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martes, 10 de febrero de 2026

En el centenario de la llegada del "Plus Ultra"

El 22 de enero hicimos referencia al centenario de la partida del hidroavión Plus Ultra desde Palos, en Huelva, con destino a Buenos Aires.

La nave llegó a nuestro puerto el 10 de febrero de 1926 -hace hoy un siglo- y fue recibida en apoteosis, como puede verse en la prensa de la época. Durante semanas, la hazaña fue comentada y elogiada por la prensa, las autoridades y el pueblo en general, y los cuatro miembros de la tripulación (aunque uno de ellos tuvo que desembarcar en Cabo Verde) recibieron todo tipo de homenajes.

"Caras y Caretas" del 20 de febrero de 1926
(Biblioteca Nacional de España)

La travesía dio lugar también a diversos tributos a la hermandad argentino-española... y aquí aparece la Heráldica.

Esta es, por ejemplo, la portada del número de "Caras y Caretas" del 30 de enero de 1926: 



El comandante de la aeronave, Ramón Franco (hermano del Generalísimo) sobre el globo terráqueo; al fondo una evocación de las naos de Colón (el vuelo partió del mismo puerto de Palos de donde salió el Gran Almirante) y, al pie, los escudos de la Argentina y de España.

No hace falta aclarar que el nombre de la nave tiene también resonancias heráldicas, ya que aparece en el escudo de España:


En este  folleto "España 1971" -que aun conservo- conocí hace muchísimos años el escudo de la Madre Patria.

El nombre Plus Ultra aparece también en otros escudos... que veremos pasado mañana.

jueves, 22 de enero de 2026

En el centenario de la partida del "Plus Ultra"

Hoy se cumplen 100 años de la partida desde Palos de la Frontera, en Huelva, del hidroavión Plus Ultra,  que realizó por primera vez un vuelo entre España y Sudamérica, y llegó a Buenos Aires el 10 de febrero de 1926.

En el palacio de la Legislatura de Buenos Aires se conserva y exhibe un pergamino enviado por el Ayuntamiento de Huelva a nuestra Ciudad, fechado justamente el 22 de enero de 1926, que rinde homenaje a la gesta con estas palabras:


El pergamino exhibe varios escudos. Veamos primero una foto completa:


Arriba, en el centro, el escudo de Huelva:


Escudo de Huelva



Abajo, en los extremos, los escudos de España y de la Argentina:


Finalmente, abajo y en el centro, con el fondo del Congreso Nacional, el escudo de Buenos Aires:





El Plus Ultra consiguió una hazaña enorme, la primera gran hazaña de la aviación española. Aunque después se alcanzaron otras, es la que permanece más presente en la memoria colectiva por lo que supuso en aquel momento.

Fue tal la oleada de admiración y entusiasmo que generó la hazaña del Plus Ultra que hasta el mismísimo Carlos Gardel le dedicó un tango.

(...) 

Todavía son muchos los monumentos, las calles, los actos conmemorativos… que recuerdan al mítico hidroavión y a su Travesía España-América en diferentes países y ciudades de varios continentes.  (Fuente)


El avión fue donado por Alfonso XIII a la República Argentina y actualmente se conserva en el Museo de Transportes de la ciudad de Luján.

(Foto propia)

 
(Foto propia)

domingo, 12 de octubre de 2025

Escudo de España en un estandarte de la Quinta Los Ombúes

El domingo pasado comenzamos la Semana de la Hispanidad en la Quinta Los Ombúes, de la localidad bonaerense de San Isidro. Allí mismo llegan hoy a su punto culminante nuestros festejos en honor de  la Hispanidad en el aniversario del Descubrimiento de América. 

En una helada mañana de julio de 2017 visitamos el lugar y tomamos fotos de este escudo de España, confeccionado en brocato de  seda, que perteneció a Mariquita Sánchez de Thompson.



«Estandarte con escudo.
Brocato de seda bordado. Siglo XIX. Donación: Julio Zavalía en nombre de la familia Zavalía Lagos. Perteneció a Mariquita Sánchez» 



«En el centro del estandarte, un circulo de seda roja con una versión simplificada del escudo español, utilizado a partir de la restauración de la dinastía borbónica (1813-1868), con las armas de Castilla, León y Granada y el escusón dinástico con las tres flores de lis; timbrado con corona real. Lo rodean ramas de laurel y palma enlazadas». 



