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domingo, 31 de diciembre de 2023

Escudo de la Ciudad de Buenos Aires en el Estandarte Real

A lo largo de este año hemos celebrado el centenario de la oficialización del escudo de la Ciudad de Buenos Aires, que tuvo lugar el 3 de diciembre de 1923. El primer domingo de cada mes dedicamos una entrada al emblema surgido en 1649, que acompañó a la Reina del Plata desde entonces y a lo largo de toda su historia.

Así como el 1° de enero abrimos el año del centenario con una entrada especial, hoy queremos cerrarlo compartiendo fotos propias de un interesante y antiguo testimonio heráldico porteño.

Nos referimos al escudo que aparece en el Estandarte Real que se exhibe en el histórico Cabildo de Buenos Aires, que tuvimos ocasión de fotografiar en un par de ocasiones a lo largo de este año.


El paseo del estandarte fue una ceremonia solemne que tenía lugar en fechas especialmente significativas, como el día del Patrono de la Ciudad, la fiesta de Corpus Christi o la proclamación de un nuevo rey.  Estaba a cargo del Alférez Real. Todo lo relativo al estandarte estaba meticulosamente reglamentado y era objeto de un cuidado ceremonial, del que era responsable el Cabildo.

El Estandarte Real que se exhibe actualmente en el Museo Histórico del Cabildo fue confeccionado en 1789, para la proclamación de Carlos IV como Rey de España, como lo señala el acta del Cabildo del 1° de agosto de ese año (transcripción al español moderno):

 “que lo saque y tremole el referido día ocho del presente para que la proclamación se haga con la conformidad acostumbrada y debida; y por cuanto dicho Real Estandarte está ya con el uso muy ajado, y es necesario  por lo mismo que se haga otro de nuevo, como que también parece que lo requiere el haber entrado en la Monarquía un nuevo sobrerano, acordaron igualmente que se haga un Estandarte de terciopelo carmesí con las Armas Reales por un lado y por el otro las de la Ciudad, pintadas en un lienzo de tafetán, si por las angustias del presupuesto no se pudieran bordar; pero que después de pasado dicho dia ocho, procure el Sr. D. Francisco Ignacio de Ugarte, a quien se comisiona para correr con el encargo, el que dos Escudos de Armas se borden por algún inteligente, y estando hechos, se coloquen en el Real Estandarte en lugar de los pintados…”

El estandarte que hoy exhibe el Museo del Cabildo no se halla bordado, como se pidió entonces, de modo que hay que suponer que persistió la falta de fondos.



Después de la Revolución de Mayo, el Estandarte Real fue paseado en la fiesta de San Martín de Tours y en las fiestas mayas de 1811, pero en 1812 se decretó que ya no se hiciera esa ceremonia.

Pese a que se nota cierto deterioro, se aprecian perfectamente las dos naves, el ancla y el Espíritu Santo, que son los elementos principales del escudo porteño. Son interesantes los elementos exteriores, sobre todo la corona.


Con esta entrada y con estas fotos cerramos el año del centenario de la oficialización del escudo de Buenos Aires, en uso desde 1649.


sábado, 23 de mayo de 2020

REBLOG: Escudo de España y escudo de Buenos Aires en la Sala Capitular del Cabildo

Las Fiestas Mayas nos invitan a volver nuestra mirada sobre el Cabildo de Buenos Aires, escenario de los acontecimientos de 1810. Como lo hacemos cada sábado de este año del décimo aniversario de nuestro Blog, reproducimos hoy contenidos ya publicados.

En esta ocasión los invitamos a volver a leer cuatro entradas relativas al tapiz que preside la Sala Capitular del Cabildo.

La primera fue publicada el 27 de agosto de 2010.



Volvimos sobre el tema en las  entradas del 21 de agosto  y 22 de agosto de 2012.



