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viernes, 5 de junio de 2020

Fachadas: Agüero 2117

A pocos metros de la casona que vimos ayer se alza otra, también embellecida con un escudo en su fachada. La mostramos en diciembre de 2016 y en diciembre de 2017.

Volvimos allí en agosto de 2019 y, a diferencia del panorama desalentador que mostramos ayer, nos alegró constatar que la casa está cuidada y el escudo intacto, incluso mejor que hace tres años.

Funciona allí un local de especialidades culinarias.




jueves, 4 de junio de 2020

Fachadas: French 2825

En agosto de 2013 compartimos en este Blog un escudo y un conjunto de bellos detalles heráldicos en una casona ubicada en French 2825. Volvimos a pasar por allí seis años después... y el panorama que encontramos fue desolador.


La puerta y las ventanas tapiadas auguran un negro futuro para esta hermosa propiedad. 

En 2013 así se veía el frente de la casa:


Esperamos que nuestros funestos pronósticos no se hagan realidad, y que esta bella casona, con sus hermosos detalles heráldicos,  sobreviva a la piqueta.

miércoles, 3 de junio de 2020

martes, 2 de junio de 2020

Escudo del Virrey Francisco de Toledo

El «Excmo. Señor Virrey del Perú, Don Francisco de Toledo, de la Casa Ducal de Alba y Condal de Oropesa» fue «quien en nombre de S. M. Don Felipe II, Rey de España, mandó fundar» la ciudad de Salta. Lo recuerda un monumento ubicado junto al Cabildo de Salta, en la Plazoleta Cuatro Siglos.



La vida de Francisco Álvarez  de Toledo es apasionante, pero relatarla excedería el marco de este Blog. Sólo nos concierne recordar  que  fue el quinto Virrey del Perú; ocupó dicho cargo desde 1569 hasta 1581. Fue -dice Wikipedia- «el más importante de los virreyes del Perú y ha sido elogiado como el “supremo organizador” del inmenso virreinato, por darle una adecuada estructura legal, afianzando importantes instituciones indianas, en torno a las cuales giró la administración del país durante doscientos años». En efecto, su obra civilizadora en América fue extraordinaria, aunque se le reprocha la ejecución de Túpac Amaru.



En lo que a nosotros respecta, recordemos que la fundación de ciudades en el actual territorio argentino fue obra de las llamadas tres Corrientes Colonizadoras (del  Norte, del Este y del Oeste). En el actual noroeste argentino, que dependía entonces del Perú, después de establecidas Santiago del Estero y de Tucumán, Jerónimo Luis de Cabrera recibió órdenes del Virrey Toledo de fundar una ciudad en el Valle de Salta,  pero el conquistador fue mucho más al Sur y fundó Córdoba. En 1577 el Rey Felipe II designó Gobernador del Tucumán al licenciado Hernando de Lerma, quien dos años más tarde llegó a Santiago del Estero. Fue Lerma quien, por orden del mismo Virrey Toledo, concretó el antiguo propósito de fundar la ciudad que hoy es Salta. Ello ocurrió el 16 de abril de 1582.



El monumento que en Salta recuerda al Virrey Francisco Álvarez de Toledo tiene en su frente el escudo de armas del noble español, que era hijo de Francisco Álvarez de Toledo y Pacheco,  II Conde de Oropesa,  y de María de Figueroa y Toledo (hija a su vez de Gómez Suárez de Figueroa, II Conde de Feria, y de su segunda esposa, María Álvarez de Toledo, hija de los I Duques de Alba de Tormes).  




Las armas del Virrey reúnen en un partido las tan conocidas armas de los Álvarez de Toledo, apellido de su padre, y las de la familia Figueroa, apellido de su madre.



Álvarez de Toledo: Jaquelado de quince puntos, ocho de plata y siete de azur.
Figueroa: De oro, cinco hojas de higuera de sinople, puestas en sotuer.

Pero no se trata del único escudo que puede verse en el homenaje salteño al Virrey Toledo. Si miramos el monumento desde atrás, vemos que se encuentran también las armas de España, sostenidas por la pierna del prócer.





Un interesante despliegue heráldico a la vista de los innumerables transeúntes que a diario recorren la Plaza Nueve de Julio de la ciudad de Salta y sus inmediaciones.

lunes, 1 de junio de 2020

domingo, 31 de mayo de 2020

Escudo de Buenos Aires en el edificio One Broadway de Nueva York

El 11 de noviembre de 2019 publicamos un fragmento de una poesía de Lugones titulada "A Buenos Aires", junto con una foto del escudo porteño, hallada en la Red, tomada en el frente del edificio "One Broadway" de la ciudad de Nueva York.


Un gran amigo, José Luis, que vive en esa ciudad de los Estados Unidos, tuvo la gentileza de llegarse personalmente hasta ese lugar para tomar fotos propias de ese escudo.

Respecto del edificio, dice Wikipedia en inglés: 
The International Mercantile Marine Company Building, also known as One Broadway and the "United States Lines - Panama Pacific Lines Building", is a historic office building located on Broadway in New York, New York. The building was built in 1882 in the Queen Anne style as the Washington Building, on the former site of the Washington Hotel. The building was acquired by International Mercantile Marine Company (IMM) in 1919 to serve as its corporate headquarters and extensively altered to its present Neoclassical style. One Broadway served as the headquarters of IMM and its successor company, United States Lines, until 1979 when the firm relocated to Cranford, New Jersey.
Es decir, en lo esencial, que el  edificio de la International Mercantile Marine Company también conocido como One Broadway, es un edificio de oficinas histórico, ubicado en Broadway, que fue construido en 1882 en estilo Reina Ana.  En 1919 fue adquirido por la International Mercantile Marine Company (IMM) para transformarse en su sede corporativa, y fue ampliamente modificado para darle el estilo neoclásico que actualmente exhibe. Sirvió como sede central de la IMM y de la compañía que la sucedió (United States Lines) hasta el año 1979. 


En lo que a nosotros nos interesa, además de otros motivos decorativos que aluden al mar y a la náutica, el mismo artículo de Wikipedia señala que «las ventanas en el segundo piso se alternan con escudos de mosaico de ciudades portuarias de renombre».


Los escudos están puestos, algunos solos y otros de a dos, y nuestro emblema se halla junto al de Río de Janeiro.

Hoy se da la feliz triple coincidencia de que: 1) es el cumpleaños de mi amigo José Luis, autor de las fotos; 2) es domingo (día que este año dedicamos a los escudos de la Nación y de la Ciudad), y 3) es la Solemnidad de Pentecostés (y la Venida del Espíritu Santo está representada también el escudo porteño). Por todo ello nos complace publicar hoy estas fotos del  escudo de Buenos Aires, hecho con mosaicos, que embellece aun más al histórico edificio neoyorquino.


sábado, 30 de mayo de 2020

REBLOG: Escudo de Chascomús (Buenos Aires)

«La ciudad de Chascomús es la localidad argentina que más veces he visitado en mi vida.  Y es sin duda, después de Buenos Aires, la más querida, por los innumerables buenos momentos pasados allí en compañía de amigos». Así comenzaba la entrada del 24 de junio de 2011, dedicada al escudo de esa localidad bonaerense. Volvimos sobre ese escudo el 24 de agosto de 2018.

