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domingo, 22 de marzo de 2026

Escudos en el "Nobiliario del antiguo Virreynato del Río de la Plata": Liniers

Cada domingo, desde el comienzo del año, lo dedicamos a un escudo de los que aparecen en el Nobiliario del antiguo Virreynato del Río de la Plata.

Lo hacemos siguiendo el orden alfabético; de cada letra elegimos arbitrariamente un linaje y, por tanto, un escudo. Hoy llegamos la letra L y escogimos a la familia de los Liniers.

El primero de este linaje mencionado en la obra de Carlos Calvo es Gui de Liniers,  natural de Liniers, ayuntamiento de Montiers, en el Cantón de Argenton Chateau, en el Piton, Francia. El tal Gui, Señor de Liniers, vivió a mediados del siglo XIII;  se ignora con quién se casó. 

Quince generaciones más tarde aparece nuestro virrey Santiago de Liniers:

Santiago de Liniers y Bremond, n[acido]. Niort 27-VII-1753, Comendador de la Orden de Malta y de la de Monteza, Capitán de Navío de la Real Armada Española, Gobernador Interino de Misiones en 1802, Jefe de la expedición libertadora de Buenos Aires durante la Primera Invasión Inglesa en 1806, Gobernador Provisorio del Virreynato del Río de la Plata por deposición del Virrey Marqués de Sobremonte, fué el organizador conjuntamente con el Alcalde Martín de Álzaga y Olavarría de la defensa durante la Segunda Invasión Inglesa en 1807, Brigadier General de la Real Armada, Virrey y Capitán General del Río de la Plata y Presidente de la Real Audiencia de Buenos Aires, 1808, I Conde de Buenos Aires por Real Cédula del 11-11-1809, título que fué cambiado por el de Conde de la Lealtad en virtud de la representación hecha al Rey con ese objeto por el Honorable Cabildo de Buenos Aires, Jefe del movimiento contrarrevolucionario de Córdoba contra la Junta de Buenos Aires, fué vencido y fusilado en el lugar de Cabeza de Tigre por disposición de la Junta; c[ontrajo]. m[atrimonio]. 1° Málaga el 11-IV-1783 con Juana de Menvielle; c. m. 2° Buenos Aires 3-VIII-1791 con María Martina de Sarratea y Altolaguirre, hija dc Martín de Sarratea Idigorzal (...)

Santiago de Liniers
Cuadro que se exhibe en el 
                  Museo Nacional Estancia Jesuítica de Alta Gracia y Casa del Virrey Liniers
(Alta Gracia, Córdoba)
(foto propia, marzo de 2025)



El escudo que trae el Nobiliario del antiguo Virreynato del Río de la Plata es este:


De plata, una faja de gules. Bordura de sable cargada de ocho bezantes de oro. Timbrado el escudo por una corona condal. Acolado por las banderas ganadas a los ingleses en la Reconquista de Buenos Aires  (1° y 2° del Regimiento 71 de Línea, 3° del Tercio de Marina, que es de gules el jacht de sable, 4° de gules una calavera de sable, que es del Batallón de Rifleros Voluntarios).

 

Escudo de Santiago de Liniers
(detalle del cuadro anterior)

Escudo de Santiago de Liniers
Museo Nacional Estancia Jesuítica de Alta Gracia y Casa del Virrey Liniers
(Alta Gracia, Córdoba)
(foto propia, marzo de 2025)

miércoles, 12 de agosto de 2020

"Medalla Conmemorativa al Bicentenario de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires y en homenaje a Santiago de Liniers"

En el Día de la Reconquista, nos complace compartir imágenes de una medalla conmemorativa emitida en 2006 -con motivo del bicentenario de aquella gesta- por el Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades.



Las imágenes proceden del "muro" en Facebook del Instituto Histórico Santiago de Liniers, que recibió un ejemplar de esa medalla en 2019, como  lo atestigua esta acta.


Del escudo del Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades -sustancialmente una antigua versión del escudo de la Ciudad de Buenos Aires- nos ocupamos en nuestra entrada del 16 de febrero.

domingo, 12 de agosto de 2018

Escudo del Instituto Histórico "Santiago de Liniers"

En homenaje al Día de la Reconquista, que celebramos hoy, publicamos el escudo del Instituto Histórico "Santiago de Liniers".