El 5 de octubre de 2016, al cumplirse tres siglos de la concesión a Buenos Aires del título de Muy Noble y Muy Leal, recordamos justamente que aparece al comienzo del acta del Cabildo del 25 de mayo de 1810:

En el tapiz de la Sala Capitular, el escudo porteño está rodeado de una "bordura" que menciona ese título:

Reproducción que se conserva en el Museo Larreta,
obra de María de la Salud Van den Brule de Isla Casares,
confeccionada en 1980.
Dice  Cayetano Bruno en su "Historia de la Iglesia en la Argentina" (volumen III), en epígrafe debajo de una imagen del tapiz en blanco y negro:

«Según referencia del Cabildo secular, de 9 de febrero de 1692, existía en las casas capitulares un lienzo “desde la fundación” de la ciudad, con las imágenes de Nuestra Señora de las Nieves y San Martín de Tours y el escudo real. Como estuviese deteriorado y casi “sin efigies” dicho lienzo, dispuso el Cabildo su reparación el 4 de mayo de 1744. A esta época pertenece el escudo que aquí se ve. Figuran en él Nuestra Señora de las Nieves y San Martín de Tours, patronos de Buenos Aires desde su fundación; en el centro, el escudo real de España, con el collar del Toisón de Oro, que le hace corona y sostiene el escudo de la ciudad.  Lleva este, abreviada, la siguiente leyenda: LA MUY NOBLE Y LEAL CIUDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y PUERTO DE BUENOS AIRES, título que le dio Felipe V, por real cédula fechada en Buen Retiro a 5 de octubre de 1716. A ambos lados del lienzo se ven las columnas de Hércules, y naves que representan el puerto de Buenos Aires. Est diseño histórico preside la sala capitular del viejo Cabildo».


El patrimonio  heráldico más antiguo y más importante de nuestra Patria, testigo de los hechos de Mayo de 1810, merecía este reblog en la  semana en que recordamos los acontecimientos fundacionales de nuestra querida Argentina.

sábado, 1 de septiembre de 2018

"Porteño"




Los nacidos en la ciudad de Buenos Aires somos conocidos como "porteños".   Pero el título no es exclusivo; también los naturales de Valparaíso, Puerto Carreño, Puerto Cabello y Puerto La Cruz, así como los de Puntarenas, reciben el mismo gentilicio, según lo que señala, como vimos, el Diccionario de la Real Academia Española.

Vamos a recorrer esas ciudades portuarias a través de sus escudos.

Escudo porteño - Buenos Aires 
Versión de Juan Antonio Spotorno




Escudo porteño - Valparaíso (Chile):


 Escudo porteño - Puerto Carreño (Colombia):


Escudo porteño - Puerto Cabello (Venezuela):



Escudo porteño - Puerto La Cruz (Venezuela):



Escudo porteño (puntarenense) - Puntarenas (Costa Rica):




En las dos versiones del escudo de Buenos Aires que compartimos hoy se destaca el ancla, símbolo del carácter portuario de la ciudad. Incluso se trata -con la Paloma- del elemento primigenio del escudo, ya que, como sabemos, los dos barcos fueron añadidos posteriormente.

Escudo de la Sala Capitular del Cabildo

Lamentablemente, en la versión que desde hace unos años usa el Gobierno de la Ciudad, el ancla ha desaparecido.  Desde aquí hacemos votos para que vuelva.


miércoles, 5 de octubre de 2016

"Muy Noble y Muy Leal"

Hoy se cumplen 300 años de la concesión del título de "Muy Noble y Muy Leal" a la ciudad de Buenos Aires, otorgado por Felipe V mediante una Real Cédula firmada en el Palacio del Buen Retiro, en Madrid, el 5 de octubre de 1716.


El título se usó por décadas.  A modo de ejemplo, vemos la copia facsimilar del acta del Cabildo de Buenos Aires de una fecha emblemática: el 25 de mayo de 1810. El acta comienza, como era habitual, con la mención del título y del nombre completo de la ciudad: "En la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de la Santísima Trinidad Puerto de Santa María de Buenos Ayres..."


En el Cabildo se encuentra además un testimonio "gráfico" de ese título, que además es de naturaleza propiamente heráldica: el escudo de la ciudad de Buenos Aires, según la versión que se exhibe en el tapiz de la Sala Capitular.


