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miércoles, 3 de agosto de 2011

Escudo de la familia Escalada

Hoy,  3 de agosto, se cumplen 188 años de la muerte de Remedios de Escalada de San Martín, quien -como reza su lápida en Recoleta- fue "esposa y amiga" del Libertador.  Tenía 25 años cuando murió.

Remeditos  se había casado con San Martín en 1812, cuando contaba con apenas 15 años, 20 menos que su esposo.  Esa boda había permitido a San Martín, recién llegado de España, contactarse con lo más selecto de la sociedad rioplatense. En efecto, los Escalada eran una familia de gran prestigio y muy buena posición económica,  de antiguo y reconocido linaje.

Los  padres de Remedios eran Antonio José de Escalada y Tomasa de la Quintana y Aoiz.  En la imagen que sigue hay alguna referencia a la familia de Remeditos, y se ve el escudo familiar con el lema "Escalada está la torre".




Las armas del linaje de los Escalada,  con sus esmaltes,  son estas:



En campo de sinople, una peña al natural sumada de una torre de plata aclarada de azur, sumada esta, a su vez, de un caballero de plata armado con espada y rodela;  el edificio, flanqueado a diestra de una escalera de oro apoyada en el muro y adiestrada a su vez de un creciente de plata superado de una estrella de oro; a siniestra de la torre una flor de lis de oro, superada de otra estrella, esta de plata. Bordura de plata con ocho aspas de azur bien dispuestas.

Según la información que hemos recogido en la Red,  "Pedro Alonso de Escalante, Capitán de la Casa de Escalante, fue el primero que puso en la Torre de Antequera el estandarte de Castilla". Al hacerlo, el 16 de octubre de 1410,  exclamó:  “Escalada está la Torre”.  "Estas alegóricas palabras dieron motivo a que el Rey Juan II concediera que los descendientes del autor de la hazaña, se apellidaran Escalada" y adoptaran las armas parlantes que acabamos de mostrar.


Esa referencia a la Torre de Antequera, al parecer, hay que ponerla en el marco de  la  importancia que adquiere esa ciudad desde mediados del siglo XIII,  por su cercanía con la frontera entre cristianos y musulmanes. "La importancia que en Castilla se atribuía a la conquista de la ciudad se evidencia por el hecho de que asumiera personalmente su realización el propio regente Fernando, que gobernaba en nombre de su sobrino Juan II y que ha pasado a la historia con el sobrenombre de 'el de Antequera´", leemos en Wikipedia. "Después de varios intentos infructuosos, el asalto final de los castellanos comenzó el 20 de abril de 1410 y no terminó hasta el 22 de septiembre, cuando los andalusíes negociaron la entrega de la ciudad a cambio de caballerías para su retirada a Archidona. Después de la conquista, fue declarada ciudad por una real cédula de 9 de noviembre de 1441. Durante toda la conquista castellana fue centro neurálgico y fronterizo de choque, punto de partida para conquistas posteriores (...) y sobre todo plataforma de expediciones contra el Reino nazarí de Granada. En 1466, el rey Enrique IV concede el título de "muy noble" a la ciudad de Antequera por los heroicos servicios prestados por sus moradores".



El bisabuelo de Remeditos era de Cantabria;  su abuelo, de  Castilla la Vieja (y él fue quien se instaló en Buenos Aires);  el  padre de Remedios ya era porteño, nacido en 1752. Remeditos fue la  tercera de cuatro hermanos.

Remedios y San Martín tuvieron una sola hija, Mercedes Tomasa, nacida en 1816, quien se casaría años más tarde con Mariano Balcarce.

Concluimos con una célebre rima de Arturo Capdevila.

Remeditos, Remeditos,
¡cómo le sienta de bien
al capullo de la rosa
la vecindad del laurel!

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