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viernes, 1 de octubre de 2010

Vino "Federico de Alvear"

De cómo un escudo en una simple etiqueta de vino puede llevarnos por caminos insospechados

Estaba pasando unos días en Esperanza, provincia de Santa Fe. Durante una cena me sirvieron un buen vino, un "Federico de Alvear". Cuando me llenaban la copa observé que había un escudo en la etiqueta, que se repetía en el cuello de la botella. No tenía a mano los anteojos para ver con detalle el escudo (ay, la presbicia) ni la cámara de fotos para registrarlo, de modo que unos días más tarde, ya de regreso en mi Buenos Aires querido, fui al supermercado y compré una botella de Federico de Alvear chablis. Una primera mirada superficial al escudo me hizo suponer que se trataba de un escudo ficticio, cuya única función era darle a la etiqueta ese toque señorial que se supone tienen los vinos finos, sobre todo si su nombre es “Federico de Alvear”.

Es decir que era escéptico por ambos lados: al vino -pensaba- le pusieron un nombre ficticio pero que tiene connotaciones de  alcurnia ("Federico de Alvear") y le inventaron un blasón de fantasía, lo que aporta indudablemente más de ese imprescindible "toque señorial".





Pero  luego observé las etiquetas con más detenimiento, y dado que el vino pertenece a las Bodegas Alvear, me propuse una nueva hipótesis: quizás el escudo que exhibía la botella era el escudo de los Alvear. Busqué en Internet el apellido Alvear y encontré en primer lugar estas armas, que arrojaban por tierra mi suposición:



Pero más abajo aparecía la siguiente frase esperanzadora: “Otros traen: Escudo cuartelado, 1º de sinople, una torre de plata; 2º de gules, un puente de plata de tres arcos sobre ondas de agua de azur y plata; 3º de plata, un árbol de sinople, y, atado al tronco, un lebrel de sable con manchas blancas; y 4º de gules, tres flores de lis de oro. En la punta del escudo, un prado de sinople”. Esta descripción, aunque no hubiera dibujo, cuadraba mucho mejor (aunque no con exactitud) con el escudo de la botella. Orienté mi investigación, por lo tanto, en esta dirección.

Así llegué a descubrir que en España hay una bodega de igual nombre que usa (o usaba) en sus botellas un escudo similar.



No se trataba, en realidad,  sólo de “una bodega del mismo nombre”, sino de la misma bodega, creada en España y que llegó luego a la Argentina. El sitio web que lleva el nombre del vino (http://www.federicodealvear.com.ar/) nos informa lo siguiente:

“Diego de Alvear (1749-1830), marino de alto rango, fue el patriarca de la familia. La primera bodega familiar fue fundada en Montilla, España, por su padre en 1729 hasta que se instaló en Buenos Aires como alférez para demarcar los límites del imperio español y portugués en América.

La familia ocupó importantes cargos en política, contándose entre las principales familias patricias del país durante el siglo XIX con personajes como Carlos, Emilio y Torcuato de Alvear que brillaron alternativamente en la alta sociedad y dirigencia de la época.

En las primeras décadas del siglo XX se destacó un miembro de la familia, Marcelo T. de Alvear, como presidente de la Nación. En el Hipódromo se corrían carreras en las que participaban con éxito los caballos de Federico de Alvear, hijo de Carlos María, destacado turfman vinculado al Jockey Club.

Como legado de familia y pasión personal, Federico de Alvear fundó una bodega en Mendoza. De este modo un apellido de la alta sociedad argentina hacía historia en el ámbito vitivinícola. De una tradicional familia ligada a la vitivinicultura en sus país natal y perteneciente a la alta sociedad y dirigencia en el Nuevo Mundo, Federico de Alvear resultó un digno descendiente de sus antepasados”.

Por otra parte, el sitio de las Bodegas Alvear de España   aporta esta información, que completa a la anterior:

"Casi tres siglos han transcurrido desde que el primer Alvear, Juan, originario del municipio navarro de Nájera, se trasladara a la ciudad de Córdoba para desarrollar sus funciones como alto dignatario de Hacienda. Pero es su hijo Diego de Alvear y Escalera quien en 1729 se traslada a Montilla donde nace su pasión por la viña y el vino. Allí fundó la bodega Alvear.  De aquélla época destaca por derecho propio la figura de Carlos Billanueva, asistente que Diego de Alvear y Ponce de León trajo de Argentina y quien llegó a convertirse en su capataz de confianza".


