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domingo, 30 de agosto de 2026

Escudo de monseñor Jorge López

El día de Pentecostés de 2019 nos ocupamos del escudo de monseñor Jorge Manuel López, a través de la versión que aparece en el libro "Obispos de la Argentina" de Batres.

Pero hemos encontrado el mismo escudo episcopal en el perfil en Facebook de Miguel González Azcoaga.

Jorge Manuel López nació en Rosario en 1918 y allí fue ordenado sacerdote en 1942. El 15 de agosto de 1968 fue ordenado obispo, y ejerció desde entonces como Auxiliar de Rosario. En 1972 fue promovido a Arzobispo de Corrientes. En 1983 fue trasladado como Arzobispo de Rosario, sede de la que tomó posesión el 18 de marzo. En 1993 elevó su renuncia por haber llegado a la edad canónica. Murió en diciembre de 2006. 



El escudo episcopal de monseñor López es un partido. 1° de gules, una cruz latina de oro superada de una paloma en vuelo, de plata. 2° de oro, una llama de fuego, de gules. Jefe de plata con  tres rosas heráldicas de gules.

Al timbre, galero arzobispal de sinople;  cruz arzobispal de oro acolada al escudo.


El lema episcopal es «Veritatis facientes in caritate». La frase está tomada de la Carta de San Pablo a los Efesios (4, 15): «Veritatem autem facientes in caritate crescamus in illum per omnia, qui est caput Christus»:  «Viviendo en la verdad y en el amor, crezcamos plenamente, unidos a Cristo. Él es la Cabeza».  Puede interpretarse como «Viviendo en la verdad y en el amor» o  como «Realizando la verdad en el amor».

Las tres rosas del jefe nos mueven a publicar esta entrada el día que, en la Argentina, está dedicado a Santa Rosa de Lima (aunque se halla impedido este año por caer en domingo).

martes, 25 de agosto de 2026

Escudo de monseñor Pedro Dionisio Tibiletti

La diócesis de San Luis fue erigida el 20 de abril de 1934 con la bula Nobilis Argentinae nationis del papa Pío XI. Pocas semanas después fue designado su primer obispo: monseñor Pedro Dionisio Tibiletti, hasta entonces Auxiliar de Corrientes.


Tibiletti había nacido en 1887. Había sido ordenado presbítero en 1910. En junio de 1929 había recibido la consagración episcopal con el Título in partibus de Euroea en Epiro y destinado, como dijimos, a Corrientes. 

Trasladado a San Luis como primer obispo diocesano, tomó posesión de la sede puntana en febrero de 1935. Ejerció el cargo hasta su muerte, acaecida en 1945.

La foto del escudo episcopal la hemos tomado de @lemurflag en Instagram. Es una foto capturada en la Catedral de San Luis.


El escudo de monseñor Tibiletti es cuartelado. Los campos están separados por una cruz griega "a todo trance". Si suponemos que el emblema fue confeccionado para su pontificado en San Luis, los cuarteles 1° (corona y cetro) y 2° (corona de espinas) se explican por el Patrono de la diócesis y de la provincia: San Luis,  Rey de Francia, cuya fiesta se celebra hoy. En tanto que el 4° parece representar el paisaje puntano imitando el escudo provincial. En el 3°, de plata, hay tres estrellas de azur puestas 2 y 1, que quizás encierren un significado mariano. Son sólo hipótesis, pues no tenemos información oficial sobre este escudo.

Lo trae también, en versión levemente distinta, el libro "Obispos de la Argentina"


En cuanto al lema, es poco frecuente: "Qui praest, in sollicitudine". Se trata de un fragmento del versículo 8 del capítulo 12 de la Carta a los Romanos: "El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud".  Transcribimos la frase en  su contexto (Rom 12, 6-8):

Habentes autem donationes secundum gratiam, quae data est nobis, differentes: sive prophetiam, secundum rationem fidei; sive ministerium, in ministrando; sive qui docet, in doctrina; sive qui exhortatur, in exhortando; qui tribuit, in simplicitate; qui praeest, in sollicitudine; qui miseretur, in hilaritate.

Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes. El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe. El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe. El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría. 

sábado, 22 de agosto de 2026

Escudo de monseñor Elmer Miani

La diócesis de Catamarca fue creada en 1910. Desde 1989 hasta 2014 su obispo fue monseñor Elmer Osmar Ramón Miani. Nacido en la provincia de Córdoba en 1933, Miani fue ordenado sacerdote en 1958 para esa misma arquidiócesis.

En 1983 el papa Juan Pablo II lo designó  Obispo Titular de Caeciri y Auxiliar de Córdoba; recibió la ordenación episcopal el 12 de diciembre de ese año. En 1989 fue trasladado como Obispo de Catamarca, sede de la que tomó posesión en marzo de 1990. Ejerció el cargo hasta 2007, año en que renunció. Falleció en 2014.


Su escudo episcopal muestra un paisaje montañoso de su color, como el de la provincia de Catamarca, y un ánfora típica de azur con guarda de gules en la parte inferior,  una M de gules y una flor de lis de oro, inequívoca referencia a la Virgen del Valle, Patrona de Catamarca. 

Escudo de la Virgen del Valle de Catamarca
(Museo de Arte Religioso de la Catedral de Catamarca) 
(foto propia)


El jefe está ocupado por una paloma exployada (inexplicablemente aparece aquí del mismo color que el campo), que representa al Espíritu Santo.

Del libro "Obispos de la Argentina"

La llamada "Cruz de los Quinientos Años" está acolada al escudo, acompañada de una mitra y un báculo.  Todo el escudo, incluso el galero y sus borlas, está pintado en tonos terrosos.




El lema es "Abrid las puertas al Redentor", frase pronunciada por Juan Pablo II en la misa en que dio inicio a su ministerio petrino el 22 de octubre de 1978, y título de la Bula con que convocó al Jubileo extraordinario de 1983 (año en que Miani fue nombrado obispo)


Tomamos todas las fotos en marzo de 2025 en el Museo de Arte Religioso que depende de la Catedral de Catamarca, salvo la imagen que tomamos del libro de Batres, "Obispos de la Argentina".

sábado, 15 de agosto de 2026

Escudos de los arzobispos de Asunción del Paraguay

La siguiente infografía muestra los escudos de todos los arzobispos de Asunción desde la elevación de la antigua sede paraguaya a la dignidad de arquidiócesis.

 

Como ya explicamos en una ocasión, la diócesis del Paraguay fue creada en 1547; los territorios del Plata dependían de esa jurisdicción.  En 1620 fue erigida la diócesis de Buenos Aires, que se separó así de la sede asuncena. Buenos Aires fue elevada a la calidad de arquidiócesis en 1866, y entonces Asunción pasó a ser sufragánea de la sede bonaerense hasta 1929. Ese año la sede asuncena fue elevada a arquidiócesis y el entonces obispo de Asunción pasó a ser su primer arzobispo.

La infografía recorre los casi 100 años de historia de la arquidiócesis a través de sus siete arzobispos, a cuyos blasones dedicamos entradas a lo largo de la vida de este Blog:


Del escudo arquidiocesano, que encabeza la ilustración, también nos hemos ocupado en este Blog.  

Publicamos esta entrada, precisamente, en el día de la Asunción de la Santísima Virgen.

viernes, 31 de julio de 2026

Escudo de monseñor Marcelo Benítez Martínez

Marcelo Benítez Martínez es Obispo de Caazapá, en el Paraguay, desde el 10 de mayo del año pasado. La diócesis había sido creada pocas semanas antes, el 22 de marzo, por el papa Francisco I. La ciudad de Caazapá fue fundada por fray Luis de Bolaños en 1607.


Marcelo Benítez Martínez nació en Caazapá en 1956. Ingresó en la Orden de Frailes Menores, donde hizo sus votos perpetuos en 1993 y fue ordenado sacerdote el año siguiente. Preconizado Obispo de Caazapá el mismo día de creación de la diócesis, fue consagrado el 10 de mayo siguiente. Al momento de su elevación al orden episcopal, se desempeñaba como Vicario Provincial de la Provincia de la Asunción de la Santísima Virgen del Río de la Plata, que abarca Argentina y Paraguay

De una publicación en Facebook de la Catedral de Caazapá tomamos la información que sigue:

Elementos del Escudo Episcopal de Mons. Marcelo Benítez Martínez, OFM
I. Elementos Externos
1. Sombrero episcopal verde con doce borlas
El sombrero episcopal de color verde, con doce borlas dispuestas en tres niveles a cada lado, es un distintivo heráldico de la dignidad episcopal. Representa el ministerio pastoral del obispo y su responsabilidad de guiar a la grey que le ha sido confiada en comunión con la Iglesia universal.
2. Cruz latina
La cruz latina simboliza la autoridad espiritual del obispo, ejercida en nombre de Cristo y bajo el signo de su sacrificio redentor. Además, remite a la vocación de servicio, la sencillez y la humildad que deben caracterizar su ministerio episcopal.

