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miércoles, 26 de junio de 2019

Fachadas: Julián Álvarez 2326


La figura que vemos hoy es sólo lejanamente heráldica. El verdadero motivo de compartir estas fotos es la tristeza que nos produce el destino de esta vieja casa de Palermo, lamentablemente destinada a la picota. Un antiguo instituto de enseñanza tenía allí su sede cuando éramos pequeños.

martes, 25 de junio de 2019

Escudo de monseñor Luis Francisco Romero


En un  libro encontramos hace ya varios años la imagen que se encuentra junto a estas líneas. Corresponde al escudo episcopal de un obispo de Santiago de Chile, pero que también fue Arzobispo de Charcas, y tuvo además amplia actuación en el actual territorio argentino; por esos motivos merece un lugar en este Blog.

Luis Francisco Romero o Francisco Luis de Romero nació hacia 1665. 
A comienzos de 1705 fue designado Obispo de Santiago de Chile. Conforme a los plazos de entonces, recibió la consagración episcopal más de dos años después y tomó posesión de su sede en abril de 1708. 
Fue trasladado a Quito en 1717; allí ejerció el pontificado desde 1718 -fecha de su instalación- hasta 1725, año en que fue promovido a Arzobispo de La Plata (Charcas). 
Murió en esa ciudad altoperuana en 1728, menos de un año después de haber tomado posesión efectiva de esa sede arzobispal.

«Luego de su consagración como obispo, y encontrándose en Potosí, en vísperas de viajar a Chile por la ruta del despoblado de Atacama, Romero recibió cartas de los cabildos eclesiásticos y seculares de las provincias en sede vacante de Tucumán, Paraguay y Río de La Plata, y de provinciales y prelados de las órdenes de mendicantes y jesuitas, los
cuales le solicitaban cambiar de ruta y orientar sus pasos hacia allí por encontrarse todas en suma indigencia espiritual. El prelado (...) inició su peregrinación por una ruta que “no había hecho prelado alguno”, y que lo conducirá a la provincia de Cuyo, entonces parte integrante de la diócesis de Santiago. Esta doble motivación le servirá de incentivo para iniciar un agotador viaje de cientos de leguas, atravesando cordilleras y despoblados, en medio de indios bárbaros y con climas inhóspitos. Llegó a Córdoba, en la provincia de Tucumán, donde entró confirmando, enseñando, predicando y dando limosna a los pobres. Confirió órdenes mayores y menores a 350 individuos, de los que resultaron 102 sacerdotes, y bautizó a unas 1.500 personas. A comienzos de 1708 entró en la provincia de Cuyo, pernoctando en las ciudades de San Luis de Loyola, San Juan de la Frontera y Mendoza. De inmediato constató que sus feligreses estaban espiritualmente muy desamparados y sufriendo graves privaciones económicas. Visitará iglesias, parroquias, capillas, oratorias y lugares de oración; promoverá el culto, bautizará más de mil personas, ordenará la demolición de la iglesia parroquial de Mendoza, que estaba arruinada, y dará por iniciada su reconstrucción».   Este párrafo, que da cuenta de la actividad de monseñor Romero en territorio argentino, corresponde a un trabajo de Santiago Lorenzo, titulado «De lo rural a lo urbano - Chile en el siglo XVIII», publicado por la Universidad Católica de Valparaíso y dipsonible en pdf en la Red.


Respecto del escudo episcopal de monseñor Romero, sólo podemos mostrarlo, ya que nada sabemos acerca de sus esmaltes o de su simbolismo.

lunes, 24 de junio de 2019

"El nuevo Luis XIV"

«Heráldica en Caras y Caretas» será una nueva etiqueta que tendrán desde la segunda mitad del año algunas de nuestras entradas. Porque en muchas ediciones de la famosa revista argentina hay escudos y referencias heráldicas que iremos compartiendo en nuestro Blog. "Caras y Caretas", como es sabido, fue un célebre «semanario festivo, literario, artístico y de actualidades» (tal como se autodefinía), publicado en nuestro país entre 1898 y 1941. Es enorme la importancia de "Caras y Caretas" como testigo de aquellos años de la historia argentina y mundial.  Cada tanto publicaremos algunas imágenes heráldicas halladas al azar en la colección digital que publica Juan María Traverso  en Issuu o en la que puede disfrutarse en la Hemeroteca Digital de España.

La imagen de hoy corresponde a uno de los primeros números de la revista.


El número 4 de "Caras y Caretas" nos ofrece esta magnífica portada. Julio Argentino Roca acababa de comenzar su segunda presidencia. El litigio con Chile por la Puna de Atacama llevaba varios años, y al parecer Roca se propuso de entrada solucionar el problema. De hecho, leemos en Wikipedia que «el 2 de noviembre de 1898» -es decir apenas cinco días después de esta portada- «Argentina y Chile firmaron dos actas en las que se acordó celebrar en Buenos Aires una conferencia de delegados de ambos países para delimitar la Puna». Pocas semanas más tarde Roca se reunió con su par  chileno en Punta Arenas.