En este sábado de reblog,  en el año de nuestro décimo aniversario, volvemos a esa querida ciudad con fotos hasta ahora inéditas, ya que fueron tomadas por mí en una nueva visita a Chascomús que hice en 2019.
El escudo de Chascomús trae en campo de sinople una laguna de plata cargada de un pez (su esmalte es dudoso). 
El jefe es de azur, y se halla separado del centro por una cinta ondeada de plata y azur, que representaría al río Salado.  
Tiene una bordura de  oro con un texto que dice "Fuerte de San Juan Bautista de Chascomús - Año 1779". 
Timbrado por una corona mural con cuatro almenas, tres a la vista, de oro.  
Dos lanzas se cruzan en aspa por detrás del escudo.  
La ciudad usa el escudo en carteleras y en vehículos al servicio de la Municipalidad, como hemos podido constatar,  así como en su sitio web,  pero no hemos encontrado allí ninguna información oficial respecto del escudo, su simbolismo y su historia.

viernes, 29 de mayo de 2020

Coñac "Marqués del Mérito"


Hemos visto varias veces la relación que hay entre la Heráldica y las bebidas espirituosas: muchos vinos y licores se identifican con símbolos de naturaleza heráldica, quizás para sugerir ideas de calidad, añeja alcurnia, noble prosapia...




Con el coñac "Marqués del Mérito" ocurre lo mismo, con el componente adicional de que ya su mismo nombre da idea de nobleza.



Los avisos que vemos aparecieron publicados en Caras y Caretas en los años 20 del siglo pasado.



Pero la magia de Internet hace que podamos acceder a conocer imágenes de la botella de esta bebida, en colores



Y, por lo tanto, podemos ver el escudo con sus esmaltes.



El Marquesado del Mérito es un título nobiliario español creado por Isabel II en 1868 en favor de José López de Carrizosa y Pavía, natural de Jerez de la Frontera.  Su hijo, el II Marqués del Mérito, José María López de Carrizosa y Garvey, creó las bodegas de producción y exportación de vinos que elaboraron los licores que vemos en las imágenes, así como otros productos, que también se vendieron en la Argentina.


jueves, 28 de mayo de 2020

Escudo del Patrullero "Bouchard"

A comienzos de este año llegó a nuestro país el Patrullero Oceánico ARA "Bouchard", buque de la clase Gowind, alistado en la Base de la Marina Nacional de Francia en Toulon y denominado originalmente L´Adroit. Fue bautizado con el apellido del marino francés y héroe naval argentino, que luchó al servicio de las Provincias Unidas del Río de la Plata y del Perú. El 6 de diciembre de 2019 se había procedido al arriado del pabellón francés y al izado del pabellón nacional.

Otro buque de igual nombre había participado de la Guerra del Atlántico Sur. 

El portal oficial del Estado argentino trae su escudo y su descripción heráldica:

«El escudo heráldico es de forma española moderna sostenido por un ancla antigua de tipo almirantazgo con su cepo de madera y su caña y uñas en color sable. Está timbrado por una Corona Naval en metal oro, formada por popas y arboladuras con velas alternadas al estilo de antiguos navíos y llevando en su diadema las siglas ARA, como símbolo de su actividad y pertenencia naval y marítima. El escudo conserva el estilo y algunos elementos del escudo heráldico de su inmediato predecesor, el destructor ARA “Bouchard” que prestara servicios en la guerra de Malvinas

El escudo está dividido en cuatro campos, dos superiores y dos inferiores. En el campo de jefe (derecho del escudo) porta sobre fondo de AZUR el emblema de la Armada Argentina en ORO, que consiste en un ancla con cepo, arganeo y cabo entrelazado, que se halla surmontada por un sol radiante y cruzada por detrás por una pica con un gorro frigio en su extremo derecho. Esto indica que el buque pertenece a la Armada de la República Argentina. En ese mismo campo porta tres estrellas de plata: dos en los ángulos superiores y la tercera en punta. Ello indica que al actual lo precedieron tres buques con el nombre de Bouchard en la Armada Argentina, siendo éste el cuarto.

El campo superior izquierdo del escudo carga sobre fondo de PLATA un HALCÓN de SABLE, picado y garrado de ORO. El halcón además de hacer referencia a un ave guerrera por excelencia, remite al nombre del primer buque que comandó Hipólito Bouchard en la Guerra de Independencia: la Corbeta Halcón, en la campaña naval corsaria junto al Almirante Brown en el Océano Pacifico en 1815. Encima y debajo porta el lema latino RECTUS SUPERBUS (Erguido y Orgulloso), adoptado por este nuevo ARA “BOUCHARD”.

