Buscar en este blog

viernes, 20 de febrero de 2026

Antiguos escudos de la provincia de Salta (3 de 3)

Muchos  escudos y sellos usó Salta a lo largo de su historia. Sería muy largo recorrer una por una todas las variantes, las idas y vueltas, las versiones del sol, la aparición de la estrella (que luego quedó consagrada en el actual escudo salteño) y los mil otros detalles que analiza Solá en su obra.

Nos limitaremos a cerrar esta serie (en el aniversario de la gloriosa Batalla de Salta) con el escudo que estuvo en vigencia en Salta durante casi una década.

La ley provincial 470, de junio de 1938, adoptó oficialmente como blasón provincial el emblema con la columna, la cruz, los cerros y el sol: 


LEY Nº 470



Art. 1º.- Declárase auténtico y, por consiguiente, único Escudo de la provincia de Salta, al establecido por Ley.

Art. 2º.- Dicho Escudo, que simboliza la autonomía de este Estado Federal de la Nación Argentina, tendrá la forma y atributos siguientes:

a)      Una elipse, cuyo diámetro menor será las dos terceras partes del mayor, dividida perpendicularmente a su eje mayor en dos campos, el inferior, de color verde (tornasolado), que será una tercera parte del total, y el superior de color celeste. Esta elipse será rodeada por dos ramas (sobre fondo blanco) de laurel del lado derecho de la elipse y de olivo del lado izquierdo (Símbolo de la Victoria y de la Paz, respectivamente). Ambas ramas van unidas abajo del campo verde, que será la base del Escudo, por un lazo de cintas con los colores de la Bandera Nacional, terminado en un nudo y moño doble.

b)      Ocupando la elipse, se destacará en su parte central, asentada en el centro del campo verde, una columna jónica, dando el frente de dos de sus caras, con base de cuatro gradas, la que se elevará siguiendo el eje mayor de la elipse, llevando en su cúspide una pica sosteniendo el gorro frigio (símbolo de la Libertad) el que se destacará en alto, sin llegar a tocar el borde superior de la elipse, colgando en él una borla dorada (como lo usaban los Oficiales del General Güemes).

c)      Suspendida del pie de la pica colgará un trozo de cadena de nueve eslabones y, otros diez eslabones de la misma, figurarán tendidos al pie de la columna, en el campo verde, simbolizando la abolición de la esclavitud.

d)      Envolviendo el fuste de la columna, de arriba hacia abajo, descenderá, en tres bandas, una cinta con los colores de la Bandera Nacional, la que llevará la siguiente inscripción en letras mayúsculas de imprenta, doradas: “Salta, Firme Columna de la Libertad”. En la primera banda irá la palabra “Salta”, en la segunda las palabras “Firme Columna”, las palabras “De” y “La”, irán en la siguiente banda del fondo, a derecha e izquierda de la columna y la palabra “Libertad”, en la tercera banda.

e)      En segundo plano, asentado en el campo verde, a la derecha de la columna figurará un pedestal de dos frentes sosteniendo una cruz, recordatoria de la que hiciera colocar el General Belgrano, cuyo conjunto será de un tamaño igual a la tercera parte de la columna, debiendo destacarse en el campo azul de la elipse, los brazos y mitad del palo mayor de la cruz.

f)        A la izquierda del campo verde del Escudo, destacándose en el horizonte, figurarán los dos morros del Cerro San Bernardo (en que hicieron su última resistencia los realistas) y saliendo detrás del primero de estos morros, un sol naciente cuyos rayos abarcarán las dos terceras partes del campo celeste.

g)      A la derecha de la elipse, sobre el horizonte verde, figurarán las lomas de San Lorenzo.



Art. 3º.- Un dibujo de este Escudo, que será hecho en pergamino y al óleo, se conservará como Patrón en el Archivo General de la Provincia, con la Ley de su creación escrita al dorso y firmada también por los Miembros de las Comisiones de Legislación de ambas Cámaras.

