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sábado, 27 de octubre de 2018

Escudo de la Subprefectura Gualeguaychú de la Prefectura Naval Argentina


De un sitio oficial de la Prefectura Naval Argentina tomamos la información que sigue y la imagen que la ilustra:


ENUNCIACIÓNEscudo español cuartelado y apuntado. La diestra del Jefe en azur, contiene dos anclas en sotuer y sobre ellas el anagrama “1821”, ambos en metal oro; en la siniestra de gules, un león rampante dorado. En el cuartel siniestro de la Punta, ondas de azur y plata; sobre el diestro, esmaltado en sinople, un libro abierto plateado y sobre él una pluma de barra del mismo metal. Timbran el conjunto dos divisas esmaltadas en plata y caracteres de sable, una superior con la leyenda PREFECTURA NAVAL ARGENTINA y otra inferior que reza SUBPREFECTURA GUALEGUAYCHÚ.

SIMBOLISMOLas anclas cruzadas constituyen el distintivo de PREFECTURA NAVAL y el numeral el antecedente fundacional de la SUBPREFECTURA GUALEGUAYCHÚ que se remonta al 20 de junio de 1821, siendo D. José María Lacunza su primer Jefe. El esmalte azur representa la lealtad entre las cualidades y la justicia entre las virtudes; el dorado, la nobleza y magnanimidad de la Autoridad Marítima, nacida en los albores mismos de la nacionalidad, Institución heredera de las antiguas Capitanías de Puerto hispánicas.El león, figura heráldica del escudo de la PREFECTURA DE ZONA BAJO URUGUAY, significa la misión de policía de seguridad de la navegación y de los puertos que ejerce la Subprefectura y su dependencia orgánica de aquélla; el esmalte gules, la fortaleza yel valor evidenciados en el cumplimiento de ese cometido.Las ondas son ilustrativas del ámbito jurisdiccional sobre los RÍOS URUGUAY, GUALEGUAYCHÚ Y GUALEGUAY en el que se desenvuelve la Subprefectura. El azur simboliza el celo en el deber y la perserverancia; el metal plata, la integridad y el servicio en la náutica.El esmalte sinople representa a la esperanza como virtud y a la industria y la riqueza de la tierra entrerriana. El libro y la pluma son el fiel reflejo de la tradición de GUALEGUAYCHÚ como “ciudad de poetas”; el metal plata es la pureza y la elocuencia de este arte, que contó entre otros a OLEGARIO VICTOR ANDRADE, quien además en 1857 prestó servicios en el Resguardo del puerto local.