Con esta hermosa versión de las armas de la Madre Patria celebramos esta fecha gloriosa.

martes, 7 de octubre de 2025

Escudo Nacional y escudo de España en la Sociedad Española de Socorros Mutuos de San Antonio de Areco


Visitamos Areco en enero de 2021 y tomamos las fotos que compartimos hoy, celebrando la Semana de la Hispanidad.



La sencilla versión del escudo de España es un cuartelado de Castilla y León con un pequeño escusón indiscernible en la foto. Lleva corona real como timbre.

lunes, 6 de octubre de 2025

Escudo de España en un cofre en la Quinta Los Ombúes

La Quinta Los Ombúes, en San Isidro, ocupa un gran terreno que aloja la casa donde vivió Mariquita Sánchez de Thompson.  En 1867, la chacra pasó a manos de la esposa de Felipe Arana, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Rosas; más tarde fue propiedad del Dr. Eduardo Lahitte, abuelo de Roque Sáenz Peña. En 1881 fue alquilada, y luego adquirida, por el matrimonio del doctor Cosme Beccar y María Varela, quienes ampliaron la estructura original alrededor de un gran patio cuadrangular con aljibe. Hoy funciona allí el Museo Doctor Horacio Beccar Varela. 



Visitamos el lugar en julio de 2017, y tomamos las fotos que hoy compartimos.


Se trata de un soberbio arcón de madera que tiene tallada en su parte superior la efigie de los Reyes Católicos junto al escudo de España.

Con el escudo de la Madre Patria (son claramente visibles los campos de Castilla y León y el entado en punta de Granada) iniciamos la Semana de la Hispanidad  para rendir homenaje a la gesta gloriosa que trajo a América la fe, la civilización y la lengua de Cervantes.

¡Viva  España!


domingo, 1 de junio de 2025

"Blasón de plata": Prólogo

Comienza hoy el mes en que este Blog cumplirá quince años de vida. 

Iniciamos este mes tan especial con fragmentos de la obra "Blasón de plata", de Ricardo Rojas, a la que volveremos en algunas próximas entradas de este mes de junio.

"Blasón de plata": Ya su mismo título tiene connotaciones heráldicas; a lo largo de sus páginas, la palabra heráldica aparece una y otra vez; además, como veremos, hay en la obra expresas referencias a los símbolos patrios. Por ello nos ha parecido oportuno engalanar el festejo del aniversario de este Blog con algunas páginas selectas de Blasón de Plata.

"Blasón de Plata"
(Hyspamérica, 1986)

Comenzamos esta serie con el Prólogo de la obra, que, en palabras de María Gabriela Palazzo, «es un documento histórico y literario de gran importancia por sí mismo, en el que se construye estratégicamente un discurso nacional y una representación social sobre la Patria, o más bien, un proyecto de nación puesto en discurso. Allí el escritor se afanó en la búsqueda de las raíces de nuestro país». 

Compartiremos algunos párrafos del Prólogo, remarcando con negrita las referencias heráldicas. Añadiremos algunas imágenes alusivas.

***

BLASÓN DE PLATA

Prólogo

“¿Argentinos? — Desde cuándo y hasta dónde; 
bueno es darse cuenta de ello” 
Sarmiento 

Argentinos: —hermanos míos en el misterio maternal de la patria— leed este libro, porque sus páginas pretenden esclarecer, como en un mito heráldico, el nombre augural de nuestra tierra, de nuestra raza, de nuestra civilización. 

Libro exhibido en el Museo del Inmigrante
(foto propia)

Tienen las patrias su abolengo como las casas. Conocerlo y amarlo, aun cuando fuera humilde, es ya un principio de grandeza, puesto que es, por sí solo, un principio de conciencia y de fuerza. No empece al heroísmo esa humildad del origen, ni en los próceres, ni en los pueblos. No fue más esclarecido que el nuestro el de la Grecia que la Ilíada pinta, ni el de la Roma que la Eneida canta, ni el de la España que el Romancero describe. Se esclareció después, cuando sus libros lo evocaron. 

Americanos: —hermanos nuestros por el pasado, por el idioma, por el ideal— leed también este libro, porque formáis con nosotros falange solidaria en el anhelo continental que las inspira. 

De nuestras tierras indianas ha salido este libro, como salió la raza de la emancipación; de nuestras tierras ha salido su nombre de “plata” —símbolo de pureza, de abundancia y de paz— como el del pueblo “argentino”, cuyo abolengo documenta y blasona, aquí, en las riberas del río epónimo donde lo escribí. 