Nos interesa llamar la atención sobre el escudo que aparece en la tapa. Como se compara a Roca con el rey Luis XIV, en el Escudo Nacional se reemplaza el gorro frigio con una corona. Sólo es un detalle, pero transmite un mensaje que forma parte de la idea que quiere transmitir la viñeta, y pone de manifiesto, sin quererlo, la importancia de la Heráldica como lenguaje simbólico.


En esta versión "monárquica" de nuestro escudo los brazos aparecen vestidos de blanco (sabemos de la anarquía que reinaba entonces respecto de la representación de los símbolos patrios) y se ha omitido la laurea.

domingo, 23 de junio de 2019

2010 - 2019 *** NOVENO ANIVERSARIO

¡Hoy este Blog, que nació el 23 de junio de 2010, cumple nueve años! 

Celebramos este aniversario con algunas estadísticas y algunas imágenes especiales.


Escudo Nacional
en el mausoleo de Rivadavia en Plaza Miserere
(foto tomada ayer)
Hasta ayer a las 22 el número total de visitas al Blog ascendía a más de 1.414.620.


Escudo Nacional
en  Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas “Mariano Acosta”
(foto tomada ayer)

Como publicamos, en total, 2945 entradas, esto da un promedio de 480 visitas por entrada (y unas 430 visitas por día transcurrido desde el 23 de junio de 2010).

Además de visitantes de la Argentina (cuyo número corresponde al 55 % del total), recibimos visitas -en orden decreciente- de los Estados Unidos, España, México, Colombia, Perú, Alemania, Chile y Rusia, entre otros países.

Escudo Nacional
en el Colegio General Zapiola
(foto tomada ayer)
Hemos recibido exactamente 1000 comentarios en estos nueve años. Y un número considerable de mensajes a nuestra dirección de correo electrónico

También recibimos  innumerables colaboraciones, incluso de desconocidos; algunas ya las hemos publicado y otras esperan su turno en nuestros archivos, formados por miles de fotografías propias y varias decenas de imágenes halladas en la Red.

Recordamos que tenemos además una cuenta en Twitter:
@HeraldicaArg

Además, en Instagram (donde estamos presentes desde fines de 2018) tenemos 179 seguidores:
@heraldica_en_la_argentina


Y por último, recordemos nuestros otros tres blogs:

con entradas todos los lunes, miércoles y viernes

con entradas dos o tres veces por semana

con una entrada cada miércoles

Mis propias armas
en versión de Rolando de Ýñigo y Genio

(mayo de 2019)

2010 - 23 de junio - 2019
Noveno Aniversario
¡Muchas gracias a todos!

sábado, 22 de junio de 2019

Fachadas: Santa Fe 1855 (Rosario)


El frente de este soberbio edificio en Santa Fe 1855 de la ciudad de Rosario exhibe unos motivos decorativos que, si bien no son escudos, merecen un lugar en este Blog.


 Fotos de julio de 2013. 

El sábado que viene, última entrega de esta serie de cinco sábados  dedicados a "heráldica cotidiana" en las calles rosarinas.

viernes, 21 de junio de 2019

Escudo de Brandsen (Buenos Aires)


Deberíamos poner "escudo", por supuesto entre comillas, ya que lo que vemos dista mucho de ser un escudo heráldico como corresponde. 

Pero tiene unos interesantes antecedentes, algunos de los cuales transcribimos parcialmente de un blog dedicado justamente a la historia de ese partido.

El origen de Brandsen se remonta al siglo XVIII: un fuerte defensivo en la frontera con el "desierto". Pero la creación del partido tuvo lugar en 1875, y la fecha fundacional de la ciudad cabecera es el 22 de junio de 1876. Mañana se cumple un nuevo aniversario de esa fundación.

Ese mismo año aparece un «sello del Partido, seguramente diseñado por el Juez de Paz y la Comisión Municipal», que  «constaba de un ovalo apaisado y en su interior la imagen de un gallo y una espiga de trigo a la derecha».


Años más tarde se usó el Escudo Nacional, «utilizado hasta 1975 cuando se adopta un escudo propio. En ocasión de conmemorarse el centenario de la creación del Partido de Brandsen el municipio resuelve realizar un concurso público con el objeto de elegir un boceto para insignia del distrito. A cargo de la elección del ganador, como jurado, estaría el Concejo Deliberante, representantes de instituciones de bien público que quisieran participar y el Intendente Municipal, entonces Ricardo Sueldía, que actuaría de Presidente. En la convocatoria o bases, se establecieron algunos condicionamientos que innecesariamente fueron en cierta manera en detrimento de la creatividad artística»: los trabajos debían contener en su composición el contorno del Partido, así como los colores celeste y blanco en el campo y laureles, a semejanza del Escudo Nacional..

