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martes, 23 de junio de 2026

16° aniversario de Heráldica en la Argentina

 




Celebramos hoy el 16° aniversario de nuestro Blog con unas imágenes y un video que nos remitió gentilmente Rolando de Ýñigo y Genio.



Tanto las imágenes como el video, todos confeccionados con IA, muestran mis propias armas en el marco de una justa medieval. El escudo y algunos de sus elementos se ven en manos de caballeros, en sus estandartes y en las gualdrapas de sus caballos.


Agradecemos  a  Rolando, que se ha mostrado muy hábil en el uso de esta herramienta. De este modo celebramos hoy los dieciséis años de vida de este Blog.

sábado, 6 de diciembre de 2025

"Catálogos" heráldicos: 12) Mis propias armas

Esta es la última entrada de la serie "catálogos heráldicos", que ocupó el primer sábado de cada mes de este año en que celebramos el 15° aniversario de nuestro Blog.

En esta ocasión compartiré  las distintas versiones de mi escudo personal. Trataré de conservar el orden cronológico.


En  mi infancia, como ya relaté alguna vez, encontré en algún libro un escudo que correspondía a mi mismo apellido. Como les ha pasado a muchos en circunstancias parecidas, creí durante algún tiempo que ese era también  "mi" escudo: en campo de oro, cinco manzanas de gules puestas en sotuer. Ya adolescente, en un libro que había en la casa de un amigo, descubrí ese mismo escudo. Hace un par de años ese mismo amigo fotografió la página correspondiente de ese mismo libro y me la envió:



Durante un tiempo tuve incluso colgado en mi casa un cuadro con otra versión del mismo escudo, que había hecho enmarcar:


Pero claro, tarde o temprano todos aprendemos que no hay escudos de apellidos, sino de linajes, y que no por corresponder a tu mismo apellido un escudo es el tuyo. De modo que ese escudo de mi adolescencia y juventud quedó atrás, aunque nunca fue olvidado.

El momento de emprender la confección de mi propio escudo llegó mucho después, en tiempos ya de Internet. 



Captura de pantalla del Blog de Heráldica

En 2008 comencé a leer regularmente el Blog de Heráldica de José Juan Carrión Rangel. Un par de veces me comuniqué con él por correo electrónico.  Este es un fragmento de un mensaje que le envié en 2011:

Como muchos otros aficionados a la Heráldica, le hice hace casi tres años la clásica consulta a la que, una vez más, hizo referencia hace pocos días: la referida a los escudos "de apellidos" que se venden por todas partes, y a la posibilidad de confeccionar armas nuevas, a lo que usted me alentó en aquel momento.

Como surge de las fechas, la consulta original tuvo lugar en 2008. En 2010, poco después de crear este Blog (nacido en junio de ese año), ya había empezado a garabatear ideas para un escudo propio. 

En 2011 mi amigo Tomás dibujó la primera versión de mis armas personales:


Esta primera versión tiene sus puntos fuertes y débiles, pero hay un detalle casi imperceptible que la hace especial: del cuello del yelmo cuelga una medallita con la forma de las orejitas del ratón Mickey. Soy fanático del universo Disney.



Así le conté a don José Juan el proceso de elección de mis propias armas:

Como le relaté en su momento,   me pasó lo que a muchos: le tomé cariño al viejo escudo de las cinco manzanas de gules que formaban el único mueble del escudo del apellido "Pomar", al que consideré por tantos años mi escudo. Por ello decidí conservar las cinco manzanas, en parte parlantes, ya que "pomar" significa lisa y llanamente "manzanar". Pero agregando  algún detalle que me identificara. Concretamente, en punta, un río que representa al Río de la Plata, y por tanto a Buenos Aires, mi ciudad natal, con el añadido de que el azur y el plata terminan formando los colores nacionales argentinos. En la bordura, cuatro flores de cuatro pétalos, de oro, que representan a la flor llamada "nahui ollin", símbolo de la Virgen de Guadalupe, de la que soy devoto;  la parroquia y el colegio que llevan su nombre son mi segundo hogar prácticamente desde mi nacimiento. Entre los ornamentos exteriores elegí un ciervo como símbolo (cristiano) de la sabiduría, por mi vocación por la Filosofía. El resto procede de la creatividad del diseñador gráfico. Me quedan dudas acerca de si el yelmo y la corona que añadió son procedentes. Finalmente, la frase "Etiamsi omnes ego non" la tengo como "lema" desde la adolescencia.  Significa "Aunque todos, yo no" y corresponde al momento en que Pedro le asegura a Jesús que aunque todos lo abandonaran él no lo haría. El uso que pretendo darle a la frase podría traducirse como "no seguir al rebaño", "no ser de la manada", hacer las cosas con convicción personal... En la noche de la próxima Pascua, 23 de abril, al cumplirse el cincuentenario de mi bautismo, "entronizaré" mi nuevas armas en mi departamento y comenzaré a usarlas en mi blog. Entretanto, aguardo su opinión y sus consejos.
Publiqué este escudo en el Blog en abril de 2011. Casi de inmediato, lectores desconocidos me enviaron abundancia de aportes, correcciones y sugerencias en relación con mi nuevo escudo. Incluso recibí varios diseños alternativos de mis armas:







En 2013 registré mis armas en Sociedad Heráldica. Esta es la versión correspondiente:


Momento en que el Sr. Martín Vázquez, de Sociedad Heráldica,
me entrega el pergamino con el escudo




Un tiempo después, mi amigo Agustín, también diseñador, hizo su propia versión del escudo y lo mandó imprimir en una remera que me regaló:


Esa remera diseñada por Agus tuvo el honor de ser llevada en 2019 hasta las puertas de la Casa Histórica de Tucumán:


Ese mismo año, con motivo de mis 25 años de casado, Rolando de Ýñigo-Genio me envió su propia versión del escudo, acolado también con el que años antes yo había pergeñado para la familia de mi señora, de apellido Vallovera Cáceres:




Este año, Felipe Duarte me envió su versión, registrada en el Colegio de Armas:




Finalmente, también en este año que termina mi querido amigo Adrián confeccionó su propia y singular interpretación del escudo, que mostré el Día Internacional de la Heráldica:

lunes, 21 de julio de 2025

Mis armas

Hoy mi único hijo cumple 25 años. Una fecha tan significativa amerita una entrada especial. Por eso la dedicaré a mis propias armas -que naturalmente serán las suyas- en una nueva versión que recibí sorpresivamente en el mes de febrero.

                                            

Me las envió Filipe Duarte (D' Arte Heraldica) quien me señaló que alguien se las había solicitado. Poco después recibí un mensaje de Rolando de Ýñigo-Genio con esas mismas armas y el correspondiente certificado de registro en el Colegio de Armas a que nos referimos en la entrada del 1° de abril. Mi escudo quedó registrado bajo el número 128/2025.




De oro, cinco manzanas de gules hojadas y  talladas de sinople. Entado en punta, ondas de azur y plata. Bordura de gules cargada de cuatro flores de nahui ollin de oro.

Veamos también la versión completa de mis armas, es decir, con ornamentos exteriores:
Hermosa versión, muy adecuada para celebrar este cumpleaños.

martes, 10 de junio de 2025

"La ciencia heráldica"

En el Día Internacional de la Heráldica, compartimos el texto de la disertación leída por Carlos de la Riestra Lavalle al incorporarse como Miembro de Número del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, en la sesión ordinaria del 7 de agosto de 1941. Se titula "La ciencia heráldica" y fue publicada al año siguiente en el número 1 de la revista de dicha intitución.  Le hemos hecho algunos ajustes gramaticales menores.

Además, añadimos una imagen a la que haremos referencia al final.


"La ciencia heráldica"

«Señor Presidente: 
Señores:

Considero un grato deber de mi parte agradecer la distinción de que he sido objeto, al ser designado por unanimidad Miembro de Número de este Instituto.

Se me ha conferido igualmente el alto honor de iniciar esta serie de disertaciones sobre temas inherentes al fin para que fué fundado. He elegido el que más se halla de acuerdo con mis inclinaciones: la Ciencia Heráldica. 

