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lunes, 12 de enero de 2026

"2MotoGallo"

En un cartel indicador de la calle Honduras al 3700 encontramos en julio varias pegatinas:








Pero, por supuesto, una de ellas es la que nos interesa:



De plata, un gallo bicéfalo exployado de sable, armado, crestado y linguado de gules. El jefe terciado en faja de azur-celeste, plata y azur-celeste con el texto "2MotoGallo" en letras góticas de sable.

Por supuesto, la curiosidad nos llevó a visitar los dos perfiles de Instagram que aparecen al pie. El primero de ellos se presenta así:

domingo, 11 de enero de 2026

Escudos en el "Nobiliario del antiguo Virreynato del Río de la Plata": Blaquier

El domingo pasado inauguramos una serie dedicada a escudos que aparecen en el Nobiliario del antiguo Virreynato del Río de la Plata, de Carlos Calvo. 

El domingo pasado tocó un apellido con A y hoy corresponde uno con B, ya que hemos optado por seguir el orden alfabético, eligiendo arbitrariamente el apellido que publicaremos en cada caso. 

Hoy elegimos el apellido Blaquier.

El primer Blaquier mencionado en el Nobiliario es Mateo Blaquier, nacido en Francia. Era originario de una noble familia oriunda de Irlanda,  quien se radicó en Santa María de Vigo, España. Allí se casó con Antonia Pitti, de la histórica familia de tal apellido, originaria de Florencia, Toscana. Dos bisnietos suyos pasaron al Río de la Plata, y a partir de ese momento hay una larga descendencia de ese apellido en la Argentina. El más reciente de ellos fue Carlos Blaquier, fallecido en 2023, célebre empresario argentino y uno de los hombres más ricos del país,  dueño de la empresa agroindustrial Ledesma, presidente honorario de la Sociedad Científica Argentina, miembro fundador de la Fundación Sanmartiniana y del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) y miembro titular vitalicio de la Sociedad Argentina de Historiadores.



Armas: Sembrado de armiños, un león de sable, cargada su espalda de una estrella rayonante de oro. Cimera, una yerba al natural liada de oro. Soportes, un león de sable y un tigre al natural encadenados y colletados de oro, el león como en el escudo. Divisa: "Tiens a la verité", "Aferrado a la verdad".



sábado, 10 de enero de 2026

Escudo de Fray Mamerto Esquiú (Catamarca)

Hoy se cumplen 143 años de la muerte de Fray Mamerto Esquiú, de cuyo nacimiento se cumplirán 200 años en el mes de mayo.  Elegimos este día para referirnos al escudo del departamento catamarqueño que lleva su nombre, en el que nació el beato.

El departamento Fray Mamerto Esquiú es uno de los dieciséis en que se divide la provinca de Catamarca.  El departamento está constituido por un único municipio homónimo.

Tomamos la información sobre su escudo de un sitio oficial de turismo de la localidad; el texto está firmado por el profesor Mario Daniel Vera:

 

La convención constituyente, reunida en el año 2004, solicitó la elaboración de un escudo que identifica al departamento. El arquitecto Miguel Ángel Gómez da un esbozo de los elementos que debía llevar este símbolo; este resumen se lo distribuye a varias personas. No se llamó a concurso sino que se buscó la colaboración de los vecinos. Podía ser que uno o varios de ellos elaboraran un diseño o se podía formar el escudo tomando elementos de varios diseños.

Un vecino de San Antonio, Manuel Ángel Acevedo, presentó su diseño con su respectiva fundamentación. El suyo fue el elegido por convención Constituyente.

El departamento Fray M. Esquiú posee una rica historia que se manifiesta en la elección de los componentes del escudo: el entorno montañoso; su fértil tierra, que se brindó generosa al trabajo de sus habitantes indígenas e hispánicos; la piedra fue cimiento de las obras del hombre como las terrazas de cultivos utilizadas por los primeros habitantes; las paredes que albergaron a generaciones de familias en los antiguos y tradicionales edificios; esas mismas piedras que unas sobre otras contienen el inmenso espejo de agua, que da vida y trabajo a todo el valle de Catamarca.

No podían estar ausentes sus torres y campanas que repican en la historia y el presente acompañando con su presencia el esfuerzo del trabajo y aportando fuerza espiritual a un pueblo.

Un cacharro de barro fruto del trabajo artesanal de los primeros habitantes, arte y oficio, belleza utilitaria que transmitieron y nos legaron para que recordemos, no solo su habilidad, si no que de allí bebieron y que fueron hombres y mujeres que vivieron, rieron y lloraron.

El símbolo central refleja la permanencia y el pasado esplendor, elemento encontrado en la arcada principal del más antiguo edificio institucional del departamento, El Polvorín del Camino Real, por donde pasó la historia. Los hombres que la hicieron se detuvieron y posaron sus ojos, como lo hicieron los visitantes y los hijos más ilustres, en este símbolo que preside el escudo.

El corazón de Esquiú, como un sol ilumina y da calor. Este ilustrísimo hombre, hijo de esta tierra, nos legó una vida de ejemplos y virtudes. El centro es dominado por una composición que contiene el cordón franciscano, como el eterno vigilante del entorno natural dispuesto a poner hoy como siempre sus brazos al cielo para protegernos y para que nunca olvidemos de respetar a nuestra tierra.

