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domingo, 21 de febrero de 2021

Escudos de ciudades iberoamericanas en "Mundo Hispánico"

La revista "Mundo Hispánico" fue publicada entre 1948 y 1977 por el  Instituto de Cultura Hispánica.  La revista  era difundida por todo el mundo hispanohablante, de modo que constituía un vínculo de unión entre  España y las 22 naciones nacidas de su obra civilizadora y evangelizadora.

Aviso publicitario en "Mundo Hispánico"

La revista aborda el tema de la Heráldica en una sección fija, dedicada mayormente a blasones familiares del mundo hispano, y también de un modo ocasional en algunos artículos que son ilustrados con escudos.  Este año aprovecharemos en varias ocasiones el material de Mundo Hispánico.

Hoy compartimos una página del número 87, de junio de 1955. Entre los días 12 y 22  de ese mes se celebraba en Madrid el Primer Congreso Hispanoamericano de Municipios. Con ese motivo,  la revista recogió  escudos de ciudades iberoamericanas («un escudo municipal por cada país iberoamericano»). 



La lámina ofrece varias curiosidades, entre ellas  el antiguo de Madrid (se trata del escudo en uso hasta 1967):


Dice Wikipedia que en 1569, «al derribarse la muralla de Puerta Cerrada, se encontró una piedra con un dragón grabado. Este hecho fue empleado por Felipe III para construir una leyenda fundacional de Madrid (que emparentaría a la ciudad con Troya). De esta manera, el dragón se asociaría durante más de 300 años a la ciudad de Madrid, obrando este símbolo heráldico en varios escudos tallados en piedra que se conservan hoy a lo largo de la ciudad.​
En 1859 se estableció el primer escudo de la villa desde la constitución de los ayuntamientos constitucionales. Se componía de dos cuarteles y manteladura. En el cuartel la derecha, sobre campo azur, se encontraba la figura del mentado dragón, que decidió incorporarse oficialmente entonces al escudo, si bien metamorfoseado en un grifo de oro. En el de la izquierda, sobre campo de plata, un madroño sinople con frutos de gules y un oso empinado a él, lenguado de gules. El terrazado era sinople también. En la bordura del cuartel de azur, se encontraban siete estrellas de oro de cinco puntas. En la manteladura, sobre campo de oro, se encontraba una corona cívica, concedida a la villa de Madrid por las Cortes Españolas en un decreto promulgado el 27 de diciembre de 1822, durante el trienio liberal. La corona cívica estaba formada por un trenzado en guirnalda de hojas de roble y una banda carmesí».

Naturalmente, además de Madrid, capital de la Madre común, nuestra atención se centra justamente en los escudos de las ciudades del ámbito de interés de este Blog:  los escudos de Asunción (en versión que nunca habíamos visto antes), Montevideo, La Paz... y por supuesto Buenos Aires.



Sobre esta versión del escudo asunceno no tenemos noticias. Mi esposa, nacida en esa ciudad, jamás lo vio. Investigaremos al respecto. 



Al escudo de Montevideo nos referimos en varias ocasiones; podemos señalar por ejemplo la entrada del 10 de enero de 2011.


Nos ocupamos del escudo de La Paz en abril de 2011. Parecería que el escudo que publica Mundo Hispánico es el departamental (de campo celeste) y no el municipal (de campo dorado).


Finalmente, nos hemos referido en muchas ocasiones del escudo de Buenos Aires, que tiene su origen en el siglo XVII y fue oficializado en 1923.

martes, 12 de noviembre de 2019

"A Montevideo", de Leopoldo Lugones


Noble hermana que en blanco y celeste, 
igualándose á la otra revela
simple gracia de hermana gemela 
que se viste del mismo color; 
nuestro río natal te apellida 
de Argentina en la épica innata, 
y ese claro vocablo de plata 
nos sonríe cariño en su albor.

Abundado de lauros el triunfo 
que los días mejores afama,
sepa el mundo que nuestro se llama 
por divisa de excelsa virtud; 
desde el día en que el astro paterno, 
encendió con histórico rayo, 
sus dos frescas estrellas de Mayo 
sobre el pálido abismo del Sud.

