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martes, 9 de octubre de 2018

"Castilla es mi corona" (1 de 2)

Continuamos honrando a España en esta semana de la Hispanidad. Hoy y mañana el homenaje toma la forma de un lema que dice mucho: "Castilla es mi corona". A través de este lema nos ocuparemos del escudo de la capital uruguaya, y de otras cuestiones conexas.


Encontramos este escudo en la Red. Obviamente es un escudo de Montevideo. Pero nos llamó la atención la frase de la bordura: «Castilla es mi corona». Entonces nos pusimos a investigar sobre el tema, y la indagación nos condujo a comprar el libro de igual título, de Gastón Barreiro Zorrilla, publicado en la capital uruguaya en 1992, y que lleva como subtítulo «Divisa de los Escudos de Montevideo en la época Indiana». El autor es uruguayo.

El libro no tiene una temática exclusiva ni principalmente heráldica. Pero ⎼sobre todo en los primeros capítulos⎼  hace numerosas referencias que interesan de modo particular a nuestra disciplina.

Por ello, entendiendo prestar un servicio a la causa de la Heráldica en el Río de la Plata, transcribiremos algunos fragmentos que permiten conocer más acerca de este escudo montevideano.

El Capítulo I del libro se titula «“Castilla es mi Corona”, primera divisa de Montevideo»y comienza diciendo: 

«Este título convida a una excursión de índole cultural por las comarcas de nuestro pasado en los campos de la heráldica y de la Historia de las ideas políticas, jurídicas y constitucionales.

“Castilla es mi Corona”, esta fue la primera divisa de Montevideo y también la cifra de nuestra primera Constitución política.  ¿Cuál es el origen de esta divisa? Aparece en la figuración del Escudo de Montevideo en distintas formas y circunstancias. Por ejemplo en diversas medallas conmemorativas mandadas acñar por el Cabildo de Montevideo para celebrar las Proclamaciones o Juras Reales.

En la confeccionada para la Jura del Rey Don Carlos IV en 1789 figura en el reverso el Escudo: En el campo, el Monte o Cerro; en su cima un Castillo de tres torres; a su pie, un saurio y ondas de agua; en una cinta sobre el Castillo, el lema o divisa “Castilla es mi Corona”.

No se conoce hasta ahora ninguna real cédula o documento escrito sobre el Primer Escudo de Armas de la Ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo. Pero este mote heráldico que comentamos no luce en las armas grabadas en la medalla acuñada para la Proclamación del Rey Don Fernando VII efectuada el 12 de agosto de 1808, en medio de dramáticas noticias y circunstancias. Est sustituido por la inscripción: “Fernando VII”, encima del Castillo que corona el cerro. De ahí que Andrés Lamas, insigne polígrafo, excluya aquel lema del Escudo por no permanente y, por tanto, transitorio y ocasional. Pero si no en el Escudo, la divisa mencionada aparecía en el Pendón Real, en las ceremonias públicas y en esa misma proclamación de Fernando VII. Para esa ocasión, se revistió la fachada del Cabildo con una ornamentación en la que figuraba el retrato de Fernando VII, y encima del dosel un gran cartel con la inscripción “Castilla es mi Corona”.  

El mismo Lamas, al definir la divisa heráldica como la “expresión concentrada de un sentimiento, de un designio, de una cualidad característica, o de una tradición o suceso histórico, mueve a investigar los antecedentes de la Fundación de Montevideo para ver si derraman algunas claridades sobre el origen de la divisa “Castilla es mi Corona”».


Portada del libro
«En los primeros actos y documentos públicos referentes a los territorios del Río de la Plata aparece una vinculación con la Corona de Castilla. Así en la Capitulación Real con Pedro de Mendoza, Primer Adelantado del Río de la Plata, suscrita por el Rey Carlos I de Castilla, el 21 de mayo de 1534 en Toledo, se lee que “Primeramente Vos doy licencia y facultad para que por Nos y en nuestro nombre y de la Corona Real de Castilla, podáis entrar por el dicho río de Solís, que llaman de La Plata, hasta el Mar del Sur, donde tengáis 200 leguas de luengo de costa de Gobernación... y conquistar y poblar las tierras y provincias que hubiere en las dichas tierras”».

Luego el autor refiere otras menciones a la Corona de Castilla, como por ejemplo en la Capitulación Real con Juan de Sanabria (1547) y en una carta de 1609 enviada por Hernandarias a Felipe III, entonces Rey de España y Portugal, en la que refiriéndose a «la banda norte del Río de la Plata», dice: «Aquello está en la Corona de Castlla y no en la de Portugal”». «Obsérvese -añade el autor-: Aunque tengan el mismo Rey, las coronas eran distintas».

Más tarde y en otro contexto político, Portugal invade la Banda Oriental y funda allí la Colonia del Sacramento. Como sabemos, Colonia será epicentro de interminables conflictos entre España y Portugal a lo largo de casi un siglo. En 1723, los portugueses «se propusieron un establecimiento en la Bahía de Montevideo». El intento fue rechazado gracias a la intervención del gobernador de Buenos Aires, Bruno de Zabala. Se trata de los orígenes de la ciudad de Montevideo:  
«Luego de una serie de etapas poblacionales y organizativas la erección en Ciudad se operó por Decreto del Gobernador Zabala el 20/12/1729.
El 1° de enero siguiente constituyó el Cabildo y designó sus miembros. Posteriormente, en Buenos Aires, nombróse Cura Párroco al Dr. José Nicolás Barrales, quien se presentó al Cabildo el 5 de abril, detalle importante: conduciendo el Pendón Real para la novel Ciudad. 
El Pendón Real llevaba las Armas Reales de un lado, y las de la Ciudad del otro lado. Así era el uso y costumbre de las Ciudades de Indias. 
El Estandarte Real que puede verse en el Museo de nuestro Cabildo cumple con ese uso y costumbre. El Cabildo le hizo confeccionar, el 17 de abril de 1810, a consecuencia de la Real Cédula que concedió los honores de la Reconquista de Buenos Aires al Escudo de Montevideo. 
Es presumible la conformidad del Estandarte con el uso anterior seguido en los varios Pendones empleados a lo largo del Siglo XVIII»

Monumento a Bruno de Zabala
en Montevideo
El  autor señala que debe presumirse que «el Pendón Real enviado por Zabala desde Buenos Aires, y traído por el primer Cura Párroco de la Ciudad, lucía las Armas de Montevideo con la divisa en estudio, otorgadas provisoriamente por el Gobernador a la espera de la confirmación por el Monarca». 


«La concepción del Escudo, su composición, fluyen directa y naturalmente de la coyuntura histórica dentro de la cual se cumplió la fundación de Montevideo», es decir, «la disputa de soberanía entre las Coronas de Castilla y de Portugal» y la afirmación del derecho de la Corona de Castilla que iba implícita en la fundación de Montevideo ejecutada por Bruno de Zabala.

En virtud de la Ley Fundamental del Reino de Castilla e Indias, Castilla era «Corona de las Indias Occidentales; Montevideo, nueva Ciudad Indiana, establecida en un territorio amenazado por la Corona de Portugal, y por otros enemigos, debía proclamar en sus armas Ciudadanas su pertenencia y fidelidad a la Corona de Castilla».

Mañana, la segunda entrada de esta serie.