Las imágenes de San Pablo y de Fray Luis de Bolaños en la casulla del obispo
durante la celebración de la ordenación episcopal;
en el folleto que sostiene el sacerdote a su lado
se puede ver el escudo de Mons. Benítez Martínez

 

II. Elementos Internos del Escudo
El escudo está dividido en tres campos: uno superior y dos inferiores, cada uno con simbología específica que remite a la identidad franciscana, la historia misionera y la espiritualidad mariana de la diócesis.
1. Campo superior: el escudo franciscano
Este símbolo remite a la Orden de los Frailes Menores (OFM), a la cual pertenece Mons. Marcelo Benítez Martínez. La orden fue fundada por san Francisco de Asís en 1209 y aprobada por el papa Honorio III en 1224. El escudo representa la conformidad de San Francisco con Cristo, siguiendo el Evangelio en pobreza y humildad.
• Los brazos cruzados: representan la unión entre el brazo de Cristo y el de san Francisco, símbolo del seguimiento total del santo al Señor.
• Las llagas: las heridas en ambas manos evocan los estigmas de san Francisco, recibidos el 17 de septiembre de 1224 en el monte Alvernia, y los clavos de la Pasión de Cristo.
2. Campo inferior izquierdo: San Pablo
San Pablo, apóstol de los gentiles, representa el ardor misionero y el anuncio incansable del Evangelio. La diócesis de Caazapá lo tiene como patrono desde su fundación el 10 de enero de 1607 por Fray Luis Bolaños. Su figura evoca la universalidad del mensaje cristiano.
3. Campo inferior derecho: Fray Luis de Bolaños y la Virgen Inmaculada
Este campo reúne dos figuras clave:
• Fray Luis de Bolaños: fundador de Caazapá, gran misionero franciscano llegado al Paraguay en 1575. Aprendió el idioma guaraní con ayuda de Fray Gabriel de la Anunciación y Fray Juan Bernardo, este último martirizado en Caazapá en 1594. En 1603 tradujo el Catecismo Limense al guaraní, texto fundamental para la evangelización, considerado la “Carta Magna del idioma guaraní”.
• La Virgen María: representada con una corona de doce estrellas (cf. Apocalipsis 12,1), símbolo de la Inmaculada Concepción, patrona de la Orden Franciscana. En la cultura paraguaya, esta advocación se encarna en la Virgen de Caacupé, venerada como madre de todos los paraguayos.

 

III. Lema Episcopal: “Para que tengan vida”
El lema episcopal está tomado del Evangelio según san Juan:
“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10,10).
Este lema sintetiza la misión pastoral del obispo como servidor de la vida plena que ofrece Cristo. En consonancia con la imagen del Buen Pastor (Jn 10,11), este lema es una propuesta de evangelización liberadora frente a quienes oprimen al pueblo de Dios. Se expresa en tres dimensiones:
•   Una vida en relación filial con Dios Padre.
•   Una vida liberada del pecado y la muerte.
• Una vida con sentido, alegría y plenitud, incluso en medio del sufrimiento.

jueves, 23 de julio de 2026

Escudo de monseñor Alfonso María Bauer Ormazábal

Alfonso María Bauer Ormazábal nació en Montevideo el 23 de julio de 1968. En el día de su cumpleaños publicamos esta entrada.

Bauer Ormazábal ingresó en 1988 en la congregación salesiana, en la que fue ordenado sacerdote en 1996.  El 19 de marzo de 2026 el Papa León XIV lo nombró obispo de Florida, en el Uruguay. Recibió la consagración episcopal y tomó posesión de su sede el 31 de mayo de 2026.

Su sobrio y elegante escudo episcopal es este:

La descripción y explicación del escudo proceden textualmente del sitio de la Conferencia Episcopal del Uruguay:

Escudo tronchado: en el cantón diestro del jefe, campo de plata (blanco) cargado de un corazón de gules (rojo) inflamado de llamas del mismo color; en el cantón siniestro de la punta, campo de azur (azul) cargado de una estrella de ocho puntas de plata (blanco).

