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sábado, 8 de octubre de 2011

Cardenales en el Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires (6 de 6) - Escudo de cardenal Sebastián Leme da Silveira Cintra

Hemos seguido un orden de prelación lógico para mencionar a los cinco cardenales presentes en Buenos Aires para el Congreso Eucarístico de 1934: primero el Legado Pontificio, luego el cardenal más antiguo (Hlond, 1927), a continuación los dos cardenales del consistorio de 1929 empezando por el que ostenta el título patriarcal (Goncalves Cerejeira, Verdier). 

Nos resta el último cardenal elevado a tal condición, ya que lo fue en el consistorio del 30 de junio de 1930: Sebastián Leme da Silveira Cintra, que en tiempos del Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Buenos Aires era Arzobispo de San Sebastián de Río de Janeiro.


Nació en 1882 y fue ordenado sacerdote en 1904. En  marzo de 1911 fue preconizado Obispo Titular de Ortosia de Fenicia y Auxiliar de Río de Janeiro, y el 24 de junio siguiente recibió la ordenación episcopal, en Roma, siendo uno de los co-consagrantes el entonces Obispo de La Plata, monseñor Juan Nepomuceno Terrero y Escalada. 

Algunos años después fue promovido a Arzobispo de Olinda (que se unió más tarde a Recife) y en 1921 fue designado Coadjutor de Río, con derecho a sucesión. A la muerte de su antecesor, Joaquín Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti, el 18 de abril de 1930, Leme asumió automáticamente como Arzobispo de Río de Janeiro.

Al ser creado cardenal le correspondió el Título Presbiteral de San Bonifacio y San Alejo. 

Como un dato simpático de su pontificado arzobispal, mencionemos que fue Legado Papal para la inauguración del famosísimo Cristo Redentor de Río, el 12 de octubre de 1931.  Bajo estas líneas, una foto del célebre monumento, y una crónica acerca de su construcción, tomada del Boletín Parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe (año VI, N° 243) del 1 de diciembre de 1929.



El cardenal Leme murió en el año 1942.

Lamentablemente, no disponemos de una mejor versión de su escudo que la que ya hemos mostrado. A sabiendas de que la calidad de la imagen es baja, hemos ampliado aquí el campo del escudo cardenalicio (sin ornamentos exteriores) para poder apreciar un poco mejor sus símbolos.



El escudo es cuartelado,  pero sólo el primer cuartel nos ofrece un símbolo cristiano reconocible: el Sagrado Corazón de Jesús. Probablemente Leme fuera devoto del Corazón de Jesús;  sus restos reposan en el Santuario del Corazón Eucarístico de Jesús en Río. Son una incógnita los cinco cisnes del segundo cuartel, así como los elementos de los restantes cuarteles, quizás procedentes de su linaje familiar. Al no conocer los esmaltes, el problema se agrava.


El escudo está acompañado de la cruz arzobispal, mitra y báculo acolados, y en la parte inferior el palio arzobispal, además del galero correspondiente.  También puede identificarse el lema que acompaña al escudo: "Cor unum et anima una", "Un solo corazón y una sola alma",  que podría proceder del libro de los Hechos de los Apóstoles (4, 32): "La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma"; "Multitudinis autem credentium erat cor et anima una".

Terminamos con una foto del cardenal brasileño en su visita a Buenos Aires



Concluimos esta serie de seis entradas publicando una vez más la imagen de los cinco cardenales que visitaron nuestra ciudad hace 77 años, orando en la Catedral.  Sea también nuestro homenaje, ya que mañana se cumplen 77 años de la solemne inauguración del Congreso Eucarístico y 53 años de la muerte del papa Pío XII.


viernes, 7 de octubre de 2011

Cardenales en el Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires (5 de 6) - Escudo del cardenal Verdier


Juan Verdier nació en 1864 y a los 23 años fue ordenado sacerdote sulpiciano.  En noviembre de 1929, siendo Superior de su Congregación y Vicario General de la Ciudad Luz,   fue preconizado Arzobispo de  París, y al mes siguiente recibió la púrpura cardenalicia, en el mismo consistorio en que fueron hechos cardenales Pacelli y Goncalves Cerejeira. Recibió el Título Presbiteral de Santa Balbina.  Curiosamente, fue ordenado obispo unos días después de ser hecho cardenal. Permaneció en el cargo de Arzobispo de París hasta su muerte, en 1940.