San José, La Colonia y Las Piedras 
por el Himno cordial celebradas, 
en las proto-victorias ganadas 
al impulso del Grito inicial,
son decoro feliz de tu pueblo, 
que al unir nuestras almas amigas, 
nos revive en la gloria de Artigas 
un orgullo de Patria Oriental.

A la luz del romántico sino 
que hermoseó tu arrogancia morena, 
nuestros vates de noble melena
te quisieron como á una mujer; 
sin que el caso de amarte impidiese
que en tu gracia admiraran lo mismo, 
el perenne ideal de heroísmo 
que embandera de gloria al deber.



Fiel á Mayo, las libres ideas 
en tu ley se anticipan triunfantes, 
como á fuer de oriental gozas antes 
la ventaja del día viril, 
que con ojo de sol ve tu monte 
limitar la marítima zona, 
como un seno dispar de amazona 
en beldad peligrosa y gentil.


Para la alta equidad del futuro 
que prolongue la gloria pasada, 
cual la prez de la llama dorada 
en el claro tenor del metal;
nuestras manos son fuertes hermanas, 
y, corona del triunfo sereno, 
sobre el mundo más justo y más bueno, 
ha de ser nuestro abrazo inmortal.


En paralelo con la entrada de ayer, publicamos hoy un homenaje a Montevideo a través de la pluma de Leopoldo Lugones. Intercalamos versiones del escudo de la ciudad hermana, tomadas de la publicación de 1903 de la Junta Económico-Administrativa de Montevideo, que recoge el estudio de Andrés Lamas sobre ese emblema.  Respecto de las tres versiones del escudo montevideano, puede verse una reseña  aquí.

La poesía señala diversos elementos simbólicos (del mundo de la Heráldica y ámbitos afines) que hermanan a Montevideo y a Uruguay con Buenos Aires y la Argentina: los mismos colores («en blanco y celeste»); el mismo río «de plata» que da nombre a estas tierras; las tres victorias mencionadas en nuestro Himno Nacional que tuvieron lugar en la Banda Oriental; el monte que da nombre a la ciudad; el sol presente en ambos escudos y banderas que sin embargo -porque se trata de la «Patria Oriental»- brilla antes allí que aquí; las manos que se estrechan como «fuertes hermanas», que son las gemelas «estrellas de Mayo»... Quizás incluso «la llama dorada en el claro tenor del metal» haga referencia  la común "anomalía" del sol de oro en campo de plata en ambas banderas...



Bella poesía e hidalgo escudo.

miércoles, 10 de octubre de 2018

"Castilla es mi corona" (2 de 2)

En el marco de esta semana de homenaje a España, ofrecemos hoy la segunda parte de "Castilla es mi corona", serie de dos entradas inspiradas en el libro de igual nombre.   Dicha divisa formó parte del escudo de la ciudad de Montevideo. En la entrada de hoy ofrecemos los fragmentos que más específicamente se refieren a la Heráldica del blasón de la capital del país hermano.


«El Escudo corresponde a mi juicio, a la categoría que la Heráldica denomina “Armas Parlantes”; son las que representan un objeto de nombre igual o parecido al de la persona o Estado que las usa, por ejemplo, el León para las Armas del Reino de León, el Castillo para las del Reino de Castilla, la fruta Granada para las del Reino de Granada. 

Lo mismo dícese de las monedas cuyo tipo recuerda, por una especie de juego de palabras, el nombre de la ciudad que representan. 

Es indudable que el Monte (o Cerro) con las ondas del mar a sus pies representa a Montevideo, por la semejanza terminológica, como también porque es un accidente topográfico prominente que desde su descubrimiento individualiza al lugar de la ciudad; y el Castillo en la cima o corona de aquel Monte se refiere precisamente a Castilla. El Castillo es el mismo que ostentan las armas de Castilla, con tres torres u homenajes, la del medio mayor que las otras; dícense Castillos Donjonados. Tienen ambos Castillos una puerta central y dos ventanas a los lados de la puerta. La ubicación del Castillo en el coronamiento del Monte simboliza la unión de la ciudad o la provincia a Castilla, que es su Corona.

El Castillo no representa la fortaleza del Cerro que conocemos, porque ésta recién se terminó de construir en 1809, y el Escudo data del siglo anterior, muy probablemente de la fundación de la ciudad en 1730. Ni tampoco simboliza su carácter de plaza fuerte amurallada, que no lo fue, en el período inicial de la población.

Para completar el simbolismo heráldico, las ondas del mar al pie del Monte, además de identificar a Montevideo, significan su cualidad de puerto de mar; y el Saurio en la heráldica indica fidelidad, la que habrá de reclamarse a sus moradores ante las amenazas de distintas procedencias, y singularmente de los portugueses.

El distinguido especialista, Prof. don Ricardo Goldaracena “se inclina a pensar que el Castillo de las Antiguas Armas capitalinas es una alusión al carácter de baluarte militar o plaza fuerte que tuvo Montevideo, o una referencia directa a Castilla, a cuya potestad se remitía la divisa en estudio”.  Esta última opción ha de ser definitivamente la preferida, por lo que se ha expuesto (...)».



Respecto de la frase que da título al libro (y a esta entrada), el autor añade que «según la Heráldica, la Divisa consiste en una breve y expresiva sentencia, en simples letras, o en figuras, sin palabras; puede ser de dos clases: perfecta o imperfecta». La primera «consta de cuerpo y alma, esto es, de figuras o emblemas y de palabras apropiadas» mientras que la llamada "imperfecta" «es la que sólo tiene una de estas dos cosas: o figuras o palabras».

«La divisa del escudo de Montevideo consiste en una breve y expresiva sentencia. Esta ofrece una identidad de sentido tan plena con las Armas Parlantes de aquel blasón que no necesita de más cuerpo, o sea, de otras figuras o emblemas. El lema “Castilla es mi Corona”, versión apropiada y explícita del simbolismo del Monte, a orillas del mar coronado por el Castillo, ha sido puesto encima de éste para orientar la comprensión de tales figuras hacia aquel sentido primordial. Aún si carecía de base legal, dicha inclusión no variaba ni añadía al significado de las Armas, antes bien lo confirmaba». Pero las transformaciones políticas en el siglo XIX y la desaparición de la Corona «hicieron perder la percepción de la coincidencia entre as Armas Parlantes y la Divisa, entre el cuerpo y el alma de ésta. Sólo se vió en el Escudo el simbolismo heráldico común, secundario para este caso, del Monte y del Castillo: Firmeza, Elevación, Fortaleza, Defensa, Fuerza, y la Fidelidad aludida por el Saurio».

Hemos transcripto en la entrada de ayer y en la de hoy sólo unos fragmentos de los dos primeros capítulos del libro "Castilla es mi corona", omitiendo las referencias bibliográficas. La obra consta de 28 capítulos en más de 230 páginas; esos dos capítulos iniciales son los que interesan directamente a nuestro propósito heráldico.

martes, 9 de octubre de 2018

"Castilla es mi corona" (1 de 2)

Continuamos honrando a España en esta semana de la Hispanidad. Hoy y mañana el homenaje toma la forma de un lema que dice mucho: "Castilla es mi corona". A través de este lema nos ocuparemos del escudo de la capital uruguaya, y de otras cuestiones conexas.


Encontramos este escudo en la Red. Obviamente es un escudo de Montevideo. Pero nos llamó la atención la frase de la bordura: «Castilla es mi corona». Entonces nos pusimos a investigar sobre el tema, y la indagación nos condujo a comprar el libro de igual título, de Gastón Barreiro Zorrilla, publicado en la capital uruguaya en 1992, y que lleva como subtítulo «Divisa de los Escudos de Montevideo en la época Indiana». El autor es uruguayo.

El libro no tiene una temática exclusiva ni principalmente heráldica. Pero ⎼sobre todo en los primeros capítulos⎼  hace numerosas referencias que interesan de modo particular a nuestra disciplina.

Por ello, entendiendo prestar un servicio a la causa de la Heráldica en el Río de la Plata, transcribiremos algunos fragmentos que permiten conocer más acerca de este escudo montevideano.

