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domingo, 23 de agosto de 2026

"El caballero", de Antonio Machado

 


La poesía no menciona escudos, pero la ilustración (¡no podía ser de otra manera!) muestra al caballero embrazando uno. De la revista Anteojito número 118, del 23 de febrero de 1967.

martes, 18 de agosto de 2026

"Era mi escudo lacedemonio"

En el capítulo XXV de Juvenilia, el célebre libro de Miguel Cané, en el marco de un verano transcurrido en la Chacarita de los Colegiales, el autor relata una incursión  de algunos de los estudiantes en el campo vecino (de "los vascos"), para robar sandías y melones.

En ese marco,  relatando su huida tras perpetrar el hurto, Cané menciona al pasar el escudo de los espartanos: 

¡Cómo corría, abrazado tenazmente a mi sandía! ¡Qué indiferencia suprema por la gorra ingrata que me abandonó en el momento terrible, quedando como trofeo sobre el campo enemigo! Y, sobre todo, ¡cuán veloz me parecía aquel vasco, cuyo respirar de fuelle de herrería creía sentir rozarme los cabellos! Volábamos sobre la alfalfa: ¡qué larga es media cuadra!

Un momento, cruzó mi espíritu la idea de abandonar mi presa a aquella fiera para aplacarla. -Los recuerdos clásicos me autorizaban; pensé en Medea, en Atalanta, pensé en los jefes de caballería que regaban el camino de la retirada con las prendas de su apero; pensé... ¡No! ¡era una ignominia! Llegar al dormitorio y decir:  «¡me ha corrido el vasco y me ha quitado la sandia!» ¡Jamás! Era mi escudo lacedemonio: ¡vuelve con él o sobre él!

"¡Vuelve con él o sobre él!": «Plutarco, escritor griego, cita estas palabras con que una madre espartana exhortaba a su hijo a vencer o morir. Los que sucumbían eran transportados sobre los largos escudos usados por los espartanos o lacedemonios» ¹.   Una suerte de versión más extrema de nuestro

coronados de gloria vivamos / o juremos con gloria morir


La sandía capturada era el trofeo glorioso con el que Cané debía regresar a la casa de los colegiales: su "escudo lacedemonio". No podía volver sin ese botín.


Dice Wikipedia (el resaltado es nuestro):

Los lacedemonios fueron el único pueblo griego que poseía un ejército de tiempo completo en la antigua Grecia. Sus instituciones estatales y sistema educativo estaban creados con la única finalidad de crear soldados altamente preparados. Estos soldados pintaban con rojo la letra griega lambda mayúscula (Λ) en sus escudos para identificarse como soldados de Lacedemonia, su ciudad-Estado o polis.

Para completar esta entrada con un toque de humor, le pedimos a Gemini que dibujara "un escudo heráldico según las normas y convenciones de la Heráldica, de plata, con una sandía al natural en el centro y una letra lambda mayúscula de gules debajo de  la sandía". Este es el primer resultado:


Como vemos, sin indicación explícita de nuestra parte, la IA le agregó bordura,  soportes, timbre, lambrequines, burelete, cimera...  y hasta un motto. El escudo tal como estaba nos pareció bien, pero optamos por pedirle a Gemini que cambiara el motto por el nombre del libro que dio origen a esta entrada y a este simpático blasón imaginario:



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¹    Nota al pie en Miguel Cané: JUVENILIA (Estudio preliminar y notas de Mabel Manacorda de Rosetti, Susana Aguilera y Marta Gallo) - Kapelusz, Buenos Aires, 1966

domingo, 16 de agosto de 2026

"Los caballeros del rey Arturo"

 


Heráldica en la adaptación de ""Los caballeros del rey Arturo". Hay un escudo en la imagen superior y otros dos en la imagen inferior (en el muro y en la pechera de un personaje). También en el texto hay una referencia al escudo que lleva el caballero llamado Govén.

Revista Anteojito número 981, del 29 de diciembre de 1983.

lunes, 25 de mayo de 2026

El gorro frigio de nuestro escudo, según Zarazaga-Berenguer

 Los amores de Paris y Helena 
(L'amour d'Hélène et Paris, de Jacques-Louis David, 1788)
(detalle)


En 2017 nos referimos a las criticas (que en gran medida compartimos) que dirige Jorge de Zarazaga-Berenguer, en su obra Qué es la Heráldica, a la Heráldica de la Argentina. En ella él encuentra tres períodos, «ninguno bueno, pero el último francamente desolador». El autor habla sobre todo de los escudos provinciales y municipales.