Llegó a Buenos Aires en octubre de 1934 para participar del XXXII Congreso Eucarístico Internacional. La foto que sigue lo muestra en una carroza, a su llegada a la ciudad.

Sus armas son estas:



El escudo guarda cierto obvio y buscado parecido con el escudo de París, con el que comparte totalmente el  campo inferior. El barco que figura en el escudo  parisino tiene su origen en la antigua y poderosa Cofradía de los Barqueros del Sena.   El lema del escudo de París reza "Fluctuat nec mergitur», que significa "Navega, sin ser hundida", o "Es batida por las olas, pero no hundida".

Escudo de París

El escudo del cardenal mantiene el jefe de azur, pero suplanta el sembrado de lises (el "jefe de Francia") por el monograma de María flanqueado de dos estrellas de seis puntas, todo de oro.

El lema episcopal, "Rete laxabo in verbo tuo" o "In verbo tuo rete laxato" significa "A tu palabra echaré las redes" y procede del episodio de la pesca milagrosa (Lc 5, 1-11).  Corresponde  a las palabras de Pedro cuando Jesús le pide que navegue mar adentro y eche las redes. "Maestro -dice Pedro-, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes".

jueves, 6 de octubre de 2011

Cardenales en el Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires (4 de 6) - Escudo del cardenal Gonçalves Cerejeira

En el consistorio del 16 de diciembre de 1929 fueron creados cardenales  dos de los  purpurados que aun nos faltan en la lista de los que llegaron a Buenos Aires para participar del Congreso Eucarístico Internacional de 1934.

Nos ocuparemos hoy del cardenal Manuel Gonçalves Cerejeira, Patriarca de Lisboa.



Nacido en 1888 en Portugal, había sido ordenado obispo en 1928. Fue designado Patriarca de Lisboa en noviembre de 1929 y un mes después fue elevado a la dignidad cardenalicia como Cardenal Presbítero del Título de San Marcelino y Pedro. Tras un largo episcopado,  renunció por edad en 1971 y murió en 1977.


Fue el cardenal más joven en su momento, y sobrevivió a todos los demás cardenales creados por el papa Pío XI.
 
Podemos observar sus armas en varias versiones:





Que no se llame a confusión el lector por la presencia de la tiara como timbre del escudo. Por un antiguo privilegio,  el Patriarca de Lisboa -título honorífico anexo al de Arzobispo de esa sede- utiliza en sus armas la tiara pontificia.

Este es el emblema del Patriarcado:  la tiara aparece acompañada de cruz arzobispal y báculo acolados en aspa:


El Patriarca de Lisboa  tiene el derecho a usar la tiara timbrando sus armas,  pero no hay confusión posible con armas pontificias, pues estas llevan acoladas las llaves de San Pedro, lo que no ocurre con las armas del patriarcado lisboeta.

En ocasiones, incluso,  los Patriarcas de Lisboa han usado, durante ciertas  celebraciones litúrgicas,  una mitra con tres fajas de oro que imita una tiara auténtica.

El Patriarca de Lisboa con mitra que imita una tiara.
Nótese además el privilegio de los flabelli también concedido a la sede patriarcal
El actual Patriarca de Lisboa, no obstante (¡cuánta gente en la Iglesia parece disfrutar  rompiendo tradiciones multiseculares!), ha dejado de usar la tiara sobre su escudo heráldico.

Volvamos al cardenal  Gonçalves Cerejeira. Sus armas son bastante complejas como para que me anime a blasonarlas;  quizás haya un lector más capacitado que colabore en este punto.  Mencionemos sólo los detalles más significativos:  un jefe de azur con un triángulo de oro cargado de letras del alfabeto hebreo; un campo de gules  con una cruz plena de sable, en cuyo centro resplandece el Corazón de Jesús, coronado; una rosa de plata en el flanco diestro inferior de la cruz;  un entado en punta con tres flores de gules. Ramas de palma y laurel a ambos lados, el timbre ya mencionado, y el lema "Adveniat Regnum tuum", "Que venga tu Reino".  Un escudo realmente muy bonito.

