Buscar en este blog

viernes, 27 de mayo de 2016

Escudo del Colegio Nuestra Señora de la Misericordia


Un simbolismo, una enseñanza, toda una parábola encierra este cartel, ubicado en la esquina de Cabildo y Zabala, en el amplio predio ocupado por el Instituto Nuestra Señora de la Misericordia. El cartel se refiere al centenario de la fundación del colegio (tomé la foto en 2012, pero el cartel seguía allí en ese momento). 

Alude el letrero al año fundacional, 1903, y al año del centenario, 2003. Y, como en correlación con estas dos fechas, muestra un hermoso escudo (del Instituto de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia) semitapado por un insulso escudo formado por letras, a saber, las iniciales del nombre del colegio: lo más trillado y vulgar que pensarse pueda en materia de escudos escolares. Por la ubicación de escudos y fechas,  el primer emblema parece aludir a 1903 y el segundo a 2003. 


Si así fuera, puede obtenerse una fecunda enseñanza al comparar el hermoso escudo "original" con el pobre escudo "contemporáneo".   El olvido de las tradiciones va unido a la pérdida de la identidad y del sentido de la belleza y de la trascendencia.

Observemos el primer escudo, el de la Congregación de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia:  es un cortado; el primer campo trae una M de María rodeada de doce estrellas, todo eso de oro, en clara alusión a  la Mujer revestida de sol y coronada de doce estrellas, mencionada en el Apocalipsis  (Apoc 12, 1); el campo inferior -aunque los esmaltes no se aprecian bien- parece traer un árbol a la vera de un río, quizás aludiendo al elogio que el salmo 1 dedica al  hombre "que se complace en la ley del Señor y y la medita de día y de noche":  "Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien" (Sal 1, 2-3).  La bordura lleva el nombre del Instituto de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia (aquí lo vemos en italiano) y el lema en la banda flotante es una frase que Santa María Josefa Rossello,  fundadora de la Congregación,  solía repetir como divisa y así se la transmitió a sus hijas:  «Cuore a Dio mani al lavoro», «El corazón a Dios y las manos al trabajo».


Observemos el otro escudo, el del colegio, que así se presentaba en enero de 2015 en la página institucional (en construcción):


Huelgan las comparaciones.

Observemos finalmente esta foto, hallada en la Red, que muestra el escudo de la Congregación  propietaria del colegio, pintado en una de las ochavas del mismo predio (quizás se trate de la misma esquina). Las fechas 1811-2011 aluden al bicentenario del nacimiento de la Madre fundadora, Santa María Josefa Rossello. 

El instituto religioso fue creado en Italia en 1837, y llegó a la Argentina en 1875. 


Santa María Josefa Rossello nació el 27 de mayo de 1811;  hoy la recordamos en el 205° aniversario, a través de esta entrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario