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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Escudo de Coronel Rosales (Buenos Aires) (2 de 2)

Ayer nos referimos al escudo del partido bonaerense de Coronel Rosales, y mencionamos que mientras el concurso para la confección del mismo fue concluido en 1951,  la aprobación oficial llegó recién en 1958.




Una nota aparecida en el número 12 de la revista Genealogía (del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas), en 1957, puede dar una pista acerca de las causas de esa demora. La transcribimos textualmente a continuación  (las ilustraciones no aparecían en la nota sino que las agregamos nosotros).


DICTAMEN DEL INSTITUTO
SOBRE EL ESCUDO PARA EL PARTIDO  DE CORONEL ROSALES
(Expte. N° 2200-12.817/56. Mrio. de Gob. de la  Pcia. de Buenos Aires).

El proyecto de escudo para el Partido de Coronel Rosales que obra a fs. 22,  adaptado a las características locales, no observa las reglas heráldicas. Un escudo  heráldico no es cuadro en el cual se colocan figuras alegóricas en masa, sino una  serie de figuras o símbolos dispuestos en un orden sometido a reglas estrictas, y  cuya significación, para un especialista en la materia, resalta a simple vista. Por  otra parte, los símbolos y figuras deben ser elegidos de tal manera que la descripción  en lenguaje heráldico permita su reproducción gráfica sin haber visto el  original. Los colores o esmaltes tampoco pueden ser cualesquiera, pues en Heráldica existen, entre los primeros, los siguientes: sable (negro), azur (azul), gules (rojo),  sinople (verde) y el morado o púrpura, y, en cuanto a los segundos, sólo dos:  el oro y la plata. 

Vista la variedad de las figuras propuestas, y a efectos de adaptarlas en lo  posible a la Ciencia Heráldica, se sugiere el escudo que se describe en la siguiente  forma: 

CUARTELADO: 1-4: en campo de azur la montaña de tres picos de oro, naciendo  de la punta, sosteniendo un cañón del mismo, todo acompañado a diestra de cuatro  estrellas de plata, 1-2-1;  2, de plata, el gorro frigio de gules; 3, de plata, la  nave antigua de gules. Sobre el todo, en una faja ondeada de oro, una fe vestida  al diestro de una armadura de sable, a la siniestra, de gules; las manos de  carnación. El escudo de forma española antigua, está rodeado de dos espigas de  trigo de oro, ligadas con los colores de la Patria. 

Esta descripción, que permite a cualquier especialista en Heráldica reproducirlo  sin ver dibujo alguno, contempla en sus particiones 1 y 4 las características  geográficas del lugar, es decir, las puntas altas, el cañón y las estrellas de la  Cruz del Sur. El 2° cuartel da la idea de la Libertad con el gorro frigio, y el  3° la de la Marina.

Una faja, pieza honorable y que antiguamente tenía la  significación del cinturón del caballero, se eligió ondeada para dar la idea del  mar próximo, y la figura de las dos manos estrechadas, es en Heráldica, el símbolo  de la Fe. La diestra vestida de una armadura de sable (negro), y la siniestra de  gules (rojo), traducen la colaboración del guerrero (marino) con los civiles  (pueblo). El gules (rojo) es el símbolo del pueblo, así como el azur (azul) es el  de la nobleza.

No obstante todo lo expuesto, ateniéndose a las características geográficas  del lugar, a los antecedentes históricos y al hecho de que el Partido lleve el  nombre de D. Leonardo Rosales, de antigua familia castellana, se opina que dicho  escudo, para honrar al prócer, debería incluir entre sus armas, por lo menos en  parte, las de esa familia de Rosales, que son: de oro, cuatro palos de sable; la  bordura de gules con ocho rosas de plata 3-2-3. 





Tomando tal circunstancia como base, y combinando con las características  locales, se propone para el aludido Partido, un escudo con la siguiente descripción:  

De azur, la montaña de tres picos de oro, naciente de un mar de plata en punta,  la montaña acompañada en jefe de un cañón de oro en barra, puesto en sotuer  con un ancla de plata, el anillo en jefe. Al jefe, de plata con tres rosas de gules en faja. Escudo de forma española antigua, rodeado de dos espigas de trigo de oro,  ligadas con los colores de la Patria. Debe aclararse que, al componer el jefe, para  no superponer esmalte sobre esmalte, se  han invertido los colores de la bordura,  por los de las rosas, y viceversa. Estas armas son de las denominadas parlantes,  y recuerdan el apellido del prócer, teoría sostenida siempre por este Instituto  en el sentido de que, cuando existan Partidos que lleven apellidos de próceres,  debe hacerse alguna alusión al escudo de armas de su respectiva familia. 


Buenos Aires, 20 de diciembre de 1956. 

Como dijimos, la imagen del escudo de los Rosales no aparecía en la nota, que carecía de ilustraciones.  Por ese mismo motivo, lamentablemente, no poseemos ni el escudo original sometido a la consideración de la entidad, ni ninguna versión  de las propuestas alternativas mencionadas en el texto.





Pero el hecho de que se haya consultado al Instituto (en fecha que ignoramos, pero en todo caso antes de fines de 1956), con todo el tramiterío que ello seguramente implicó, puede ser el motivo de la demora en aprobar el escudo que finalmente se otorgó al partido de Coronel Rosales (y que, por cierto, no tuvo muy en cuenta las recomendaciones efectuadas por la entidad cuya opinión se requirió).

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