«Se recibieron 22 propuestas de artistas locales» y quedó seleccionada la de María Angélica Wallasch, que fue adoptada por ordenanza municipal.

«El escudo del Partido de Brandsen consta de un campo oval cortado enmarcado por las bandas de laureles, éstos rememoran los de los dibujos de los escudos del ´45 al ´50 del siglo XX.  Según la autora “están representadas las actividades de la zona: tambo y ganadería, simbolizada por la vaca, tradición y presente de la población. El futuro está representado por una fábrica. El río Samborombón semejando un camino que surca el distrito y finaliza en el sol…En un plano intermedio se halla el contorno del Partido de Brandsen separado por dos zonas, la inferior de color verde representa la llanura surcada por el río Samborombón y una zona superior con el sol naciente, símbolo de un porvenir promisorio”.

Al pie, la faja con el nombre del Partido en imprenta mayúscula negrita. 

El escudo, desde el punto de vista heráldico, se lo puede describir como una elipse cortada y filiera de sable. recordando la forma y la división en dos cuarteles del escudo nacional. En el corazón una figura cuadrangular de bordes irregulares de sable sobre la que se dibuja a siniestra un río caudal de plata. En el flanco diestro sobre la línea que lo corta, el perfil de una fábrica, de sable; debajo de ella la cabeza de un vacuno con perfil de sable, representando el contorno del Partido con el río Samborombón en ella. El perfil de la fábrica, las industrias del distrito y la cabeza vacuna sus riquezas ganaderas. Los ornamentos son en punta resaltada, cartela con los extremos plegados y terminados con corte triangular de sable con un lema toponímico de plata. Por detrás de ella y a ambos lados dos ramos estilizados de laurel que rodean el blasón hasta los flancos y que se repiten en una imagen en espejo de la parte inferior del blasón representando la gloria y triunfo de un distrito con su nombre y ubicación en la divisa al pié».

jueves, 20 de junio de 2019

Bandera y escudo de Yapeyú (Corrientes)

Yapeyú, como sabemos, es la ciudad natal de San Martín. Fue fundada como una reducción jesuítica el 4 de febrero de 1627 por San Roque González de Santa Cruz y otros dos jesuitas, quienes le dieron el nombre de Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos de Yapeyú o Nuestra Señora de los Tres Reyes de Yapeyú.  Hacia fines del siglo XVIII -ya expulsados los jesuitas- residía allí, como Teniente de Gobernador, el capitán Juan de San Martín, con su esposa, Gregoria Matorras. La ciudad, que pasó por diversos avatares históricos, fue incendiada y destruida  en 1817 por tropas portuguesas. En 1830 se incorporó oficialmente a la provincia de Corrientes y años más tarde fue reconstruida.

Hace varios años, la  Municipalidad de Yapeyú hizo una convocatoria a la comunidad para diseñar una bandera local. Fueron presentados 112 diseños. El diseño finalmente elegido fue presentado oficialmente el 20 de junto de 2011, «durante la ceremonia en el que rememoraron el fallecimiento del general Manuel Belgrano, creador del emblema nacional».

«En el paño están representados los colores de Patria soberana, el celeste y blanco que nos legara nuestro Manuel Belgrano. El amarillo-ocre representa al estilo colonial que en el momento de la libertad argentina el Cabildo de Buenos Aires y la Casa de Tucumán los vestían orgullosamente y principalmente este color representa al nombre que le dieran nuestros guaraníes a este suelo desde el comienzo de su historia: Yapeyú». El nombre de la localidad, en guaraní, «significa “allí donde el río es amarillo”»


En el centro de la bandera se encuentra el escudo de Yapeyú, que está «dividido en cuatro cuartos, dividido en hilos dorados. Y dentro de cada cuarto se refleja la historia de Yapeyú. A modo de base interior del escudo, el primer cuarto presenta un tapiz bordó en contraste con guarda y la imagen de un tupi-guaraní, etnia primigenia que lleva en su diestra arco y flecha. El segundo cuarto lleva el monograma de Jesús, insignia jesuítica sobre un fondo bordó barroco. El tercero, sobre un tapiz blanco trae el escudo heráldico de Nuestra Señora de los Santos Reyes de Yapeyú, primera denominación fundacional y el cuarto, sobre el margen superior derecho del escudo, los colores de la bandera francesa y de la primera bandera enarbolada en Yapeyú, símbolo de resistencia que refleja la sangre derramada, la paz y la república».  



Por otra parte, «las formas y colores del sol y los laureles se asemejan al Escudo Nacional como símbolo de pertenencia a la Nación Argentina. En tanto que la base exterior del Escudo de la Bandera de Yapeyú reflejan el homenaje perpetua al Padre de la Patria con el sable corvo del que cuelgan cintas con los colores patrios y franceses por haber muerto en Francia, una lanza y un morrión de granadero como insignia de valor, fortaleza, prudencia y lealtad a la Patria».  No hace falta señalar los errores heráldicos en que incurre esta descripción periodística.


Otra fuente describe así al escudo municipal: 
El escudo heráldico está dividido en cuatro cuartos, en hilos dorados, dentro de los cuales se refleja la historia de Yapeyú. En el primer cuarto, sobre tapiz blanco el escudo heráldico de Nuestra Señora de los Santos Reyes de Yapeyú, primera denominación delimitada por la evangelización jesuítica en su fundación.
Trae en el segundo cuarto, margen superior derecha los colores de la bandera francesa con una rueda dentada y una espiga de trigo de oro. Lleva en el tercer cuarto, tapiz bordó en contraste, un tejido con guarda tupi guaraní y una silueta de la etnia primigenia llevando consigo en su diestra, arco y flecha.
Trae en el cuarto cuarto, la insignia jesuita dorada sobre fondo bordó barroco. Los ornamentos como timbre, un sol naciente figurado de oro con rayos rectos y lanceolados de diferentes, formando una corona abierta dos ramos de laurel foliados, acompañado de un tallado en madera barroco guaraní, unidos todos por lo bajo con una cinta terciada en faja celeste y blanca.
La búsqueda de la forma, los colores, el sol y los laureles del escudo a semejanza del escudo nacional simbolizan su pertenencia a la nación. En el cuarto superior derecho, los colores de la bandera francesa y en el centro de ella una rueda dentada y la espiga de trigo de oro simbolizan la llegada de aquellos colonos franceses. Hombres de trabajo, en búsqueda de progreso y pujanza agropecuaria. En el cuarto inferior derecho, la insignia jesuita simboliza la tarea realizada por los padres jesuitas, desarrollada por 150 años en el pueblo de Yapeyú, desde su fundación hasta la expulsión.
En el cuarto inferior izquierdo, un tejido con guarda tupi guaraní, simbolizan la cultura original en su máxima expresión. En la parte inferior, los símbolos propios de homenaje al padre de la patria: el sable corvo colgando de él, dos cintas, una de ellas con los colores patrios y la otra los franceses. La lanza y un gorrión de los granaderos simbolizan el valor militar, la fortaleza y prudencia.

Desde el epicentro inferior se entrelazan los logros y se refuerzan con una frase que debe entender cada yapeyuano como propia y desafío personal, al igual significado de custodia permanente, tanto desde la derecha como de la izquierda en forma de corona abierta por el ramo de laurel en la parte superior, el sol iluminando. Un sol naciente con rayos flamígeros y rectos alternados, representa la verdad, la majestad y la prosperidad y posee el sentido de una nueva comunidad que surge al concierto universal, plena de esplendor, de gloria, pura y radiante como el sol, cuyo deseo es vivir luminosamente en eterno amanecer.
Publicamos esta entrada al cumplirse ocho años de la presentación oficial de la bandera de Yapeyú.

miércoles, 19 de junio de 2019

Fachadas: Nogoyá 3074



La casona ubicada en Nogoyá 3074 parece abandonada, pero tiene un cartel (con el Escudo Nacional y el de las Naciones Unidas) que indica que allí funciona el "Observatorio de los derechos de las personas con discapacidad" de la Comuna 11 de nuestra ciudad.


Llama la atención, en el frente, una figura heráldica más que curiosa, tanto por su diseño como por su pobre confección. Parece un jaquelado, con un yelmo ubicado en la parte superior de un modo heterodoxo; tiene lo que parecen lambrequines y como cimera un ave con las alas desplegadas.


Curiosidades heráldicas que también salen a nuestro encuentro en las calles de Buenos Aires.
Tomé las fotos en julio del año pasado.

martes, 18 de junio de 2019

"Homilía al hilo del escudo"

En junio del año pasado nos ocupamos del escudo de monseñor Luis Eduardo González, Obispo Auxiliar de Montevideo. Aunque el escudo es pobre desde el punto de vista heráldico, queremos rescatar hoy un detalle significativo, vinculado con el blasón, que tuvo lugar durante la consagración episcopal de monseñor González.


La crónica de esa celebración señala que la homilía del Consagrante Principal -el cardenal Sturla, Arzobispo de Montevideo- se desarrolló «al hilo del escudo».