El campo inferior derecho del escudo lleva sobre fondo de PLATA carga dos sables de abordaje en sus colores naturales, cruzados en acción de combate. Este elemento que estaba presente en el escudo de su antecesor como un solo sable y recuerda los combates llevados a cabo con sus buques por Hipólito Bouchard en las campañas de la independencia americana.

El campo inferior izquierdo, se mantiene como el del escudo anterior y es sobre campo de GULES tres FLORES DE LIS en ORO. Este campo y las flores además de ser el emblema tradicional de Francia, patria de Bouchard, hacen alusión a que en uno de los escudos atribuidos al apellido Bouchard, el campo de jefe del mismo es de tres flores de lis sobre GULES.

Igualmente los colores actuales de Francia están contemplados en los colores de los distintos campos del escudo: AZUL BLANCO Y ROJO».

miércoles, 27 de mayo de 2020

Escudo de Tres Lagos (Santa Cruz)



En esta foto, hallada en Wikipedia, vemos un hito en la ruta de acceso a la localidad santacruceña de Tres Lagos, y en él, el escudo de la ciudad.

Tres Lagos es una pequeña localidad en el Departamento Lago Argentino, a unos 400 kilómetros de la capital provincial. «Debe su nombre -dice Wikipedia- a la relativa cercanía de tres lagos: Lago Viedma, Lago Tar y Lago San Martín». Aunque sus primeros pobladores se establecieron en el lugar en la segunda década del siglo XX, su fecha oficial de fundación es el 3 de agosto de 1973.


También de Wikipedia es la descripción y explicación del escudo (en que notamos la pluma de Walter van Meegroot); la transcribimos en forma textual:
Forma del escudo: cuadrilongo francés apuntado, filiera de sable cortado y medio partido timbrado.
Trae en el primer cuartel tapiz de plata con una rueda de sable de doce radios y un yunque de lo mismo.
Trae en el segundo cuartel tapiz de gules cargado con montañas de su color cumbres nevadas de plata; a sus pies, de lo mismo.
Trae en el tercer cuartel tapiz de sable cargado con tres flechas de plata en posición de homenaje.
Ceñidor de plata cargado con un lema toponímico de letras capitales ariales de sable separa los cuarteles superior e inferiores.
Ornamentos: como timbre un sol naciente figurado de oro, con once rayos rectos y flamígeros alternados de lo mismo.
Simbología: El sol, fuente de vida y fortaleza, alumbra el nacimiento de una pujante localidad. La rueda y el yunque simbolizan su potencial industrial reciente. El paisaje montañoso representa los picos andinos cercanos. Las tres flechas, el homenaje a los pueblos indígenas originarios.
El lector habrá notado ciertos errores e incongruencias del texto; sin embargo, en líneas generales, nos permite tener una idea de los elementos del emblema y su simbolismo.

martes, 26 de mayo de 2020

Escudo del Batallón de Comunicaciones 601

El Batallón de Comunicaciones 601 fue creado el 16 de  noviembre  de 1964. El 20 de junio de 1965 recibió su  primera Bandera de Guerra. El  1° de enero  de 1973 la unidad cambió  su asiento de paz y fue trasladada a la  localidad de City Bell. En 1978 el batallón participó  en la movilización motivada por la tensión creada  por el conflicto  del Canal   de  Beagle. En 2003 se impuso al Batallón  de Comunicaciones 601 el nombre histórico de "Sargento Mayor Manuel de Escalada". 

Del sitio oficial  entresacamos la información acerca de su escudo, que compartimos aquí, en forma textual pero con leves ajustes gramaticales.

La forma del escudo  «corresponde a la  empleada reglamentariamente por   la  Fuerza  para los escudos al brazo. El campo en azul corresponde al color del Arma de Comunicaciones.