Españoles: —hermanos nuestros en el común orgullo de la hazaña ancestral— leed también este libro, porque la proeza del conquistador que en él se evoca fulge como su león y su castillo, en el cuartel de bronce de vuestros propios blasones

Escudo de España en la Catedral de Salta
(foto propia)
"Incomparablemente admirable y digna del más glorioso recuerdo
fue aquella madre" (2 Mac 7, 20a)

“¿Argentinos? — Desde cuándo y hasta dónde; bueno es darse cuenta de ello”. Casi un cuarto de siglo va corrido desde que el maestro lanzó la formidable interrogación, sin que ningún argentino se adelantase para contestarla. Este libro aspira a ser esa respuesta que tardaba en llegar; y no culpéis de arrogante mi propósito, justificado como está por el patriotismo, y por veinticinco años de silencio anterior. 

Obra espontánea como forma y libre como pensamiento, sin clasificación científica ni género literario —bien que alguien la ha clasificado como una “epopeya”—, siéntola mía porque no seguí al trazarla modelos europeos, y se formó en mi propia entraña, toda viviente de emoción y de fe. 

No sé si es éste un libro de moral, o de historia, o de política, aunque en tales materias lo discipliné, y a ellas pedí su documentación, por cierto escrupulosa. (...)  Sólo sé que llegué a su concepción, menos en la frecuencia de otros libros, que en la contemplación y meditación de los propios paisajes natales y de los rasgos autóctonos que las tierras nuevas imprimen en los seres que crean. Me han servido de fuentes los cronistas contemporáneos, o actores de los sucesos que narro: esto y mis obras anteriores garantizan de sobra mi probidad, pues he querido, por elegancia, prescindir de las notas marginales que entorpecen el texto. Por otra parte, no he buscado componer una obra doctrinaria, o conceptual, o didáctica, sino un como salió de entre mis manos el libro, lo entrego libro de pura emoción, que, como los libros heráldicos, reavivase, por la leyenda o por la historia, el orgullo y la fe de la casta.

… 

[Este libro] es la obra de un hombre apasionado por el destino de su raza. Es la obra de un poeta inquietado por el misterio de las cosas. Es, acaso, la obra de un místico que confiesa su fe en las ideas y en el oscuro influjo del alma sobre las formas de la vida... He aquí por qué este libro es también un sacrificio y una confesión... 

Ricardo Rojas

Buenos Aires, 1910

sábado, 12 de octubre de 2024

Escudo de España en el Club Español

Celebramos hoy con emoción y orgullo la fecha gloriosa del 12 de octubre, el Día de la Hispanidad.


Lo hacemos con un conjunto de fotos tomadas hace poco más de un año en el Club Español de la ciudad de Buenos Aires, que muestran una soberbia versión del escudo de España.


Acompañamos las imágenes con fragmentos de la Apología de la Hispanidad pronunciada hace hoy exactamente 90 años por el cardenal Isidro Gomá y Tomás, Arzobispo de Toledo y Primado de España, en el Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires, en el contexto del XI Congreso Eucarístico Internacional.


«América es la obra de España por derecho de invención. Colón, sin España, es genio sin alas. Sólo España pudo incubar y dar vida al pensamiento del gran navegante, que luchó con nosotros en Granada; a quien ampararon los Medinaceli, a quien alentó en la Rábida el P. Marchena, a quien dispensó eficaz protección mi insigne predecesor el gran Cardenal Mendoza; que halló un corazón como el de Isabel y hombres bravos para saltar de Palos a San Salvador. Sin España no hubiese pasado de sueño de poeta o de remembranza de una vieja tradición la palabra de Séneca: «Algunos siglos más, y el océano abrirá sus barreras: una vasta comarca será descubierta, un mundo nuevo aparecerá al otro lado de los mares, y Tule no será el límite del universo».

Al descubrimiento sigue la conquista. Cuando se funda –ha dicho alguien– no se sabe lo que se funda. Cuando España, el día del Pilar de 1492, abordaba en las playas de San Salvador, no sabe que tiene a uno y otro lado de sus naves diez mil kilómetros de costa y un continente con cuarenta millones de kilómetros cuadrados. Ignora que lo pueblan millones de seres humanos, partidos en cien castas, con una manigua de idiomas más distintos entre sí que los más diversos idiomas de Europa. No sabe que la antropofagia, la sodomía, los sacrificios humanos, son las grandes lacras de Aztecas y Pieles Rojas, Caribes y Guaraníes, Quechuas, Araucanos y Diaguitas. No importa: España es pródiga, no cicatera; tiene el ideal a la altura de su pensamiento cristiano; no mide sus empresas por sus ventajas, y se lanzará con toda su alma a la conquista del Nuevo Mundo.