Esta ciencia deriva etimológicamente de los heraldos, quienes eran unos oficiales que dirigían los torneos y examinaban la calidad de los caballeros que en ellos tomaban parte. Posteriormente sus funciones fueron extendiéndose hasta determinar los escudos de armas que correspondían a cada familia de acuerdo a sus respectivos derechos. El uso del blasón, en su comienzo, se prestó a arbitrariedades emanadas de los mismos nobles, pero dado su carácter hereditario, se sintió la necesidad de registrarlos y regularizar su uso. Fue éste el trabajo paciente y sostenido de los heraldos y después de los heraldistas, lo que limitó su abuso y encauzó en forma definitiva su uso.


La Heráldica estudia las armas o armerías, voces que proceden de la palabra arma, en su acepción de insignia y se refieren a los emblemas honoríficos privativos de las familias nobles, o de corporaciones y entidades. Tuvo su origen en la Edad Media, en aquella época de predominio de los sentimientos religiosos, de exaltación de la poesía heroica; en aquellos tiempos no bien comprendidos todavía, en que empezó a usarse blasones; tiempos de pasiones desbordantes, de arte grandioso y supersticiones inexplicables, siendo [que] la sociedad feudal, la nobleza y la caballería, estaban en su apogeo, pudiendo comprenderse fácilmente el entusiasmo que en todas las clases sociales despertó el blasón, que es a la vez tradición,  familia, propiedad, honor, valor y alarde de arte.

“El blasón, dice Eysenbach en su Historia del Blasón, lenguaje misterioso, lengua ingeniosa y sorprendente, de uso universal para la nobleza de la cristiandad, establecía entre todos los gentiles-hombres, una confraternidad heroica: era la piedra fundamental del edificio feudal, el cemento y la llave de la bóveda —como dice un autor antiguo— de la jerarquía aristocrática”.

La sociedad de entonces vivía bajo todos los aspectos, en una ingenua naturalidad; y considerando como una realidad lo que el blasón representaba para ella, esto es, signo de patronato,  de jerarquía, hacía de él libre ostentación y no lo estimaba por lo mismo incompatible con la austeridad religiosa, ni vacilaba en esculpir los escudos de los gremios y de los mercaderes, como alto título de honor, en parangón con los de los consejeros reales.

El escudo menestral, hoy en desuso, representaba el orgullo del oficio del gremio, de la burguesía, que veía abrirse ante sí las puertas de los consejos; en cambio el escudo señorial simbolizaba la propiedad territorial, la altivez de los agricultores-militares, élite de la tierra que ellos defendían desde sus castillos roqueros o en las cortes reales.

Andando el tiempo,  el hombre de hidalga estirpe se dedicó a conocer no sólo su genealogía, sino los signos convencionales en que representaban las hazañas de sus mayores. Hoy el conocimiento de la Heráldica es de utilidad general para quienes se consagraron al estudio de la ciencia histórica.

Desde el arqueólogo, que al tratar de concretar la historia de un monumento no comprenda el significado de las armerías que lo decoran,  como el historiador al dilucidar un tema de crítica histórica, no pueden desconocer la Heráldica sin privarse de elementos insustituibles de juicio. El conocimiento de los emblemas y de las idealidades que los informan, que pertenecen a la Heráldica, es indispensable para el que se dedica a estudiar la Edad Media.

La Heráldica,  ciencia auxiliar de la Historia, es parte integrante de la genealogía nobiliaria, historia a su vez de las familias cuyas armas figuran en las colecciones de escudos, denominados nobiliarios.

Las armerías son insignias cuyo uso está reservado a la Heráldica familiar, en sus diversas categorías y una de las funciones más delicadas de este Instituto es no sólo autorizar su uso, previo minucioso estudio, sino inscribirla en un registro apropiado».

