Buscar en este blog

sábado, 20 de septiembre de 2014

"El blasón de los Azopardo"

El título de esta entrada es el mismo de un artículo de Félix F. Martín y Herrera, publicado en  el número 48 del boletín del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, edición correspondiente al mes de octubre de 1974.

Como hemos explicado varias veces, la publicación, que puede descargarse libremente del sitio del Instituto, consiste en hojas mecanografiadas y escaneadas, con escasas ilustraciones, que cuando aparecen son  siempre en blanco y negro.

También hemos dicho ya en otras ocasiones que creemos prestar  un humilde servicio a la causa de la Heráldica al transcribir algunos de los artículos de ese boletín,  como hemos hecho con otros de la misma publicación, añadiéndoles, en la medida en que hemos podido, algunas imágenes que lo ilustren y muestren visualmente lo allí descripto.  Eso es lo que haremos hoy. 

Hemos elegido la fecha por celebrarse mañana el cincuentenario de la independencia de Malta, tierra natal de Juan Bautista Azopardo. A ese prócer argentino se refiere indirectamente la nota que hoy publicamos, ya que en la bibliografía consultada aparece "Algunos antecedentes sobre Juan Bautista Azopardo, Antiguo Teniente de San Juan de Malta, Oficial de Francia y Coronel de Marina de las Provincias Unidas del Río de la Plata (Apuntes para su Biografía)", por Carlos Tomás de Pereira Lahitte, artículo publicado en "Bouchard - Órgano del Instituto Bouchard de Estudio- Históricos Navales" (Bs. Aires, 1961,  págs. 19/26).

Las imágenes que intercalamos son obtenidas de la Red y en algunos casos mejoradas o corregidas digitalmente por nosotros.


"(…) Consta uniformemente en los armoriales, que los Azopardo de la Isla de Malta, traían por armas:  “En campo de azur, un árbol de su color natural, superado por estrella de plata de cinco puntas, y empinante al tronco, un leopardo de oro”. Ya de por sí, la composición y muebles de este emblema son evocativos de itálica usanza, corroborada  tal oriundez por la versión general de los historiadores.




Por otra parte, se sabe que una rama pasó a Valencia, donde se radica, ostentando sus miembros el descripto escudo, y según algunos autores, entre ellos Piferrer y Vidal, hubo otra familia así apellidada, que moró en las montañas de Burgos, suponiendo que vinieron también del solar maltés.

Respecto a esos Azopardo burgaleses, cabe señalar que llevan muy diferentes armerías, compuestas así: "Partido: En el I, de plata, con un árbol de sinople, sumado por un pájaro de sable; y en el II) de gules, un águila de color natural, coronada de oro y acostada por dos hachas encendidas y llevando otra de igual laya sobre el pecho".


Del análisis heráldico de este blasón, se desprende, que el primer cuartel corresponde nada menos que al linaje de "Azo", y en cambio el segundo es relativo a una rama de la familia "Pardo de la Casta", derivados de vieja alcurnia aragonesa, toda vez que solo existen leves  distingos entre los escudos, ya que éstos últimos ostentan, en campo de oro, el águila de sable coronada, acompañada en punta por tres tizones de sinople encendidos de gules, el del centro brochante sobre la parte inferior del águila.


De los expuestos confrontes heráldicos, surge claridad suficiente para descartar la pretendida conexión que existiría entre los Azopardo malteses y sus derivados valencianos, por un lado, y los burgaleses por otro, la cual se ha sostenido erróneamente por ciertos tratadistas, guiados solamente por la homonimia, y sin reparar en que el blasón de los Azopardo de las montañas de Burgos, nace precisamente de la conjunción de las estirpes de "Azo" y de "Pardo", ambas de vetusta cepa hispánica.

Posiblemente, algún copista de pretéritos pergaminos, al trasladar la descripción heráldica aludida a nueva foja, no usó del rigor paleográfico indispensable y puso todo unido "Azopardo" en vez de "Azo-Pardo", repitiéndose la equivocación a través de los tiempos".

Terminamos esta nota con el elegante escudo de Senglea (o Senglia), la población en la que nació Juan Bautista Azopardo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario