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jueves, 19 de enero de 2017

Escudo de la Dirección de Salud y Acción Social de la Armada

La historia de la Dirección de Salud y Acción Social de la Armada tiene un comienzo remoto en 1926.  Tuvo diversas configuraciones y denominaciones desde entonces.
En 1969 adopta el nombre que se hizo clásico y aun perdura en la sigla DIBA con que la repartición es conocida: Dirección de Bienestar de la Armada.


En 2001 se cambia su nombre por el actual, "manteniendo el isotipo y logrando de esta forma una adecuación de DIBA a las tareas impuestas y su asimilación a organismos que en el orden nacional cumplen funciones similares"; en 2011 se le da nuevamente la denominación clásica pero en 2013 vuelve a ser rebautizada como Dirección de Salud y Acción Social de la Armada.  Sin embargo, sigue conociéndola como DIBA.

La repartición tiene un escudo, que aparece así explicado en el sitio institucional:



miércoles, 18 de enero de 2017

Fachadas: Figueroa Alcorta 3187




Un bello motivo heráldico en la fachada de la casona ubicada en avenida Figueroa Alcorta 3187, cerca de la esquina con Eduardo Sívori.


Un terciado en barra, el primer campo con tres flores de lis puestas 2 y 1, y el tercer campo con tres roeles, puestos 1 y 2. Está timbrado con un yelmo de perfil.


Dos leones rampantes que ofician de soportes aportan a la belleza del conjunto.


Tomé estas fotos en septiembre de 2012.

martes, 17 de enero de 2017

Escudo de la Corbeta "Granville"

Guillermo Enrique Granville fue un marino argentino que participó de la Guerra de Independencia Argentina y de la Guerra del Brasil. 

Falleció el 20 de enero de 1836.




Una corbeta multipropósito de la Armada Argentina lleva su nombre. Fue incorporada a la Flota de Mar oficialmente, mediante la afirmación del pabellón, en 1981.



Su escudo es terciado en barra, 1° de plata y un hipocampo de gules, 2° de azur-celeste, 3° partido de plata y ondulado de sinople; en el campo de plata un avión de gules volando hacia siniestra, y brochante sobre ambos campos y sobre el avión, un tridente de sable. 




Timbrado con corona naval.

lunes, 16 de enero de 2017

Escudo de Diamante (Entre Ríos)

El desolador panorama que ofrece la Heráldica municipal argentina se confirma una vez más al ver la abigarrada acumulación de dibujos infantiles que conforman el supuesto escudo de la ciudad de Diamante.

Sólo un par de datos: sobre la línea horizontal se ven, de izquierda a derecha del observador, una espiga de trigo y una de sorgo; una gavilla de cebada y una espiga vertical de arroz; recuerdan las riquezas agrarias de la zona.
En la parte inferior, una carretilla ferroviaria antigua, un poste de señales,  un edificio con puerta y dos ventanas, y una locomotora de vapor con su chimenea humeante simbolizan la importancia del ferrocarril para la ciudad.
En el centro, un escusón con los colores patrios imita al Escudo Nacional, aunque en un terciado de azul y blanco; debajo de los brazos estrechados navega un velero de dos palos con las velas recogidas, amarrado a un muelle de madera, recordando que Diamante fue  autorizado como puerto nacional en 1848 por el General Urquiza.  Como timbre de este escusón,  un sol naciente figurado con once rayos rectos.
El área blanca del emblema alude a su nombre de "Ciudad Blanca", por estar  enclavada en un paisaje de lomadas y barrancas arcillosas.

No existen datos concretos acerca del origen de este escudo. Se sabe solamente que desde 1872 hay sellos y timbres municipales.

domingo, 15 de enero de 2017

Escudos de los virreyes del Río de la Plata


Del libro "Blasones de los Virreyes del Río de la Plata" (los tres primeros y los cuatro últimos escudos) y del libro "Historia de la Argentina" de Vicente Sierra (los cuatro escudos del medio), presentamos en un collage los escudos de los Virreyes del Río de la Plata. 

Respetando el orden cronológico de sus mandatos, los escudos pertenecen a Pedro de Cevallos, Juan José Vértiz, el Marqués de Loreto, Nicolás de Arredondo, Pedro Melo de Portugal y Villena, Antonio Olaguer y Feliú,  el Marqués de Avilés, Joaquín del Pino, Rafael de Sobremonte, Santiago de Liniers y Baltasar Hidalgo de Cisneros.  

Ya nos ocupamos de algunos de esos escudos, como puede apreciarse en los respectivos enlaces; a lo largo de este mes nos referiremos a los dos restantes. Y a fin de año tendremos una entrada especial con los blasones de todos nuestros Virreyes.

sábado, 14 de enero de 2017

Escudo de la Asociación de Esgrima Fueguina

Un escudo bonito, de moderno diseño, identifica a la Asociación de Esgrima Fueguina. 



Aparece varias veces en la página web institucional, pero sin explicaciones acerca de su significado.





Podemos describirlo, de manera aproximada, como un cortado de plata y sinople, con una faja jaquelada de ambos esmaltes entre uno y otro campo. En el primer campo, de plata, hay un león pasante de sable; en el campo inferior, de sinople, un ¿zorro? corriendo hacia siniestra. Cruzando el escudo sobre el todo, un sable y un florete en aspa. Timbrado con una típica "careta" de esgrima. Una banda, sobre el escudo, lleva el nombre de la institución, y está "timbrada" a su vez con una flor de lis de plata y sinople.



El lema, en una banda debejo del escudo, reza "Justicia, Nobleza, Honor", en lengua latina.

viernes, 13 de enero de 2017

Escudo del cardenal Fernando Cento

Fernando Cento, nacido en 1883, recibió  la  ordenación sacerdotal en 1905,  y la episcopal en 1922, cuando fue elegido Obispo Auxiliar de Acireale.  En 1926 fue promovido a Arzobispo Titular de Seleucia Pieria. Desde entonces y por 32 años cumplió tareas de Nuncio Apostólico en naciones de Hispanoamérica y de Europa.  



En diciembre de 1958, el papa San Juan XXIII lo creó cardenal con el título presbiteral de San Eustaquio. En 1962 fue nombrado Penitenciario Mayor. En 1965 fue promovido a la sede cardenalicia suburbicaria de Velletri. Dejó su cargo en la Penitenciaría Apostólica en 1967. Falleció el 13 de enero de 1973, hace hoy 44 años.

Su vínculo con la Argentina es el siguiente:  el 4 de octubre de 1959 llegó a nuestro país como Legado Pontificio al VI Congreso Eucarístico Nacional, que se celebró en Córdoba en el 25° aniversario del Congreso Internacional de Buenos Aires.

Al recibirlo, el Canciller Diógenes Taboada dijo en su discurso de bienvenida: 

"Vais a pasar, eminencia, unos días en esta tierra que hace un cuarto de siglo tuvo el privilegio de recibir en el mismo carácter y con un motivo similar, a la figura ilustre del legado Pacelli, que es hoy para nosotros algo más que un recuerdo venerado. Él, que como Pastor Supremo tuviera para la Argentina tan especial predilección, y vos que  como nuncio y enviado habéis aprendido a conocer a los hijos de este continente y seguramente ahora a amar singularmente a los de este país, representáis en nuestra historia joven la presencia viva de la Sede de Pedro. Y ella, señor, con esta legación con la que la bondad de Su Santidad Juan XXIII ha querido distinguir a nuestra República, nos confirma en la fe que hace cuatrocientos años un fraile, como vos, llegado de más allá del océano, sembrara en este suelo por mandato de unos reyes católicos de una nación católica. Os deseamos, señor cardenal legado, una estancia feliz en nuestra patria, y pedimos para ella que estas jornadas que nos aprestamos a vivir,  fortalezcan aquella fe, nos impulsen en la diaria tarea por engrandecer esta Nación, y nos unan a todos los que en ella habitamos bajo el signo generoso de la Cruz".

Hemos visto distintas versiones del elegante escudo cardenalicio de Fernando Cento. De azur, una torre de oro, aclarada de azur, superada de una estrella de los mismo; punta losanjada de plata y gules.  Ornamentos exteriores cardenalicios como de costumbre. Lleva acolada además una Cruz de Malta.




En el sitio diocesano de Acireale muestran un escudo episcopal sin esmaltes, pero que añade una estela en forma de banda entre la torre y la estrella;  por fuera del escudo se agregan mitra y báculo como era costumbre.


El lema, "Impendam et superimpendar", está tomado de la Segunda Carta a los Corintios: "Ego autem libentissime impendam et superimpendar ipse pro animabus vestris".  "En consecuencia, de buena gana entregaré lo que tengo y hasta me entregaré a mí mismo, para el bien de ustedes" o también: "Yo muy gustosamente gastaré y me desgastaré por vuestras almas" (2 Cor 12, 15).  Es decir,  sencillamente, que el lema significa algo así como "Gastaré y me desgastaré".