Por ornamentos exteriores, el escudo está timbrado por una cruz procesional de oro (amarillo) en palo. El capelo episcopal de sinople (verde) pende sobre el conjunto con sus cordones y borlas del mismo color, seis por lado dispuestas en filas de uno, dos y tres, propias de la dignidad episcopal. En la parte inferior, una filacteria desplegada lleva el lema pastoral: «Ve y haz tú lo mismo» (Lc 10,37b)


Lema episcopal

El versículo se enmarca en la parábola del Buen Samaritano, donde Jesús le dice al maestro de la ley: «Ve y haz tú lo mismo» (Lc 10,37b). Jesús mismo se nos presenta como ese Buen Samaritano que cuida de nuestra persona, se conmueve, se acerca y venda las heridas del corazón, para que podamos amarlo a Él y servirlo en el hermano, en la hermana.

Quienes han sido cuidados por el Samaritano quedan habilitados para recorrer su mismo camino, cuidando del prójimo, amándolo como y porque Él nos ha amado. Este «cuidar» es la misión de la Iglesia, que continúa la del Samaritano, y nos invita a ponernos en camino («ve») y cumplir su misma misión («haz tú lo mismo»).


El corazón en llamas

La caridad pastoral es un impulso apostólico que mueve a buscar las almas y servir únicamente a Dios. Caridad es el nombre del amor de Dios (cf. 1 Jn 4,8) y el distintivo de los discípulos de Jesús (Jn 13,35): es el centro de toda vida cristiana y, por tanto, de toda vida apostólica.

Es caridad en movimiento, que necesita actuar y realizarse de forma práctica: ardor, fervor, fuego y celo incontenible; caridad ferviente, generosa, alegre, dinámica. En sus dos dimensiones esenciales —amor al Padre, a cuyo Reino se desea servir, y amor al prójimo, a quien se quiere llevar la buena noticia de la salvación— expresa la participación en la misión de Jesús buen pastor.


La estrella

Estrella del alba… Así comienza el canto mariano a la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay, cuya imagen se venera en Florida. Ella, la humilde servidora del Señor, parte sin demora hacia lo de su prima Isabel llevando en su seno al mismo Jesús, convirtiéndose así en la primera misionera, que hace presente a Cristo y provoca la alegría del encuentro.

Bajo su protección se confía la misión, para que como al comienzo de nuestra patria se puso al lado de los orientales para interceder por la libertad, siga intercediendo por cada uno de quienes habitan nuestra tierra, llevándoles a Jesús, para que un día puedan gozar de la presencia del Señor en el cielo.



 

miércoles, 15 de julio de 2026

Escudo de monseñor Jorge Gottau en la Catedral de Añatuya

 


De la crónica de un medio santiagueño:

En el espacio lateral de la Iglesia Catedral, donde se encuentra la tumba de monseñor Jorge Gottau y un pequeño museo con objetos personales suyos, se ha pintado recientemente en la pared su escudo episcopal.

La obra fue realizada por el artista Gustavo Gómez, quien ya ha llevado adelante otras intervenciones artísticas en la Catedral.




En su primer mensaje a su diócesis,  el 27 de agosto de 1961, con motivo de su Consagración Episcopal, monseñor Gottau explicaba el sentido y la simbología de su escudo:

"He querido grabar en mi escudo episcopal el ideal que me he propuesto como orientación de las actividades que desarrollaré en mi querida Diócesis de Añatuya. Anhelo de corazón, como obispo misionero, trabajar y sacrificarme sin descanso por el bien de las almas que Dios me ha confiado. Para el cumplimiento de esta aspiración no conozco medio más adecuado y más seguro que llevarlas a Jesucristo, que es el Camino, la Verdad y la Vida, que pasó por este mundo repartiendo bondad y sembrando las infinitas delicadezas de su amor; que ha sido inmensamente bueno y generoso con todos los necesitados de su misericordia; y que continúa prodigándonos igual cariño desde el Sacramento de su Divina Eucaristía.

Este gran Sacramento está simbolizado en mi escudo episcopal por el Cáliz y la Hostia.