Transcribimos a continuación algunos fragmentos de la crónica, que tomamos del sitio oficial de la Conferencia Episcopal del Uruguay. El título del párrafo es "Homilía al hilo del escudo":
En la homilía, el Cardenal comenzó dando gracias a Dios por la ocasión y luego siguió el hilo del diseño del escudo de Mons. González. En primer lugar, se refirió a la uva y las espigas de trigo, símbolo de la Eucaristía y del crecimiento dinámico de la semilla. Dios actúa y transforma, y lo máximo que ha hecho es su encarnación y redención. “Tenemos que creer que el Evangelio toca y transforma. Y cuando toca y no transforma, hay que ver qué pasa”, indicó.
Luego habló del paisaje serrano de la Sierra de las Ánimas, que es el que se ve desde la casa donde creció Luis Eduardo. Esto le dio ocasión de hablar de la familia del Obispo, sus padres y hermanos, abuelos, tíos y primos, del pueblo entero donde creció. “De ese pequeño brote cortado en Gregorio Aznárez ahora tenemos un cedro frondoso, crecido en la humildad de una familia cristiana, en la vida de oración y trabajo. Vida austera que también sabía de la alegría”, mencionó el Arzobispo.
Después contó brevemente cómo fue el proceso vocacional de González, hasta que en la Capilla del Santísimo de la Catedral de Montevideo escribió la carta en la que pidió ser admitido como seminarista.
En su escudo también están los signos del pastor: el báculo y la mitra. “Un pastor es primero que nada un cristiano, llamado a vivir en el Pueblo de Dios y además está llamado a ser maestro, a enseñar. Por la ordenación episcopal se unirá al colegio de los obispos”, agregó. González se integra también al clero de Montevideo, “austero, trabajador, pobre, cercano a la gente, sin vueltas”. Y esta arquidiócesis “quiere ser misionera, salir, no se quiere conformar con un anuncio del Evangelio que quede en la mediocridad, adentro de las iglesias, sino que quiere salir y proclamar”, aseguró el Cardenal.
“Te recibimos con los brazos abiertos. Te deseo que seas tan bien recibido como lo fui cuando dejé la Congregación Salesiana para asumir como Obispo”, le deseó. (...)
Hacia el final de su alocución, el Arzobispo retomó el hilo del escudo y mencionó la presencia de María, coronada igual que la Virgen de los Treinta y Tres, patrona de la patria. “Te deseo que, por María, triunfes, con el sentido evangélico que pueda tener esta palabra: que seas fecundo como el grano de trigo. No porque seas fantástico, sino porque si te abres a la gracia del Espíritu Santo, habrá frutos abundantes para la Iglesia -el santo pueblo de Dios-; para la Iglesia universal, a la cual también te unes como obispo y sucesor de Pedro”, concluyó.
Ayer se cumplió un año de esa ordenación episcopal.

lunes, 17 de junio de 2019

Escudo de Domingo de Basavilbaso

Entre los numerosos personajes apasionantes de la historia argentina anterior a la emancipación, hoy queremos referirnos a Domingo de Basavilbaso.  

Nacido en España en 1709, pasó a América cuando tenía 18 años. Primero se radicó en Montevideo y luego en Buenos Aires. En nuestra ciudad contrajo matrimonio, y desempeñó cargos en la función pública.

A su iniciativa se debe el establecimiento de un correo regular en estos Reinos, mediante un sistema basado en postas que unían Buenos Aires con Mendoza y Santiago de Chile,  Córdoba, Santiago del Estero, las provincias del norte y el Alto Perú, llegando hasta Lima, en aquel entonces capital del Virreinato. La fecha de la creación de este servicio  ("Correo Mayor de Indias"), 17 de junio de 1748, es considerada la del nacimiento del Correo Fijo (regular) en el Río de la Plata.  Elegimos la fecha de hoy para esta entrada por coincidir con el aniversario del correo en nuestro país.

Domingo de Basavilbaso falleció en 1775; sus restos descansan en la Catedral de Buenos Aires, que contribuyó a construir.  Su hijo Manuel lo sucedió en la administración del correo.

Las armas de este linaje son:  En campo de oro, un castaño de sinople con fruto y dos lobos de sable empinados al tronco, y en el jefe una estrella de gules. Vemos el bello escudo, en versión de Luis Mc Garrell




La imagen, así como la versión en tonos de grises, y parte de la información que hemos compartido, procede de un blog dedicado íntegramente a este interesante personaje de nuestro pasado hispánico.

domingo, 16 de junio de 2019

Escudo de Tradicionalismo Católico Paraguay

"Tradicionalismo Católico - Paraguay" es una organización religiosa en cuya página de Facebook se encuentra el escudo que vemos a continuación, acompañado de la explicación que transcribimos parcialmente abajo, reordenando los párrafos para lograr una descripción heráldica más acorde al uso habitual y a las normas del blasonamiento.


«Significado del escudo»: 

Es un cuartelado.  

En el primer campo, «el Pan y el Cáliz», es decir, «el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor, que es el centro de nuestra Fe, con la siglas en en centro "JHS" que provienen de la frase “Iesus Hominum Salvator” (IHS), traducida al español como "Jesús salvador de los hombres".  El campo es de plata y el cáliz y la hostia son de azur.

En el segundo campo «la letra M (...) inicial de "María", Madre del Señor, que está entrelazada por una barra horizontal que simboliza la letra del alfabeto griego Yota o I, que es la inicial del nombre de Jesús, que también sirve de base para la cruz que simboliza la redención». «Todo junto significa: La Madre de Jesucristo Crucificado, el Salvador». Campo de oro, letras de azur.

