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domingo, 13 de septiembre de 2026

Escudo de Pedro Cossio en el "Nobiliario del antiguo Virreynato del Río de la Plata"

Segunda entrada de esta serie dedicada a figuras destacadas de la cultura argentina que aparecen en el Nobiliario de Carlos Calvo.

Del mundo del cine pasamos ahora al de la ciencia. Pedro Cossio, nacido en el año 1900, fue un destacado médico y cardiocirujano argentino, de notable actuación en el ámbito de la medicina (recibió premios y condecoraciones de numerosas instituciones científicas y de varios gobiernos), y especialmente recordado por haber sido médico personal de Juan Domingo Perón. Falleció en 1986.

Pedro Cossio pertenecía al linaje que menciona el Nobiliario del antiguo Virreynato del Río de la Plata, que comienza con Fernán González de Cossio, natural de Santander en Castilla la Vieja,  llamado el Magnífico, Señor de la Casa de Cossio en Rionanza, fallecido en 1320.  En la décimo sexta generación tenemos a Francisco de Cossio y de la Herrán, nacido en Santillana, que pasó al Río de la Plata y se radicó en Tucumán. En la vigésima aparece nuestro Pedro Cossio:


El escudo de esta familia es el siguiente:


La búsqueda en la Red arroja este mismo escudo con algunas variantes, la principal de las cuales es una estrella que aparece sobre el  castillo o torre de siniestra.





Según Heráldica Hispana: En campo de gules, sobre ondas de agua de azur y plata un árbol al natural acostado de dos torres de plata, sumada la de la diestra de una bandera de plata cargada con la palabra "Cossío" en letras de sable, y surmontada la de la siniestra por una estrella de oro.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Escudo del Club Atlético Piraña

 


El Club Atlético Piraña es un club deportivo del barrio de Parque Patricios, fundado el 12 de septiembre de 1942.  Aunque en el club se practican varios deportes, es conocido principalmente por su equipo de fútbol.



Debe su nombre al apodo de  Jaime Sarlanga, jugador de fútbol de aquellos años, quien se había ganado la reputación de gran delantero y goleador. Sarlanga era conocido por el apodo de "Piraña", debido a su "hambre" de gol. El fundador y primer presidente del club, Alcides Solé, era amigo de Sarlanga, y adoptó el nombre al fundar el club, en su homenaje.


El escudo tiene la sencillez de la generalidad de los emblemas deportivos, sobre todo barriales, ya que consiste sólo en los colores del club y sus iniciales: terciado en barra de gules, plata y azur, con las iniciales C.A.P. en el campo de plata.


viernes, 11 de septiembre de 2026

Vinos "Cupra" (3 de 3)

Tercer elemento heráldico sobre el que queremos llamar la atención de nuestros lectores en la etiqueta de vino Cupra.

Abajo, a la derecha, puede verse el escudo de Buenos Aires:


Otros vinos de la misma familia exhiben también símbolos emparentados con la Heráldica en sus etiquetas,  como vemos en esta otra imagen, del vino Incoronata, en que se ve a una matrona (que representa a la madre de Angelici) con el escudo familiar.



Hemos hecho un interesante recorrido heráldico por etiquetas de vinos. Otro ámbito en que nuestra hermosa disciplina está muy presente, como hemos tenido ocasión de comprobarlo muchas veces, y seguiremos haciéndolo en pocos días.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Vinos "Cupra" (2 de 3)

 


Ayer compartimos fotos (que tomamos en una calle de Buenos Aires en junio del año pasado) de un cartel publicitario de vino Cupra. También sumamos imágenes tomadas del sitio web de la marca,  de donde también procede la que encabeza esta entrada.

Además del escudo de los Angelici, que vimos ayer, la etiqueta del vino tiene otros varios detalles heráldicos, como este:


A la izquierda, debajo del personaje que lleva la bandera y el escudo de Italia (a cuyos pies se lee en numeración romana "1930", año en que Remo Angelici salió de Cupra Marittima), se ve justamente el escudo de esa localidad:


«De gules, un cerro natural con tres picos verdes, rematados cada uno de ellos por una torre dorada, abierta y con ventanas del mismo tipo, almenada al estilo gibelino, la del medio colocada más alta» (Fuente: Wikipedia).