Art. 4º.- Deróganse las Leyes y Decretos que se opongan a la presente.

Art. 5º.- Comuníquese, etc.


En 1946, sin embargo, y en parte debido a las investigaciones de Solá, se  cambió ese escudo por el actual. La semana que viene volveremos a Salta, tanto para referirnos a su escudo actual, como al de la ciudad capital.

jueves, 19 de febrero de 2026

Antiguos escudos de la provincia de Salta (2 de 3)

Siguiendo a grandes rasgos el estudio de Solá mencionado ayer, nos referiremos hoy a otro escudo salteño que, en palabras del autor, «de hallarse en uso debió ser de muy efímera existencia, no figurando en los documentos de la época de la Independencia». 



De ese escudo, dice Solá, «conocemos una reconstrucción de fines del siglo XIX que don Juan Martín Leguizamón obsequió a don Ángel J. Carranza y que don Alejandro Rosa publicó en sus Medallas y monedas de la República Argentina. Trátase de un dibujo hecho a lápiz, cuya firma fué borrada. Su campo está cerrado por una rama de laurel a la diestra y otra de palma a la siniestra (tomadas de la medalla de la batalla de Salta), que se entrecruzan en la punta por detrás de la corona real de España en posición invertida, posición que tienen también a diestra y siniestra de la corona el león y el castillo de las armas españolas. Cargada sobre la corona se levanta una columna seudo toscana, sobre cuyo capitel aparece un gorro frigio enarbolado en una pica. Dos banderas en sotuer se cruzan por detrás de la columna sujetas en su tercio superior con un lazo que tiene el lema: «Unión-Libertad». En el fuste, verticalmente, se lee: "Salta". Timbra el escudo un Sol radiante.

Este escudo no puede ser anterior a 1813, pues su mote, "Unión- Libertad", está tomado de la moneda que ese año mandó acuñar la Asamblea, con la leyenda "En Unión y Libertad".

Pero según don Bernardo Frías, el primer escudo de Salta diferiría del tenido como tal por Leguizamón. Para el autor de las Tradiciones históricas, el escudo que reemplazó al de los «mansos y pastoriles atributos» se componía de «una columna esbelta a cuyos pies se ostentaría rota, hecha pedazos, la cadena de la servidumbre; y cuyo cuerpo envolvería una cinta para decir en ella: "Salta, firme columna de la libertad". No conocemos ningún documento con este blasón».



«El escudo descrito por Frías -añade el autor en nota al pie- difiere aún del que en 1915 mandaron fundir en el Arsenal de Guerra las Damas Patricias de Salta para colocarlo en el altar de la Merced en que se guarda la cruz de Belgrano, pues en este escudo se han introducido tres nuevas figuras: la mencionada cruz, tres montes y un Sol radiante, orlando su campo elíptico una corona de laurel». A este escudo hecho en metal lo fotografiamos durante una visita a Salta en 2019:

La "cruz de Belgrano", de la Batalla de Salta
 
El escudo que "mandaron fundir en el Arsenal de Guerra
las Damas Patricias de Salta"


«Existe una tercera variante del Escudo de la Independencia, que se aleja mucho de la descripción hecha por Frías y que se identifica con el dibujo publicado por Rosa, además de ser un documento gráfico de indudable valor; pero este escudo no aparece hasta fines de la época de Rosas, usado como timbre impreso en tinta negra El ejemplar que reproducimos ha sido tomado del nombramiento del primer ayudante del batallón de Cazadores Argentinos hecho a favor de don Felipe Mollinedo por el gobernador Vicente Tamayo, con fecha 19 de mayo de 1849. (...).

El sello del despacho de Mollinedo está blasonado con las siguientes piezas: una guirnalda formada por un gajo de olivo (diestra), y otro de palma (siniestra); una columna seudo jónica, sobre cuyo capitel va una pica con el gorro frigio y en cuyo fuste lleva en sotuer una bandera (diestra) y una banderola (siniestra), sujetas a la columna con una cinta con el lema «Unión y Libertad»; una torre abatida en el cantón siniestro de punta; una corona invertida en la punta; y un león en el cantón diestro de la misma partición. Timbra el escudo un Sol figurado, con 32 rayos, ocho de los cuales son radiantes.