Para pasar en limpio estos datos, ordenar la cronología, y completar las lagunas de ambas reseñas eliminando aparentes contradicciones, debimos recurrir a la genealogía de los Alvear, de donde inferimos lo siguiente:

1. Juan Bautista García de Alvear y Garnica (nacido en 1657) es el "Juan" que fue destinado a Córdoba  (España). Tuvo un solo hijo, Diego.
2. Diego Sebastián Franco Xavier Antonio de Alvear y Escalera, hijo de Juan (1697-1765), fundó en Montilla en 1729 las "Bodegas Diego de Alvear" que desde entonces continúan en manos de la familia Alvear. De su matrimonio nacieron dos hijos, el primero de los cuales fue Santiago.
3. Santiago de Alvear y Morales (1725-1799) tuvo ocho hijos. Para nuestra genealogía interesa mencionar al tercero, Diego Estanislao de Alvear y Ponce de León.
4. Diego Estanislao de Alvear y Ponce de León nació en Montilla en 1749. Ingresó en la Marina Real Española y en 1774 fue destinado a Colonia del Sacramento, en lo que hoy es Uruguay.  Tras diversas misiones en América, que no podemos mencionar aquí pero que por cierto son dignas de un libro de aventuras o una película de acción, fue llamado nuevamente a España, para donde se embarcó en 1804 con su esposa y sus hijos. Sin estar en guerra y casi sin aviso previo, una flota inglesa interceptó a la escuadra española  en que viajaba la familia (la flota llevaba un rico cargamento) e hizo volar el barco en el que viajaban la esposa y los hijos de Diego de Alvear y Ponce de León. Sólo sobrevivieron el mismo Diego de Alvear y uno de sus hijos, Carlos,   al que luego nos referiremos. 

De regreso en España, don Diego de Alvear y Ponce de León contrajo nuevas nupcias, dando origen a una nueva rama española de la familia.   De esta rama española, que siguió y sigue al frente de las Bodegas Alvear, se destaca  Francisco de Alvear y Gómez, Conde de la Cortina (1869-1959), quien dio un gran impulso a las Bodegas Alvear, y se convirtió además en una destacada figura del carlismo.
Escudo de las Bodegas Alvear. Los cuarteles han cambiado de orden.
Luce la corona condal del  Conde de la Cortina

Observemos que en la crónica de las bodegas españolas se destaca que Diego de Alvear llevó consigo a un argentino, Carlos Billanueva. "Desde entonces -añade la página web- Alvear ha mantenido siempre una estrecha vinculación con Argentina, vinculación que sigue vigente en nuestros días. Carlos Billanueva marcaba con sus iniciales (C.B.) los mejores vinos provenientes de la sierra".  La rama de la familia de  tradición carlista interpreta las iniciales  como un homenaje a Carlos de Borbón, Rey de España.

5. Pero nos interesa retomar la rama argentina, representada por el hijo que sobrevivió junto con su padre: Carlos Antonio Joseph Gabino del Ángel de la Guarda Alvear y Balbastro.  Estamos refiriéndonos nada menos que a Carlos María de Alvear. Había nacido en lo que hoy es Argentina en 1789. Se afincó con su padre en España, de donde regresó en 1812 junto a José de San Martín. El "María" de su nombre se lo agregó él mismo en su firma,  ya de adulto, quizás en homenaje a su madre muerta trágicamente.

Carlos María de Alvear ejerció, como sabemos, importantes cargos en la política argentina, entre ellos los de Presidente de la Asamblea del Año XIII y Director Supremo de las Provincias Unidas.  En Buenos Aires  se le ha levantado un monumento,  pero hoy muchos historiadores consideran que fue un traidor a  la causa nacional.  Un profesor de la secundaria nos decía en los ´70: "El monumento más lindo de Buenos Aires está dedicado a un traidor a la Patria".




Carlos María de Alvear se había casado en España y tuvo varios hijos, el más famoso de los cuales fue Torcuato de Alvear  (Torcuato Antonio de Alvear y Sáenz de la Quintanilla),   primer Intendente Municipal de la ciudad de Buenos Aires tras su federalización en 1880. Don Torcuato de Alvear tuvo un hijo que llegó a ser Presidente de la Nación: Marcelo Torcuato de Alvear.