Bajo el escudo real de España aparece el escudo de Buenos Aires con una bordura en que se lee claramente  el honroso título de la ciudad: "Muy Noble y Leal".  

Vemos a continuación el detalle del escudo, pero en la reproducción que se conserva en el Museo Larreta, obra de María de la Salud Van den Brule de Isla Casares, confeccionada en 1980.





Dice  Cayetano Bruno en su "Historia de la Iglesia en la Argentina" (volumen III), en epígrafe debajo de esta imagen:




Según referencia del Cabildo secular, de 9 de febrero de 1692, existía en las casas capitulares un lienzo “desde la fundación” de la ciudad, con las imágenes de Nuestra Señora de las Nieves y San Martín de Tours y el escudo real. Como estuviese deteriorado y casi “sin efigies dicho lienzo, dispuso el Cabildo su reparación el 4 de mayo de 1744. A esta época pertenece el escudo que aquí se ve. Figuran en él Nuestra Señora de las Nieves y San Martín de Tours, patronos de Buenos Aires desde su fundación; en el centro, el escudo real de España, con el collar del Toisón de Oro, que le hace corona y sostiene el escudo de la ciudad.  Lleva este, abreviada, la siguiente leyenda: LA MUY NOBLE Y LEAL CIUDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y PUERTO DE BUENOS AIRES, título que le dio Felipe V, por real cédula fechada en Buen Retiro a 5 de octubre de 1716. A ambos lados del lienzo se ven las columnas de Hércules, y naves que representan el puerto de Buenos Aires. Esta diseño histórico preside la sala capitular del viejo Cabildo.

Respecto del tapiz y del escudo puede leerse con gran provecho nuestra entrada del 21 de agosto de 2012. Allí se evoca una nota de Arcadio Botar y Boros en una publicación del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, de la que procede la imagen que vemos a continuación. 




El autor de la nota, a su vez, menciona la célebre investigación de Enrique Peña titulada "El escudo de armas de la ciudad de Buenos Aires".



Enrique Peña fue un historiador argentino a quien el entonces Intendente de Buenos Aires encomendó, en 1909, viajar a España, en el marco de los preparativos para el Centenario de Mayo,  a fin de investigar en los archivos de la Península la historia de Buenos Aires. "Peña -dice Daniel Balmaceda en su "Biografía no autorizada de 1910", que estamos citando- se tomó la tarea muy en serio: reunió cuatro cajones de papeles en el Archivo General de Indias" y además estaba empecinado "en detectar cuál había sido el escudo -perdido en el tiempo- que Garay había diseñado para la ciudad de Buenos Aires".  

"El 8 de enero de 1910 -sigue diciendo Balmaceda- Peña publicó el libro "El escudo de armas de la ciudad de Buenos Aires". Había develado en gran parte los enigmas del emblema y al final de la obra reclamaba una ordenanza que pusiera fin a la anarquía del diseño, pues hacia 1910 cada oficina municipal usaba el escudo que le parecía".
El escudo porteño en el púlpito de la Basílica de Nuestra Señora de los Buenos Aires,
con el añadido del título
En la parte que ahora nos interesa, Peña recuerda que el Consejo de Indias, en 1591, había aprobado las armas creadas por Garay, pero que sin embargo, en 1615, un acta del Cabildo mencionaba al escudo porteño como formado por un pelícano con cinco hijos. Dicho erróneo escudo, sin embargo, jamás tuvo una representación gráfica ni se usó. Treinta y cuatro años después, nuevamente aparece el tema de las armas porteñas, cuando el gobernador Lariz propone que se dé un escudo a la ciudad "atento -dice el acta del Cabildo- no haberse hallado, en el archivo de este Cabildo y sus libros, que haya tenido ni tenga hasta ahora armas algunas cuyo sello de armas sirva para sellar cualquier testimonio, certificaciones, pliegos, cartas y demás recaudos necesarios". Entonces los miembros del Cabildo, "unánimes y conformes ... acordaron que tenga las armas que aquí en este libro se pintan ... que son las que abajo en esta plana van señaladas".
"El dibujo de las armas que queda copiado -señala Enrique Peña- está hecho a la pluma, y, como se indica, en la misma página, probablemente por el propio escribano autorizante Don Gregorio Martínez Campuçano". "En la actualidad, este dibujo está bastante deteriorado porque la tinta fue perforando el papel".