Consta, como vemos, de un campo de azur con una cruz de Malta de plata (Liniers era caballero de esa orden) y, en la parte inferior, dos anclas de lo mismo, aludiendo a que el héroe de la Reconquista era marino. Timbrado con corona condal, ya que Liniers fue nombrado Conde de Buenos Aires. (Se trata de suposiciones, ya que no hay información oficial sobre el escudo en las páginas institucionales)


El Instituto Histórico "Santiago de Liniers" fue fundado en 2006, año del bicentenario de la Reconquista. 

La última imagen contiene varios elementos heráldicos y vexilológicos vinculados con la figura del héroe de la Reconquista, a quien hemos dedicado numerosas entradas:



jueves, 13 de agosto de 2015

«Santiago de Liniers y el título de “Conde de Buenos Aires”»

Con motivo de haberse celebrado ayer el 209° aniversario de la Reconquista de Buenos Aires, y porque estimamos será del interés de los lectores, transcribimos un fragmento -que lleva el título de esta entrada- tomado del libro "Historia de la Argentina" (tomo 4) de Vicente Sierra.

La transcripción es totalmente textual; hemos respetado la ortografía y la sintaxis incluso donde parece advertirse alguna inconsistencia; también las cursivas y las mayúsculas son del texto original. Iremos ilustrando el texto con imágenes del escudo de Santiago de Liniers (los que están en blanco y negro proceden del libro "Blasones de los Virreyes del Río de la Plata").



Santiago de Liniers y el título de “Conde de Buenos Aires”

En 30 de junio de 1808, Liniers suplicó la merced de una recompensa, fundado en los méritos contraídos, y en que se hallaba “con ocho hijos, cinco varones y tres niñas”. Destacó que el rey había concedido quinientos pesos de pensión a cada una de las dos hermanas de su edecán Miguel Irigoyen, y señaló que creía a sus hijas merecedoras de atención semejante. Después de un trámite, en el que debió insistir para lograr una resolución favorable, se concedió a cada una de las hijas del virrey una pensión de mil ducados sobre las Cajas de Buenos Aires, y, en 13 de febrero de 1809, se le otorgó un “título de Castilla, libre de lanzas y media annata; y cien mil reales de vellón de pensión anual, interín se le asignen tierras que produzcan igual renta”.  En estos casos el favorecido debía manifestar su deseo de ser conde o marqués de tal o cual denominación, lo que pasaba a consulta de la Cámara de Castilla o de Indias. Enterado de la resolución, Liniers, por decreto de 15 de mayo de 1809, imprimió y distribuyó la noticia, diciendo que tomaba “en uso de la elección del nombre”, el título de CONDE DE BUENOS AIRES; decisión que comunicó al Cabildo el 21 de mayo, “después que todo el mundo la conocía”.  “Mal principio”, comentó Emilio Ravignani, que ha hecho un estudio del asunto. El acta de acuerdo del 25 de mayo, después de señalar que desde el 16 ó 17 se había distribuído la noticia, “y considerando más que todo que, con haber S. E. tomado ese título, se abroga cierta especie de señorío verdadero o aparente sobre una ciudad QUE NO RECONOCE NI PUEDE RECONOCER OTRO MONARCA, en terminante expresión de una Ley de las municipales de estos Dominios; acordaron se acuse recibo circunstanciado, exponiéndole a S. E. que este Cabildo no puede prestarse a reconocerlo por tal CONDE DE BUENOS AIRES, porque con él  SE OFENDE LOS PRIVILEGIOS DE ESTA CIUDAD, y los derechos del Soberano; que se oficie con la Audiencia implorando  su autoridad para que no permita, ni tolere, la infracción de dichos privilegios y derechos; y que se represente a S. M. en primera ocasión, para que no tenga efecto la referida gracia en los términos a que la ha extendido el Excelentísimo Señor Virrey, avisándosele a éste de todo en el oficio de contestación”.

            En la nota a la Audiencia, el Cabildo decía que “el Monarca, bajo su real palabra, tiene ofrecido por una de nuestras leyes municipales no separarlo de Su Señorío ni enajenarlo por ninguna causa o en favor de ninguna persona,  y sabe que ese título es contrario a los derechos del Señorío radicados en la misma tierra”.

            El cabildo se apoyaba en una real cédula de 1519 que establecía la prohibición de ceder o enajenar parte alguna del continente, que debía conservarse como dominio de la corona de Castilla.