Pero al referirse al Escudo Nacional también desliza un comentario negativo, sobre todo respecto del gorro frigio:
En el escudo nacional es de lamentar que la pieza de mayor dignidad heráldica simbólica como es el sol no vaya pleno y en el lugar de honor. En cambio se inserta incorrectamente en ese sitio el gorro frigio, ya que en caso de querer ponerse esta pieza carente de categoría debió ser como timbre. Es, por otra parte, un elemento usado por un pueblo asiático de la antigüedad y, por lo tanto, ajeno a nuestras tradiciones de raigambre hispánica.
Puede agregarse que dentro del simbolismo es un símbolo erótico del que Juan Eduardo Cirlot dice:     «...Por ello el troyano Paris tipo puro del hombre venusino, cuyo destino en suerte y desgracia es enteramente determinado por el eros— se representa con el gorro frigio».

 

Juan E. Cirlot: "Diccionario de símbolos"
(Ed. Siruela, 1998)


La crítica de Zarazaga-Berenguer al gorro frigio tiene dos aspectos. 

El primero es más genérico (es una "pieza carente de categoría", ajena "a nuestras tradiciones" y se trata además de "un símbolo erótico"). 

Pero el segundo aspecto se refiere concretamente al lugar que el gorro frigio ocupa en nuestro escudo: según él, debería ser el timbre del emblema, dejando su actual lugar "de honor" a un sol pleno. 

Pues bien, ¿cómo sería nuestro escudo si introdujéramos ese cambio, manteniendo igual el resto? Hagamos el experimento:


En un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo.

martes, 30 de diciembre de 2025

Escudos en "Aventuras de Pi-Pío"

El 20 de julio de 2010 (este Blog no tenía todavía ni un mes de vida) publicamos este recorte de una tira de Pi-Pío, un personaje de historieta de Manuel García Ferré. 

En la imagen, tres personajes portaban sendos escudos, uno de los cuales era el del club River Plate. Quien llevaba el escudo riverplatense era Ovidio, el caballo antropomorfo de Pi-Pío.

Pues bien; quince años después, y por el azar de la navegación en la Red,  dimos con una historieta completa de Pi-Pío en la que hay una escena similar, que incluye en este caso siete escudos.

Pongamos brevemente la historia en contexto:  Después de haberse enfrentado por la posesión de unas tierras, Pi-Pío y otros personajes deciden unir sus territorios  y dividirlos en siete provincias:


Las ficticias provincias tienen estos graciosos nombres: Póntica, Futúrica, Numérica, Ciática, Ántica, Reumática y Gramática. A cada una le es asignada un gobernador, como se aprecia en la tira (el caballo Ovidio termina siendo el mandatario de la última provincia mencionada).

Poco después, designados los siete gobernadores, cada provincia recibe su correspondiente escudo en una "sencilla ceremonia":



De izquierda a derecha:

Póntica 

Numérica (escudo "parlante")

Futúrica (un cohete espacial en el momento de su despegue)

Ántica

Ciática

Gramática (el escudo tiene letras)

Reumática

Por supuesto, en la historieta misma no hay explicaciones acerca de los escudos, y las notas que pusimos entre paréntesis son sólo hipótesis nuestras.

En el cuadrito siguiente, Calculín (gobernador de Futúrica) lleva en sus manos el escudo de su provincias.



Un poco después vemos también a Ovidio yendo hacia su provincia llevando bajo el "brazo" el correspondiente escudo:


Las Aventuras de Pí-Pío aparecieron por primera vez en los años 50 en la revista Billiken; luego pasaron a la revista Anteojito, creada en 1964, a la cual nuestro personaje  "acompañó hasta su fin [NB: en 2001], tiempo en el cual rotó alrededor de unas siete veces, sufriendo modificaciones paulatinas en cada rotación (edición de diálogos con tendencia al “aggiornamiento”, y hasta un redibujo completo en la última rotación)" (fuente). Quizás esa "reedición" a lo largo de los años explique las diferencias entre la viñeta que compartimos hoy y la que publicamos hace más de tres lustros.