Sigamos leyendo lo que afirma Enrique Peña en su estudio  (hemos actualizado la ortografía de Peña al uso actual, y transcribimos los textos de las actas al español moderno):

"Casi un siglo después del anterior acuerdo, de 1649, aparece en las actas del Cabildo una referencia a las armas de la ciudad. En efecto, en la sesión del 4 de mayo de 1744 celebrada bajo la presidencia de D. Domingo Ortiz de Rozas, consta que: «...en atención a estar poco decente el dosel y armas de esta Ciudad acordaron que el procurador de esta ciudad haga otro dosel nuevo y que mande retocar las armas y ponerlas con la decencia debida, el Ilmo. Sr. Alcalde de Segundo Voto»".  Era alcalde de segundo voto, en ese año, Alonso García de Zúñiga.



"La disposición de «retocar las armas» que estaban poco decentes, indica que habían sido hechas anteriormente. ¿Por quién y en qué fecha? Lo ignoro: como he expresado ya, no ha aparecido hasta ahora ningún documento de fecha anterior que se refiera a este asunto. Lo que el Cabildo mandó retocar, y que llama « las armas », no es más que un cuadro pintado al óleo que hoy se conserva en el Museo Histórico (...)  Si se  recuerdan los precedentes ya citados, se comprenderá que este cuadro es pura y simplemente una fantasía del pintor, más o menos feliz, pero fantasía al fin, ya .que en él aparece el escudo español, las armas que el Cabildo señaló a esta ciudad en 1649, las columnas de Hércules, un mar, barcos que lo navegan, y además una Virgen y un Obispo.  ¿Qué propósitos guiaron al pintor para idear esta composición? Intentaré adivinarlos.  
Las armas de la Ciudad, pendientes del Collar del Toisón de Oro que rodea el escudo español, colocado entre las columnas de Hércules, bien puede representar la unión íntima entre la Metrópoli y Buenos Aires. Bañando el pie de las citadas columnas, aparece el mar, cortado en dos partes por el escudo de la Ciudad, que pende del Toisón, y en cada cual se ve un buque, que navega a toda vela y en sentido opuesto, ya que los bauprés rozan las borduras del escudo de Buenos Aires, pudiendo esto significar que el mar, único medio de comunicarnos con la Metrópoli, lejos de separarnos nos une. A la derecha, y en la parte superior del cuadro, aparece la figura de un Obispo, San Martín probablemente, en actitud de dar la bendición, y a la izquierda se ve una Virgen con el Niño en los brazos, Virgen que sería la del Buen Aire venerada por los navegantes. Esta interpretación de las figuras, hechas por Pillado,  y aceptada por mí, destruye la suposición de que ellas, y la paloma que figura en el interior del escudo, representaran las tres personas de la Trinidad.  




Los detalles de las armas de la ciudad difieren algo de los que se encuentran en el dibujo ya reproducido de 1649: en cuanto a la leyenda que rodea el escudo, es diferente, pues mientras en el de 1649 se dice en abreviatura "Ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María de Buenos Aires" en el del cuadro se lee: "LA MUY NOBLE Y MUY LEAL CIUDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y PUERTO DE BUENOS AIRES", también en abreviatura. Debe saberse que a pedido del Cabildo, el Rey dispuso conceder dichos títulos a la ciudad, sin que conste que pudiera lucirlos en la leyenda de su escudo".



El escudo porteño en una de las ínfulas de la mitra arzobispal de monseñor Mariano Antonio Espinosa,
Arzobispo de Buenos Aires (1900-1923)  
-la cual se conserva en el Museo de Luján-,
con el añadido del título

Séanos permitido corregir aquí a Peña: la Virgen que aparece en el tapiz del Cabildo es Nuestra Señora de las Nieves, Patrona secundaria de la ciudad, como bien dice Cayetano Bruno.




