Buscar en este blog

martes, 19 de junio de 2018

Escudo de monseñor Luis Eduardo González

Un escudo episcopal mediocre ha elegido monseñor Luis Eduardo González Cedrés, consagrado anteayer como Obispo Titular de  Thugga y Auxiliar de Montevideo.



Transcribimos a continuación la explicación oficial.

«El escudo y el lema

El escudo de Mons. Luis Eduardo González Cedrés lleva como lema: “Por Cristo, con Él y en Él”. El lema está tomado de la doxología final que concluye la Plegaria Eucarística de la Santa Misa. El sacerdote recita una doxología que es una alabanza a la Santísima Trinidad: “Por Cristo, con Él y en Él; a Ti, Dios Padre Omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos”. El pueblo concluye con el “Amén”.

Unidos a Cristo, y por mediación suya, damos gracias al Padre, en el Espíritu Santo que anima a la Iglesia. En un pasaje de las Sagradas Escrituras, Jesús nos dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí” (Jn. 14,6). El P. Luis Eduardo quiere vivir su vida unida íntimamente a la de Cristo y con Él y por Él, ejerciendo su ministerio al servicio del pueblo de Dios. Es Cristo que con su Gracia permite vivir con fidelidad y entrega la misión encomendada.

Acompañar y guiar

Sobre la mitra, en la parte inferior del escudo, aparece el báculo con el cual el pastor apacienta el rebaño. A los obispos se les encomienda la misión de guiar, acompañar y cuidar a todos aquellos que comparten el camino de fe como fieles del Señor, y de salir a la búsqueda de quienes aún no forman parte del rebaño (Jn. 10,16).

El báculo está alineado con la cruz, significando que su ministerio quiere hacer presente la entrega de Jesús, Buen Pastor, hasta dar la vida (Jn. 10,11).

El escudo tiene en su nivel superior la mitra, signo del ministerio episcopal. En ella está grabado el monograma de Cristo, cabeza de la Iglesia. De la mitra cuelgan dos ínfulas, que son cintas de tela que descienden por la espalda de los obispos.

El agua recuerda el Bautismo, inicio de la vida cristiana, y al mismo tiempo, es un signo característico de la Diócesis de Maldonado —de donde proviene P. Luis Eduardo— cuya geografía se extiende a lo largo de la costa oceánica.

El madero de la Cruz ocupa el lugar central del escudo. La cruz de Cristo está sobre fondo azul, que significa el Cielo. Es a través de la Pasión y Muerte de Cristo en la cruz que alcanzamos la Gloria de la Resurrección. En la cruz del Señor se nos revela el amor de Dios por todos los hombres (Jn. 3,16). El futuro obispo reconoce en la cruz del Señor el llamado vocacional a entregar su vida por Cristo, con Él y en Él.

La presencia de la Virgen

El anagrama de María con la corona significa la presencia de María como Reina y Señora de todo lo creado. La corona es la de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona de nuestra patria. María como Reina, es la gran señal que aparece en el cielo en el momento culminante (Ap. 12,1). La Reina del Universo que, inmaculada, fue asunta al Cielo en cuerpo y alma, hoy intercede por nosotros ante su Hijo, Jesucristo.

En la vida y vocación del futuro obispo es muy importante la compañía de María en todo momento. Desde sus raíces de familia recibió el amor y la devoción a María, nuestra Madre. A ella encomienda su nuevo ministerio y le pide humildad y sencillez en la forma de servir al pueblo de Dios.

Unido a Cristo

El contorno de las sierras tiene que ver con las “Sierras de las Animas”, ubicadas frente al pueblo Gregorio Aznárez, en el departamento de Maldonado. Es el paisaje característico de las sierras que se aprecia desde el lugar donde el P. Luis Eduardo ha vivido el mayor tiempo de su vida. Esas sierras donde nace el sol cada mañana, fueron testigos de su búsqueda de Dios.

La paloma con los siete dones hace referencia a Pentecostés. La venida del Espíritu Santo derramada sobre María y los Apóstoles impulsó a la Iglesia naciente a llevar el Evangelio a todas las naciones. El P. Luis Eduardo destaca la importancia que tuvo en su vida cristiana el sacramento de la Confirmación, que marcó un nuevo inicio en la vivencia de su fe.


El racimo de uvas y las espigas significan la Eucaristía. Representan el pan y el vino que se ofrecen en el altar. Están sobre el campo verde de la tierra hecha pradera fértil. En Juan 15, Jesús se presenta como la vid y a sus discípulos, como sarmientos. Solamente unidos a Él se puede dar frutos. Sin Él, no hay vida cristiana. El amor de Cristo es la savia que permite vivir el mandamiento del amor entre sus discípulos. El racimo está “prendido” a la cruz de Cristo que es la fuente de ese amor que se entregó hasta el extremo. La Eucaristía es la fuente y el culmen de toda la vida cristiana».

lunes, 18 de junio de 2018

Escudo de los Uriondo

Hablamos ayer del IV Marqués del valle de Toxo, que luchó del lado patriota en la Guerra de la Independencia. Dijimos que su linaje se relacionaba con otros muchos, entre ellos el de los Uriondo. 