Imposible hablar de la conquista y colonización de América. Una epopeya de tres siglos no cabe en una frase; y la obra de España en América es más que una epopeya: es una creación inmensa, en la que no se sabe qué admirar más, si el genio militar de unos capitanes que, como Cortés, conquistan con un puñado de irregulares un imperio como Europa, o el espíritu de abnegación con que Pizarro, el porquerizo extremeño, vencido por la calentura, traza con su puñal una línea y les dice a sus soldados, que quieren disuadirle de la conquista: «De esta raya para arriba, están la comodidad y el Panamá; para abajo, están las hambres y los sufrimientos, pero al fin, el Perú»; o el valor invicto de aquellos pocos españoles que sojuzgan a los indios del Plata, «altos como jayanes –dice la historia–, tan ligeros que, yendo a pie, cogen un venado, que comen carne humana y viven ciento cincuenta años», fundando la ciudad de Santa María del Buen Aire, hoy la Buenos Aires excelsa; o el celo de Obispos y misioneros que abren la dura alma de aquellos salvajes e inoculan en ella la santa suavidad del Evangelio; o el genio de la agricultura, que aclimata en estas tierras las plantas alimenticias de Europa, que llevarán la regeneración fisiológica a aquellas razas y que hoy son la mayor riqueza del mundo; o el afán de cultura que sembró de escuelas y universidades estos países y que hacía llenar de libros las bodegas de nuestros buques; o aquel profundo espíritu, saturado de humanidad y caridad cristiana, con que el Consejo de Indias, año tras año, elaboró ese código inmortal de las llamadas Leyes de Indias, de las que puede decirse que nunca, en ninguna legislación, rayó tan alto el sentido de Justicia, ni se hermanó tan bellamente con el de la utilidad social del pueblo conquistado.

(...)

La obra de España en América está hoy por encima de las exageraciones domésticas de Las Casas y de las cicaterías de la envidia extranjera. Es inútil, ni cabe en un discurso, reducir a estadísticas lo que acá se hizo, en poco más de un siglo, en todos los órdenes de la civilización. Al esfuerzo español surgieron, como por ensalmo, las ciudades, desde Méjico a Tierra del Fuego, con la típica plaza española y el templo, rematado en Cruz, que dominaba los poblados. Fundáronse universidades que llegaron a ser famosas, en Méjico y Perú, en Santa Fe de Bogotá, en Lima y en Córdoba de Tucumán, que atraía a la juventud del Río de la Plata. Con la ciencia florecían las artes; la arquitectura reproduce la forma meridional de nuestras construcciones, pero recibe la impresión del genio de la raza nueva; y el gótico, el mudéjar, el plateresco y el barroco de Castilla, León y Extremadura, logran un aire indígena al trasplantarse a las florecientes ciudades del Nuevo Mundo. La pintura y la escultura florecen en Méjico y Quito, formando escuela; trabajan los pintores españoles para las iglesias de América, y particulares opulentos legan sus colecciones de cuadros a las ciudades americanas. Fomentan la expansión de la cultura la sabia administración de Virreyes y Obispos, las Audiencias, castillo roquero de la justicia cristiana, los Cabildos y encomiendas, que forman paulatinamente un pueblo que es un trasunto del pueblo colonizador».


martes, 8 de octubre de 2024

Escudo de España en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced

El escudo de España aparece representado dos veces en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced: en el retablo mayor y en el retablo lateral dedicado a San José.

Fotografiamos esos escudos -curiosamente curvados y estilizados- en tres ocasiones distintas; entre la primera y la última hay diez años de diferencia.

La primera foto es de 2013 y muestra el escudo en el retablo del altar mayor (a la derecha de la foto, cerca del vitral):


Volvimos allí en 2016. La foto de la izquierda corresponde al altar lateral; la de la derecha es del altar principal:


Y nuevamente visitamos el histórico templo en 2023. Las dos primeras fotos son del altar lateral dedicado a San José; las otras dos corresponden al escudo español en el retablo del altar mayor.