Para el triunfo de mi ideal necesito y pido la ayuda de Aquella que, como Madre, nos dio a Jesús y es la encargada de conducirnos a Él: la Santísima Virgen.

La tierra de mi Diócesis está representada en un hermoso cactus, tierra que desde hoy amaré con todo mi corazón y cuya única preocupación será evangelizarla. "La mies es mucha y los operarios pocos" me recuerdan las espigas de trigo, y para la cosecha de esa abundante mies tendré siempre presentes mis ideales misioneros, expresados en los símbolos de mi amada Congregación del Santísimo Redentor.

En este día de mi Consagración Episcopal pido a nuestra Madre Celestial que brille siempre serena en el cielo azul de Santiago del Estero y que, con la luz de su amor, guíe a mis hijos espirituales hacia Jesús, haciéndolos encontrar en Él la fuente de todas las gracias y la prenda segura de su felicidad.

Mi primera bendición episcopal sea para el querido clero y los amados fieles de mi Diócesis de Añatuya".

Fuente: El Liberal

jueves, 4 de junio de 2026

Escudo de monseñor Fortunato Antonio Rossi

Fortunato Antonio Rossi nació en 1919 en Gualeguaychú, Entre Ríos.  Estudió en el Seminario de Paraná y fue ordenado sacerdote en 1942.  En 1961 fue designado Obispo Titular de Dices y Auxiliar de Paraná; recibió la consagración episcopal el 22 de octubre de ese año.

Fue  nombrado Obispo de Venado Tuerto en 1963 y tomó posesión de esa sede en marzo de 1964. En 1977 fue trasladado como Obispo de San Nicolás de los Arroyos; el 2 de enero de 1978 tomó posesión de su nueva cátedra. Finalmente, en 1983 fue promovido a Arzobispo de Corrientes, de cuya sede tomó posesión en marzo de 1984. Renunció por edad en 1994 y falleció en 1999.

Tenemos dos versiones de su escudo episcopal.

La primera procede del libro "Obispos de la Argentina" de José Luis Batres:



Muestra un cuartelado en blanco y negro con lo que parece ser: 1° el monograma de María, 2° un ciervo con  una cruz entre sus astas, 3° una silueta indescifrable,  4° una estrella.


Con los campos 1° y 4° no hay problema: son símbolos marianos clásicos; lo que hay en el 3° parece un caduceo, una flor de lis o el símbolo de la Legión de María. 

Pero el 2° cuartel nos intriga aun más. Por un lado, el ciervo podría ser una alusión al nombre de la diócesis de Venado Tuerto, primer destino episcopal de monseñor Rossi.  Sin embargo, el ciervo con una cruz entre sus cuernos es un símbolo de la Orden Trinitaria, y no parece haber vínculo entre el obispo y esa familia religiosa.

Símbolo de la Orden Trinitaria en un altar de la iglesia de la Santísima Trinidad (Bs. Aires)
(foto propia)


Por otro lado, aunque aceptemos que el ciervo representa el nombre de la primera diócesis del obispo, hay que notar que el escudo tiene los ornamentos exteriores propios de un arzobispo, aunque la cruz acolada en palo sea meramente episcopal.

Pero en el perfil en Facebook de Miguel Fernando González Azcoaga ¹ encontramos esta foto:


Un comentario en Facebook de Alejandra Fernández señala: «Esta me fue encomendada por el propio Arzobispo, y yo hice la pintura original».

Como vemos, se trata de un escudo muy distinto, aunque conserva el lema  «Manete in dilectione», «Permanezcan en el amor» (Jn 15, 9)

De gules, una cruz (de las que se suelen llamar "bizantinas"), de oro; brochante sobre el travesaño vertical y debajo del horizontal, una M de azur; en el jefe, a ambos lados del segmento superior de la cruz, las letras Alfa y Omega, también de azur. Báculo acolado en palo. Galero arzobispal de sinople de diez borlas por lado.

Quedan planteadas algunas dudas: 

¿Ambos escudos son correctos y corresponden a distintos pontificados de monseñor Rossi?

¿O, por el contrario, uno es el escudo auténtico y otro no? Y en este caso, ¿cuál es el verdadero?

El ciervo con la cruz, ¿es un error del diseñador, que ignoraba que se trata de un símbolo específico de los trinitarios? Y en todo caso, ¿a qué alude el animal?

¿Qué significa el tercer cuartel del primer escudo?