Los rayos simbolizan  la  majestad del Arma, con la inscripción "601" a  su pie (...)».   

En el jefe, «refiriéndose a los méritos de guerra de las unidades componentes del Ejército Argentino, dos fisuras o barras que simbolizan cartográficamente la  magnitud de "Batallón"».

«Sobre   la cúspide o cima una fortaleza medieval, iluminada sobre oro y con fondo  negro,  símbolo del surgimiento del Arma de Comunicaciones del Arma de  Ingenieros original de la cual se desprende.

A  la diestra y sobre el  mismo campo,  sobre fondo anaranjado, que corresponde al color  internacional  de  las comunicaciones, una antorcha encendida, que evoca el medio más antiguo de  las  comunicaciones a la  distancia; y cruzadas tras de sí, dos  banderolas  o gallardetes de señales, que  evocan al cuerpo de señaleros del Ejército». 

A modo de timbre, «medio sol naciente que irradia su luz sobre los hombres que componen la Unidad. Un águila en manto de plata, cobija al  anterior, guardándolo  en su  pecho  y está puesta en cruz y con su vista volcada hacia occidente,  simbolizando la naturaleza occidental y  cristiana de la argentinidad».  En la parte baja, «una faja roja entorchada, con la inscripción "1944" que es la fecha de creación del Arma de Comunicaciones y "1964" que es la fecha de creación  de la Unidad».

lunes, 25 de mayo de 2020

"República Argentina" (1810-1910)


Aunque son sólo circunstancialmente heráldicas (porque incluyen el Escudo Nacional), estas postales de 1910 pueden resultar de interés por los datos que incluye la primera, y por los detalles simbólicos que traen las restantes. 

En 2017 publicamos una serie de postales similares a estas con ocasión de las fiestas mayas (→ aquí) y ahora,  con las que publicamos hoy, celebramos los  210 años de la Revolución de Mayo (y los 110 años del Centenario, en que estas tarjetas fueron publicadas).



domingo, 24 de mayo de 2020

"Representación de la República Argentina"

En una nota de Clarín publicada en mayo del año pasado con motivo de la aparición del libro Infancias Argentinas, de Mirta Lobato, se podía ver la foto que compartimos hoy. Procede del Archivo General de la Nación.


El epígrafe reza Representación de la República Argentina (sin fecha). 

Nunca habíamos visto a alguien disfrazado de nuestro escudo patrio. Es maravilloso. 


La foto es digna de aparecer hoy, en vísperas de nuestra fiesta patria. 

sábado, 23 de mayo de 2020

REBLOG: Escudo de España y escudo de Buenos Aires en la Sala Capitular del Cabildo

Las Fiestas Mayas nos invitan a volver nuestra mirada sobre el Cabildo de Buenos Aires, escenario de los acontecimientos de 1810. Como lo hacemos cada sábado de este año del décimo aniversario de nuestro Blog, reproducimos hoy contenidos ya publicados.

En esta ocasión los invitamos a volver a leer cuatro entradas relativas al tapiz que preside la Sala Capitular del Cabildo.

La primera fue publicada el 27 de agosto de 2010.



Volvimos sobre el tema en las  entradas del 21 de agosto  y 22 de agosto de 2012.



El 5 de octubre de 2016, al cumplirse tres siglos de la concesión a Buenos Aires del título de Muy Noble y Muy Leal, recordamos justamente que aparece al comienzo del acta del Cabildo del 25 de mayo de 1810:

En el tapiz de la Sala Capitular, el escudo porteño está rodeado de una "bordura" que menciona ese título:

Reproducción que se conserva en el Museo Larreta,
obra de María de la Salud Van den Brule de Isla Casares,
confeccionada en 1980.
Dice  Cayetano Bruno en su "Historia de la Iglesia en la Argentina" (volumen III), en epígrafe debajo de una imagen del tapiz en blanco y negro:

«Según referencia del Cabildo secular, de 9 de febrero de 1692, existía en las casas capitulares un lienzo “desde la fundación” de la ciudad, con las imágenes de Nuestra Señora de las Nieves y San Martín de Tours y el escudo real. Como estuviese deteriorado y casi “sin efigies” dicho lienzo, dispuso el Cabildo su reparación el 4 de mayo de 1744. A esta época pertenece el escudo que aquí se ve. Figuran en él Nuestra Señora de las Nieves y San Martín de Tours, patronos de Buenos Aires desde su fundación; en el centro, el escudo real de España, con el collar del Toisón de Oro, que le hace corona y sostiene el escudo de la ciudad.  Lleva este, abreviada, la siguiente leyenda: LA MUY NOBLE Y LEAL CIUDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y PUERTO DE BUENOS AIRES, título que le dio Felipe V, por real cédula fechada en Buen Retiro a 5 de octubre de 1716. A ambos lados del lienzo se ven las columnas de Hércules, y naves que representan el puerto de Buenos Aires. Est diseño histórico preside la sala capitular del viejo Cabildo».


El patrimonio  heráldico más antiguo y más importante de nuestra Patria, testigo de los hechos de Mayo de 1810, merecía este reblog en la  semana en que recordamos los acontecimientos fundacionales de nuestra querida Argentina.

viernes, 22 de mayo de 2020

«La Plaza Mayor»

El escudo patrio que, en singular versión, vemos junto a estas líneas, acompañaba una nota aparecida en el número 1524 de Caras y Caretas, correspondiente al 17 de diciembre de 1927. La nota se titulaba como esta entrada, estaba firmada por B. (= Bernardo) González Arrili y tenía dos ilustraciones de Eduardo Álvarez: el escudo que acabamos de mencionar y el dibujo en colores que representa una plaza colonial, que veremos más abajo (las letras E. A. en el campo del escudo y al pie de la otra ilustración indican las iniciales del autor).

Transcribimos el artículo íntegro, no sólo por sus expresas referencias heráldicas, sino porque lo consideramos de gran interés. Al leerlo, nuestra imaginación se dirige espontáneamente a la Plaza de Mayo, testigo de todas las etapas de nuestra historia, tal como lo indica la nota. Por ello hemos elegido la fecha de hoy para compartir esta entrada: el aniversario del Cabildo Abierto que fue preludio del primer gobierno patrio. Las dos fotos de esta entrada son propias, tomadas en julio de 2019.

LA PLAZA MAYOR

«En la historia de América —sintetizada, aclarada, iluminada— que será necesario dedicar amorosamente a las generaciones por venir, un capítulo cabal merecerá “la plaza”. No se ha señalado todavía, con la exactitud histórica que se tiene merecida, la importancia de la plaza pública en los pueblos de nuestra América. 

La plaza era lo primero que preocupaba al conquistador dispuesto a dejar señal de su paso en el desierto del Nuevo Mundo. Elegíase el lugar de la Plaza Mayor ante todo. Marcado su lugar y su extensión, a su rededor íbase disponiendo la ubicación de los principales edificios que comenzaran a dar forma ya a la urbe futura. Era hermoso el gesto —belleza griega, fortaleza romana— de esa romántica seguridad de conquista y de grandeza que parecía empujar el brazo del colonizador hispano; lo primero, la Plaza, el Ágora... Allí se alzaría, enseguida, la Iglesia, y la casa del Capitán, que el tiempo iría transformando, seguramente, en albergue del señor Gobernador, en palacio del Virrey, en fuerte, con su foso y su puente. Frente a ello, el Cabildo —el Cabildo de América, que también hay que enseñar a querer y a admirar… Más allá, acaso, la escuela, un convento, la Universidad más tarde, según fuera la importancia del lugar. En el medio, la recova, donde se mercaba de todo, desde la espada del miliciano a la seda del corpiño, desde el melocotón y la sandía al negro de Guinea reluciente de sudor o de lágrimas. 


