrado nunca en guerra, pese a que las tensiones no terminaron e incluso en algún momento se intensificaron. A modo de ejemplo se señala en la nota que en 1898 monseñor Ramón Jara, ya en ese momento Obispo de Ancud, ante  la armada chilena en pleno,  recordó su visita a Luján como prenda de paz. Curiosamente ese mismo día (13 de noviembre de 1898) el Arzobispo de Buenos Aires encabezaba una nueva jornada de oración por la paz en Luján.  
De esta manera, sin proponérselo de antemano ni el arzobispo de Buenos Aires ni el obispo de Ancud, al mismo tiempo, en el mismo día (13 de noviembre) y a la misma hora (10 hs.), se expresaron, de uno y otra lado de los Andes, en el Santuario argentino y en la Bahía chilena de Ancud, idénticos sentimientos por la paz fraterna, bajo el recuerdo agradecido a Ntra. Sra. de Luján, en cuyo corazón maternal volvían a confiar ambos pueblos. Está de más decir que en ambos actos, sin previo acuerdo, sólo guiados por la mano de la Providencia, se encontraban unidos espiritualmente dos grandes devotos de la Virgen, dos grandes propulsores de la paz argentino-chilena y, en el fondo, dos grandes amigos: Salvaire y monseñor Jara.
Escudo episcopal de monseñor Ramón Jara,
Obispo de San Carlos de Ancud

A lo largo de la entrada hemos visto algunos de los escudos episcopales y pontificios aludidos en la nota.  Publicamos esta entrada en la Solemnidad de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la República Argentina y de las tres repúblicas del Plata.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Escudos argentinos en Luján


Hemos dedicado este mes, especialmente,  a manifestaciones de la Heráldica vinculadas de una u otra manera con la Basílica Nacional de Nuestra Señora de Luján. Cerramos hoy con popurrí de fotos de escudos argentinos (el Escudo Nacional o escudos provinciales) en el Santuario o en el museo subterráneo. Sobre todo en los vitrales, las fotos no son de alta calidad, pero los escudos se notan o al menos se adivinan...

La foto que abrió esta entrada muestra el escudo patrio y a sus lados los de Uruguay y Paraguay. La vemos de nuevo en plano más abierto:


En los collages que siguen, vemos diversos escudos argentinos.


Observemos con más detalle algunas fotos.

Escudos provinciales esmaltados en la base de la  imagen de la Virgen de Luján que recibió la coronación original:





Un estandarte (nótense también los escudos de Paraguay y Uruguay):




Escudos de la Nación y de las catorce provincias  históricas en un diploma que se entregaba a quienes colaboraban con la obra del Santuario:



Cerramos así este mes especialmente consagrado a la Virgen de Luján, en el 130° aniversario de su coronación.

sábado, 5 de octubre de 2013

Escudos al pie de la Virgen de Luján

Desde mediados de los años 70, el primer fin de semana de octubre está marcado en la Argentina por una de las manifestaciones de fe más impresionantes de nuestro país: la Peregrinación Juvenil a Luján.

Por eso he elegido para hoy una imagen de la Virgen de Luján, a cuyos pies pueden verse los escudos de las tres naciones del Plata que la veneran como común Patrona: Uruguay, Argentina y Paraguay:




En muchas versiones del escudo uruguayo el caballo del tercer campo es de sable y no de plata.  Esto se lee en el sitio oficial de la Embajada de la República Oriental en la Argentina:  "(...) En  el cuartel inferior izquierdo, un caballo suelto de color negro como símbolo de libertad, en fondo de plata". En el escudo argentino, por otra parte, llama la atención la inclusión de las ramas de laurel en el interior del campo.

Esta hermosa imagen de Nuestra Señora de Luján se halla en la Basílica del Santísimo Sacramento, y tomé la foto  en julio de 2011.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Escudos en la iglesia de Nuestra Señora de Luján Castrense

Hoy es la fiesta de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la República Argentina.  Por ello compartiremos dos  imágenes de la iglesia castrense que lleva su nombre, ubicada sobre la avenida Cabildo.

En la primera aparecen cuatro próceres: French, Belgrano, San Martín y Pueyrredón.  Es un vitral en el acceso principal a la iglesia.



Sobre  la entrada principal del templo hay un bonito mosaico que representa a la Virgen de Luján acompañada de dos ángeles, que le ofrecen la bandera argentina, un sable y una rama de laureles.


En ambas fotografías (tomadas a fines de 2010) puede verse el Escudo Nacional.

viernes, 25 de mayo de 2012

Veinticinco de Mayo




Hoy, 25 de mayo,  se cumplen 202 años de la Revolución de Mayo y de la instalación del Primer Gobierno Patrio. Es la fecha patria "por excelencia" de los argentinos. La honraremos mediante imágenes de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la República Argentina.  La imagen precedente fue tomada de la Red, pero las que siguen son fotos que tomé yo en febrero de 2011 en la iglesia Nuestra Señora del Carmelo de Buenos Aires

Pueden verse tres escudos nacionales: en el manto, en la medialuna a los pies de la Virgen (junto a los blasones de Uruguay y Paraguay) y en la peana que sostiene la imagen.



En este aniversario de la Patria, 
Nuestra Señora de Luján, 
Patrona de la Argentina, ¡ruega por nosotros!