Por ello dedicamos esta entrada a las armas de este linaje, que vemos a continuación en imagen tomada del blog "Heráldica Salteña", de Rolando de Yñigo y Genio; la imagen es de su autoría y lleva el epígrafe que reproducimos:

Escudo del Marqués del Valle de Toxo
La siguiente descripción está tomada del libro "Blason de armas de los ilustres apellidos y casas solares de Perez de Uriondo, Martinez de Murguia, Martierena, Fernandez Campero, Menendez Valdes de Cornellana, Hernandez, Flenejal, ó Flenagan, y Ruiz certificado por D. Ramon Zazo y Ortega, cronista y rey de armas numerario de todos los reynos de la católica magestad del señor D. Carlos Tercero, rey de españa, que Dios guarde": 
...se compone su Blasón de Armas de un Escudo partido en quatro quarteles: en el primero, en campo verde , siete castillos de plata , colocados tres en la parte superior , y quatro en la inferior : en el segundo, cruz floreteada verde , que la adornan cinco corazones del propio color: en el tercero, sobre plata, árbol verde , y á su pie dos lebreles pardos, atados con cadena á el árbol; y en el quarto , sobre campo de plata , dos espadas cruzadas, negras, teñidas en sangre
En términos más modernos:  escudo cuartelado 1° de sinople, con siete castillos de plata, puestos en dos fajas de tres y cuatro, 2° de oro, cruz floreteada de sinople, acompañada de cinco panela de sinople, 3° de plata, un árbol de sinople, y atados al tronco con cadenas dos lebreles de su color, 4° de plata, dos espadas de sable puestas en sotuer. 



Del blog "Historia y Genealogía Sudamericana"  tomamos esta "explicación de las armas", que transcribimos adaptándola:  Los castillos posiblemente signifiquen la unión de siete familias consanguíneas; la cruz representa la pertenencia a la Orden de Caballeresca de Santiago en la defensa de la religión católica; las cinco panelas  representan hojas de álamo y significan corazón ardiente, fiel y vigilante; el árbol significa estabilidad, fecundidad y amor en empresas valerosas; los lebreles representan ardor y coraje, y fidelidad al Rey en la defensa de sus plazas más importantes y las cadenas representan la asistencia a la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212; por último las espadas representan justicia y soberanía de su linaje y,  por estar en forma de aspas, asistencia a la toma de Baeza, Jaén, junto al Señor de Vizcaya, Diego López de Haro, el 30 de noviembre de 1227.

El "escudo raso de Uriondo" que vemos a continuación, también de Rolando de Yñigo y Genio, trae en Heráldica Salteña esta explicación: "La rama salteña trae las armas que portó Juan José Feliciano Fernández Campero y Pérez de Uriondo Martiarena, Marqués del Valle del Tojo ó Toxo en su forma antigua, conocido popularmente por estos pagos como Marqués de Yavi (...) Estas armas también pertenecen a las ramas que provienen del valle de Marquina, la cual se apellidó Pérez de Uriondo y se ramificó por Argentina, Bolivia y Chile".  Por eso nuestra entrada de hoy enlaza con la de ayer.

domingo, 17 de junio de 2018

Escudo de Juan José Feliciano Fernández Campero, Marqués del Valle de Toxo



Las dos fotos que abren esta entrada me fueron remitidas por un gran amigo, Matías, desde Yavi (Jujuy) -donde él se encontraba de vacaciones- en el mes de enero de 2017. En ese momento, yo sabía muy poco acerca del Marquesado del Valle de Tojo y su apasionante historia. Estas fotos de Matías dieron origen a una pequeña indagación que volcamos aquí en sus rasgos principales y sobre todo en su faz heráldica. Mucha más información acerca de nuestro personaje y acerca del Marquesado pueden hallarse fácilmente en la Red.

Juan José Feliciano Fernández Campero y Pérez de Uriondo Martiarena fue un hacendado, político y militar argentino, que actuó en la Guerra de la Independencia de nuestra Patria, si bien antes había sido oficial del bando realista. Nació en San Francisco de Yavi, localidad de la Gobernación del Tucumán (actualmente en territorio de la provincia de Jujuy) en 1777. Fue el IV Marqués del Valle de Toxo (o Tojo).  Luchó del lado patriota en la Guerra Gaucha, pero fue tomado prisionero por los españoles tras la "Sorpresa de Yavi" en noviembre de 1816 y trasladado primero a Lima; desde allí se decidió llevarlo a la Península, pero su delicado estado de  salud determinó que fuera desembarcado en Jamaica, en cuya capital, Kingston, encontró la muerte el 22 de octubre de 1820. Considerado un héroe de la independencia argentina, sus restos fueron repatriados en 2010.

Aunque el nombre legítimo del marquesado desde su creación en 1708 fue "Marquesado del Valle del Tojo", se lo conoce también como "Marquesado de Yavi"  por la población en donde se encontraba una de sus residencias principales. «Se extendía por las actuales provincias argentinas de Jujuy y Salta» así como en la actual Bolivia.  Se trata del «único caso de nobleza otorgado en lo que luego sería la República Argentina».