            En 30 de Mayo, Liniers se dirigió airado al ayuntamiento, recordándole que lo había cumplimentado por la gracia “de título de Castilla que la piedad del rey se ha dignado dispensarme”.  Agregaba que nadie ignoraba “que es indiferente titularse Conde o Marqués, por que ni lo une ni lo otro arguye dominio o señorío… pues el honor y la dignidad está en la gracia de título de Castilla, y no en la dominación… y yo creí que daba una prueba nada equívoca de mi agradecimiento a un pueblo que ha sido teatro de la que debe hacerse en defensa de estos dominios de S. M., anunciado el título de Conde de Buenos Aires, a que se opone el Ayuntamiento,  con unos discursos tan débiles como fuera de propósito…”.   Liniers tenía razón y al Cabildo le faltaban todas, pero no la posibilidad de vengarse de alguna manera de los vejámenes a que lo tenía sometido el virrey. Liniers terminaba su nota diciendo que la denominación la “elige el agraciado”, y que sólo la usa cuando es aprobada, por lo que él no la había usado todavía. El 5 de junio se reunió el Cabildo y acordó contestar no haber dado mérito “para tan duras increpaciones… y que el Soberano… sabría graduar la conducencia, o inconducencia, de las razones que se alegaron”.

            El asunto pasó a la Suprema Junta, con oficio de Liniers, diciendo que “quedaría satisfecho con la denominación que Vuestra Majestad quisiera señalarle”.



            Emilio Ravignani descubrió que en 8 de agosto de 1812 Luis Liniers, hijo del virrey, se presentó al Consejo de Regencia reabriendo el proceso por el título de Castilla a favor del apellido Liniers. Hizo notar entonces que su padre había elegido el título de CONDE DE BUENOS AIRES, pero “habiendo posteriormente terminado su gloriosa carrera con una muerte heroica en defensa de la patria, para perpetuar la memoria de este hecho pide que se substituya por la de conde de la Lealtad”. Agregó que, dada la situación de Buenos Aires, la renta asignada era ilusoria, por lo que solicitó la conmutación de esa gracia para el virreinato de Lima. El Consejo de Regencia consideró la oposición del cabildo de Buenos Aires  a la denominación elegida,  y el 16 de agosto de 1812 aceptó la mutación del título, y concedió a Luis Liniers el de CONDE DE LA LEALTAD. La confirmación de este título recién se logró el 26 de junio de 1815; pero en 1817 Fernando VII resolvió que la denominación de la Lealtad fuera substituída por la de Buenos Aires. Cuando en 1862 fueron trasladados a España los restos de Liniers, para ser sepultados en el Panteón de Marinos Ilustres de Cádiz, Isabel II confirmó, aunque no tenía por qué hacerlo, el título que Liniers no usó nunca, ni pudo usar por falta de confirmación.   Dice Ravignani: “La reina Isabel II, como su padre, producía un acto generoso disponiendo de un título nacido de la toponimia de una región que ya hacía tiempo había dejado de estar sometida a su soberanía, desconociendo, además, la firmeza del otro, que estaba en uso hacía más de medio siglo”.

sábado, 7 de julio de 2012

Escudo del Virrey Santiago de Liniers



Hoy se cumplen 205 años del  hecho recordado por este placa, que se encuentra en el nártex de  la iglesia de Santa Catalina, ubicada en San Martín y Viamonte, de nuestra ciudad de Buenos Aires.

Otra placa situada cerca de la anterior evoca la historia de la iglesia de Santa Catalina,  recordando que en un día tal como hoy fue arriado el pabellón británico de su torre, en las jornadas de la Defensa de Buenos Aires. Mostramos la parte pertinente de esa placa:



La fecha nos da la ocasión de volver sobre un tema que ya hemos abordado en otras ocasiones: las armas de Santiago de Liniers, "héroe de la Reconquista y la Defensa", como reza la primera placa.



El cuadro (un óleo anónimo sobre cartón), junto a otros datos biográficos, se refiere a Liniers como "Conde de Buenos Aires" y "Virrey de la Plata", en leyendas que rodean a las armas del prócer, en la parte superior.



La efigie del marino está rodeada por las banderas que tomó a los invasores en las gestas de 1806 y 1807.  Al pie se añaden los títulos de "Caballero de la Orden de Malta" y "Comendador de la Orden de Montesa", con símbolos alusivos a ambas órdenes.