La pertenencia a un lugar, a nuestra Patria Argentina, está definida por los colores de la enseña nacional, incorporando el amarillo papal, símbolo de la profunda fe cristiana de nuestros habitantes.


No escapará al  criterio del lector el despropósito heráldico de este escudo. La localidad natal del Orador de la Constitución se merecía un emblema más digno que esta fea yuxtaposición de cosas.

viernes, 9 de enero de 2026

"Los superagentes no se rompen"

"Los superagentes no se rompen", estrenada en 1979, fue la sexta película de la popular saga de acción protagonizada por Ricardo Bauleo, Víctor Bó y Julio De Grazia. 

Sólo una escena final de la película guarda relación con la Heráldica, y ciertamente de un modo completamente circunstancial.


La decoración de este breve fragmento es de estilo heráldico. Una muestra más de una de las premisas de nuestro Blog: hay Heráldica en todas partes, sólo es cuestión de estar atentos para verla.

jueves, 8 de enero de 2026

Escudos en la revista Anteojito

Dos referencias de naturaleza heráldica (sobre todo la segunda) en el número 200 de la revista Anteojito (19 de septiembre de 1968):



miércoles, 7 de enero de 2026

"Embrujo de amor"

Embrujo de amor es una película argentina de 1971 protagonizada por Sandro y Carmen Sevilla y dirigida por Leo Fleider.



Según el sitio Sandro de América, «es la historia de amor entre el príncipe gitano Toxzo y la doncella Sovira, hija del duque de Estultus, en el Valle de Prímula. La pareja deberá enfrentar obstáculos e intrigas palaciegas, pero sobre todo la rebelión del campamento gitano que lidera Toxzo ante los abusos que los aristócratas del ducado cometen contra la tribu nómade de Sabad y que lo lleva a batirse a duelo con el noble Delipiz».

La acción transcurre en una época indeterminada pero que puede ubicarse "por el siglo XVIII, o tal vez antes…", según La Nación o "en ambiente renacentista" según el libro Un diccionario de films argentinos de Manrupe y Portela (información tomada de Wikipedia). Esas referencias históricas (nótese también la ropa del protagonista y el castillo que aparecen en el afiche), aunque vagas, permitían suponer que en el filme encontraríamos escudos heráldicos, como en efecto ocurrió.

Así que vimos Embrujo de amor y este es el resultado:




Las imágenes, como podía suponerse en una película de hace más de 50 años, no son de calidad, pero permiten apreciar, en esta escena al aire libre frente al castillo, un escudo que tiene aparentemente dos aves exployadas; en la siguiente imagen se ven mejor, en la parte inferior del escudo, la cola y las patas de una de ellas.

El otro escudo que hemos encontrado en la película aparece circunstancialmente en el respaldo de una silla:


La película completa puede verse aquí.

martes, 6 de enero de 2026

Escudo de Alejandro Roca (Córdoba)

Alejandro Roca es el nombre de una pequeña localidad cordobesa del departamento Juárez Celman, fundada en 1905. Su denominación alude a un hermano de Julio Argentino Roca. Alejandro había fallecido poco antes y Julio Argentino deseaba perpetuar el nombre de su hermano mayor, quien era propietario de algunas tierras en la región.

La información de esta entrada procede de sitios oficiales del municipio:

En «el año 1992, la  Municipalidad de Alejandro Roca, consciente de la importancia de tener un escudo representativo»,  convocó a un concurso. El intendente Marcos Cugiani encomendó al Área de Cultura la iniciativa de invitar a la comunidad a participar.  Se presentaron 32 diseños. «El 11 de noviembre de 1992 se eligió por unanimidad el escudo presentado bajo el seudónimo "Indiana", que pertenecía  a la talentosa Sra. Edilva Ferrero».

Agrega otro sitio oficial del municipio:

«Escudo del Pueblo

Los rayos solares desplazados con fuerza sobre el horizonte, indican la fortaleza de nuestros albores desde donde se proyecta la Municipalidad resplandeciente hacia el futuro, sobre las bases del arado a mano, que desde nuestros orígenes de inmigrantes e indios, lo manejaron con ahínco, forjando nuestra economía en la agricultura y la ganadería como fuente principal, aquí representada con objetivo de amplitud; donde puede verse también nuestro ferrocarril en operativo con los elevadores de granos.

La gorra, la vincha y la tacuara con la bandera, dejan ver la paz entre las razas que nuestro pueblo siempre quiso; además esto indica el origen del nombre, puesto que el general Julio Argentino Roca tuvo mucho que ver en la Campaña del Desierto ya que fue él quien le puso el nombre de "Alejandro" en honor a su hermano.

Y, por último, nuestra posición geográfica dentro del marco del escudo de la provincia de Córdoba, indica que pertenecemos a la misma, más precisamente al sur ya que esto lo indica el Río Cuarto que cruza el campo sur de este escudo.

Síntesis del mensaje: Fuerza, proyección, trabajo, riquezas, sobre todo: la paz.

Autora: Edilva Ferrero de Viano».  


La municipalidad local usa profusamente el escudo en su comunicación institucional. Sin embargo, como salta a la vista, el emblema presenta graves fallas desde el punto de vista heráldico e incluso estético. La yuxtaposición desordenada e inármonica de muchos elementos (defecto común en nuestros escudos municipales) y los inapropiados esmaltes son las imperfecciones más notables. Sin contar que el blasonamiento es deficiente en términos heráldicos y gramaticales. Una pena.