Y finalmente, ¿cuáles serán los esmaltes de ese escudo?


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¹    Profesor en Historia y Geografía, Licenciado en Historia,  Director del Museo Histórico de Corrientes "Tte. de Gdor. Manuel Cabral de Melo y Alpoin", genealogista; miembro de número y fundador de la Junta de Historia de Corrientes, del Instituto Correntino de Ciencia Genealógicas y del Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes.

sábado, 23 de mayo de 2026

Escudo de monseñor Ángel José Macín... y los errores en la prensa



Nos ocupamos hace más de 10 años (aquí) del escudo episcopal del Obispo de Reconquista, Monseñor Ángel José  Macín. Decíamos entonces que carecíamos de información oficial al respecto. Pero en octubre pasado encontramos una nota de un medio de aquella ciudad, que aunque trataba de otro tema, se refería al final al escudo del obispo. Transcribimos la parte pertinente del texto de la nota, que lamentablemente incurre en un par de errores graves, tanto heráldicos como teológicos.

Elementos del escudo y su simbolismo

1. El escudo dividido en dos campos:

Campo superior verde con libro abierto y letras griegas "ΑΩ" (Alfa y Omega): Representa a Cristo como principio y fin de todo, según el Apocalipsis. El libro abierto simboliza la Palabra de Dios, fuente de sabiduría y guía pastoral.

Campo inferior rojo con águila dorada rodeada de ocho estrellas: El águila es símbolo de San Juan Evangelista, patrono secundario de la diócesis. Las estrellas evocan la luz del Evangelio y podrían representar las comunidades o dones del Espíritu.

Elementos externos del escudo

Galero verde con seis borlas a cada lado: Indica el rango de obispo dentro de la jerarquía eclesiástica.

Cruz dorada patriarcal detrás del escudo: Señala la autoridad episcopal y el llamado a seguir a Cristo crucificado.

Lema en la banda inferior: "Servidor de todos": Expresa el espíritu pastoral del obispo, inspirado en el Evangelio de Marcos 9:35: "El que quiera ser el primero, que sea el servidor de todos".


"Verde", "rojo": llamar así a los esmaltes es el menor problema de la nota. 

Que haya un punto 1 pero no un punto 2 puede atribuirse a un error de tipeo.

Pero la descripción del campo inferior es imperdonable. Resaltamos a continuación los errores o puntos cuestionables:

Campo inferior rojo con águila dorada rodeada de ocho estrellas: El águila es símbolo de San Juan Evangelista, patrono secundario de la diócesis. Las estrellas evocan la luz del Evangelio y podrían representar las comunidades o dones del Espíritu.


Rojo: ya hablamos de eso; debe decir gules.

No hay ningún águila. Se trata de dos medios vuelos.

Esas alas no están rodeadas de estrellas.

Las estrellas están en la bordura, y tampoco son ocho.

Las estrellas son doce, por lo que tampoco pueden representar a los dones del Espíritu, que son siete.  Podrían simbolizar, en todo caso, a los frutos del Espíritu Santo, que según la tradición de la Iglesia son doce, como lo afirma el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 1832) citando la versión de la Vulgata: 

Los frutos del Espíritu son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce: “caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad” (Gál 5,22-23, Vulg.).

Santo Tomás de Aquino dice al respecto: 

El número de doce frutos enumerados por San Pablo está bien dado, y pueden verse indicados en los doce frutos de los que se habla en Ap 22,2: "A un lado y a otro del río había un árbol de vida que daba doce frutos"  (Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, I-II, q. 70, a.3, Respondo). 
Los frutos del Espíritu Santo,
representados en la Basílica del Espíritu Santo

 

Tampoco es posible saber a qué "comunidades" se refiere la nota; si fueran las comunidades/iglesias del Apocalipsis, serían siete estrellas: no ocho (como dice la nota) ni doce (como en efecto hay en el escudo).  

Habría que explicar por qué doce estrellas "evocan la luz del Evangelio", como se afirma, pero en todo caso sería más acertado pensar que representan a los Doce Apóstoles.

Publicamos esta entrada en la Vigilia de Pentecostés.

lunes, 11 de mayo de 2026

Escudo de monseñor Mamerto Esquiú

Cada 11 de mayo, en el aniversario de su nacimiento, se  celebra la Memoria litúrgica del Beato Mamerto Esquiú.  Hoy, además, es el bicentenario del natalicio del gran Obispo de Córdoba. Por ello le dedicamos esta entrada a su escudo episcopal. 