La viñeta con los siete escudos nosotros la encontramos navegando por el blog Fanas de García Ferré, concretamente en el número 484 de Anteojito, aparecido el 20 de junio de 1974. Quizás haya aparecido también antes, según lo que acabamos de leer. Pero las demás viñetas las buscamos en un "archivo en línea de Pi-Pío", actualmente accesible sólo mediante Wayback Machine.

martes, 25 de noviembre de 2025

"Proyecto de escudos para los territorios de jurisdicción marítima" (4 de 8): Río Negro

En esta cuarta entrada de la serie de proyectos de escudos para los territorios de jurisdicción marítima argentinos, publicamos hoy el escudo propuesto para Río Negro. Recordamos que estamos transcribiendo una nota del capitán de navío contador Humberto Burzio, publicada en el Boletín del  Centro Naval número 614,   del año  1954.



Río Negro

«Campo semipartido, superior en jefe, e inferior partido. 

En el jefe se han colocado dos embarcaciones; una a vela y otra a vapor de ruedas, que representan las expediciones en el río Negro y en el Limay del piloto español D. Basilio Villarino en los años 1782/783 y del capitán de fragata argentino D. Erasmo Obligado y otros marinos, un siglo después. El primero con las chalupas pesadas de uno y dos palos, “San Juan”, “San José”, “San Francisco de Asís” y “Champan”; el segundo, con el vapor a ruedas “Río Negro”. La roca que figura en primer plano es la que detuvo al piloto español en su expedición del río Negro y Limay y está ubicada casi en la confluencia de este último río con el Collón Curá, cerca del río Traful. Fué el límite máximo alcanzado por dicho explorador. El capitán Obligado, luego de varias tentativas, pudo franquear el peñasco, ubicado en el “Salto de los Mosquitos”, que por las rápidas y fuertes corrientes fue necesario hacerlo en botes. En su homenaje, el marino argentino lo bautizó con el nombre de “Peñón de Villarino”. Todo en color natural. 

En el cuartel diestro figuran dos lanzas con banderín corneta, simbolizando a la expedición al desierto del general Roca y más tarde del general Conrado Villegas, que desalojaron del territorio, más allá de los ríos Negro y Neuquén, a los indígenas y debajo de las mismas, flechas y dos bolas arrojadizas, armas de los salvajes vencidos. Las armas son en sable sobre fondo de plata. 

En el cuartel siniestro figura una cornucopia, con el sentido simbólico de la abundancia, paz, fecundidad, civilización y progreso, para representar la riqueza del valle del Río Negro, una de las principales del territorio. Va en oro sobre fondo de gules. 

El Sol de Mayo timbra el escudo como símbolo augusto de la soberanía patria».

viernes, 21 de noviembre de 2025

"Proyecto de escudos para los territorios de jurisdicción marítima" (Introducción)

Después de haber celebrado ayer el Día de la Soberanía Nacional, dedicaremos nueve entradas a una verdadera curiosidad heráldica, una valiosa "perla" que encontramos en el número 614 (de enero/febrero de 1954) del Boletín del Centro Naval.



Se trata de una nota que aporta proyectos de escudos "para los territorios de jurisdicción marítima" de la República Argentina, es decir, siguiendo el mismo orden del artículo (que nosotros también seguiremos en nuestras entradas): 

Tierra del Fuego, 
Santa Cruz, 
Chubut,
Río Negro, 
Malvinas, 
Antártida Argentina, 
Órcadas del Sud,
Georgias del Sud. 

El autor del artículo es el Capitán de Navío Contador Humberto F. Burzio, (1902-1980) destacado historiador naval y numismático.

Hoy compartiremos la introducción de la nota con ilustraciones que no pertenecen a la versión original (hemos añadido algunos de los escudos nombrados o aludidos) y desde mañana mostraremos los ocho escudos propuestos.


Proyecto de escudos
para los territorios de jurisdicción marítima

Por el Capitán de Navío Contador Humberto F. Burzio


Las gobernaciones nacionales con litoral marítimo, las islas Malvinas, Órcadas del Sur, Georgias del Sur y Sector Antártico Argentino carecen del escudo que las simbolice, como la Nación y las provincias.