No aparece en este escudo ni en el dibujo mandado hacer por Leguizamón, la cadena rota ni el lema: "Salta, firme columna de la libertad"».


miércoles, 18 de febrero de 2026

Antiguos escudos de la provincia de Salta (1 de 3)

Al actual escudo de la provincia de Salta le dedicamos la entrada del 28 de mayo de 2011 (aniversario de un decreto del Director Supremo honrando a Güemes), con información oficial del gobierno provincial. Varias veces más nos ocupamos después del mismo escudo, mostrándolo, por ejemplo, en diversas apariciones en lugares destacados de la ciudad de Salta. 

Escudo de la provincia de Salta en la Basílica de San Diego de Alcalá (San Francisco)
(foto propia)


Ese escudo, actualmente vigente, fue oficializado en 1946. Pero antes de esa fecha, la provincia utilizó otros símbolos. A tres de ellos en particular nos referiremos en esta entrada y en las de mañana y pasado mañana.

En 1942 se publicó "El escudo de Salta", un detallado y documentado ensayo de Miguel Solá. De esa obra procede la mayor parte de la información de estas tres entradas. 



Los importantes servicios que desde los primeros años de la Conquista habían prestado a la Corona de España las ciudades del Nuevo Mundo, motivaron a fines del siglo XVI una legislación sobre sus armas y divisas, entre las que figuraban las propias armas reales, como las que recibió de Carlos V la Villa Imperial de Potosí. El 20 de marzo de 1596, Felipe II daba en Aranjuez la ley titulada: «Que las ciudades, villas y lugares de las Indias tengan los escudos de armas que les hubieren concedido»:

(...) Es nuestra voluntad conceder, y concedemos á las dichas ciudades, villas, y lugares, que tengan por sus armas y divisas señaladas y conocidas las que especialmente hubieren recibido de los señores reyes nuestros progenitores, y de Nos, y después les concedieren nuestros sucesores, para que las puedan traer y poner en sus pendones, estandartes, banderas, escudos, sellos, y en las otras partes, y lugares que quisieren, y por bien tuvieren, en la forma y disposición que las otras ciudades de nuestros reinos, á quien hemos hecho merced de armas y divisas. Y mandamos a todas las justicias de nuestros reinos y señoríos, que siendo requeridos, así lo hagan guardar y cumplir, y no les consientan poner impedimento en todo, ni en parte (...)


Muchas de las ciudades del Nuevo Mundo eligieron sus armas y divisas y las usaron sin haber obtenido la aprobación real, como ocurrió con las que se solicitara para la de San Felipe de Lerma en el valle de Salta, ciudad que desde su fundación en 1582 fué el principal baluarte de la conquista del Gran Chaco. Tan duro destino llegó a ser un timbre de orgullo para los sáltenos, que escribieron "como ley municipal o condición recíproca, que no se llamase vecino a aquel que no hiciese tres entradas al Chaco", como se recordaba en la Proclama que con motivo de la jura de Fernando VII dió la ciudad de Salta el 18 de septiembre de 1808.

Cuando la ciudad de Lerma trató de blasonar su Escudo de Armas, nada más lógico que lo hiciera con los símbolos de aquella lucha secular, en la que los gobernadores de Salta recibieron de los Reyes de España el título de conquistadores del Gran Chaco y Río Bermejo. La primera descripción de este Escudo la hizo en 1803 don José Joaquín Araujo en su Guía de Forasteros, en los siguientes términos:



Además de este conocido documento literario, poseemos un documento gráfico sobre el escudo de Salta. Nos referimos a la medalla que la ciudad mandó acuñar en 1789 para conmemorar la proclamación de Carlos IV y al mismo tiempo la creación de la Intendencia de Salta. Fué descrita por primera vez por Mitre en un trabajo titulado Juras Reales, que su autor obsequió en manuscrito a don Alejandro Rosa, quien lo publicó en 1895 en uno de sus Estudios numismáticos:


Mitre hace notar que se trata de una medalla muy rara, nunca descrita hasta entonces y solamente indicada en la Explicación de un monetario del Río de la Plata, de Angelis; y Rosa añade su mención posterior en el Indicador manual de la numismática española, por Álvaro Campaner y Fuentes, donde se le asigna el carácter de medalla mexicana, en la creencia de que su reverso representa el famoso salto de Alvarado en el lago Texcoco.




Esta medalla salteña fué acuñada en la Villa Imperial de Potosí durante el gobierno de don Andrés Mostré, último gobernador de la provincia del Tucumán y primero de la Intendencia de Salta, existiendo algunas diferencias entre las armas en ella grabadas y la descripción que hace el autor de la Guía de Forasteros, donde no figura el indígena que se prepara para atacar al español; pero ambos documentos coinciden en las restantes figuras: un cerro (el de San Bernardo), un río (el de los Sauces, hoy de Arias), unos árboles (los de la comarca), armas parlantes del Escudo; un hombre (símbolo del valor) y un perro (símbolo de la fidelidad).

En 1882, don Ángel Justiniano Carranza publicó el primer tomo de los libros capitulares de Santiago del Estero, 1727-1763, Salta, que dicho historiador conceptúa como el escudo de la provincia del Tucumán, no obstante transcribir la descripción de Araujo que se refiere al escudo de aquella ciudad: «El escudo de armas que adorna la portada de este volumen — dice Carranza — fué el de la antigua provincia del Tucumán, integrada por el territorio de Santiago [del Estero) hasta 1820, y «comprende un río que la ameniza, un cerro que la fortalece, unos árboles que la hermosean, y los símbolos del valor y de la fidelidad que la distinguen».



En el escudo publicado por Carranza figura el indio que aparece en la medalla de la jura de Carlos IV, lo que hace suponer que el dibujante tuvo presente esta medalla y no la descripción de Araujo. En ninguna de las actas capitulares publicadas en el mencionado volumen, anteriores a dicho Escudo de Armas, se trata del mismo, razón por la que nos dirigimos al Director del Archivo de Santiago del Estero, pidiéndole nos informara sobre el origen de este blasón, pero no obtuvimos respuesta.

Carranza incurre en error cuando dice que este escudo fué el de la antigua provincia del Tucumán, pues no se otorgaban armas ni divisas a los territorios, sino a las ciudades, villas y lugares; y precisamente el origen del blasón de que se trata fué, según documentos inéditos que publicamos, una distinción especial hecha a la ciudad de Salta y no a las otras del Tucumán por su gobernador don Juan Manuel Campero.

Hasta aquí los antecedentes conocidos sobre el Escudo de Armas de la ciudad de Salta (...)

Este escudo pasó luego a ser el de la ciudad de Salta. En 1934, el entonces Intendente Municipal, Juan E. Cornejo Arias, remitió al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza, oficializando el escudo colonial de la ciudad. En  dicho proyecto se establecía el escudo de la ciudad de Salta adoptándose el que se había usado ya desde la época de su fundación y que consiste en un «campo cruzado por un río y colinas en el fondo», como lo señala "el conocido historiador doctor Bernardo Frías en su Tradiciones Históricas, tomo I, página 40". 

La ordenanza 6a. de Hernando de Lerma referente a la fundación de Salta, en 1582, disponía «que de hoy en adelante en cada año Sábado o Domingo de Quasimodo se saque la bandera o estandarte de esta dicha Ciudad». Se observó esta Ordenanza hasta el año 1716 y en 1717 se ordenó se hiciera la ceremonia en lo sucesivo cada 1 de Mayo, «día de los gloriosos apóstoles San Felipe y Santiago».

En dicho estandarte se fijó el escudo de armas de la Ciudad, que de acuerdo a la tradición no es otro que el que en 1934 la intendencia de Salta proyectaba establecer de forma oficial. 