La última foto de esta entrada lo muestra en Buenos Aires, en 1934, acompañado del Arzobispo porteño, monseñor Santiago Luis Copello.


miércoles, 5 de octubre de 2011

Cardenales en el Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires (3 de 6) - Escudo del cardenal Augusto Hlond

Además del Legado Papal, otros cuatro purpurados llegaron al Río de la Plata para estas mismas fechas, hace 77 años, con ocasión del Congreso Eucarístico.


El más antiguo en la dignidad cardenalicia era el cardenal Augusto Hlond, elevado a ella en el consistorio del 20 de junio de 1927 como Cardenal Presbítero del Título de Santa María de la Paz.

Había nacido en 1881, era salesiano y había sido consagrado obispo en 1925.  Al momento de llegar a Buenos Aires era Arzobispo de Gniezno - Poznań,  y por tanto Primado de Polonia. 


Durante la Segunda Guerra Mundial se vio forzado por los nazis a salir de su país.  Siempre se manifestó enérgicamente en contra del régimen nazi.  Más tarde fue arrestado por la Gestapo, y los aliados lo liberaron en abril de 1945.  Volvió a su arquidiócesis en julio de 1945. Al año siguiente fue trasladado a la Sede de Varsovia, pero reteniendo ad personam la Arquidiócesis de Gniezno. Murió en 1948.


Su escudo es un partido: su primer campo tiene los elementos tradicionales del escudo de la Congregación Salesiana, a la que pertenecía: de azur, un monte de sinople, y los símbolos de las virtudes teologales: un ancla de plata, un cometa de oro y un corazón de gules (quebrando en parte la ley que prohíbe "color sobre color"):



El segundo campo es a su vez cortado, 1° de azur, tres flores de lis bien dispuestas, y 2° de gules, una llave de oro y otra de plata puestas en aspa, entrecruzadas con una espada de plata y empuñadura de oro con el filo apuntando hacia abajo.

La cruz arzobispal y el galero con quince borlas indican la dignidad cardenalicia. El lema dice "Denme las almas y quédense con lo demás", célebre frase de San Juan Bosco.

El Cardenal Legado y otros dos cardenales,
entre ellos el cardenal Hlond, Primado de Polonia,

en la Catedral de Buenos Aires

En 1992 se abrió el proceso de canonización de Augusto Hlond, que por eso mismo es llamado Siervo de Dios.

martes, 4 de octubre de 2011

Cardenales en el Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires (2 de 6) - Escudo del cardenal Eugenio Pacelli

Tal como lo relatamos ayer,  cinco cardenales se dieron cita en Buenos Aires, en 1934, para participar del Congreso Eucarístico Internacional que se celebró del 10 al 14 de octubre de ese año.

El primer cardenal a que nos referiremos es, naturalmente, el Legado a latere de Su Santidad Pío IX al XXXII Congreso Eucarístico Internacional:  el cardenal Eugenio Pacelli,  en ese momento Secretario de Estado del Vaticano.


Nacido en Roma en 1876, había sido ordenado presbítero en 1899, y recibió la ordenación episcopal el 13 de mayo de 1917, es decir, el mismo día de la primera aparición de la Virgen de Fátima. 

En el consistorio del 16 de diciembre de 1929 fue hecho Cardenal Presbítero del Título de los  Santos Juan y Pablo, y poco después asumió como Secretario de Estado.

Eugenio Pacelli llegó a Buenos Aires el 9 de octubre de 1934.  Nunca un Secretario de Estado del Vaticano había pisado tierra americana. El Legado Pontificio cautivó a los porteños con su figura hierática y majestuosa; a su vez, fue cautivado por la fe del pueblo argentino y por los impresionantes actos del Congreso Eucarístico Internacional.