Por razones de jurisdicción geográfica del Ministerio de Marina y por las de la historia marítima de esos territorios, el que escribe se ha limitado a proyectar los escudos que le son de su competencia, ocho en total, por considerar que desde los albores de la nacionalidad, la Marina de Guerra ha sido la institución que los ha mantenido unidos con el resto de la Patria, afianzando y robusteciendo la soberanía con los vínculos afectivos que dejaban a las escasas poblaciones del litoral y a sus aislados habitantes, las estelas de sus naves, los faros y estaciones radiotelegráficas diseminadas en sus costas, los relevamientos hidrográficos y los transportes nacionales.

Se ha limitado por esas razones al cuartelado de los citados, dando prioridad, como no podía ser a menos por la preponderancia marítima de esas regiones, a los emblemas náuticos que sean expresión de historia y tradición. Con ello se cumple también un deber de justicia para los marinos argentinos, españoles y de otras nacionalidades, que en diversas épocas, en frágiles y diminutas embarcaciones, hicieron posible con sus observaciones, estudios, relevamientos y sacrificios personales, la seguridad de la navegación en esas latitudes meridionales.

Los escudos representativos de las gobernaciones nacionales no han sido objeto en ninguna época de legislación o reglamentación. Ni en la ley 1.532, del año 1884, de creación y organización de las gobernaciones nacionales, ni en la N° 3.906, del año 1900, del ex territorio de Los Andes, como tampoco en sus respectivas y posteriores reformas, se ha planteado la cuestión del escudo local.

No sucede lo mismo con las provincias, la mitad de las cuales tienen fijado su escudo por disposición legal y el resto impuesto por el uso, circunstancia que ha dado motivo a través del tiempo a un sinnúmero de arbitrariedades en sus diseños, tal como ocurrió con el escudo nacional hasta la fijación definitiva de su patrón.

Si bien es cierto que las provincias gozan de una autonomía local, cuyo simbolismo lo constituye el propio blasón de cada una, no es menos cierto que las gobernaciones también la poseen, aunque en forma más limitada, por su dependencia directa con el Poder Ejecutivo Nacional.

Los municipios de las provincias y los departamentos tienen generalmente su escudo, que como sello oficial certifica localmente las resoluciones de administración adoptadas por sus autoridades.

En materia eclesiástica ocurre lo mismo y en forma más pronunciada con los sellos o sigillum de las diócesis, obispados y los personales de las jerarquías.

La ciencia del blasón, desde sus orígenes, es amplia en ese sentido, ya que no limitó el empleo del escudo a los estados exclusivamente, representados por el rey o emperador, sino que, respetando su origen feudal o noble, lo extendió a todas aquellas personas que acreditasen nobleza; su empleo se difundió a las ciudades, corporaciones industriales y comerciales, llegando a las personas de simples artesanos, como lo certifican sus escudos menestrales.

Luego, por la historia y por las reglas heráldicas, no es requisito la autonomía para que una persona, localidad o lugar tenga derecho al uso del escudo, ni menos aun que su posición dé motivo a gozar de privilegios por razones de nacimiento o de sangre, como lo era antiguamente. En este sentido, la ciencia del blasón ha evolucionado con los movimientos democráticos del mundo y lo que en tiempos pretéritos era esencialmente distinción de casta o clase, se ha convertido en la actualidad en símbolo representativo de un país, región, ciudad o corporación de individuos.

En América, su origen se confunde con los primeros años de la conquista y colonización.

Escudo de Ciudad de México (izq.)   
Escudo de Lima (der.)


Los monarcas españoles blasonaron a las ciudades y villas más importantes del Nuevo Mundo, otorgándoles los títulos de “Ciudad Real” o “Villa Imperial”, de acuerdo con los servicios prestados a la Corona o a su jerarquía, con los fundamentos de ‘‘Muy Noble”, “Muy Leal”, etc. Tal ocurrió con la capital del virreinato de Nueva España, Méjico, que fue blasonada por Carlos I (V de Alemania) en 1523 y con la del virreinato del Perú, Lima o Ciudad de los Reyes, que lo fue en 1537. Y para citar un caso nuestro, el de Córdoba en 1573, que figura descripto y dibujado en el acta de su fundación, que con ligeras variantes es el actual.