Mañana volveremos sobre esta etiqueta heráldica.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Vinos "Cupra" (1 de 3)

 Otra vez un escudo nos sorprende desde un cartel en la vía pública.


Se trata de publicidad de vino Cupra.


Vemos en la etiqueta el escudo principal, que tiene un angelito de oro que porta espadas. 


Se trata del escudo de la familia Angelici, que también habíamos fotografiado en el cementerio de la Chacarita en 2012:






La marca Cupra pertenece al empresario, dirigente futbolístico y ex presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici. El nombre del vino rinde homenaje a la localidad de Cupra Marittima, de la que partió su padre en 1930 para venir a la Argentina:


La etiqueta tiene detalles de naturaleza heráldica muy interesantes, como las dos figuras que, a los costados, sostienen banderas y escudos de la Argentina y de Italia:



Pero hay más escudos en la etiqueta, y los veremos mañana y pasado mañana.

Imagen tomada del Instagram del ex futbolista, periodista y conductor
 José Chatruc

martes, 8 de septiembre de 2026

Escudo de la Basílica de Nuestra Señora del Socorro (San Pedro)

En diciembre de 2024, el papa Francisco I concedió el título de Basílica Menor a la iglesia parroquial de San Pedro, en la provincia de Buenos Aires, que está dedicada a Nuestra Señora del Socorro. La ceremonia oficial de proclamación se celebró el 8 de septiembre de 2025, en el marco de las Fiestas Patronales: hace hoy exactamente un año.





Varias fotos del acto de proclamación, en las que se ve el escudo basilical, ilustran esta nota.

En una nota de un medio local encontramos referencias al escudo, el cual, curiosamente, no aparece en el sitio oficial de la Basílica al momento de escribir esta entrada (junio de 2026):


Transcribimos a continuación en forma textual lo que publicó el sitio Crónica de San Pedro, basado en una entrevista  a un sacerdote: el padre Héctor:

Uno de los elementos más significativos es el escudo de la Basílica, recientemente colocado en el templo. De fondo azul, lleva las iniciales “A” y “M” en dorado que significan Ave María, en referencia a la Virgen, patrona de la ciudad. Sobre ellas se destaca la corona de Nuestra Señora del Socorro.

El sacerdote también explicó el sentido de la umbrela, una especie de sombrilla con los colores del Vaticano y de Italia que se instalará sobre el altar.


 

“La umbrela simboliza la casa del Papa. Si un día viniera a visitarnos, tendría que colocarse bajo ella. Es uno de los signos que bendecirá el nuncio apostólico durante la ceremonia”, señaló.

En el escudo también se observan las llaves de San Pedro, que representan al Papa y a su autoridad, así como un cordón franciscano de color marrón, en homenaje a la presencia de la orden en los inicios de la historia religiosa de San Pedro.

“Cada Basílica del mundo tiene su propio escudo, único e irrepetible. El nuestro recoge la identidad mariana, papal y franciscana que marcaron la vida de nuestra parroquia”, explicó el padre Héctor.

Estos símbolos, junto con la Bula papal y los signos litúrgicos como el tintinábulo, quedarán como testimonio permanente del nuevo estatus del templo sampedrino.



 

De azur,  las letras A y M muy estilizadas, superpuestas, de oro, superadas de una corona también de oro rodeada de doce estrellas de lo mismo, puestas en arco, seis de cada lado. En punta, un cordón de plata de tres nudos. 

Lleva acoladas las llaves de San Pedro dispuestas de la forma habitual. Como timbre la umbrela basilical.

El lema. puesto en una cinta azur con letras de plata, dice "Enséñanos a decir sí".

Las dos fotos que cierran esta entrada son propias: las tomamos en una visita a San Pedro que realizamos en 2022.




lunes, 7 de septiembre de 2026

"Una equivocada atribución heráldica"

Publicamos hoy la nota titulada "Una equivocada atribución heráldica", de Isidoro Ruiz Moreno, aparecida en el número 163 del Boletín del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, edición que correspondía a los meses de julio/agosto de 1989.

Se refiere a los escudos atribuidos a los Larrain (siempre aparece sin tilde en la nota), linaje chileno vinculado con la Argentina, al que nos referimos en nuestra entrada del 8 de septiembre de 2022. Las imágenes son las del artículo original.

***

"Una equivocada atribución heráldica"

por Isidoro Ruiz Moreno


Como es sabido, los Reyes de Armas de España -funcionarios oficiales de la Corona- tienen facultades para atribuir blasones. En algunos casos se limitan a certificar los existentes, y en otros a componer nuevos escudos, siendo igualmente legítimo el uso de unos y otros. Esto trae como conclusión que podría darse el caso que una misma familia poseyera válidamente dos y hasta más emblemas propios: ello, cuando a las armas tradicionales se sumen otras concedidas tiempo después.

 Expuesta la noción general, resulta interesante considerar, no ya un acomodamiento  a nuevas atribuciones, sino simplemente reiteradas equivocaciones respecto al escudo de un apellido determinado. El caso corresponde a los Larrain, de ilustre prosapia chilena, y vale como ejemplo para otras situaciones similares, que no escasean.

Lo relató uno de sus miembros, el distinguido historiador don Carlos Larrain de Castro, y considero que merece difundirse para conocimiento de quienes no poseen la obra que lo difunde, editada en el vecino Estado hace cerca de una década, de escasa o nula divulgación en nuestro país.

Resulta que en 1706 don Santiago de Larrain y Vicuña, fundador de su estirpe en Chile, decidió ingresar a la Orden de Santiago, entre cuyos requisitos estaba la probanza de blasones. Estos últimos debían lucirse en el solar del pretendiente, y aquí comienza la cuestión. El antiguo "palacio" de la familia ostentaba las armas propias, pero hacia 1532 ya estaba en ruinas y pasó por matrimonio a la casa de Lodosa. Los Larrain construyeron otra residencia en la localidad de Aranaz, y era ésta la existente para la época del empeño de don Santiago, con la particularidad de que por entonces carecía de escudo, si es que alguna vez lo había lucido.

Para obviar el inconveniente -pues un par de informantes de la Orden inspeccionaría el lugar para comprobar aquella condición- se apeló a un recurso simple: se trajo previamente otro escudo de una morada próxima, perteneciente a don Fermín de Vicuña, primo de don Santiago de Larrain. Preciso es destacar que éste era hijo de doña Gracia de Vicuña y Araníbar.

Así es que cuando los comisionados santiaguistas se constituyeron en Aranaz, dieron fe que la casa solar de Larrain ostentaba armas. Los testigos de la comarca declararon a su turno respecto del blasón: "que es el que don Santiago de Larrain puso en su casa natal", "que es el que don Santiago de Larrain mandó poner en su casa". El problema es que tal emblema no correspondía al apellido... No obstante, el pretendiente cumplió formalmente con la probanza requerida y logró el hábito deseado en 1712. Los comisarios de Santiago habían atestiguado existir un escudo en piedra labrada en el frontis de la casona de Aranaz, con dos cuarteles: "el de la mano derecha tiene dos castillos y dos lobos en las cuatro esquinas; y al lado izquierdo tiene una encina o roble, y al lado tiene una flor de lis a cada parte". Tal la chapucera y errónea descripción de los enviados por la Orden:

 


Por cierto, el escudo no correspondía a Larrain, sino a los Aranibar, linaje de la abuela materna del pretendiente, en el cuartel primero con el árbol (encina o roble) flanqueado por sendas lises; en cuanto al segundo, se trataba simplemente del escudo real de Castilla y León (¡"lobos"!), como emblema -enseña el señor Larrain Castro- "que muchas familias navarras agregaron a sus propias armas en los tiempos de las luchas agramonteses y de la unificación, para manifestar ostensiblemente su adhesión a los monarcas castellanos".

Corrieron algunos años, cuando un sobrino-nieto de don Santiago, el canónigo chileno don Vicente de Larrain, obtuvo durante un viaje a Madrid que el Rey de Armas don Juan Félix de Rújula le expidiera, en 1803, la certificación de su blasón. En esta oportunidad dicho funcionario no copió meramente el equivocado escudo de los Aranibar adosado al de Castilla y León, sino que interpretó su imagen... El resultado fue catastrófico en lo que hace al segundo campo: eliminando el cuartelado, puso dos torres surmontadas por otros tantos osos (!), colocando un par más debajo. Véase el dibujo incorporado a la ejecutoria que pretendía “ilustrar":

 


Para mayor confusión, el sucesor de aquel Rey de Armas, que lo fue don Félix de Rújula (para peor, alguien bien próximo a su antecesor en el cargo), emitió en 1912 otra ejecutoria de nobleza que contenía un escudo de los Larrain completamente distinto. No había transcurrido más de un siglo cuando, sin siguiera la consulta al propio archivo de su Casa y Oficina, este nuevo funcionario dictaminó que las armas de los Larrain se componían así: "en campo de gules, una faja de plata, acompañada de dos calderas de oro, una en jefe y otra en punta; bordura de gules cargada con ocho aspas de oro". Para llegar a esta extraña conclusión, el nuevo Rey de Armas se basó en la clásica obra de Argote de Molina, Nobleza de Andalucía (publicada en 1588), a quien habían seguido -y Rújula los cita expresamente- Argamasilla de la Cerda, Lozano, Salazar (Miguel), y Villa:

 

La atribución de Argote de Molina provenía de que así se lucía en la residencia de don Felipe de Larrain en Navarra. Empero, todo se aclara si se tiene en cuenta que se trataba del escudo de su madre, doña María de Azcona, bien que fueran alteradas o brisadas sus piezas originales: "dos calderas atravesadas de tres fajas de oro, y dos cabezas de sierpes en las asas”.

Quien puso las cosas en su lugar correcto fue el propio autor del libro titulado La familia Larrain, publicado póstumamente (1982) por la Academia Chilena de la Historia, obra esclarecedora y espléndidamente editada en la imprenta de la Universidad de Santiago -algo difícil de imaginar en nuestro país- debida al citado caballero don Carlos Larrain y Castro, miembro de la Academia.

El señor Larrain Castro estableció que tanto en el primitivo palacio de su estirpe, "cabo de armería", como en el enterratorio de la iglesia cercana, se había estampado  -esculpido y pintado-  el escudo propio del apellido que en 1532 describieron tres ancianos en el pleito de hidalguía promovido por don Gil de Larrain. Según sus manifestaciones, "las armas e insignias del dicho palacio son dos águilas sin diferencia alguna", “dos águilas", "ciertas águilas, no sabe cuántas, en campo de argento, sin diferencia alguna":

 


Consultado el eminente heraldista vasco don Juan Carlos de Guerra en 1932, éste expuso en carta al señor Larrain Castro: "la adopción de las águilas se debió probablemente a la necesidad de distinguirse de los escudos de Ezcurra, Jaurrieta, Liedema, Echepare, Boneta, Cascante y Lizoain, que habían agotado en Navarra el timbre de águila singular". Merece destacarse el hecho de que las armas familiares  eran entonces adoptadas libremente por quienes las usaban.

Así se llegó a establecer, mediante un ponderable empeño por conocer la verdad, la auténtica representación de un ilustre apellido, distinguido en el vecino país, al cual perteneció por matrimonio nuestro prócer el general don Juan de Gregorio de las Heras.

Y paralelamente, surge la evidencia de que es menester tomar con cierta prudencia algunas manifestaciones repetidas por comodidad, sin que prevalezca tampoco un malsano espíritu iconoclasta que desmerezca todo lo elaborado antaño. La ciencia histórica tiene su propio método de comprobaciones, y el caso reseñado es una muestra de su aplicación rigurosa.