Las hermosas versiones del blasón español que vimos hoy hacen juego con sendas adaptaciones del escudo mercedario, que veremos en otra ocasión.

Los bellos escudos que hoy mostramos prolongan nuestro homenaje a España en esta Semana de la Hispanidad.

jueves, 1 de agosto de 2024

Escudo del Consejo de Indias (en el Quinto Centenario de su creación)

Emblema del Real y Supremo Consejo de Indias

en la portada de la "Recopilación de leyes de los Reynos de las Indias" (Madrid, 1681)

 


Pocos meses después del Descubrimiento de América,  «los Reyes Católicos designaron a Juan Rodríguez de Fonseca, arcediano de la Catedral de Sevilla y miembro del Consejo de Castilla, para que entendiera en los asuntos relativos a las tierras descubiertas por Colón, sobre todo en lo referente a la organización de nuevos viajes y expediciones. Rodríguez de Fonseca obró entonces como un "Ministro de Indias" (...) hasta el año 1516, fecha en que fue separado de  su cargo» por el cardenal Cisneros, Regente del Reino tras el fallecimiento de Fernando el Católico.

«Los asuntos de Indias quedaron entonces en manos de Lorenzo Galíndez de Carbajal,  que era uno de los miembros más afamados del Consejo Real de Castilla.

En 1518, Carlos I  creó la "Junta de Indias", a cuyo frente puso a Rodríguez de Fonseca. Esta Junta se transformó al año siguiente en el "Consejo de Indias", que funcionaba como una Comisión Especial dentro del Real Consejo de Castilla.

Papel impreso que muestra el sello del Consejo de Indias 

(primera mitad del siglo XVII)

Detalle del sello de la imagen anterior


El 1° de agosto de 1524, el rey Carlos I creó el Consejo Real y Supremo de las Indias como un organismo independiente del Consejo de Castilla. Esta resolución se debió no sólo a la creciente importancia de los problemas que planteaba América sino sobre todo a la concepción del monarca respecto a esas tierras, a las cuales asignó el título de "Reinos". Su primer presidente fue fray Jerónimo García de Loayza. 

El Consejo Real y Supremo de Indias fue la institución de mayor importancia dentro de la organización general de América durante el período hispánico»

Aunque «su influencia fue decreciendo a partir del siglo XVIII», subsistió, con vaivenes, hasta su abolición definitiva en 1834.

Todos los párrafos entrecomillados pertenecen a la "Historia Institucional Argentina y Americana (hasta 1810)", obra de S. Fernández Arlaud publicada por Editorial Stella (Buenos Aires, 1976). El destacado en negrita es del original.

Escudo del Consejo de Indias en la portada de 

"Autos Acuerdos i Decretos de Gobierno 

del Real y Supremo Consejo de la Indias"

(Madrid, 1658)


Esta entrada es un homenaje al V Centenario de la creación del Consejo de Indias, el órgano administrativo más importante del Imperio español en América. Por ello la ilustramos con imágenes del escudo / sello / emblema de esa institución, que hemos hallado en un interesante sitio holandés. Allí leemos (traducido del inglés):

El escudo del Supremo Consejo de Indias consistía en las armas del Rey de España, coronadas y rodeadas por el collar de la Orden del Toisón, entre las Columnas de Hércules y con un navío debajo. Como el consejo es real, las armas reales están incorporadas en el emblema.

Se conocen varias versiones de este emblema.

La primera versión [es la que vemos debajo] muestra las armas reales de Castilla y León entre las Columnas de Hércules y un navío, probablemente una carraca, debajo.

Emblema del Consejo de Indias

en la portada del "Regimiento de Navegacion", 1601


El mismo sitio publica, en la sección dedicada a la Argentina, una imagen del escudo de la Sala Capitular del Cabildo con este sorprendente epígrafe: «Arms of the Supreme Council of the Indies in the Council Chamber of the Vice Kingdom of Rio de la Plata in Buenos Aires».


viernes, 15 de marzo de 2024

Escudo de España en el Patio Federal

 


Desde el domingo venimos recorriendo la Heráldica presente en el Patio Federal que funciona en Cervatos de la Cueza. Con esta entrada cerramos la serie.



Además de los escudos que ya vimos, se encuentra también allí el escudo de España, al que nos hemos referido varias veces en este Blog.



Otros bellos escudos en cerámica que se exhiben en el Patio Federal Argentino los dejaremos para la Semana de la Hispanidad, en octubre.