Varias veces en el pasado el escudo de Esquiú se hizo presente en este Blog. Además, el pasado 1° de enero, abriendo el año del bicentenario, nos referimos al apartado dedicado a ese emblema en la página oficial dedicada a Esquiú (que levanta información publicada en 2012 en nuestro Blog, aunque no lo nombra);  hoy mostraremos el escudo en el altar que le está dedicado al Beato en la Catedral de Catamarca.



Mamerto de la Ascensión Esquiú y Medina nació el 11 de mayo de 1826 en Piedra Blanca, provincia de Catamarca. Ingresó en la orden franciscana en 1842; en ella fue ordenado sacerdote seis años después.  Se hizo célebre en todo el país por su "Sermón de la Constitución", pronunciado en Catamarca en 1853, en el que abogaba por la aceptación de esa norma legal y por la concordia de todos los argentinos.


En 1872 fue ternado para Arzobispo de Buenos Aires, pero no aceptó el nombramiento. Sin embargo, en 1880 debió aceptar, por obediencia al Papa, el cargo de Obispo de Córdoba. Fue consagrado en Buenos Aires el 12 de diciembre de 1880. Murió en olor de santidad el 10 de enero de 1883. 

Su causa de canonización, incoada en 1921 y formalmente iniciada en 1926 en Córdoba, tiene el respaldo oficial de la Nación Argentina por ley 12878 (aprobada por unanimidad en el Senado y por 81 de los 82 miembros presentes de la Cámara de Diputados):


Fue beatificado en 2021 en su ciudad natal.



En un altar lateral de la Catedral de Catamarca, especialmente adaptado con ocasión de la beatificación,  se exhibe su imagen, se veneran algunas reliquias y se muestra, entre otros símbolos, el escudo episcopal de monseñor Esquiú. Para la descripción y explicación del escudo, pueden verse las entradas de este Blog con la etiqueta "fray Mamerto Esquiú".


Tomamos las fotos en marzo de 2025.

lunes, 30 de marzo de 2026

Escudo de monseñor Sergio Bosco

Hace pocos días, el 20 de marzo, recibió la consagración episcopal monseñor Sergio Bosco, quien en diciembre había sido designado Obispo Titular de Cissi y Auxiliar de Río Cuarto.

De la página de AICA y de las redes sociales de la diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto tomamos la información acerca del escudo episcopal elegido por monseñor Bosco.

«Monseñor Bosco difundió una explicación de su escudo episcopal:

Sobre campo sinople (verde), color que simboliza la esperanza, la fortaleza y la vida se levanta una cruz en oro, signo de la divinidad, con el crismón en el centro en sinople y terminada en forma de ancla hacen referencia al lema "Vengan conmigo".

Es Jesús que llama a todos a ir hacia Él, para transmitir su propia experiencia de ser "hijo amado de Dios" y para enseñar a vivir como verdaderos hijos de Dios.

Esta experiencia del amor del Padre es el ancla que permite permanecer fiel a la voluntad de Dios también en la dificultad, rechazando las tentaciones y abrazando la cruz, y es el fundamento de una vida bienaventurada. 

Debajo del crucero izquierdo una estrella en plata de ocho puntas hace referencia a las bienaventuranzas y simboliza a María, la bienaventurada por excelencia, y a todos los santos y fieles que ya gozan en plenitud de la vida bienaventurada. 

El obispo recibe esta invitación de Jesús de "estar con Él" para que, haciendo la experiencia de "hijo amado de Dios" y viviendo como bienaventurado, a través de sus palabras y gestos invite a todos a hacer lo mismo para alcanzar la verdadera felicidad y hacer presente en el mundo el Reino de Dios».




Suplimos, para terminar, la endémica falta de ornamentos exteriores en los escudos episcopales argentinos:

miércoles, 25 de marzo de 2026

Escudo de monseñor Filippo Strofaldi

Seguimos en Mar del Plata. En septiembre visitamos la iglesia de la Sagrada Familia y San Luis Orione, especialmente vinculada con la numerosa colectividad italiana instalada en esa ciudad.