En el tercer cuartel, de azur, hay una concha de oro «que encierra una triple simbología. En primer lugar, tiene un significado teológico: alude a la leyenda atribuida a San Agustín, el cual, al encontrar en la playa a un niño que con una concha quería meter toda el agua del mar en un agujero hecho en la arena, le preguntó qué hacía. El niño le explicó su vano intento, y San Agustín comprendió la referencia a su inútil esfuerzo por tratar de meter la infinitud de Dios en la limitada mente humana. Esa leyenda tiene un evidente simbolismo espiritual, para invitar a conocer a Dios, aunque en la humildad de la inadecuada capacidad humana, acudiendo a la inagotable doctrina teológica. Además, desde hace siglos, la concha se usa para representar al peregrino», un simbolismo que Benedicto XVI quiso mantener vivo, «siguiendo las huellas de Juan Pablo II, gran peregrino por todo el mundo».  «La concha es también el símbolo que se halla en el escudo del antiguo monasterio de Schotten, en Ratisbona (Baviera, Alemania), al que Joseph Ratzinger se siente espiritualmente muy vinculado». 

El cuartel inferior siniestro, de oro, lleva una barca (de azur), «que sacudida por las olas y los vientos, es símbolo principal de nuestro pequeño apostolado. Al mismo tiempo simboliza la Iglesia, el Papado y la crisis en la Iglesia. La Iglesia y Papado son tradicionalmente representados por ese símbolo y sus enemigos - externos e internos - son denotados por el mar bravo y por las olas crueles que intentan hacerlos naufragar. Al igual que en el sueño de Don Bosco, la Iglesia (barca) capitaneada por el Papa, es guiada en medio de la tempestad hasta la seguridad de la Eucaristía y de la Santísima Virgen».

El águila que soporta el escudo «representa el Evangelio de San Juan, uno de los cuatro evangelios de la Sagrada Escritura». A Juan se lo representa con un águila «porque el águila es el ave que más altura consigue, al igual que el Evangelio de Juan que se elevó hasta los secretos de la Divinidad». El águila es de sable, picada de oro, linguada de gules, armada de oro con uñas de gules.

«La corona encima del águila y del escudo significa la Realeza y el Reinado de Nuestro Señor Jesucristo sobre nosotros, sobre su Iglesia y sobre el mundo entero».

En la parte inferior hay una cinta «con la inscripción: ET NOS CREDIDIMUS CARITATI, extraída de la Sagrada Escritura (1 Juan 4, 16)»: «Nosotros creímos en el amor».  La frase completa reza: «Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él».

«Este es el Escudo que representa lo que somos».

En el día de la Santísima Trinidad.

sábado, 15 de junio de 2019

Fachadas: Corrientes 932 (Rosario)



Sólo un sencillo motivo de estilo heráldico en el frente de un antiguo edificio de Rosario. Foto de julio de 2013. El sábado que viene, la cuarta entrega de esta serie de imágenes de escudos en esa hermosa ciudad.

viernes, 14 de junio de 2019

Escudo de Maquinista Savio (Buenos Aires)

Del blog de Juan Pablo Beliera, dedicado a temas vinculados con «la historia del partido de Escobar sus gentes y sus pueblos», extraemos la información  que  compartimos en la entrada de hoy. Como veremos, la descripción heráldica no es correcta, y el blasonamiento incurre en errores básicos. 




«En el escudo de Maquinista Savio» se reflejan «la historia y el progreso de ese pueblo, que se inició con la habilitación de la parada ferroviaria en el Km. 48» junto a la actual  ruta 26. «Ese hito de progreso dio impulsó a una zona de características típicamente rurales, aunque la historia de sus tierras comenzó casi cuatro siglos antes, cuando don Juan de Garay, fundador de la ciudad de Buenos Aires, otorgó una merced en tierras a don Alonso de Escobar cruzadas por arroyo luego conocido como la “cañada de Escobar”. Todos estos elementos fueron tenidos en cuenta para el diseño del emblema representativo del pueblo de Maquinista Savio. La obra fue realizada en base a una idea original de los historiadores Aldo Abel y Juan Pablo Beliera e, interpretada por el profesor Jorge Zaccardi, quien obtuvo una creación artística de singular belleza. Este emblema fue aprobado oficialmente mediante la Ordenanza 1111/91 y, promulgada por Decreto 910/91, firmado por el Intendente Fernando Argentino Valle».

