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domingo, 18 de marzo de 2018

"...un Sol pintado en medio de ella"

Este Blog se enorgullece de recordar diversas efemérides, algunas de ellas poco conocidas, u olvidadas, pero que forman parte de nuestra historia. De manera particular nos interesan las fechas vinculadas de uno u otro modo con nuestra Heráldica y con los símbolos patrios.




Hace pocos días se cumplieron 200 años de la norma oficial por la que el Congreso de Tucumán -reunido en Buenos Aires- estableció cómo debía ser la "bandera de guerra". Intervino en la sesión del 25 de febrero de 1818 el diputado Chorroarín quien, en relación con una solicitud del Poder Ejecutivo -ejercido entonces por Pueyrredón-  expuso «que era de parecer que sirviendo para toda bandera nacional los dos colores blanco y azul en el modo y forma hasta ahora acostumbrada fuese distintivo peculiar de la bandera de guerra un Sol pintado en medio de ella, cuyo proyecto, adoptado por la sala después de algunas reflexiones, quedó aprobado»La norma fue publicada en la Gaceta de Buenos Aires el 18 de marzo de 1818, y ello justifica que publiquemos hoy esta entrada conmemorativa. 



Pero no nos limitaremos a un mero recuerdo de este bicentenario de nuestra "bandera nacional mayor". Ofrecemos hoy a nuestros lectores un artículo absolutamente inédito en la Red, escrito por Juan Bautista Tonelli. Publicado originalmente en una revista llamada "Estudios", fue editado junto con otro artículo del mismo autor, en el año 1943. Conservamos sólo las hojas sueltas de ese pequeño libro; en la primera aparece la dedicatoria que el autor, miembro de la Congregación Mariana de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe,  le hace al padre Pedro Weber, por entonces Director de esa benemérita institución. El librito perteneció a la hoy desaparecida biblioteca de esa misma Congregación Mariana.



A continuación presentamos el artículo titulado «¿Dónde debe izarse la bandera argentina con sol?». Como el lector advertirá, algunas de las cuestiones que el autor plantea en 1943 fueron resueltas posteriormente por diversas normas oficiales. Desde 1985, como sabemos, la Bandera Oficial de la Nación (la bandera "con sol"),  es  la única Bandera Nacional y puede ser usada por los particulares (ver al respecto nuestra entrada del 16 de agosto de 2010). Pero la nota de Tonelli, incluso en ciertos puntos polémicos, no deja de tener interés histórico y de ofrecer algunos datos significativos.















La nota tiene una segunda parte:









Bandera en un mástil ubicado detrás de la Casa de Gobierno

Todas las fotos son propias, tomadas en la Galería de las Banderas del Monumento Nacional a la Bandera y -la última- en las cercanías de Plaza de Mayo.

sábado, 17 de marzo de 2018

Heráldica y símbolos religiosos en San Patricio


Celebramos la memoria litúrgica de San Patricio visitando la iglesia que le está dedicada en nuestra ciudad de Buenos Aires.

Encontramos en ella, tanto en su exterior como en su interior, diversos elementos simbólicos y heráldicos que corresponden a la iconografía tradicional del santo y son típicos de la nación a la que Patricio evangelizó: Irlanda.

El tradicional trébol, que recuerda la predicación de San Patricio sobre la Trinidad y es símbolo de Irlanda, se encuentra presente en diversos lugares de los muros exteriores del templo:





Se presenta el trébol de su color, en un campo que tiene reminiscencias heráldicas.