El Concejo Deliberante de la ciudad de Salta sancionó entonces  la siguiente Ordenanza:

Art. 1.°— Téngase como escudo oficial de esta Municipalidad de Salta el que informa el dibujo adjunto, consistente en «un campo cruzado por un río y colinas en el fondo», de conformidad a la tradición histórica.

Art. 2.» — Dicho escudo se usará en los edificios Municipales, papeles y útiles de uso oficial Municipal y se acuñará en las medallas del Señor Intendente, Señores Concejales y altos funcionarios de la Comuna.

Art. 3.° — Comuníquese, publíquese, tómese razón, etc. 

Dada en Sala de Sesiones, en Salta, a los treinta y un días del mes de julio del año 1934. — Fdo: Alejandro Bonari, Presidente; J. M. Martínez Sararia, Secretario. 

Departamento Ejecutivo, agosto 17 de 1934. — Cúmplase, téngase por Ordenanza, comuníquese, publíquese, etc. — Fdo.: Juan E. Cornejo Arias, Intendente; R. M. Cornejo Isasmendi, Secretario.

Don Bernardo Frías dice lo siguiente acerca del Escudo de la ciudad de Salta: «Formábase de un campo cruzado por río de azules y mansos raudales, y de unas suaves colinas en el fondo; mansos y pastoriles atributos que, en los siglos por venir, la Revolución habría de cambiar por otros más altivos y marciales». Ya se ha visto que los mansos y pastoriles atributos que según Frías lleva el Escudo de la ciudad son precisamente lo contrario, acaso porque el autor de las Tradiciones salteñas no reparó en las demás piezas del blasón.

Pero la ejecución del Escudo no se hizo de acuerdo con el texto de la ordenanza, pues aparecen en él el hombre y el perro, que son las piezas más importantes del blasón y que no figuran en la referencia de Frías ni en la disposición municipal. 

La Municipalidad de Salta -añade el autor en su obra de 1942- debe modificar la Ordenanza para ajustarla a la verdad histórica y redactarla en términos heráldicos.

Escudo en la Catedral de Salta
(foto propia)


Esta es, pues, la historia del primer escudo de Salta: propiamente el de su ciudad capital, que fue usado como escudo provincial en un tiempo, pero que actualmente es oficialmente el de la "muy ilustre y muy fiel" ciudad de Salta.

martes, 17 de febrero de 2026

Escudo del Rosario Athletic Club

Ayer mencionamos que el Córdoba Athletic Club, a falta de otras instituciones similares en su provincia, debía trasladarse a Rosario para poder competir. Allí se enfrentaba al Rosario Athletic Club, cuyo escudo -nobleza obliga- compartimos hoy.


También se trata de un club de venerable antigüedad: fue fundado el 27 de marzo de 1867. Y también, como el que vimos ayer, nació  por iniciativa de británicos que se ocupaban de la construcción de líneas de ferrocarril.


El escudo es terciado en barra: morado, celeste, morado. Cada campo tiene una inicial del nombre del club, en plata: C.A.R.

En ocasiones aparece rodeado por dos ramas de laurel.

lunes, 16 de febrero de 2026

Escudo del Córdoba Athletic Club


El Córdoba Athletic Club, como otros clubes sociales de la época,  fue fundado por trabajadores ferroviarios ingleses. «La fecha exacta de la creación del club se desconoce pero se cree que sería entre el 17 de abril y el 15 noviembre de 1882».

Al principio, el club estaba formado sobre todo por inmigrantes británicos; su  idioma oficial era el inglés.  Además, fue fundado como un club de atletismo; el rugby sólo aparecería en 1898. Durante un tiempo en el C.A.C. también se jugó fútbol, hasta que el deporte se convirtió en profesional en la Argentina en la década de 1930.

Durante mucho tiempo el C.A.C. fue el único club en la provincia; por eso, para competir, debía trasladarse a Rosario, donde existía el Rosario Athletic Club, el más antiguo de la ciudad. 