Aprovechamos este Día de la Heráldica para presentar una peculiar versión de mis propias armas, confeccionada por el joven diseñador y querido amigo Adrián Birnbaun (adbgtrabajo@gmail.com; 11 5000 2155).

lunes, 1 de abril de 2024

Un hito de "mi historia heráldica"

El 30 de junio de 2010, una semana después del nacimiento de este Blog, compartí "mi historia heráldica", es decir, el relato de cómo surgió y evolucionó mi afición por esta hermosa disciplina. En 2020, el día en que Heráldica en la Argentina cumplía  diez años, volví a mencionar los diversos hitos de ese recorrido, que comenzó en mi infancia.




Entre esos hitos, hay uno que en la entrada de 2010 relataba yo de este modo:

Ya en la secundaria, sabiendo de mi interés por el tema, un compañero mío me mostró en su casa un libro donde aparecían muchos escudos, entre ellos –lo recuerdo con emoción– el de mi apellido, “Pomar”. Muchos años más tarde aprendí que los escudos no son de apellidos, sino de linajes, y que ese escudo, en rigor de verdad, no me correspondía. 

 

 

En 2020 volví a mencionar entre mis recuerdos heráldicos más antiguos «el escudo de "los Pomar" que hallé a los 15 años en un libro en la casa de mi amigo Luis...».

En efecto, recuerdo claramente aquel día en que, en el  departamento de Billinghurst y Santa Fe en donde vivía con sus padres y su hermano, mi amigo Luis me mostró un libro en que  aparecía "mi escudo".  

Después de la Secundaria dejamos de vernos tan seguido, y nunca más hablamos de aquel libro que, naturalmente, quedó en casa de sus padres. 

Pasaron casi 50 años desde aquella "epifanía". Por supuesto, sigo siendo amigo de Luis. Hace unos meses, conversando con él volví a recordar aquel libro.

Y hete aquí que en octubre pasado, de la nada, me mandó un breve mensaje de Whatsapp: 

Mirá lo que encontré

acompañado de las dieciséis fotos que ilustran esta entrada.

Hoy es mi cumpleaños. ¿Qué mejor "autorregalo" que publicar en un lugar de honor aquel escudo de mi apellido que hace casi 50 años descubrí en ese libro de mi amigo Luis?



De oro, cinco manzanas de gules puestas en sotuer.

jueves, 31 de marzo de 2022

«The first Pomar - USA reunion»

 


Hace casi una década, en mayo de 2012, tuvo lugar en Phoenix, Arizona, una reunión de un  grupo de personas de apellido Pomar residentes en los Estados Unidos, pertenecientes a cuatro familias. El testimonio de ese encuentro familiar, así como abundante información histórica y genealógica, está volcada en un blog, del que tomamos datos e imágenes para esta entrada.

No guardo parentesco con esos Pomar, que proceden de Cantabria y se afincaron también en Filipinas. Mis antepasados, en cambio, son de Mallorca, y de allí mi abuelo vino a la Argentina. Pero el blog aporta interesantes datos heráldicos acerca de linajes de apellido Pomar, que compartiremos aquí.

El primer escudo que aparece es este, que corresponde al apellido "del Pomar":


Luego se aporta allí esta información:


Inmediatamente aparece este escudo, que es el que puede verse también en el encabezamiento del blog, porque es el realmente usado por esa rama de los Pomar que instalaron en los Estados Unidos:


« ... Un escudo de armas que puede ser descrito como "escudo de oro con cinco manzanas de gules en sotuer, bordura de gules cargada de ocho aspas de oro" (...), escudo que es semejante a las armas del noble de Ajo, que era un escudo "en un campo de oro y en él cinco manzanas rojas en sotuer", aunque con el agregado de bordura y timbre ... »


Luego el blog transcribe  un fragmento tomado del libro Nobiliario de los Reinos  y Señoríos de España, de D. Francisco Piferrer (Tomo II, página 237, Num. 1031), editado en Madrid en 1857. Copiamos parte del texto, adaptándolo al español moderno y corrigiendo algunos errores menores