También encontramos este otro símbolo, que parece una recreación del clásico monograma del nombre de Jesucristo, "JHS":





En el interior del templo, un bonito vitral nos muestra la  típica cruz celta y en su centro nuevamente el trébol:


Y en otros vitrales, otros elementos simbólicos muy coloridos y bellos, muchas veces presentes (aunque no propiamente en este caso) en la Heráldica eclesiástica y religiosa en general:



Además, en una cartelera del templo, un símbolo del Grupo Scout parroquial que adopta claramente la forma de un escudo heráldico e incluye en jefe la "Bandera de San Patricio", constituida por una Cruz de San Andrés de gules en campo de plata, que es la bandera de Irlanda. Luego, en un tronchado, 1° una cruz  de estilo celta en campo de sinople, y 2° una flor de lis (símbolo scout por excelencia) en campo de oro:



 
Como vemos, un interesante despliegue heráldico e iconográfico en esta iglesia porteña que hoy celebra a su Titular.

viernes, 16 de marzo de 2018

Escudo de monseñor Marcelo Margni

Hoy se celebra la ordenación episcopal de monseñor Marcelo Julián Margni, designado en diciembre pasado Obispo Titular de Stephaniacum y Auxiliar de Quilmes.


De una nota de AICA entresacamos la información acerca de su lema y su escudo episcopal, explicados en primera persona por el propio obispo:

El lema: «Según tu palabra» 

«“En el bello relato de la Anunciación, el evangelista nos ha transmitido la respuesta de la Virgen al anuncio de que sería madre del Mesías: «Yo soy la servidora del Señor. Hágase en mí según tu palabra». De esta respuesta he tomado el lema para mi episcopado: «Según tu palabra»”, explicó el prelado.  (...) “En los últimos años tuve la alegría y la responsabilidad de acompañar a jóvenes, y especialmente a los seminaristas de nuestra diócesis, en su propio discernimiento de las llamadas de Dios. Esta tarea (...) me fue enseñando a buscar con transparencia y encontrar la valentía para escuchar la Palabra de Dios y, al escucharla, responder con confianza y sencillez”, añadió. “Sin lugar a dudas, el modelo de esta respuesta es el sí de María. Eso quiero para el ministerio: responder como ella, tan sencilla, tan confiada, para sumarme a la expresión de una humanidad, de una Iglesia que dice: «Yo soy la servidora del Señor. Hágase en mí según tu palabra»”, afirmó».

El escudo:

«Llamado a servir al pueblo de Dios como obispo, “quise expresar a través de este escudo algo de mi identidad y de mis propósitos para el ministerio que se me confía”, manifestó monseñor Margni.

“Mi escudo está basado en el escudo de mi familia paterna, que todavía se conserva en su tierra natal. De este escudo modesto, propio de una familia de artesanos, he tomado los colores (azul y blanco, los mismos que en la heráldica de nuestro escudo nacional) y esa doble figura en forma de «M». Al basarme en ese escudo tradicional quise expresar, sobre todo, mi gratitud hacia las generaciones que me precedieron: hacia mis padres, mis abuelos y mi familia, en primer lugar, pero también hacia la comunidad que me recibió como hermano en la fe”, añadió.

“En el centro del escudo, su punto de honor, una cruz señala a Cristo, Señor de todo. Con el apóstol Pablo reconozco en él, en su Evangelio, el corazón del ministerio al que soy llamado: «Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme: al contrario, es para mí una necesidad imperiosa. ¡Ay de mí si no predico el Evangelio!»”, explicó.

Finalmente, “casi al pie, como sosteniéndolo todo, cuatro estrellas evocan los cuatro cauces de identidad fundacional de nuestra diócesis: la opción preferencial por los pobres, la misión evangelizadora, la defensa de los derechos humanos y el compromiso con la unidad de los cristianos. Son los rasgos que marcaron el ministerio de nuestro primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak; son los caminos por los que el Espíritu fue guiándonos como Iglesia diocesana; son luces que también ahora vienen a iluminar y orientar nuestro caminar”.

“Todo el escudo se apoya sobre un báculo, signo del oficio del pastor, y lleva debajo una leyenda con el lema de mi episcopado: «Según tu palabra»”, concluyó».

jueves, 15 de marzo de 2018

Escudo del Instituto "Padre Elizalde"



El Instituto "Padre Elizalde" dependiente de la Parroquia Santa Juana de Arco, en Ciudadela (partido de Tres de Febrero, Diócesis de San Martín),  "fue fundado por Monseñor Antonio Bentivenga, el 16 de marzo de 1958, en homenaje al Padre Agustín Elizalde, quien fuera su guía espiritual y viviera en Ciudadela durante veinticinco años, realizando una profunda obra religiosa-social y promoviendo a la comunidad local". A la sección primaria surgida entonces, se sumaron luego la secundaria en diversas modalidades, profesorados superiores y el nivel inicial.