La concesión de títulos o "lemas" a ciudades de España y de los reinos americanos fue una práctica común. En cuanto a ciudades de la Madre Patria, pueden verse algunos de esos títulos en este enlace:  Lemas de España. En América, muchas ciudades fueron honradas con títulos semejantes. Y en nuestro país, queremos destacar sólo un caso, especialmente significativo en este año: el de San Miguel de Tucumán, "benemérita y muy digna":



Desde aquí hacemos votos para que en la documentación oficial se recupere el uso del título concedido hace hoy tres siglos. ¡Qué bueno sería escuchar en actas de asunciones presidenciales, de celebraciones solemnes, de acontecimientos de relieve nacional, la vieja y gloriosa fórmula! Por nuestra parte, nos complace fechar esta entrada
...en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Buenos Aires, a 5 días del mes de octubre del año 2016

miércoles, 10 de agosto de 2016

"Los cuatro símbolos de Buenos Aires" (3 de 4)

El folleto "Los cuatro símbolos de Buenos Aires" que estamos compartiendo dedica su tercer capítulo al Cabildo porteño.


Esta nota también pertenece a Balcázar Morrison (ver la entrada de ayer).

Aunque es mínima la relación de este artículo con nuestra disciplina, recordemos que en el Cabildo se encuentra el testimonio heráldico más antiguo de nuestra ciudad: el tapiz de la Sala Capitular, al que nos referimos varias veces en este Blog.


sábado, 23 de mayo de 2015

El escudo en la Sala Capitular del Cabildo

En vísperas de un nuevo Veinticinco de Mayo, volvemos a mostrar el escudo que preside la Sala Capitular del Cabildo de Buenos Aires. Se trata de un testimonio heráldico de los más antiguos y significativos de los que posee Buenos Aires; además, el cuadro fue un mudo testigo de los hechos de Mayo que celebramos en estos días.

En este caso, se trata de la foto que trae, a página completa, el libro de Cayetano Bruno titulado "Historia de la Iglesia en la Argentina" (volumen III).  Al pie de página, la explicación correspondiente.


En los enlaces que siguen, más información que publicamos en este Blog acerca de este tapiz y sus escudos: aquí,  aquí y aquí.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Réplica del tapiz del Cabildo

No hallamos mejor manera de terminar este año, que compartir esta foto que registra una copia del tapiz existente en la Sala Capitular del Cabildo de Buenos Aires.




Aquel tapiz del siglo XVIII contiene, como es sabido, los escudos de armas de España y de Buenos Aires, en este caso todavía sin los barcos, que aparecen aquí sólo como ornamentos exteriores.


En cuanto a la réplica, que se conserva en el Museo Larreta, es obra de María de la Salud Van der Brule de Isla Casares. Se trata de una tela pintada, que mide 1,64 por 2,07 metros. Aquí vemos la ficha técnica.


En las entradas del  27 de agosto de 2010, del 21 de agosto de 2012 y del 22 de agosto de 2012 nos referimos ampliamente al tapiz original y a los escudos que contiene.  Se trata de uno de los testimonios heráldicos más importantes de nuestra Ciudad, por su antigüedad y significado.



Invocando a los santos que flanquean el escudo -la Virgen de las Nieves y San Martín de Tours- terminamos este año. Les deseamos un feliz 2015 y les informamos con satisfacción que, debido a la cantidad extraordinaria de material que aún aguarda su publicación en este Blog,  este verano las entradas seguirán su ritmo con total normalidad. 

martes, 21 de agosto de 2012

El cuadro de la Sala Capitular del Cabildo


En la entrada del 27 de agosto de 2010 nos ocupamos del célebre cuadro que preside la Sala Capitular del Cabildo de Buenos Aires, y prometimos volver sobre el tema.  Lo hacemos ahora, casi dos años después, mediante  dos entradas consecutivas,  la de hoy y la de mañana.



