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jueves, 28 de noviembre de 2013

Escudo de monseñor Arturo Fajardo

Hace exactamente una semana nos ocupamos del escudo episcopal de monseñor Pablo Galimberti, Obispo de Salto, en la República Oriental del Uruguay. Hoy nos trasladamos a otra diócesis uruguaya, la Diócesis de San José de Mayo, erigida por Pío XII en 1955.

Su obispo, desde 2007,  es monseñor Arturo Fajardo, y este es su escudo episcopal:






En el sitio web de la Diócesis de San José de Mayo se informa que  el diseño del escudo pertenece al padre Daniel Martínez,  de Montevideo, quien fue compañero de formación de Mons. Fajardo en el Seminario Interdiocesano.  

"Dicho escudo -se lee allí mismo- deja traslucir aspectos que le son propios a la persona del nuevo obispo"  y que guardan relación asimismo con "su dedicación al servicio de la Iglesia Diocesana que se le ha confiado". Así,  monseñor Fajardo "ha querido colocar tres símbolos en este escudo o emblema episcopal: la imagen de San José, Patrono de la Diócesis; el manto de la Virgen de Guadalupe, Madre y protectora de los pueblos de América Latina;  y la Eucaristía, fuente de fuerza, gracias y alegría. 

En dicho escudo se lee la frase “Servidor de la alegría”. Es el lema elegido por el nuevo Obispo de la Diócesis, inspirado en la Segunda Carta de San Pablo a los cristianos de Corinto (2 Cor. 1, 20 – 24)".

El sitio diocesano aporta también una descripción y explicación del blasón episcopal que reproducimos a continuación.

"Escudo mantelado

En la punta, sobre campo de plata un cáliz con vino y un pan, ambos al natural. Se trata de la Eucaristía, fuente (la punta del campo en que se encuentra) y culmen (el borde cóncavo del escudo) de la vida de la Iglesia. Es en el encuentro con Jesús Eucaristía donde el obispo ha encontrado siempre la fuerza, la gracia y la alegría. En ella ha aprendido las dimensiones de la caridad concreta, la entrega y el servicio, así como la fraternidad y la cercanía con los hermanos. Está presente en su escudo porque espera que así siga siendo para él y para toda la Iglesia que peregrina en San José y Flores.

En la partición derecha, de gules, una “vara de San José” y una garlopa de carpintero; signos de San José, esposo de María y obrero, patrono y titular de la diócesis en la que el Obispo ha de servir como pastor. Coronando los signos antedichos hay una banderola con la frase “ITE AD IOSEPH” (“Id a José”), invitación confiada a acercarse al padre adoptivo de Jesús, que encuentran en el umbral de su entrada principal todos los visitantes de la Iglesia Catedral de San José de Mayo. Además de ser una expresión de la confianza del obispo en el Patrono de la diócesis, a cuya intercesión se encomienda e invita a todos sus hermanos a hacerlo; es también una invitación a sentir la Catedral como casa de todos.

El color rojo del fondo es signo del amor y el cuidado de San José por Jesús, el mismo con el que Mons. Fajardo desea ser custodio y servidor de Jesús presente en sus hermanos y hermanas de la Iglesia diocesana".


Digamos antes de proseguir que la "vara de San José" del primer campo de este escudo episcopal evoca inmediatamente, especialmente para los argentinos, el nardo presente en el escudo del papa Francisco, tal como lo explicamos en la entrada del 1° de abril. Se trata de la misma especie vegetal: el nardo americano (Polianthes tuberosa), que es también llamado "vara de San José". 




"En la partición izquierda, se encuentra representado el manto de Nuestra Señora de Guadalupe, Madre y protectora de todos los pueblos de América Latina. A María y a su cuidado y amor, confía Mons. Fajardo su Diócesis y su ministerio Episcopal.





Corona el escudo el cayado del “Buen Pastor”, que en la cruz da la vida por las ovejas; modelo de todo pastor y del amor semejante al suyo con que Jesús les pide a los obispos que le amen y apacienten a sus hermanos.

El escudo está timbrado por el sombrero verde que en la antigüedad utilizaban los obispos y se ha convertido en un signo que identifica este escudo como perteneciente a un obispo".

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