El escudo «está compuesto por cuatro cuarteles con fondos celestes y blancos, rodeados de una bordura de laureles que se unen en su base», donde se lee el nombre «de la localidad a la que representa. Se impone en su canto superior el sol naciente, que emerge sobre un horizonte celeste y blanco, colores representativos de nuestra nacionalidad. Sobre el cuartel superior izquierdo [sic], sobre un campo celeste, dos ombúes, arbustos característicos de nuestras pampas, ejemplares centenarios, aún en pie, que se encuentran en la plaza Islas Malvinas, testimonios irrefutables del pasado de esas tierras. En el cuartel superior derecho [sic], sobre un campo blanco, el "casco" del conquistador don Alonso de Escobar, que descansa sobre una "lanza Pampa" cruzada con la espada de un soldado de la conquista de desierto y, en su base el "quepis" del Sargento Mayor de Caballería Juan Cayetano Beliera, nacido en esas tierras en 1812, integrante de los cuerpos de Milicias de Campaña que combatieron al mando del Teniente General. Emilio Mitre». Estos elementos manifiestan que  Maquinista Savio  «es partícipe de tres etapas fundamentales de la historia de nuestra Patria: la conquista, la colonización y la consolidación del territorio argentino».

«En el cuartel inferior izquierdo [sic], en campo blanco, se grafican los elementos representativos del progreso: el ferrocarril y la ruta, que se cruzan y corren hacia el horizonte, donde sobresale el "Mojón de la Isla de Escobar", hito histórico de estos territorios. Sobre el cuarto cuartel, sobre un campo azul, un pergamino que amalgama cuatro términos que hacen al futuro de este pueblo: Historia, Trabajo, Estudio y Progreso».



jueves, 13 de junio de 2019

Escudo del Servicio de Buques Auxiliares de la Armada Nacional del Uruguay

Volvemos hoy a cruzar el Plata para disfrutar de la bella heráldica de la República Oriental del Uruguay; concretamente, en este caso, de su Marina de Guerra. Nos ocupamos en esta ocasión del escudo del Servicio de Buques Auxiliares.

Esa dependencia de la Armada Nacional del Uruguay  tiene la misión de «administrar, operar, desarrollar y controlar los buques auxiliares que se le asignen y el apoyo a los mismos a fin de que la Dirección General de Material Naval cumpla con las tareas que tiene asignada». Vimos el escudo de la Dirección General de Material Naval en nuestra entrada del jueves pasado.

Escudo del Servicio de Buques Auxiliares: En campo de azur, un chevrón de plata y en jefe un sol de oro de ocho puntas. Bordura de sinople cargada de cinco anclas de oro. Timbrado con una corona naval. Su divisa reza “SERVIR PARA LA MAR”.

«Significado de la Heráldica

El chevrón es una pieza de primer orden, símbolo de servicio y representa la centralización de los esfuerzos del Servicio de Buques Auxiliares para asegurar cuando sea necesario el transporte estratégico de petróleo que podría requerir el país.

El metal plata del chevrón representa firmeza y respeto por las reglamentaciones que rigen a los navíos en el mar.

El sol representa a la patria oriental hacia la cual están orientados los esfuerzos marítimos del servicio.

La bordura de sinople (verde) identifica al Servicio de Buques Auxiliares como una unidad subordinada a la Dirección General de Material Naval.

Las cinco áncoras (anclas) que carga la bordura representan el número de buques que a través del tiempo han revistado en el Servicio de Buques Auxiliares.

El campo de azur (azul) representa lealtad y celo en el cumplimiento de la misión y además corresponde al color de los océanos, medio en el cual cumplen su función los buques dependientes de este Servicio.


 La divisas “SERVIR PARA LA MAR” manifiesta el sentido de aportar todo lo que fuera preciso para realizar una buena administración de los buques dependientes del Servicio, a fin de que éstos cumplan con el propósito superior».

Información e imagen tomadas del sitio oficial de la Armada del Uruguay.

miércoles, 12 de junio de 2019

Escudo de monseñor Francisco González de Salcedo

Francisco González de Salcedo nació en España en 1559. A los 23 años, siendo un joven sacerdote, «se embarcó para América junto a su tío Francisco Salcedo, acompañando a fray Francisco Victoria, primer obispo de Tucumán. Éste nombró deán al tío, y al sobrino tesorero de su diócesis».

González de Salcedo «fue, además, provisor y vicario general de la diócesis en ausencia del obispo. Regresó a España y volvió nuevamente a Tucumán. Fue comisario de la Cruzada y del Santo Oficio en Santiago del Estero y canónigo de la catedral de Charcas. En todos estos cargos directivos demostró una excelente gestión económica que puso al servicio de sus tareas espirituales. Sus dotes, avaladas por sus actividades, le valieron para ser presentado a la Santa Sede como obispo de Santiago de Chile el 18 de enero de 1622. Aprobada la presentación, fue consagrado en Charcas en 1624 y tomó posesión personal de su diócesis en 1625.  (...). Comenzó su gobierno visitando la provincia de Cuyo, la más abandonada de su obispado».

Tras un fructífero pontificado en Santiago de Chile, murió en esa ciudad en 1634.