El padre Agustín Elizalde "fue un sacerdote ejemplar que dedicó su vida a propagar la doctrina católica y fue padre espiritual de Antonio Bentivenga, quien vivía en la localidad desde los cuatro años, edad en la que había llegado con su familia desde Italia. Quien más tarde fuera el Padre Antonio aprendió el oficio de sastre, se incorporó a la vida parroquial a través de la Acción Católica y, de la mano del Padre Elizalde, ingresó al seminario para ser ordenado sacerdote. Cuando falleció el Padre Agustín B. Elizalde, el 17 de agosto de 1956, el Padre Antonio Bentivenga fue nombrado párroco".  Bajo su curato se fundó la institución educativa a la que hoy dedicamos esta entrada.


Vemos su escudo, que no es ortodoxo desde el punto de vista de nuestra disciplina, pero mantiene cierto estilo heráldico.  En un campo de color indefinible, una cruz latina que sobresale del campo del escudo por arriba y por los lados, acostada de una flor de lis y de la torre de una iglesia, concretamente la dedicada a Santa Juana de Arco en Ciudadela: la primera parroquia local y origen del Instituto.


 Mañana se cumplen 60 años de la fundación del Instituto, al que saludamos con esta entrada.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Escudo de monseñor Martín Pablo Pérez Scremini

El actual Obispo de Florida, en el Uruguay, nació en Montevideo en 1949. Fue ordenado sacerdote en su ciudad natal en 1985. Designado Obispo Titular de Vazari y Auxiliar de Montevideo, recibió la ordenación episcopal el 25 de abril de 2004.  Fue trasladado como Obispo a la diócesis de Florida el 15 de marzo de 2008: mañana se cumplirán 10 años.

Tiene un extraño y anómalo escudo episcopal:


La explicación también es irregular; está tomada, como la imagen, del sitio oficial de la Conferencia Episcopal del Uruguay. La transcribimos en forma textual, salvo por varias correcciones gramaticales que hemos debido hacerle:

"El escudo está coronado por una mitra indicando el carácter episcopal, marcado por la cruz de Cristo.
La banda dorada inferior tiene inscripto el lema: “Para que tengan vida” (Jn. 10,10).
El agua alude al Espíritu, “río de agua de vida que brota del trono de Dios y del Cordero” (Ap. 22,1).
El árbol, morada de Dios y refugio del hombre, que crece a orillas del torrente, “producirá frutos que servirán de alimento y sus hojas de medicina” (Ez. 47,12).
Los pájaros que anidan, simbolizan a aquellos que en su camino encuentran en este árbol la vida nueva: “Hasta el gorrión ha encontrado una casa. La golondrina un nido donde colocar sus polluelos” (Sal, 83,4).
La estrella es la presencia de María, “estrella del alba del paterno día”: “bajo su amparo” está su ministerio episcopal.
Todo esto sobre un campo único de plata, símbolo de la prudencia, fidelidad y alegría".

martes, 13 de marzo de 2018

Escudo de González Catán (Buenos Aires)

Las localidades que integran el partido de La Matanza tienen escudos de características similares,  que estamos mostrando cada martes, desde el 20 de febrero. 
Hoy es la cuarta entrega de la serie, y en ella nos ocuparemos del escudo de la localidad de González Catán.

Según el sitio del señor Walter van der Meegroot sobre Heráldica Argentina, el escudo de esta localidad sería un partido, 1° "de azur con un ombú foliado de sinople tronco de su color cargado con una paleta de pintor de su color y a ambos lados del tronco dos caracteres capitales de azur"; 2° "de azur con cuatro filas de ondas de sable separado del primer cuartel por un ceñidor de su color".

