Buscar en este blog

viernes, 28 de septiembre de 2012

Escudo del Colegio Nacional de Monserrat

Hojeando las  páginas de la interesante "Historia de la Argentina" de Vicente Sierra, nos encontramos con  este escudo,  perteneciente -según reza el epígrafe- a Ignacio Duarte Quirós, fundador del Real Colegio de Monserrat, en Córdoba:


Ignacio Duarte  Quirós (o Duarte y Quirós) fue un sacerdote argentino que vivió entre 1618 o 1620 y 1703, que en 1687 fundó el actual Colegio Nacional de Monserrat (que en 2012, por tanto, cumplió 325 años).  Es el segundo colegio más antiguo del país.



Al buscar información en la Red acerca del Colegio de Monserrat, nos encontramos con que el correspondiente artículo de Wikipedia  muestra erróneamente como escudo del colegio el escudo de la Universidad Nacional de Córdoba, de la cual depende el colegio, como vemos sobre estas líneas.   De ese escudo nos hemos ocupado la semana pasada.

Sin embargo, en el mismo artículo, más abajo y sin imagen,  con el título "Escudo Del Colegio Nacional De Monserrat" se lee el siguiente texto:
En el Escudo del Monserrat Duarte y Quirós coloca símbolos espirituales, como la Stella Matutina, que representa a la Virgen María como Madre Universal. En el campo se muestra un ciprés, cuyas ramas representan todas las generaciones de monserratenses. Y separando la estrella y el ciprés dos llaves cruzadas con la finalidad de abrir el entendimiento: el de las Letras y el de la Virtud, porque en Virtud y Letras se formarán los estudiantes como caballeros.



Esta descripción se corresponde, aproximadamente, con el escudo que vimos al principio.



Por lo tanto, se genera una duda:  el escudo que vemos sobre estas líneas,  ¿es el escudo familiar de Duarte Quirós o es un escudo que él creó para el Real Colegio de Monserrat?

La respuesta a ese interrogante comienza a aparecer cuando buscamos en la Red un escudo que corresponda a alguno de los linajes del apellido Quirós.



El escudo (hallado en Heráldica Hispana) se parece mucho al que muestra Vicente Sierra en su libro. En campo de plata, dos llaves de azur, en sotuer, los anillos bajos y enlazados por una cinta de gules, y acostadas de tres luneles de gules a cada lado. Dos flores de lis de azur en jefe y otra en punta. Orlando el todo, en letras de sable, en lema familiar: "Después de Dios, la casa de Quirós". Bordura de gules, con ocho aspas de oro.  Falta el ciprés, y los símbolos no son exactamente los mismos, pero evidentemente hay un parentesco entre ambos blasones. 

En este Blog nos hemos ocupado también del escudo atribuido al pintor argentino Cesáreo Bernaldo de Quirós:






Evidentemente hay semejanzas.

Buscamos luego en la página web del Colegio Nacional de Monserrat, donde el escudo es usado y exhibido con profusión.


Vemos a continuación varias versiones del escudo, tomadas de distintos lugares de la Red:



En la página web del Colegio Nacional de Monserrat  puede leerse la Revista "Monserrat" en cuyo número 4 (de fines de 2011) hay una explícita referencia al escudo institucional, que recogemos a continuación en forma textual (con una pequeña corrección de una errata meramente material):








«El Colegio desde su creación necesitaba objetivarse en un escudo, que representara esa gran familia identificada  con sus insignias.

Ese emblema Monserratense marca, a través del tiempo,  la alcurnia de su espíritu y el equilibrio perfecto de la  sabiduría.

Duarte y Quirós quiso darles esta identificación a los hijos de su Casa y apeló en su composición a los símbolos espirituales, que por atemporales, no perderían nunca vigencia.

Así, en su campo se destaca en el palo un gran ciprés que naciendo desde la punta donde se arraigan sus raíces, se  abre en la faja con el esplendor de ramas que representan  todas las generaciones de monserratenses unidos en perfecta comunión.



Arriba ya en jefe, la estrella, la Stella Matutina, que representa la Virgen en su carácter de Madre Universal.

Dos llaves que se cruzan en esta parte superior separando la Estrella y el Ciprés nos recuerdan las dos llaves que  deberían abrir el entendimiento: aquello que facilitaría el  encuentro con “las letras” que es la sabiduría humana, el  bagaje de conocimientos y experiencias de los negocios terrenos y aquella otra que permitiera entrar en el mundo  trascendente de la “Virtud” que es la ruta de las verdades  eternas, el encuentro con Dios, camino que lleva a la meta de la Gloria.

Porque “en Virtud y en Letras” deberán formarse los nuevos estudiantes, que armados con ellas llevaran el nombre del Colegio ante el corazón de las gentes  (ut…portet nomen deum in coram gentibus).

Cuatro flores de lis en la franja y cuatro rosas en la punta, a diestra y siniestra anuncian a las personas que aquí, bajo estos muros y hacia los cuatro rumbos, la pureza del lirio y el encendido rojo de la caridad, serán los atributos irrenunciables de aquellos que al pasar por sus claustros se formaron para salir caballeros en la vida, donde la luz que emana del Monserrat será siempre encendido por Estrella.



Un ramillete de lambrequines distribuidos en forma simétrica le hacen marco al escudo, rodeado de piezas honorables con las 8 cruces que también en simetría anuncian el equilibrio que la razón exige a los estudiosos.

Y porque el Escudo es identidad, él debe estar presente en los grandes acontecimientos y en el hecho cotidiano, en las alegrías y tristezas del Colegio y en las acciones grandes y pequeñas de la vida, porque no es solo defensa y protección sino definición del Alma Mater que fue  moldeando el espíritu monserratense, resumen entonces un ideal irrenunciable».



¿Tomó Ignacio Duarte Quirós sus propias armas y las modificó para que fueran las del colegio que fundó? ¿O el proceso fue otro? Y ¿por qué las diferencias entre los escudos?  No lo sabemos, pero indudablemente es laudable que el Colegio Nacional de Monserrat continúe identificándose con orgullo, a lo largo de los siglos, con tan esbelto escudo.


Celebramos con esta entrada los 325 años del Colegio de Monserrat, en el cierre del "Mes de la Educación".

No hay comentarios:

Publicar un comentario