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viernes, 11 de mayo de 2012

Escudo de monseñor Mamerto Esquiú

Hoy se cumple un nuevo aniversario del nacimiento del Venerable fray Mamerto Esquiú, a cuya figura nos hemos referido extensamente un año atrás.

Monumento a fray Mamerto Esquiú en Catamarca

En aquella ocasión mostramos una versión en colores, pero de escasa resolución, del escudo episcopal del Arzobispo de Córdoba.  A causa de la poca calidad de esa imagen, inclusive, los símbolos del segundo cuartel no alcanzaban a identificarse claramente.

Pero la navegación por las aguas virtuales de la Red nos sorprendió con esta versión que, si bien es en blanco y negro, posee  mayor calidad gráfica:

Ahora puede verse con claridad que el segundo cuartel carga dos flores cruzadas en aspa. Podría suponerse que se trata de un lirio y una rosa.  El detalle curioso es que el báculo no sobresale por la parte inferior, lo que da la impresión de que se trata de  un cayado muy corto.

Ahora bien, en el número 6/7  de la revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, correspondiente a los años 1946/47, encontramos la siguiente descripción del escudo de Fray Mamerto Esquiú,  Obispo de Córdoba, tomado a su vez "de la obra del R. P. Fray M. A. González, Córdoba, 1914":
"Cuartelado. Al primero, los Corazones de Jesús y de María. Al segundo, un racimo de uvas unido a un ramito de violetas. Al tercero, un bloque de tierra (alusión a Tierra Santa). Al cuarto, el brazo desnudo de Jesucristo y el de San Francisco (vestido) entrelazados en la Cruz".

Esta es la versión que exhibimos hace exactamente un año:



Mamerto Esquiú,  nacido en  Catamarca en 1826, fue ordenado sacerdote en 1848, con dispensa especial a causa de su corta edad, en la Orden Franciscana.  Su figura saltó a la fama a nivel nacional tras el famoso "Sermón de la Constitución" que pronunció en la Iglesia Matriz de Catamarca el 9 de julio de 1853 con motivo de la jura de la Constitución Nacional. Fue ternado para Arzobispo de Buenos Aires en 1872, pero declinó el cargo. En 1880 fue nombrado Arzobispo de Córdoba, y recibió la consagración episcopal en Buenos Aires el 12 de diciembre de ese año. Durante una de sus visitas pastorales al territorio de su arquidiócesis, murió en enero de 1883.

El escudo episcopal en la urna que guarda los restos de fray Mamerto Esquiú,
en la Catedral de Córdoba


Está en curso su proceso de beatificación,  auspiciado oficialmente desde 1946 por la Nación Argentina por ley del Congreso Nacional.

Finalizamos esta entrada con la breve pero aguda descripción que de fray Esquiú hizo el poeta Rubén Darío:
"Su espíritu era un águila, con ojos de paloma. Su verbo es una flor. Un báculo que era como un tallo de lirios. Una vida en cilicios de adorables martirios. Un blanco horror a Belzebú".

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