El rey Don Sancho Ramírez de Aragón, que floreció en la segunda mitad del siglo XI, dio por los años de 1081 el condado de Javiere y Latre a un deudo suyo, llamado Pedro Giménez de Pomar, el primero que aparece en la historia con este apellido; por lo cual debe considerarse como tronco y principal ascendiente de este ilustre linaje de Pomar, cuyo antiguo solar infanzonado radicó en las montañas de Jaca, en el reino de Aragón, y cuyos esclarecidos descendientes fueron ricos-hombres de pendón y caldera, y calidad que se consideraba en aquellos tiempos aproximadamente como en los nuestros la de Grande de España. Esparcidos los hijos de dicho solar en varias provincias, han manifestado en todas partes con preclaros hechos y nobles hazañas de hidalguía de su generosa y regia estirpe, siendo muchos los que a semejanza del animoso y prudente Ulises, y según la feliz expresión del Arzobispo de Cambray, se han distinguido no menos por su valor en los combates que por su prudencia en los consejos. Un hijo de Pedro Giménez ganó a los moros el lugar de Sadillas; y en premio a su valor le dio el señorío de dicho lugar el referido rey Don Sancho Ramírez. En el siglo XIII florecieron algunos insignes hijos de la casa de Pomar, y prestaron señalados servicios a su deudo el rey Don Jaime de Aragón, ya en los bandos y disturbios que al principio de su reinado promovieron algunos ricos-hombres, ya más adelante en sus guerras con los moros. En el año 1225, persiguiendo el expresado rey Don Jaime a Don Pedro de Ahones -que después de faltarle al debido respeto y obediencia, se había escapado para no dejarse reducir a prisión-, entre los pocos caballeros que acompañaban al rey se hallaba Domingo López de Pomar, caballero mesnadero de su real casa,  que  le acompañó en su entrada en Huesca. Gil de Pomar le sirvió en las guerras contra los moros de Valencia, y pobló el lugar de Carpesa. Nos parecen además dignos de mención Carlos de Pomar, que al frente de mucha caballería asistió a la jura del rey Don Miguel en las cortes de Zaragoza (...);  Don Martin López de Pomar, rico-hombre, gobernador de la villa de Epila, uno de los caballeros de más valor y mérito de su tiempo; Pedro Giménez de Pomar, tan célebre en lo político como en lo militar, elegido por el rey Don Pedro IV de Aragón para proceder a castigar a los culpados de la unión de Algeciras, siendo después capitán y defensor de las montañas de Jaca (...); Gimen Pérez de Pomar, que asistió al juramento de los archiduques en las Cortes de Zaragoza. 

Son las armas de este esclarecido linaje de Pomar, un escudo de oro, y en él cinco pomas ó manzanas puestas en sautor, de color sangre, con el pezón de sable. 


Un comentarista señala acertadamente: 

Conozco la obra de D. Francisco Piferrer y, entre otras, la Enciclopedia Heráldica y Genealógica de los hermanos Garrafa, en la que dice: "Es probable que el Pomar de la Montaña de Santander, procediera y hubiera tomado como apellido el nombre de la aldea denominada Pomar, que pertenece al distrito administrativo judicial de Castro Urdiales, y no descartamos totalmente la posibilidad de que fuera el apellido el que dio a la aldea su nombre, aunque de ambos supuestos la primera opción parece ser más acertada. Estos Pomares residían en varios puntos de la provincia de Santander, y algunos de sus descendientes se trasladaron a Jerez de la Frontera, Chile y Perú. Tenían viviendas en el paraje de Arnuero, parte de Santoña; en Ruiloba, parte de San Vicente de la Barquera, y en la de Castaneda, parte de Villacarriedo". De estos datos se desprende que no tenemos la misma raíz que el linaje aragonés y por tanto el escudo, a pesar de ser de un linaje Pomar, no es nuestro. No sé si alguno de nuestros antepasados ​​merecía un escudo de armas; en ese caso, ese sería, sí, nuestro escudo.

El blog aporta otros datos y algún escudo que no viene al caso consignar aquí. 