Diego (1826-1887), otro de los hijos del general Carlos María de Alvear,  tuvo entre sus hijos a otro Carlos María (1850-1928),   de  quien a su vez es hijo el Federico de Alvear que da nombre a los vinos.  Se  trata de Federico de Alvear y Elortondo (1884-1957), "hijo de Carlos María", como dice la crónica transcripta más arriba, pero no del general Carlos María de Alvear, sino del otro Carlos María, el nieto del Director Supremo.
Ex libris de Diego de Alvear y Quintanilla

Como puede observarse en las imágenes, las diferentes versiones del escudo alteran el orden de los cuarteles. Incluso la antigua versión que está junto a estas líneas modifica parcialmente el segundo cuartel.  Ignoramos el motivo, pero en antiguas crónicas que se reproducen en la Red dice que dos ramas de la familia se establecieron, una en  San Miguel de Aras, valle de Aras,  "y al mismo tiempo fundaron los caballeros de este apellido otra casa solariega de igual estimación en el lugar de Ogorrio, valle de Ruesga, en las mismas montañas, donde goza la propia autoridad, prerrogativas y honores (...);  y aunque ambas tienen unas mismas insignias, es distinta la forma con que organizan su escudo, y no rigurosa la puntualidad de uno con otro; y así, omitiendo el de la Casa del valle de Ruesga por no tocar á este caso, referiremos el de la del Aras, de quien se derivan los de apellido de Alvear, en la villa de Medina de Pomar. Observó por armas la Casa Solariega de apellido de Alvear, sita en San Miguel de Aras, valle de Aras, merindad de Estramiera, montañas de Burgos, en un escudo en par, que es de alto á bajo, la parte derecha verde con una torre de plata puesta sobre un puente, y la siniestra de oro con un árbol verde y un lebrel natural atado al tronco; y también un castillo de piedra natural, con un puente levadizo, mirando la puerta de la parte siniestra y una encina verde con un lebrel blanco atado á ella con cadena, puestos los pies sobre la misma puente levadiza, y tres flores de liz azules, las dos á los lados del castillo y la tercera encima del homenaje, todo en campo de oro; pero últimamente han dividido estas mismas insignias en cuatro carteles, poniendo en el primero (que es el alto de la parte derecha) la torre de plata sobre un campo verde; en el segundo (que es de alto de la siniestra), la puente, también de plata, de tres arcos, sobre rojo; en el tercero (que es el bajo de la parte derecha) la encina verde con el lebrel natural delante del tronco, atado á él, con cadena de su color, con campo de plata: y en el cuarto y último (que es el bajo de la siniestra) las tres flores de lis de oro, puestas en triángulo y en campo rojo; y la punta y extremo inferior del escudo ha de ser un prado verde sobre que vienen á terminar los dos cuarteles bajos, en la forma que va todo iluminado en el cuartel alto de la derecha del escudo, que está al principio de está certificación".

Como puede apreciarse, ya en esta antigua crónica se habla de modificaciones en el escudo. Dejamos ese tema planteado; quizás algún experto en Heráldica o Genealogía pueda explicar esos cambios.

Habrán podido observar cómo  de la inocente etiqueta de un vino llegamos a descubrir toda una genealogía que se emparenta con importantes figuras de la política argentina.

Una última consideración: 

Eso no fue todo:  las raíces de este linaje nos llevaron -como acabamos de leer- a "la villa de Medina de Pomar".   Sorpresivamente me encuentro con una localidad que lleva mi apellido. Este es el escudo de la mencionada localidad, y con él cierro esta extensa entrada.


12 comentarios:

  1. Lindísima nota.

    La recomendaremos en nuestro portal.

    Cordiales saludos,

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  2. Magnífico aporte. Un saludo desde Montilla (Córdoba, España).

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  3. Medina de pomar de cullas calles tiene raices un paisano suyo.
    Ernesto "Che" guevara.
    http://alvarotilo.blogspot.com/2010/08/las-raices-burgalesas-de-ernesto-che.html
    Soy familiar del linaje de los " De la Serna " familiares de Guevara

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  4. Creo que ahora entiendo mi afición innata por el vino de montilla marca Albear...Un saludo desde la Madre Patria

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  5. deseo comunicarme con Carlos Alvear de 31 años, por motivos familiares.
    Si alguien sabe de su paradero o sigue en Mendoza, por favor comunicarse a sarlat2@hotmail.com
    muchs gracias
    MM

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  6. Muchas gracias por la nota, sumamente interesante y completa.

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  7. Sebastian de Alvear nació en San Pantaleón de Aras. (CANTABRIA) En ese lugar mando construir en el año 1638 su hermosa casa, que se conserva en perfecto estado , en esa bonita casa he nacido yo. Asi queda claro que no es Burgos tampoco Medina.
    San Pantaleón de Aras (junta de Voto) CANTABRIA.. SALUDOS.

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