Ese templo fue visitado en 2000 por el Obispo de Ischia (Italia), como lo reseña esta placa:


Nacido en 1940, Filippo Strofaldi fue ordenado sacerdote en 1964. En 1997 fue designado Obispo de Ischia. Recibió la consagración episcopal a comienzos de 1998 de manos de San Juan Pablo II, siendo el argentino Jorge Mejía uno de los coconsagrantes. Strofaldi ejerció el cargo hasta su renuncia en 2012.  Apenas un año después, en agosto de 2013, falleció poco después de cumplir 73 años. 

Monseñor Strofaldi, como reza la texto, peregrinó hasta Mar del Plata durante el Jubileo del 2000 para visitar a los inmigrantes ischitanos llegados hasta nuestro país. La placa aparece encabezada por el escudo del Obispo de Ischia:


El escudo episcopal es de azur y tiene una imagen de Jesús con los brazos levantados,  de oro,  sobre la cual desciende una Paloma de lo mismo de la que brotan siete rayos de oro.


La cruz episcopal, curiosamente, es potenzada. El galero es el propio de la dignidad episcopal.  Esta es la versión que publica Wikipedia:




Finalmente, el lema es «Confitebor tibi Domine»«Te confesaré, ¡oh Señor!»,   que puede corresponder, por ejemplo, al comienzo del salmo 137. Veamos el comentario de San Agustín en las Enarraciones:

 Te confesaré, ¡oh Señor!, con todo mi corazón. Suele indicarnos el título qué se contiene dentro del salmo. Aquí, como el título no indica esto, sino únicamente a quién se canta, el primer versillo declara lo que se hace en todo el salmo, diciendo: Te confesaré, ¡oh Señor!, con todo mi corazón. Oigamos esta confesión. Os recuerdo ante todo que la confesión en la Escritura, cuando se confiesa a Dios, suele ser de dos modos distintos: o de pecados o de alabanzas. La confesión de pecados nadie la ignora, pero la de alabanzas la advierten pocos. Tan conocida es la confesión de los pecados, que, cuando se oye en cualquier lugar de la Escritura: confitebor tibi Domine; aut confitebimur tibi, te confesaré, Señor, o te confesaremos; inmediatamente, por la costumbre de entender así, corren las manos a golpear el pecho; y hasta tal punto acontece esto, que únicamente suelen entender los hombres por confesión la de los pecados. Pero ¿acaso fue pecador nuestro Señor Jesucristo, el cual dice en el Evangelio: Te confieso, ¡oh Padre!, Señor del cielo y de la tierra? Y, prosiguiendo, declara qué cosa le confiesa para que entendiésemos que se trataba de confesión de alabanza, no de pecados: Te confieso, ¡oh Padre!, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste cosas a los sabios y prudentes y las revelaste a los pequeñuelos (Mt 11, 25). (...). También aquí hemos de oír esta confesión de alabanza y de congratulación a Dios. Te confesaré (te alabaré), ¡oh Señor!, con todo mi corazón. Coloco todo mi corazón sobre el ara de tu confesión; te ofrezco un holocausto de alabanza. Se llama holocausto el sacrificio que se quema por completo. En griego se dice olon, y en latín lotum. Ve cómo ofrece el holocausto espiritual el que dice: Te alabaré, ¡oh Señor!, con todo mi corazón. Abrásese, dice, todo mi corazón con la llama de tu amor; nada me reserve para mí, ni aquello por lo que a mí mismo toca; me quemaré todo para ti, todo arderé para ti; te amaré con todo mi corazón, como inflamado por ti. Te confesaré o alabaré, ¡oh Señor!, con todo mi corazón, porque oíste las palabras de mi boca. ¿De qué boca mía? De la de mi corazón, pues allí poseemos la voz que Dios oye, y que de ningún modo percibe el oído humano. (...). Existe una boca interior; allí rogamos y por ella rogamos; y, si preparamos hospedería o casa al Señor, allí hablamos y allí somos oídos, pues no está situado lejos de cada uno de nosotros Aquel en quien vivimos, nos movemos, y somos (Hech 16, 27-28). Únicamente te aleja de Dios la iniquidad. Echa por tierra la interpuesta pared del pecado, y estarás con Aquel a quien pides. Oíste —dice— las palabras de mi boca; te alabaré.


En el escudo vemos descender al Espíritu Santo. Por ello publicamos esta entrada en la Solemnidad de la Anunciación.