En esta nota, seguiremos a grandes rasgos el contenido de un artículo publicado en el número 157 del Boletín del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas (edición correspondiente a los meses de mayo-junio de 1988). El artículo se titula "UNA ANTIGUA REPRESENTACIÓN DEL ESCUDO DE BUENOS AIRES",  y su autor es  Arcadio Botar y Boros. Cuando lo citemos, lo haremos en cursiva, como es práctica habitual en este Blog. (Hay que advertir, sin embargo, que dicho Boletín -disponible en la Red- es un conjunto de hojas mecanografiadas y luego escaneadas; en ocasiones, a causa de la baja calidad del escaneo, algunas palabras quedan recortadas, y hay que reconstruirlas a partir del sentido del texto y del sentido común;  también hemos hecho algunas correcciones menores de índole gramatical y ortográfica).

La nota de Botar y Boros nos ayuda a describir, en primer lugar, el cuadro que fue testigo de nuestro nacimiento como nación: «se observa una pintura representando el escudo imperial  de España (el conocido cuartelado de Carlos I) y pendiente del Toisón de Oro que rodea al mismo, una cartela que muestra adosado el blasón que se puede definir como el tercero de nuestra ciudad». El primero, según esta numeración es el de Garay de 1580, y el segundo es el propuesto en 1615 (nunca confeccionado, por lo que sabemos) con un pelícano y cinco hijos.

Alrededor de esos blasones, arriba, las figuras de los Patronos de Buenos Aires: Nuestra Señora de las Nieves y San Martín de Tours;  abajo, dos barcos a ambos lados del escudo porteño.



Nos centraremos hoy en el escudo superior, el de España, así descripto en la nota que comentamos: 

1) Contracuartelado de Castilla y León; 2) partido de Aragón y Dos Sicilias; sobre la partición principal entado de Granada, y sobre la misma partición escusón brochante de  Navarra; 3) cortado de Austria y Borgoña antigua; 4) cortado de Borgoña moderna y Brabante, brochante sobre la partición principal, escusón partido de Flandes y Tirol. Rodea el escudo,  como ya hemos dicho, el Toisón de Oro del cual pende el escudo de Buenos Aires.




En este escudo,  el autor de la nota ve un detalle muy significativo que permitiría datar con cierta exactitud la confección de esta pintura.   Porque, si bien se tienen noticias del cuadro desde 1744, se ignora cuándo fue pintado. En efecto, en el acta del Cabildo del 4 de mayo de 1744, celebrada bajo la presidencia de   Domingo Ortiz de Rozas, consta que «...en atención a estar poco desente el dosel y armas acordaron que el procurador de esta ciudad haga otro  dozel nuebo y q. mande retocar las armas y ponerlas con la desensia devida»,  tal como dice la mencionada acta.

Es decir que el cuadro es anterior a 1744. «El retoque de las armas -dice Botar y Boros- no indicaba más que la limpieza de la pintura además del cambio del dosel, que en época de candelabros sufrirían el efecto del humo de las velas que en esos tiempos se usaban, a más del polvo que todo cubría».

Ahora bien, ¿cómo saber cuándo fue confeccionado realmente? Vamos a los argumentos de Botar y Boros.


El escudo, tal como lo hemos visto y descripto, hace evidente que el cuadro se pintó «bajo el Imperio de los Austrias, y más precisamente (por un detalle que paso a señalar) durante el reinado de Felipe IV. Este soberano, penúltimo de los Austrias, era hijo de Felipe III, Rey de España y 19° Rey de Portugal, tal como lo señalan sus armas, que muestran el escusón de las quinas brochante sobre la partición Castilla-León y Aragón y Dos Sicilias en punto de honor».

Escudo de Felipe III.
Nótese que el escudo de Portugal ocupa el lugar que, en el cuadro del Cabildo,
corresponde a las armas de Navarra.