Corazón de la urbe, la sangre, rica o pobre, de sus callejas, allí se concentraba y de allí partía. Punto central de la sociedad —aldeana, colonial, virreinal— sus ondas se abrían hacia afuera decreciendo en importancia y en riqueza. 

Junto al Cabildo, o junto al convento, o junto a la escuela, los más adinerados, campanilludos personajes que hablaban de sus hazañas o de sus negocios con voz engolada. Su casona daba frente a la plaza, y en la portalada, con frecuencia, se empolvaba de años y se tostaba de sol un escudo señorial, que —nadie supo nunca el porqué— se achicaba en el trasplante de la Metrópoli a la Colonia. A medida que casas y casonas se alejaban del cuadrado de la Plaza Mayor, iban perdiendo importancia, personal sus propietarios: menos escudo sobre el dintel de la portalada, menos título de que ostentar, menos onzas en las talegas o en las tinajas y menos "negrada" en el fondo de la casa, o en la finca huertana a una legua, a legua y media de la Plaza... Porque se vivía a tantas cuadras de la Plaza hacia el sur, hacia el norte, hacia, el naciente, hacia el poniente… A la Plaza convergía el pueblo el día de mercado, el día de fiesta y el día de justicia. En la Plaza estaban los mercaderes, en la Plaza se alzaban, tétricas, puntiagudas, descabezadas, las horcas. 

Voceábase el Bando Real en la Plaza, y de allí iba escurriéndose hacia los aledaños de la ciudad. Las campanadas del Cabildo llamaban, alguna vez, al pueblo — ya soberano de lo suyo en los momentos de apuro— para congregarlo en la Plaza. De allí salía resuelto el problema, tomada la resolución. Las campanas de la iglesia llamaban, con repiques alegres o con dobles lúgubres, al pueblo a la Plaza, para el festejo de la fausta noticia, para la congoja de la nueva infausta. El pueblo, en la Plaza, sentíase más pueblo, más dueño de sus destinos, más señor de sus acciones. 


Habrá que hacer la historia —sencilla, concreta, luminosa— de las plazas de nuestra América. Los parágrafos de esa historia se titularán : “La Plaza del Conquistador”; “La Plaza de la Colonia”; “La Plaza de la Emancipación”; “La Plaza de la Anarquía”; “La Plaza de la República”. 
En el primero se advertirá cómo llegaron en grupos unos hombres blancos y barbudos, con un pendón rojo y amarillo desteñido en una marcha de miles de leguas a través de un continente y un océano, con una cruz en alto, y empuñadas las espadas, alzáronlas hacia el cielo —testigo de tanto esfuerzo y tanta hazaña— y luego, con ellas, de punta, trazaron sobre la tierra virgen la marca de la Plaza, de la Iglesia, de los solares... En el segundo, cómo la Plaza, rincón grato a la charla vecinal, vio venir y marcharse los días parejos, iguales, monótonos, sólo inquietados, de tarde en tarde, por alguna noticia europea, que se puso rancia en el mar, durante la travesía... En el tercero, cómo vino a formarse dentro del cajón de la Plaza la conciencia colectiva de la libertad, y cómo, ciudadanos y campesinos, en la ciudad y en la aldea, buscáronse en la Plaza para jurar en ella, solemnemente, sus ansias arraigadas de emanciparse. En el cuarto, cómo, ya obtenida la libertad política de la colonia, aparece, en la Plaza, el caudillo anárquico para dar escape al fondo bárbaro de que es necesario purgar a las democracias… Caudillo, tiranuelo o capitanejo, sólo se siente victorioso cuando toma posesión de la Plaza Mayor, y derrotado, cuando las huestes rivales lo arrojan de ella, hacia el suburbio... Y en el parágrafo quinto señalaráse cómo, hecha al fin la República, es en la Plaza Mayor—ya hermoseada por la historia que la convirtió en escenario— donde las nuevas muchedumbres se congregan para vivir, en tal o cual fecha, inolvidables emociones de Patria…».