Sobre este escudo dice el sitio oficial del Municipio de La Matanza: "En esta localidad se manifestaron los encuentros pictóricos de más relevancia en el partido. En el medio del ombú, se muestra también la riqueza de lo vernáculo y tradicional, lo negro del tronco por la riqueza de las tierras, el azul del cielo por la no-contaminación y el fondo del río por el Matanza y arroyos linderos".

Respecto de la historia del pueblo, tomamos de la misma fuente los siguientes datos:  "En 1869 Mauricio Eustaquio Mateo González Catán adquirió 4502 varas [medida española de longitud que oscilaba entre los 768 y los 912 milímetros] de tierra puesta a la venta por Germán Carrizo, propietario de un terreno de 5.527 por 200 varas". Esa propiedad, de 58.030 m2, "queda en el centro del partido de La Matanza".

"González Catán había nacido en Buenos Aires el 22 de septiembre de 1823 y terminado la carrera de medicina a los veintidós años, obteniendo el Diploma de Profesor de Cirugía y Partos. En 1848 realizó el Doctorado. Fue cirujano del Ejército de Justo José de Urquiza". Ocupó importantes cargos en la Municipalidad y fue legislador provincial, convencional, senador, diputado nacional, docente y decano de la Facultad de Medicina y miembro de numerosas sociedades científicas y de beneficencia.

"Junto a su esposa, Juana del Carmen Palacios, fueron fundadores del Colegio San Mauricio, donando parte de las tierras que pertenecían a su estancia en el año 1879 y dejando constancia en sus respectivos testamentos. El Colegio albergaba además gran cantidad de niños huérfanos y sin recursos. La Capilla que se encuentra junto a la escuela fue, durante muchos años, la parroquia local.

El Dr. González Catán murió repentinamente el 16 de abril de 1895 mientras presidía una mesa sobre tesis doctoral en la Facultad de Medicina. Como homenaje póstumo se le dio su nombre a la localidad y a una calle de Buenos Aires".



"Como fecha de fundación del pueblo se toma la del 3 de abril de 1910 en que se realiza el primer loteo de tierras aledañas a la estación, propiedad del Dr. Enrique Simón Pérez, yerno del Dr. González Catán. Hoy la avenida principal lleva su nombre (...) En 1974 el Senado y Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires la declaran Ciudad".

lunes, 12 de marzo de 2018

Escudos en una representación teatral en el Colegio Apostólico "San Francisco Javier"

En la localidad bonaerense de Rafael Calzada funcionó, desde 1922 hasta 1977, la primera casa de formación para misioneros ad gentes fundada en América. Hablamos del Colegio Apostólico San Francisco Javier, de la Congregación del Verbo Divino, que a lo largo de esos 55 años dio a la Iglesia Universal casi 300 sacerdotes y más de 50 hermanos.  




