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lunes, 14 de septiembre de 2026

Escudo de monseñor Miguel Fritz

Miguel Fritz nació en 1955 en Alemania. Ingresó a los Oblatos de María Inmaculada,  donde en 1980, tras profesar votos perpetuos, fue ordenado diácono; al año siguiente recibió la ordenación sacerdotal. Llegó al Paraguay en 1985.

En 2022 fue designado Administrador Apostólico "Sede Vacante"  de la Vicaría  Apostólica del Pilcomayo, en el Paraguay. En abril de 2025, pocos días antes de su muerte, el papa Francisco I lo designó Vicario Apostólico. Recibió la consagración episcopal el 14 de julio del año pasado, ya bajo el pontificado de León XIV.



Una publicación en redes sociales de Radio Caritas de la Universidad Católica Nuevo escudo episcopal refleja arraigo y comunión chaqueña 

Monseñor Miguel Fritz, quien asume como obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo explicó sobre el simbolismo detrás de cada elemento dibujado en su escudo episcopal. Reveló que la cruz que llevará por el cuello a partir de su ordenación episcopal, fue hecha por un nivaclé con madera de palo santo (especie autóctona de la región).

Explicó que en el escudo el árbol que sobresale es el algarrobo, típico de la región chaqueña y es una planta que tiene raíces profundas, más largo que el tallo, “el algarrobo se arraiga busca como sobrevivir, como alimentarse y eso nos dice mucho: si no nos arraigamos en el Señor, si no buscamos nuestro alimento en el Señor, no podremos sobrevivir. El algarrobo aguanta todo: las tormentas, da sombra y sobre todo, da fruto”, explicó. 

La cruz oblata, ubicada al centro, representa el acceso al “árbol de la vida”, y su identidad como Oblato de María Inmaculada. El círculo que rodea la cruz remite a la forma tradicional de reunión indígena en torno a la chicha, símbolo de comunión y celebración. 

Finalmente, en el escudo, ese círculo acoge la cruz como hostia consagrada, representando la Eucaristía. Las líneas de colores que lo forman expresan la diversidad cultural del Vicariato Apostólico. La “M” integra un doble simbolismo: por un lado, es signo de María, patrona del Vicariato y madre espiritual de los Oblatos; por el otro, evoca el origen del obispo en Alemania, vinculando su historia personal con el monte Vogelsberg y la figura de San Bonifacio.





Otra crónica resalta que el Arzobispo de Asunción, cardenal Adalberto Martínez Flores, quien presidió la celebración, se refirió en su homilía al lema episcopal de Mons. Fritz: «Siervo de la alegría», tomado de la Segunda Carta a los Corintios (cfr., por ejemplo, 1, 15; "Me propuse visitarlos (...) para darles una nueva alegría" y 1 ,24: "Lo que queremos es aumentarles el gozo").

No escapará al lector lo inadecuado de este escudo y lo incompleto de su descripción. Además, parece dibujado y pintado con lápices de colores. Por cierto, no  entendemos esa moda actual de poner mitras con borlas (?) como timbre de escudos episcopales...  

Por la presencia destacada de la cruz en este escudo, publicamos esta entrada en la fiesta de la Exaltación de la Cruz.

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