Escudo de la ciudad de Córdoba
dibujado en el acta de fundación (1573)


Felipe II, en las postrimerías de su reinado (1596), dio a conocer la ley que confirmaba a las ciudades, villas y lugares de América los escudos de armas que se le hubieren concedido, expresándose en la misma:

Teniendo consideración á los buenos y leales servicios que nos han hecho las ciudades, villas y lugares de nuestras Indias Occidentales, é Islas adyacentes, y que los vecinos, particulares y naturales han asistido a su pacificación y población: Es nuestra voluntad de conceder y concedemos á las dichas ciudades, villas y lugares, que tengan por sus armas y divisas señaladas y conocidas las que especialmente hubieren recibido de los señores reyes nuestros progenitores, y de Nos, y después le concedieren nuestros sucesores, para que las puedan traer y poner en sus pendones, estandartes, banderas, escudos, sellos y en las otras partes, y lugares que quisieren, y por bien tuvieren, en la forma y disposición que las otras ciudades de nuestros reinos, á quien hemos hecho merced de armas y divisas. I mandamos á todas las justicias de nuestros reinos y señoríos, que siendo requeridos, así lo hagan guardar y cumplir, y no les consientan poner impedimento en todo, ni en parte, pena de nuestra merced, y diez mil maravedís para nuestra cámara.

La Asamblea General Constituyente de 1813 creó también el escudo o “Sello” de la nueva nacionalidad que surgía, pero, por supuesto, con símbolos republicanos, grabándose en el papel de las resoluciones de gobierno y en el metal noble de oro y plata de la primera moneda independiente troquelada en Potosí, en ese mismo año.

Escudo de la Asamblea del Año XIII. 
Pintura al óleo sobre chapa de cobre
(Museo Histórico Nacional)


Entiende el autor de este artículo que los escudos de las gobernaciones marítimas, islas Malvinas, Sector Antártico, islas Orcadas y Georgias del Sur, deben fijarse respetando la tradición, tomando como base para su confección la historia, geografía y fauna regional, de manera tal que los mismos reflejen las características más salientes del lugar en sus aspectos moral y material, constituyendo su composición heráldica un símbolo ideográfico, que, como debe ser, no necesite palabras para la explicación de lo que se quiere decir, que es la finalidad de la ciencia del blasón: hablar sin palabras.

Fundamentamos a continuación los ocho escudos proyectados, que ilustran el artículo. 

***

A partir de mañana, en ocho entradas consecutivas, los interesantes proyectos heráldicos del capitán Burzio, que podemos considerar inéditos en la Red.

lunes, 17 de noviembre de 2025

Escudo Nacional de un "país de morondanga"

Una nota publicada en Perfil en  2021, titulada  Morondanguismo, hacía referencia a ciertas expresiones de políticos argentinos que aludían a que vivimos en un "país de morondanga".




La nota era ilustrada con una versión imaginaria del Escudo Nacional que se correspondería con esa característica que indica la expresión "de morondanga": despreciable, de poco valor.


Juzgue el lector el posible significado de los símbolos utilizados en este escudo "de morondanga".

jueves, 13 de noviembre de 2025

"Bla, Bla, Bla Ilustrado": "Heráldica"

"Bla, Bla, Bla Ilustrado" era una sección de la revista Anteojito, escrita e ilustrada por Blanca Cotta, que explicaba el significado de algunas palabras incluyendo  -a modo de una enciclopedia- algunos nombres propios. De mis años de infancia recuerdo haber aprendido allí las palabras albaricoque, albérchigo, ababúnculo y epistaxis.


En el número 419 de Anteojito, aparecido el 22 de marzo de 1973, apareció en el "Bla, Bla, Bla" la palabra Heráldica:


Blanca Cotta no se limita a explicar con humor qué significa la palabra Heráldica, sino que además describe y dibuja cuál sería su propio escudo,  el cuartelado de oro y gules que vemos nuevamente bajo estas líneas, cerrando esta nota.


viernes, 17 de octubre de 2025

Acertijo heráldico

Un simpático acertijo con el título "Heráldica", publicado en la revista Anteojito número 125, del 13 de abril de 1967:




Hemos completado y recreado este escudo imaginario. Para evitar el efecto "plata sobre plata" del primer campo, hemos optado por poner la torre de gules.