Además de todo lo vinculado con su finalidad específicamente religiosa, se desarrollaba allí, como es de imaginar, una intensa actividad cultural; así lo señala el sacerdote e historiador Valerico Imsant, de la misma Congregación, en una de sus obras ¹: 
Fuera de lo propiamente religioso, «la actividad normal de la mayor parte de los moradores del colegio apostólico era la cultural. Predominaban en su seno los estudiantes, ya fueran chicos o grandes: alumnos, candidatos a Hermanos, filósofos y teólogos, y todos ellos dedicados a la adquisición de los conocimientos que les eran exigidos de acuerdo a su condición. Con ellos convivía un considerable grupo de profesores abocados a la enseñanza. De modo que la instrucción y el estudio eran las ocupaciones permanentes de la mayoría.  Al margen de las clases y del estudio sistemático, se daban una serie de actividades culturales cuya memoria es menester rescatar. Entre ellas citaremos, en primer lugar, los actos académicos que se organizaban con motivo del onomástico del Rector o del Prefecto, de la celebración de fiestas nacionales, de las despedidas de misioneros y de otros acontecimientos similares. Los programas de estos actos incluían discursos, poesías, conferencias, canto y música con la participación del coro, orquesta y banda. Tanto uno como otras de estos últimos, estaban integrados por los estudiantes y Hermanos. Orquesta y coro solían amenizar los actos académicos, en tanto la banda solemnizaba las procesiones y animaba las fiestas patrias.
Cualquier festejo era buena ocasión para una representación teatral. Las crónicas nos informan de la frecuencia de tales representaciones. Dramas, comedias y sainetes eran llevados a las tablas. Se representaban obras tanto en alemán como en castellano. En una oportunidad, los alumnos del VI año de humanidades presentaron todo un acto con discurso, poesía, canto y dos sainetes, en francés. También se pusieron en escena obras de autoría casera como el melodrama titulado "La Capilla del Bosque", compuesta en 1927 por el entonces estudiante de teología Enrique Mühn ─más tarde obispo de Jujuy─ y cuya representación fue recordada durante años. La actuación sobre el escenario fue, sin duda, una importante escuela de presentación en público para estos futuros predicadores del mensaje evangélico, a quienes no se les brindaban, por entonces, muchas otras oportunidades de hacerlo».   
¹ "Los Misioneros del Verbo Divino en Argentina" (Bs. Aires, Editorial Guadalupe, 2003)


Una prueba cabal de lo que señala el padre Imsant la constituye esta foto, que el azar puso en nuestras manos hace algunos meses:


La foto, que no tiene referencias de fecha o autor, pertenece a los archivos de la casa verbita de Rafael Calzada, y la publica en otra de sus obras ² el padre Imsant, con el epígrafe: "Conjunto que representó una de las frecuentes obras de teatro, junto a su Director, el P. José Rieger". El padre José Rieger fue Rector del Colegio Apostólico entre 1935 y 1937: quizás eso nos dé una pista acerca de la fecha en que pudo haber sido tomada la fotografía...
² "El Colegio Apostólico San Francisco Javier de Rafael Calzada" (Bs. Aires, Ed. Guadalupe, 1990)

La imagen nos muestra el elenco, la escenografía y el vestuario de alguna de aquellas obras teatrales; naturalmente, nos interesa poner nuestra atención en los escudos que se ven en la foto.   Los dos más destacados son los que aparecen en primer plano.

De esos dos escudos principales, el de la izquierda, por su león coronado de doble cola ("horquillado"), parecería  el escudo de Bohemia. El de la derecha parece ser el escudo de Rehna


Los escudos de los estados alemanes de Sarre y de Mecklemburgo-Pomerania Occidental (que vimos en este Blog en el año 2011 pues se exhiben en Plaza Alemania) tienen también, en alguno de sus cuarteles, estos mismos símbolos.  

La presencia de tales escudos en la representación teatral del Colegio Apostólico de la Congregación del Verbo Divino tiene su lógica, ya que  la mayor parte de sus miembros, en aquellos tiempos, era de origen alemán.

Otros dos escudos, similares entre sí y justamente de forma "alemana", muestran un águila exployada; finalmente, en el eje central, más atrás, puede verse otro escudo que trae, en la parte que se ve, una torre y un ave que vuela sobre ella. Sobre estos blasones, menos visibles, no nos atrevemos a formular hipótesis.



Otros muchos detalles de interés ofrece la imagen en lo que hace al vestuario, accesorios y "maquillaje" de los estudiantes que se preparaban al sacerdocio (incluso desde muy jóvenes) en el Colegio Apostólico San Francisco Javier. Nos limitamos a la Heráldica, para mostrar una vez más, con alegría y orgullo, hasta qué punto nuestra disciplina se hace presente a cada paso, en nuestro presente y en nuestra historia.



«El 12 de marzo [NB: de 1922] fue elegido como día de la inauguración oficial de la Escuela Apostólica. No fue una fecha tomada al azar, sino elegida con premeditación por conmemorarse en la misma el tricentenario de la canonización de San Francisco Javier, patrono de la casa», dice el padre Valerico Imsant en su libro sobre la casa.  Elegimos la misma fecha para esta entrada.