El escudo que vemos a continuación está tomado de Wikipedia, pero su autor es Rolando Ýñigo-Genio.



El primer marqués, desde la creación del Marquesado por Real Cédula emitida por Felipe V, Rey de España,  fue José Fernández-Campero de Herrera (1708-1716)

A la muerte del primer marqués,  por expreso deseo testamentario, tuvo lugar la fundación de un mayorazgo que quedó a cargo de su heredera, Manuela Micaela Ignacia, «cuyo marido, Don Alejo Martierena del Barranco, tomó posesión con el apellido Fernández Campero Martierena del Barranco "aceptando las condiciones de que así él como sus sucesores en el Marquesado usaran los apellidos del primer Marqués y las armas heráldicas del mismo"», señala Ana Teruel en su trabajo "El Marquesado del Valle de Tojo: patrimonio y mayorazgo. Del siglo XVII al XX en Bolivia y Argentina".  Esta y otras circunstancias genealógicas, así como enlaces y parentescos entre familias,  hacen muy compleja la cuestión genealógica y heráldica de este linaje, como lo deja entrever la foto que abrió esta entrada. Contentémonos con disfrutar del esbelto escudo de armas:



De azur, cinco flores de lis en sotuer; bordura de gules y ocho aspas de oro. Lleva acolada la Cruz de Calatrava. Timbrado con corona de marqués. 

Publicamos esta entrada en el día en que se recuerda la muerte de Martín Güemes, emparentado y relacionado con el Marqués de Tojo.

sábado, 16 de junio de 2018

Escudo de monseñor Nicolás Fasolino

Seguimos mostrando hojas sueltas de una Guía Eclesiástica de 1954 en que se ven los escudos de los arzobispos argentinos de entonces.

En este caso mostraremos las páginas que corresponden al entonces Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz. Conocemos ese blasón (ver aquí y aquí), pero vale la pena compartir la imagen y el texto que publica aquella Guía Eclesiástica por  su  valor documental.


Notemos la terminología: "cheurrón", "sautoir".

Fasolino tomó posesión de la sede santafecina, como Obispo, en 1932; al ser elevada la jurisdicción a la dignidad archiepiscopal, en 1934,  pasó a ser su primer Arzobispo. Continuó en el cargo  hasta su muerte en 1969.  Había sido creado cardenal en 1967. En los dos enlaces colocados más arriba pueden verse más detalles acerca de su vida y de sus escudos episcopal y cardenalicio.

viernes, 15 de junio de 2018

Escudo Nacional en el Monumento a Perón


Una versión interesante del Escudo Nacional  puede verse en el monumento que rinde homenaje a Juan Domingo Perón.  En estas primeras fotos pretendíamos, un poco a contraluz, que también se viera el escudo que se encuentra en el frente de la Aduana.



En otra ocasión tomamos otras fotografías más del monumento:




La última foto muestra, de manera destacada, el Escudo Nacional que se halla en el frente de la obra. Una versión, diríamos, estilizada, especialmente en los ornamentos exteriores.



El monumento fue inaugurado hace poco más de tres años, en junio de 2015.

jueves, 14 de junio de 2018

Fachadas: Olazábal 1754

Varias fotos, tomadas de noche (algunas editadas para darles más luz), de un hermoso motivo heráldico en Olazábal 1754. Ya habíamos visto este escudo hace dos años, en julio de 2016, pero en fotos tomadas de día.






Además del escudo mismo, que lleva lises y una barra, son destacables los soportes que semejan aves. ¡Cuánta belleza heráldica en las calles de Buenos Aires!

miércoles, 13 de junio de 2018

Escudo del cardenal Antonio Vico

Ayer, al compartir el escudo de los Paz y Figueroa, mostramos una foto del decreto de introducción de la causa de beatificación de Mama Antula.  Se conserva enmarcado en la Basílica de Nuestra Señora de la Piedad; la foto es propia.


El decreto, como vemos, lleva la firma del cardenal Antonio Vico. Aunque el vínculo del cardenal Vico con nuestro país es muy ocasional, no podemos dejar pasar la oportunidad de mostrar su elegante escudo.
Nacido en 1847, Antonio Vico fue ordenado sacerdote en 1873 y obispo en 1898. Cumplió tareas diplomáticas en Colombia, Bélgica y España. En 1911 fue elevado a la dignidad cardenalicia como Cardenal Presbítero del Título de San Calixto; en 1915 accedió a la sede cardenalicia suburbicaria de Porto y Santa Rufina. Ese mismo año fue designado Pro-Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos, cargo que ejercía, como puede verse en la foto, al momento del decreto que se refiere a la causa de beatificación de María Antonia de Paz y Figueroa. Prefecto de la misma Congregación en 1918. Murió en 1929.

Muy bello era su escudo cardenalicio, como vemos en las dos versiones que estamos publicando, procedentes de Araldica Vaticana. De azur, un grifo rampante de plata, linguado, picado y armado de oro; en jefe de dos flores de lis de oro.