Tajado. 1° de plata, una torre de gules. 2° de sable, una margarita de plata de ocho pétalos, botonada de oro. Al timbre, corona condal.

Publicamos esta entrada en el día de Santa Margarita.

jueves, 20 de febrero de 2025

Un escudo para la pandemia de 2020

 


En un sitio sobre arquitectura y diseño (Arqa) encontramos este video, sin más referencias que las que se ven como epígrafe.

Pero evidentemente, por la fecha y por sus elementos, el escudo se refiere a la tristemente recordada pandemia del 2020 y a la odiosa cuarentena: están representados el lavado de manos, el lema "quedate en casa", el alcohol en gel y un barbijo. El diseño pertenece a Hernán Berdichevsky.


Una pequeña curiosidad que demuestra (¡una vez más!) que hay Heráldica en todas partes.

martes, 4 de febrero de 2025

ENTRADA NÚMERO 5000 DE "HERÁLDICA EN LA ARGENTINA"

 Hoy nuestro Blog llega a las
5000
entradas



Con diversos "escudos" creados con distintas herramientas de Inteligencia Artificial (los dos anteriores hechos por Grok y los que siguen por Meta) celebramos haber llegado a la entrada 5000.



En junio de este año celebraremos 15 años de vida, ya que este Blog nació en 2010 a la sombra del Bicentenario de Mayo. Su primera entrada fue publicada el 23 de junio de ese año. 


Al 31 de enero,  Heráldica en la Argentina había recibido 2.668.689 visitas.


Como siempre, ¡gracias a todos nuestros lectores y amigos!

martes, 14 de enero de 2025

"El Zorro" de Disney y la Heráldica

"En su corcel, cuando sale la luna..."


"El Zorro" de Disney es sin lugar a dudas la mejor serie televisiva de todos los tiempos.  El encanto de sus personajes, su música, su mensaje, su inocencia, sus escenas de acción, sus momentos emocionantes... son inolvidables e insuperables.

En la Argentina tuvo desde su estreno en 1968 un éxito extraordinario, a tal punto que continúa emitiéndose al día de hoy. Cuando el canal que la transmitía desde 2003 la levantó en 2019, recibió tantas quejas de los televidentes, que tuvo que dar marcha atrás y volver a ponerla en pantalla pocos meses después.  El Zorro, incluso, lidera aún hoy el rating en su horario... y a veces también más allá de él.

Su actor principal, Guy Williams, visitó varias veces la Argentina a partir de 1973 (¡quince años después del último capítulo de la serie!). En nuestro país hizo shows televisivos y en vivo, concedió entrevistas, estuvo sentado en la mesa de Mirtha, emprendió giras y hasta proyectó filmar una película. En 1980 terminó instalándose en Buenos Aires, donde se unió a una mujer argentina.  En 1982 se ofreció como voluntario para ir a las Islas Malvinas durante el conflicto con Gran Bretaña. Murió prematuramente en Buenos Aires en 1989.


Si todo ello no bastara para justificar dedicarle una entrada en Heráldica en la Argentina al Zorro (al programa y a su protagonista), recordemos además que la acción de la serie transcurre en la California española de 1820 (sobre todo en Los Ángeles y en Monterrey), donde un par de años antes había flameado la bandera argentina gracias a las acciones de corso de Hipólito Bouchard.

Y  aun hay más:  en la trama de un capítulo de la  serie tiene un papel destacado una caja de botas "producto de Argentina".

Esa leyenda en la caja de botas dio origen hace poco a una absurda polémica porque alguien creyó encontrar un "error histórico":

Algunos medios se unieron a esta ridiculez; así, por ejemplo, se expresaba La Nación:

En efecto, tal como lo refiere el tuitero, cuyo mensaje tiene unos años pero se reflotó el mismo lunes, el nombre de la Argentina aplicado a nuestro territorio se instaló años después de 1820, que es el tiempo en el que transcurre la serie, en la ciudad de Los Ángeles. La Confederación Argentina estuvo conformada por algunas provincias del país que funcionó entre 1831 y 1861.