«En 1621 fue coronado Felipe IV de España y 20 de Portugal, quien había casado el año anterior con Isabel de Borbón y Navarra,  hija de Enrique IV Rey de Francia y de Navarra transpirenaica (...). Es notable el hecho de que en el mismo punto heráldico en que Felipe III colocó las quinas de Portugal, figuran las cadenas navarras,  lo  cual es prueba inequívoca de la pertenencia de tal blasón a la época de Felipe IV (...)».

«Si se supone que el escudo de Buenos Aires fue pintado al mismo tiempo que el blasón imperial, formando el conjunto heráldico que muestra la pintura en estudio, debemos interpretar que si el tercer escudo fue creado un 5 de noviembre de 1649 evidentemente se pintó después de esta fecha».

Recordemos: según esta numeración, el primer escudo de Buenos Aires es el creado por Garay en 1580; el segundo, nunca confeccionado realmente, es el de los pelícanos en 1615; el tercero es el de Láriz de 1649. (El cuarto sería el que introduce en el campo del escudo los dos barcos  que hasta entonces se hallaban fuera de él).

Continuando con la información que permita datar con precisión el  famoso cuadro de nuestro Cabildo, Botar y Boros hace una observación interesante acerca de «un hecho curioso»:   El Rey Felipe IV «ya era viudo de la Reina Isabel de Borbón y Navarra desde 1644, y había contraído enlace con Mariana de Austria el 4 de Octubre de 1649, un mes antes de la fecha de creación del escudo de Buenos Aires que, como hemos visto, fue pintado pendiente de un escudo español  que ostenta en uno de sus cuarteles las armas navarras, pertenecientes a la reina fallecida cinco años antes de que fuera supuestamente pintado el escudo (si nos atenemos al año 1649,  fecha de su creación)».



«Este hecho indica que Felipe IV mantuvo durante su viudez la pretensión sobre la Navarra francesa, y aún hasta después de su muerte no se ordenaron cambios heráldicos en la pintura, manteniéndose en el mismo estado en época de los Borbones;  y durante el Virreynato no hubo orden alguna para agregar en abismo o centro del escudo las lises de Francia, limitándose los funcionarios del Cabildo a retocar o limpiar la pintura en 1744».

Escudo de Felipe V, el primer Borbón en el trono español.
Nótese el escusón con las tres lises de Francia

En base a este razonamiento concluye el autor que, «como hipótesis de trabajo»,  la pintura podría datarse «entre 1649, año de la creación del tercer escudo, y 1655 en que fallece Felipe IV».

Otro detalle significativo, aparentemente contradictorio con lo mencionado,  lo constituye la bordura del escudo inferior, el de Buenos Aires, que «trae el título de 'Muy Noble y Leal  Ciudad', conferido en 1716».  




«Si la pintura fue realizada después  de esa fecha -dice Botar y Boros- no se comprende que muestre en su centro el blasón propio de la dinastía anterior de los Habsburgo; y que en plena época de los Borbones no ostente el cuartel que los señale». 

Pero en tal caso «se podría suponer como hipótesis» que el escudo fue «repintado (...)  luego del decreto Real de 1716 que señalaba a Buenos Aires como "Muy Noble y Leal"; esto significaría que debajo de la pintura actual habría otra con armas quizá diferentes, por lo que sería importante analizar científicamente la misma para demostrar la existencia debajo de sus capas de otras figuras heráldicas, que se habrían pintado de acuerdo a las necesidades de la época. Estas técnicas, que incluyen radiografías, son utilizadas en nuestro país por los expertos en restauración para detectar la presencia de otras pinturas en estratos inferiores».

«Es de señalar, de todos modos, que la preocupación de las autoridades del Cabildo en todas las épocas hizo posible que llegara intacto hasta nuestro tiempo el testimonio heráldico quizás más importante y antiguo de nuestra Capital».

En efecto, el cuadro de la Sala Capitular del  Cabildo de Buenos Aires es el testimonio heráldico  más importante y antiguo de nuestra Ciudad, y frente a él juraron, el 25 de mayo de 1810,  quienes conformaron nuestro primer gobierno patrio. Volveremos mañana sobre el tema.