Pero lo más sorprendente es la imagen que cierra el capítulo dedicado a las armas de los Pomar:


El blasón presentado como «Escudo Pomar tal como es usado en la Argentina» ¡es mi escudo personal, creado con ocasión de mis 50 años y que uso desde entonces! Le dediqué a mi propio escudo varias entradas (ver la etiqueta Pomar). Diseñado por mí (obviamente a partir de escudos de linajes de mi mismo apellido) y dibujado originalmente por mi amigo Tommy, tuvo luego varias versiones, algunas de lectores anónimos, y otras de amigos (como Agus) y conocidos. Respecto de su significado, puede consultarse la entrada del 23 de abril de 2011.

Es interesante también la nota al pie, llamando la atención sobre las hojas verdes de las manzanas (en el original, como vimos arriba, tenían «pezón de sable»), y sobre la imagen «del mar» en la parte inferior.   El entado en punta de mi escudo no pretende representar al mar, sino al Río de la Plata, junto al cual se alza mi ciudad natal; ese río da nombre a la República Argentina, cuyos colores quedan formados por el ondeado de celeste y blanco.

martes, 23 de junio de 2020

10° ANIVERSARIO DE «HERÁLDICA EN LA ARGENTINA»

Hoy nuestro Blog cumple 10 años de vida
Sus raíces pueden hallarse en las primeras enseñanza heráldicas transmitidas en mi infancia por el "Gallego" García...
En los recortes sobre Heráldica tomados de diarios y revistas en mi adolescencia...
En folletos y tarjetas con escudos, que conservo a lo largo de los años...
En el escudo de "los Pomar" que hallé a los 15 años en un libro en la casa de mi amigo Luis...
En la Enciclopedia Heráldica comprada en fascículos durante mi juventud... y completada casi por arte de magia casi 20 años después...
En los libros sobre escudos y sobre banderas que me compré en diversas ediciones de la Feria del Libro;
En las diversas lecturas sobre el tema a lo largo de los años...
En el interés, ya en el siglo XXI y en la era de Internet, por sitios de temática heráldica en la Red...
En la lectura cotidiana,  desde 2008, del ahora desaparecido blog de José Juan Carrión Rangel...



Desde ese año, fue madurando la idea de crear un blog propio.
Finalmente, al calor de los festejos del Bicentenario,  nació Heráldica en la Argentina, en realidad sólo para despuntar el vicio y subir algún material que tenía guardado,  sin esperanzas de que alguien lo leyera...   Pero pronto se convirtió para mí en un hábito diario, que se vio recompensado con un número creciente de lectores, inesperadas repercusiones y notables logros.




A lo largo del año estamos celebrando este aniversario de diversos modos, como lo saben los lectores habituales (que son muchos). Por eso hoy sólo vamos a recordar aquí la "programática" primera entrada (el destacado es añadido ahora) y luego las entradas correspondientes a los nueve aniversarios anteriores, con el enlace correspondiente y una imagen de las publicadas en cada cumpleaños (que dan cuenta de la diversidad de temas abordados).


2010: La primera entrada
Este blog nace con el propósito de mostrar, compartir y difundir las manifestaciones de la Heráldica en la República Argentina. No somos expertos en Heráldica, sólo aficionados, y sabemos que existen en la Red muchos y muy buenos sitios y blogs sobre el tema, a los que remitiremos frecuentemente al lector. Nuestro objetivo es solamente de difusión, y si alguna vez arriesgamos un juicio de valor, lo haremos provisoriamente y abiertos siempre al aporte de los verdaderamente expertos. La Heráldica es una disciplina apasionante. Sabemos que en la Argentina no goza de gran consideración y no pasa por su mejor momento, pero esperamos contribuir a que eso cambie. Y como no podía ser de otra manera, iniciamos este blog con la imagen del Escudo Nacional.




2011


2012


2013


2014



2015


2016


2017


2018


2019


Además de la imágenes que evocan la entrada fundacional y los nueve aniversarios anteriores, esta entrada de nuestro décimo aniversario está ilustrada con la versión de mis propias armas, confeccionada por mi amigo y primer colaborador del Blog, Agustín (@agustain_illustrator) quien además me regaló una remera con ese escudo (otros diseños únicos de Agustín pueden verse en este enlace).

Esa remera  la usé con toda intención frente a la Casa Histórica en julio del año pasado (¡pese al  frío!) , sólo para publicar la fotografía hoy aquí.