El escudo "básico" del Córdoba Athletic Club es un cuartelado de sable y gules, los colores institucionales.  En la versión que encabeza esta entrada el campo tiene una especie de bordura de oro y otros detalles  de lo mismo. Al timbre hay una corona de oro. Dos leones de plata soportan el escudo; los leones son también un símbolo del club:


Los leones están apoyados, como también el campo mismo del escudo, sobre una cinta que lleva el nombre de la institución. 


A su vez todo ese escudo que hemos descripto se  presenta sobre  un campo de sable fileteado de oro. En algunas versiones aparece el año fundacional y las iniciales CAC, que en ocasiones están escritas en una fuente de estilo gótico:

Frente de la sede institucional 
(GoogleMaps)

domingo, 15 de febrero de 2026

Escudos en el "Nobiliario del antiguo Virreynato del Río de la Plata": Gurruchaga


En un nuevo domingo, seguimos recorriendo el Nobiliario de Carlos Calvo. Como hoy toca la letra G, hemos elegido el apellido Gurruchaga y su escudo según la mencionada obra.

El primero que nombra el Nobiliario es Juan de Gurruchaga, nacido en Zumárraga, en Guipúzcoa, Señor de la Casa de Gurruchaga.

Tenemos que esperar varias generaciones de descendientes de Juan de Gurruchaga para encontrarnos en el Río de la Plata. En la octava generación aparece Pedro Antonio de Gurruchaga Aizaga, quien, aunque nacido -como algunos de sus antecesores- en la Villa de Anzuola, se avecindó en Salta. Fue «Coronel de los Reales Ejércitos, Corregidor de la Provincia del Porco en el Perú y Gobernador del Fuerte de Cobos en el Tucumán». Contrajo matrimonio en Salta en 1763 con Manuela Fernández de Pedrozo y Saravia. 

Frutos de ese matrimonio fueron tres hijos salteños: Pedro Antonio, nacido en 1765, abogado y presbítero, Cura Vicario de Santa María en Catamarca;  Francisco de Gurruchaga Fernández Pedrozo, nacido en 1766, a quien nos referiremos enseguida; y José Antonio, nacido en 1771, esposo de Martina Silva y precursor de la independencia.



Francisco, el más célebre de esta familia, «pasó joven a educarse a España, donde se recibió de Abogado, Correo de Gabinete de S. M., Alférez de Navío de la Real Armada, precursor de la Independencia, Diputado por Salta se incorporó a la Primera Junta de Gobierno en 1810, creador de la primera escuadra nacional, Administrador de Correos de Salta de 1812-20 y 1824-40».

Se casó en San Juan en 1820 con Águeda Guerrero. Falleció en 1846. 

Sus restos descansan en la Basílica y Convento de San Francisco de la ciudad de Salta.

En su honor, la Armada Argentina bautizó en 1975 al aviso ARA “Francisco de Gurruchaga”,   que tuvo una destacada actuación durante la Guerra de Malvinas; al año siguiente, en su provincia natal, abrió el Liceo Naval Militar “Doctor Francisco de Gurruchaga”, instituto de enseñanza para cadetes femeninas, que funcionó hasta 1996.


«Armas: De oro, la encina de sinople con bellotas de oro y dos jabalíes naturales empinantes al tronco».

sábado, 14 de febrero de 2026

Heráldica en la revista Anteojito: Alegre

 


El número 996 de Anteojito (de abril de 1984), en su sección Mi nombre,  trae la historia del apellido Alegre y su escudo. Lo vemos en la imagen que abre esta entrada: un recorte virtual de la revista.

En el sito de Heráldica Hispana dice:

«Siendo varios los solares del linaje Alegre y muy numerosos sus descendientes, son también varias las armas que ostentan. Por primitivas del apellido se tienen las siguientes: En campo de oro, un ala de azur. Así las traen muchos en Cataluña, Aragón, Valencia y Cerdeña».