Resulta que no sólo no es así (la palabra "Argentina" para referirse a estas tierras es muy anterior, como lo certifican las estrofas del Himno Nacional, escrito en 1813), ¡sino que la fragata con que Bouchard llegó a California en 1818 se llamaba, justamente, "La Argentina"!

Fragata "La Argentina"

Pero nos hemos apartado de nuestro tema. Lo que queríamos era hacer un recorrido heráldico usando como excusa la famosa serie.

Empecemos por su protagonista. El verdadero nombre de Guy Williams era Armando Catalano. Este es el escudo que corresponde a familias italianas de ese apellido:

D'azzurro alla colonna d'argento, sormontata da una stella a 8 raggi dello stesso e sostenuta da 2 leoni coronati d'oro, controrampanti affrontati.


Del escudo de su apellido artístico nos ocupamos el 30 de abril de 2017, aniversario de la muerte de Guy Williams, a partir de una vidriera porteña que lo exhibe:


De sable, un león rampante de oro.


Como todos sabemos,  el Zorro, en la vida cotidiana, se escondía bajo la identidad de don Diego de la Vega. Pero aquí nuestro juego heráldico se enfrenta a una gran dificultad. "De la Vega" es uno de los apellidos más extendidos por toda España, y hay numerosos linajes de él. Por tanto, hay diversos escudos. Heráldica Hispana registra casi un centenar de escudos de linajes que llevan ese apellido. En este divertimento, a falta de un escudo que contenga zorros, hemos elegido, para representar a Don Diego, uno que lleva tres lobos:


Los originarios de Cornón (Palencia), radicados en Valladolid y Pamplona, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, tres lobos, de sable, puestos en palo.

Las aventuras del Zorro tienen lugar, sobre todo, en la ciudad de Los Ángeles, donde se encuentra la hacienda de los De la Vega. El escudo de Los Ángeles es este:



El sello oficial de la ciudad de Los Ángeles fue diseñado por Herbert L. Goudge  y adoptado oficialmente el 27 de marzo de 1905 mediante la Ordenanza 10.834.

El escudo de armas en el centro del sello muestra cuatro imágenes diferentes que representan sendas etapas de la historia de Los Ángeles.

El primer cuartel muestra las estrellas y rayas de la bandera estadounidense, porque es una ciudad de los Estados Unidos de América desde 1848.

El segundo cuartel muestra la bandera  de California, con el del oso pardo, lo que significa que fue parte de la República de California desde 1846 hasta 1848.

El tercer cuartel muestra el águila que sostiene una serpiente del escudo de armas de México, puesto que la ciudad perteneció a ese país desde 1822 hasta 1846.

El cuarto cuartel muestra un partido de Castilla y León, del escudo de España, dado que Los Ángeles fue una posesión española desde 1542 hasta 1821.

El escudo de armas está rodeado de imágenes de aceitunas, uvas y naranjas, que representan los que históricamente son los  tres cultivos principales de Los Ángeles. Las frutas están rodeadas a su vez de un rosario de 77 cuentas que representa el papel que desempeñaron las misiones españolas en los primeros años de Los Ángeles.

(Por cierto, tanto la bandera española como las misiones religiosas y las naranjas aparecen representadas en la serie).

Para terminar, ¿cuál sería el escudo del Zorro en cuanto tal? No tenemos ninguna duda al respecto:

De sable, una Z de plata.

Publicamos esta entrada en el 101° aniversario del nacimiento de Armando Catalano, Guy Williams.

miércoles, 8 de enero de 2025

Escudo de Krikoragan en "Margarita"

Floricienta fue una famosa y muy exitosa telenovela juvenil argentina, emitida en 2004 y 2005. 

Nunca vimos la telenovela, pero hace unos meses, con motivo del estreno de su secuela Margarita,  notamos en un avance publicitario un escudo en una especie de palacio. La curiosidad nos llevó a descubrir que tanto en la serie original como en su actual continuación existe un reino ficticio llamado Krikoragan. El escudo que puede verse en la telenovela (nosotros lo encontramos en el capítulo 2 de Margarita) es, pues, el escudo de esa nación imaginaria.

Compartimos a continuación unos segundos de  la escena en la que se ve el escudo, y algunas capturas de pantalla.  



El imaginario escudo puede verse en la pared al fondo de la escena, y también en la capa del rey y en la chaqueta de sus asistentes.