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sábado, 14 de abril de 2018

Escudo de Nuestra Señora del Valle

"Escudo de Nuestra Señora del Valle": así, textualmente, reza el título de un artículo en un sitio dedicado a la "Morenita del Valle". El artículo, acompañado por la  imagen que lo acompaña, dice así:  

«En 1914, el entonces Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Bernabé Piedrabuena, encarga al historiador Larrouy que ideara un escudo para la Reina y Patrona de Catamarca.  Este lo ideó conforme a las leyes heráldicas, y de acuerdo a las normas lo dibujó un Sr. Thomas, eminente heraldista. Forma oval: Corresponde a la realeza; como también el dosel sobre el que están puestos la corona y los cetros. Los cetros se cruzan por detrás del óvalo, para terminar en las flores heráldicas una rosa y una flor de lis. La corona es abierta, porque así se acostumbra ponerla en los escudos de las reinas. Se alternan estrellas y flores de lis, por ser la Reina Universal de cielos y tierras. Los doseles de los escudos reales italianos se pintaban de armiño, o sea blanco con pintas negras semejantes a cruces. Los del escudo de la Virgen son tan elegantes que vienen a ser como una joya en su género. Colores: Los colores usuales son los de dos metales, oro y plata, y los cuatro esmaltes: azul, verde, rojo y negro. Campo: Es el fondo del escudo. Para mayor claridad se recurre aquí a lo muy querido y conocido: el Escudo Nacional. Su lema dice SPES NOSTRA (Esperanza Nuestra) palabras, que como se sabe, fueron tomadas de la oración de la “Salve”. Figuras: Posee un emblema simbólico, la flor de lis; sus cuatro iniciales NSDV y una estrella. Fuente: Libro “Historia Popular de la Virgen del Valle” del Presbítero Alberto S. Miranda». 

Tomé las fotos que siguen en el templo porteño dedicado a Nuestra Señora del Valle. Muestran el mismo escudo, en la peana de la imagen que allí se venera.




Esta versión es levemente distinta de la descripta arriba. En particular, el lema es en este caso "Spes nostra, salve"


La devoción por esta advocación de la Virgen se remonta al primer cuarto del siglo XVII. Una imagen de la Purísima Concepción fue hallada por un indio en la localidad de Choya, al pie del Ambato, en Catamarca. Luego la imagen fue trasladada a la casa del amo del indio, Manuel de Salazar. Ya desde 1640 hay testimonios de actos de piedad y veneración hacia esta imagen de María. Es Patrona jurada de Catamarca.



El escudo centenario, con los debidos ornamentos exteriores, bien podría transformarse en el escudo de la Catedral Basílica dedicada a la advocación en la capital catamarqueña.

Publicamos esta entrada en la fiesta litúrgica de Nuestra Señora del Valle, el sábado que precede al III Domingo de Pascua.