El Capítulo I del libro se titula «“Castilla es mi Corona”, primera divisa de Montevideo»y comienza diciendo: 

«Este título convida a una excursión de índole cultural por las comarcas de nuestro pasado en los campos de la heráldica y de la Historia de las ideas políticas, jurídicas y constitucionales.

“Castilla es mi Corona”, esta fue la primera divisa de Montevideo y también la cifra de nuestra primera Constitución política.  ¿Cuál es el origen de esta divisa? Aparece en la figuración del Escudo de Montevideo en distintas formas y circunstancias. Por ejemplo en diversas medallas conmemorativas mandadas acñar por el Cabildo de Montevideo para celebrar las Proclamaciones o Juras Reales.

En la confeccionada para la Jura del Rey Don Carlos IV en 1789 figura en el reverso el Escudo: En el campo, el Monte o Cerro; en su cima un Castillo de tres torres; a su pie, un saurio y ondas de agua; en una cinta sobre el Castillo, el lema o divisa “Castilla es mi Corona”.

No se conoce hasta ahora ninguna real cédula o documento escrito sobre el Primer Escudo de Armas de la Ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo. Pero este mote heráldico que comentamos no luce en las armas grabadas en la medalla acuñada para la Proclamación del Rey Don Fernando VII efectuada el 12 de agosto de 1808, en medio de dramáticas noticias y circunstancias. Est sustituido por la inscripción: “Fernando VII”, encima del Castillo que corona el cerro. De ahí que Andrés Lamas, insigne polígrafo, excluya aquel lema del Escudo por no permanente y, por tanto, transitorio y ocasional. Pero si no en el Escudo, la divisa mencionada aparecía en el Pendón Real, en las ceremonias públicas y en esa misma proclamación de Fernando VII. Para esa ocasión, se revistió la fachada del Cabildo con una ornamentación en la que figuraba el retrato de Fernando VII, y encima del dosel un gran cartel con la inscripción “Castilla es mi Corona”.  

El mismo Lamas, al definir la divisa heráldica como la “expresión concentrada de un sentimiento, de un designio, de una cualidad característica, o de una tradición o suceso histórico, mueve a investigar los antecedentes de la Fundación de Montevideo para ver si derraman algunas claridades sobre el origen de la divisa “Castilla es mi Corona”».


Portada del libro
«En los primeros actos y documentos públicos referentes a los territorios del Río de la Plata aparece una vinculación con la Corona de Castilla. Así en la Capitulación Real con Pedro de Mendoza, Primer Adelantado del Río de la Plata, suscrita por el Rey Carlos I de Castilla, el 21 de mayo de 1534 en Toledo, se lee que “Primeramente Vos doy licencia y facultad para que por Nos y en nuestro nombre y de la Corona Real de Castilla, podáis entrar por el dicho río de Solís, que llaman de La Plata, hasta el Mar del Sur, donde tengáis 200 leguas de luengo de costa de Gobernación... y conquistar y poblar las tierras y provincias que hubiere en las dichas tierras”».

Luego el autor refiere otras menciones a la Corona de Castilla, como por ejemplo en la Capitulación Real con Juan de Sanabria (1547) y en una carta de 1609 enviada por Hernandarias a Felipe III, entonces Rey de España y Portugal, en la que refiriéndose a «la banda norte del Río de la Plata», dice: «Aquello está en la Corona de Castlla y no en la de Portugal”». «Obsérvese -añade el autor-: Aunque tengan el mismo Rey, las coronas eran distintas».