No hace falta aclarar que sus diversos vínculos con la Argentina justifican su  inclusión en este Blog. Pero nada podemos decir acerca de su escudo episcopal, salvo lo que está a la vista en esta imagen, procedente de la Biblioteca Nacional Digital de Chile.  Los datos biográficos que hemos entrecomillado proceden a su vez de la Real Academia de la Historia de España.

martes, 11 de junio de 2019

"El antiguo escudo de Buenos Aires"

Transcribimos a continuación, enriqueciéndolo con algunas imágenes (que el original no tenía), el artículo de Félix F. Martín y Herrera, publicado en septiembre de 1974 en el número 47 Boletín del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas.  Celebramos así un nuevo aniversario de la fundación de la ciudad de Buenos Aires.


EL ANTIGUO ESCUDO DE BUENOS AIRES
por Félix F. Martín y Herrera

«Las armas prístinas de la Ciudad de Buenos Aires, dadas por su fundador Juan de Garay, de acuerdo al Acta de fecha 20 de octubre de 1580, repitiendo el texto original, son las siguientes: "una águila negra, pintada al natural, con una corona en la cabeza, con cuatro hijos debajo demostrando que los cría, con una cruz colorada sangrienta que sale de la mano derecha y sube más alto que la corona, que semeja la dicha Cruz de Calatrava, y la cual está sobre campo blanco".


Según Enrique Peña, autor de erudito trabajo sobre el particular, el águila procede del escudo de armas de los Ortiz de Zárate, de los cuales descendía Garay; en cuanto a los aguiluchos, serían símbolo de las cuatro ciudades que el Adelantado Ortiz de Zárate estaba obligado a fundar por sus capitulaciones;  y en lo tocante a la Cruz calatraveña, obedecería, según propias palabras del General Garay, al hecho de "haber servido a este Puerto con fin y propósito firme de ensalzar la fe católica y servir a la Corona de Castilla y León". 

Por consiguiente, de acuerdo al transcripto texto primitivo, el águila debe representarse sobre campo plateado, mirando a diestra del blasón, o sea a la izquierda del que mira; provista de plumaje negro, con algún matiz grisáceo, llevando en la cabeza una corona antigua, señorial, dotada de puntas sencillas, y al pie los cuatro polluelos del color de aquella ave.

La descripción en terminología heráldica estricta, es como sigue "En campo de plata, un águila de sable, coronada a la antigua de oro, alzando con la garra derecha una Cruz semejante a la de Calatrava, de gules, la cual sobrepasa la altura de la indicada corona y en punta, rodeándola, cuatro aguiluchos del mismo esmalte que el ave mayor".


Detalle del campo inferior del escudo de la Universidad del Salvador:
el águila mira hacia diestra
Posteriormente, fue contorneada el águila —o sea la dibujaron los artistas mirando a siniestra del escudo (derecha del observador) por mera comodidad del dibujante—; a la Cruz de Calatrava se le dio un tamaño exagerado con relación al del ave y se le puso corona imperial, apartándose en el primero y tercer supuesto del correcto blasonamiento conforme a lo señalado por Juan de Garay y, en el segundo, transgredióse principio de Arte Heráldico. También suele darse al águila un esmalte marrón, más o menos claro, en vez del negro (denominado "sable" en Heráldica agregando ahora que al rojo se le llama "gules").
Representación del escudo
en que el águila mira a diestra
Debemos concluir, pues, que la verdadera interpretación del primer blasón de nuestra ciudad capital, es la que hemos dado en términos comunes en el tercer párrafo de este escrito y en lenguaje heráldico en el siguiente. No son adecuadas a la normatividad histórico-heráldica las armerías porteñas, de la manera que se vienen exhibiendo en edificios, libros y otros documentos, desde hace más de medio siglo, inspiradas en su mayor parte en la arbitraria versión que de su dibujo se hace en la citada obra de Peña».

Escudo de Buenos Aires en la bandera de la Ciudad
(foto propia)

lunes, 10 de junio de 2019

Banderas que flamearon en las Islas Malvinas


Hoy es el Día de la Reafirmación de la Soberanía Argentina sobre las Malvinas, Islas Australes y Territorio Antártico Argentino. 

Mostraremos hoy un conjunto de banderas argentinas que flamearon en esa parte del territorio patrio ilegítimamente ocupado por una potencia usurpadora.


En 1966, varias banderas argentinas fueron enarboladas en las islas durante el llamado “Operativo Cóndor”; vemos bajo estas líneas dos de ellas:


Bandera izada en las Islas Malvinas en 1966
(Museo del Bicentenario)
Bandera izada en las Islas Malvinas en 1966
(Museo del Bicentenario)


Bandera  izada en las Islas Malvinas en 1966
(Museo Malvinas)


Después del 2 de abril de 1982 y hasta la derrota de las fuerzas patriotas en la Guerra del Atlántico Sur, varias banderas argentinas flamearon en las Islas Malvinas, entre ellas las que vemos aquí:

Bandera de la Base Aérea Militar "Malvinas"
(Palacio Balcarce - Buenos Aires)

Bandera de la Casa de Gobierno de las Islas Malvinas
(Monumento Nacional a la Bandera - Rosario)