Las armas del Virrey Liniers son las de su linaje -en campo de plata una faja de gules y bordura de sable cargada de ocho besantes de plata (en otras versiones es de oro)- con el agregado de corona condal por su título de Conde  de Buenos Aires;   acoladas, las banderas tomadas a los ingleses en los hechos de 1806 y 1807.

Los emblemas de la Orden de Malta y (suponemos) de la Orden de Montesa también se acolan al escudo, pendiendo al pie del mismo.

jueves, 12 de agosto de 2010

Heráldica en las Invasiones Inglesas (I de III)

El 12 de agosto es un día histórico que debería celebrarse más intensamente y con mayor fervor y solemnidad en la ciudad de Buenos Aires. Es el Día de la Reconquista, que recuerda la gloriosa recuperación de la capital del entonces Virreynato del Río de la Plata, ocupada por fuerzas británicas desde el 25 de junio hasta el 12 de agosto de 1806. Al año siguiente, los porteños, ya mejor organizados, resistieron una segunda invasión en lo que se dio en llamar la Defensa de Buenos Aires, el 5 de julio de 1807.


Desde un blog como este, la celebración de la Reconquista y la Defensa de Buenos Aires consistirá en referirnos a la Heráldica de aquel momento histórico. Concretamente, podemos hacernos esta pregunta:

¿Qué blasones podrá haber visto en Buenos Aires
un soldado que haya participado 
de las Invasiones Inglesas?


Ante todo, por cierto, estarían a la vista en algún sitio las armas del Monarca reinante, que lo era en 1806 Su Majestad Carlos IV:



Claro que la pequeña aldea que era Buenos Aires en 1806 no gozaría de una versión tan elegante de las armas del Rey. La que se ve a continuación es la versión de esas armas reales en piedra, que se encontraban entonces en el Fuerte de Buenos Aires y se conservan actualmente en el Museo Histórico Nacional. Un escudo oval con un cuartelado sencillo de Castilla y León, punta de Granada y escusón de los Borbones.



Un soldado invasor también habrá visto, quizás,  el Estandarte Real, que ostentaba un cuartelado de Castilla y León (un Estandarte original puede verse en el Cabildo de Buenos Aires), y que era paseado por el Alférez Real en ciertas ocasiones solemnes:



El soldado imaginario a que nos referimos también habrá podido divisar  la bandera que ondeaba en el Fuerte de Buenos Aires:   la roja y gualda, naval, cargada con una versión simplificada de las armas reales:




Se trataba de una bandera naval por el carácter portuario de la capital del Virreynato. En tierra se usaban las banderas blancas con la Cruz de Borgoña, como por ejemplo esta, que exhibe en cada extremo de la Cruz un escudo de Buenos Aires timbrado de corona real:

Bandera del Regimiento de Patricios


El virrey en aquel momento era el marqués Rafael de Sobremonte, cuyas armas eran estas:


Finalmente hay que mencionar al héroe de la Reconquista y de la Defensa, Santiago de Liniers. En este cuadro aparece con su escudo de armas, que no puede apreciarse cabalmente a causa de su pequeño tamaño:

Santiago de Liniers y Bremond,  Conde de Buenos Aires, 
Virrey del Río de la Plata

Sus armas pueden apreciarse mejor en esta imagen: de plata, una faja de gules; bordura de sable y catorce bezantes de oro.




El escudo de armas de Liniers que se ve más abajo, que se conserva en el "Museo de la Estancia Jesuítica de Alta Gracia y Casa del Virrey Liniers", fue realizado en pergamino por un descendiente directo del Virrey. Está timbrado por una corona condal (Liniers recibió el título de Conde de Buenos Aires por su triunfo sobre el invasor británico), y luce en sus flancos las banderas ganadas a los regimientos ingleses en la Reconquista de Buenos Aires.


Además, puede verse la cruz de la Orden de Malta, ya que Liniers era Caballero de esa Orden. Bajo estas líneas puede verse el encabezamiento de una proclama de Liniers del 9 de septiembre de 1806, convocando voluntarios, en la que menciona en primer lugar su condición de "Caballero del Orden de S. Juan" (es decir, de San Juan de Malta):




 
 
Otra versión de las armas de Liniers, con las banderas ganadas al invasor, y además cañones, bayonetas y anclas acolados.


En la próxima entrada continuaremos con este tema.