Más tarde y en otro contexto político, Portugal invade la Banda Oriental y funda allí la Colonia del Sacramento. Como sabemos, Colonia será epicentro de interminables conflictos entre España y Portugal a lo largo de casi un siglo. En 1723, los portugueses «se propusieron un establecimiento en la Bahía de Montevideo». El intento fue rechazado gracias a la intervención del gobernador de Buenos Aires, Bruno de Zabala. Se trata de los orígenes de la ciudad de Montevideo:  
«Luego de una serie de etapas poblacionales y organizativas la erección en Ciudad se operó por Decreto del Gobernador Zabala el 20/12/1729.
El 1° de enero siguiente constituyó el Cabildo y designó sus miembros. Posteriormente, en Buenos Aires, nombróse Cura Párroco al Dr. José Nicolás Barrales, quien se presentó al Cabildo el 5 de abril, detalle importante: conduciendo el Pendón Real para la novel Ciudad. 
El Pendón Real llevaba las Armas Reales de un lado, y las de la Ciudad del otro lado. Así era el uso y costumbre de las Ciudades de Indias. 
El Estandarte Real que puede verse en el Museo de nuestro Cabildo cumple con ese uso y costumbre. El Cabildo le hizo confeccionar, el 17 de abril de 1810, a consecuencia de la Real Cédula que concedió los honores de la Reconquista de Buenos Aires al Escudo de Montevideo. 
Es presumible la conformidad del Estandarte con el uso anterior seguido en los varios Pendones empleados a lo largo del Siglo XVIII»

Monumento a Bruno de Zabala
en Montevideo
El  autor señala que debe presumirse que «el Pendón Real enviado por Zabala desde Buenos Aires, y traído por el primer Cura Párroco de la Ciudad, lucía las Armas de Montevideo con la divisa en estudio, otorgadas provisoriamente por el Gobernador a la espera de la confirmación por el Monarca». 


«La concepción del Escudo, su composición, fluyen directa y naturalmente de la coyuntura histórica dentro de la cual se cumplió la fundación de Montevideo», es decir, «la disputa de soberanía entre las Coronas de Castilla y de Portugal» y la afirmación del derecho de la Corona de Castilla que iba implícita en la fundación de Montevideo ejecutada por Bruno de Zabala.

En virtud de la Ley Fundamental del Reino de Castilla e Indias, Castilla era «Corona de las Indias Occidentales; Montevideo, nueva Ciudad Indiana, establecida en un territorio amenazado por la Corona de Portugal, y por otros enemigos, debía proclamar en sus armas Ciudadanas su pertenencia y fidelidad a la Corona de Castilla».

Mañana, la segunda entrada de esta serie.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Escudo de Bruno Mauricio de Zabala

Mañana se cumplen 80 años de la inauguración en Montevideo de la estatua ecuestre del fundador de la ciudad, Bruno Mauricio de Zabala. 



Fue Gobernador del Paraguay y Gobernador del Río de la Plata, y mientras ejercía este cargo, en 1726, levantó un fuerte que se convirtió en el núcleo que daría origen a la ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo.  Anteayer la ciudad hermana celebró su aniversario, ya que el 24 de diciembre de 1726 es considerada la fecha fundacional.

En vinculación con ambos aniversarios, dedicamos esta entrada al escudo del militar español que gobernó Buenos Aires y fundó la capital vecina.  En una publicación en fascículos del diario Clarín se presenta el siguiente escudo como perteneciente a Bruno de Zabala:



Lamentablemente no hemos podido chequear en fuentes bibliográficas si este es en verdad el escudo usado por el Gobernador de Buenos Aires y fundador de Montevideo,  ya que ninguna de las obras y sitios web que consultamos ofrece información al respecto.  Además, la búsqueda del apellido Zabala (o Zavala) conduce a otros blasones.

El escudo que presentamos podría eventualmente blasonarse como mantelado en jefe, 1° de plata un águila exployada de sable, coronada de oro, cargadas sus alas con una corona real a diestra e imperial a siniestra, de oro; 2° de oro, cinco panelas de gules bien dispuestas. Como siempre, someto este intento de blasonamiento a la consideración de los expertos.

En un trabajo de Joaquín Álvarez Cruz, publicado en la Red, relativo al monumento inaugurado el 27 de diciembre de 1931, se mencionan los dos escudos que adornan el monumento:





En la foto que sigue, tomada de la Red,  puede verse el escudo de Montevideo que el monumento ostenta en su frente:


Pero no he podido obtener fotos de la parte trasera, donde se halla, según hemos leído, el escudo de Zabala. Habrá que viajar a Montevideo a tomar la foto personalmente.