Fotos de su llegada a Buenos Aires y de la recepción de las autoridades y el pueblo católico:



Siguen  dos versiones de sus armas cardenalicias:



Un  campo de azur, de forma "cabeza de caballo", cargado con un monte de plata sobre el que se posa una paloma de lo mismo que lleva en su pico un ramo de olivo; del centro del flanco diestro a la parte superior del campo siniestro cruza un arco iris (o una banda de plata).  El escudo tiene acolada la Cruz de Malta.

El lema reza "Opus Justiciae Pax", "La paz es obra de la justicia".

En esta foto puede verse  la cama con dosel que usó el cardenal Pacelli durante su estadía en Buenos Aires, adornada, como se aprecia,  con el blasón del cardenal:

 

En el mismo número de la  revista "Hogar" del que procede la foto que acabamos de ver, puede apreciarse también esta imagen de las armas cardenalicias:



Más tarde el cardenal Pacelli fue nombrado Camarlengo de la Santa Romana Iglesia y del Colegio de Cardenales.  A la muerte de Pío XI fue elegido Sumo Pontífice, justamente el día en que cumplía 63 años, el 2 de marzo de 1939.



Tras casi dos décadas de fecundo pontificado, murió cuando se cumplían exactamente 24 años del momento en que pisaba tierra argentina: el 9 de octubre de 1958.  Su proceso de beatificación comenzó en el año 1965. El papa Benedicto XVI lo declaró Venerable el 19 de diciembre de 2009.

La última imagen de hoy lo muestra en la carroza en que fue trasladado, después de su llegada a nuestra ciudad, acompañado por el entonces Presidente de la Nación, Agustín P. Justo.


lunes, 3 de octubre de 2011

Cardenales en el Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires (1 de 6)

Cinco cardenales se hicieron presentes en Buenos Aires, en octubre de 1934,  con motivo de la celebración del XXXII Congreso Eucarístico Nacional.

Se trató de un hecho histórico. Recordemos que en aquel tiempo la Iglesia no contaba aun con ningún cardenal hispanoamericano, y además no había televisión, de modo que la presencia simultánea en Buenos Aires,  nada menos que de cinco purpurados,  generó en los porteños gran interés y curiosidad, que se sumaron a las extraordinarias expectativas que generó (y no defraudó) el mismo Congreso.



La revista "Caras y Caretas" publicó un número extraordinario dedicado al Congreso Eucarístico de Buenos Aires (cuya portada aparece sobre estas líneas), y en él aparecen fotografías de los cinco cardenales a que nos estamos refiriendo.


Como vemos, salvo el cardenal Pacelli, Legado Papal, los cardenales aparecen acompañados de sus respectivos escudos heráldicos.

Dedicaremos las próximas cinco entradas a los escudos cardenalicios de los cinco Príncipes de la Iglesia que se dieron cita en nuestra ciudad en octubre de 1934.

La foto que sigue, tomada de otra edición de "Caras y Caretas", muestra a los cinco cardenales en oración ante el Santísimo Sacramento en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en octubre de 1934.


sábado, 1 de octubre de 2011

Escudos en la Catedral de Rosario

El mes que hoy comienza es el Mes del Rosario.  Por ello  nos trasladamos espiritualmente a la ciudad que lleva ese nombre en la provincia de Santa Fe.

Una placa en la Catedral de Rosario recuerda la elevación del templo a la dignidad basilical, en octubre de 1966. La semana que viene se cumplen 45 años de este acontecimiento.


En la parte superior de la placa se ven tres escudos:


A la izquierda el escudo del papa Pablo VI, el de la ciudad de Rosario al centro, y a la derecha el del entonces Arzobispo de Rosario, monseñor Guillermo Bolatti. 

El escudo de Rosario, en versión coloreada, cierra esta entrada; ya fue objeto de nuestro  interés, el pasado 4 de mayo.

El sector inferior de la placa recuerda la fecha de la bula de elevación a la dignidad de Basílica Menor y su cumplimiento casi dos años más tarde, en la víspera de la fiesta de Nuestra Señora del Rosario. También se recuerda el hecho de que el futuro Pío IX,  durante su visita a la Argentina que ya evocamos en alguna ocasión, celebró misa en la capilla primitiva de la Villa del Rosario




Archivo:Escudo de armas de Rosario.svg