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domingo, 12 de diciembre de 2010

Escudo de la Basílica del Espíritu Santo


Hoy, 12 de diciembre, se cumplen 479 años de las apariciones y los milagros de Nuestra Señora de Guadalupe. 

La parroquia que en la ciudad de Buenos Aires lleva el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe abarca varias manzanas del barrio de Palermo,  y su templo parroquial es la hermosa  Basílica del Espíritu Santo, edificada en 1907 y elevada a la dignidad basilical en 1940. La foto que sigue está tomada del sitio web de la Ciudad de Buenos Aires:


No es frecuente el hecho de que la jurisdicción parroquial y su templo no tengan el mismo nombre.  La parroquia se llama Nuestra Señora de Guadalupe  pero su templo (en este caso una basílica) está dedicado al Espíritu Santo.

Las dos devociones se unen, naturalmente, en el templo y en la vida parroquial; y ambas se hacen presentes también -como veremos- en el escudo basilical, que encabeza esta entrada y que se reproduce de nuevo aquí:




El canpo del escudo de la Basílica del Espíritu Santo es descripto así en la página web de la parroquia:

"Dominando el lugar capital, en el campo superior sobre fondo rojo, aparece la representación en forma de paloma del Espíritu Santo -titular de la Basílica- que, abarca a todos en ese círculo encarnado.

El campo inferior, completa con su color azul, los colores del manto de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de la Parroquia. La Cruz clavada en la roca nos evoca el emblema que San Arnoldo Janssen -inspirador del Templo- eligió al fundar la Sociedad del Verbo Divino, congregación misionera que atiende a esta comunidad desde sus orígenes. Esta Cruz se eleva sobre el monte rodeado de agua, alegoría del escudo del Papa Pío XII quien otorgó al templo la dignidad basilical; a la vez que recuerda la llamada Laguna Guadalupe que rodeaba los terrenos donde hoy se levanta el templo, en el norte de la ciudad de Buenos Aires, cuyo escudo también exhibe al Espíritu Santo dominando sobre las aguas.


Flanqueando el campo, la cercana presencia de la Virgen se manifiesta en la estrella de oro y en la flor de rosa tal como aparecen en la imagen estampada de María de Guadalupe.

El emblema basilical está timbrado con las llaves en oro y plata, entrecruzadas y unidas por un cordón que simbolizan las llaves del Reino confiadas por el mismo Señor al apóstol San Pedro. El conopeo desplegado con los colores papales, rojo y oro, da cuenta de la vinculación de la Basílica con la Santa Sede.

Finalmente, al pie del conjunto del escudo, se despliega la divisa con la tradicional invocación al titular del Templo 'Veni Sancte Spiritus'".


Pasemos revista a los símbolos mencionados:

Los colores predominantes (azul o celeste y rojo o rosa) son los colores del manto de la Virgen de Guadalupe.


La paloma es el símbolo del Espíritu Santo, Titular del Templo.  En la foto que sigue puede verse la imagen que preside el ábside de la Basílica:



La cruz clavada en las rocas evoca el escudo de la Congregación del Verbo Divino, que edificó el templo y atiende la parroquia desde sus orígenes. En algunas versiones el escudo de la Congregación incluye una imagen del  Espíritu Santo:


En otras, sólo la cruz sobre la roca o un monte:


A su vez, las ondas de agua evocan, por un lado, el escudo de Pío XII, papa que elevó el templo a la condición de Basílica Menor:
Pero el Espíritu Santo dominando sobre las aguas también aparece en el escudo de la ciudad de Buenos Aires:


La estrella es un símbolo universal que representa a María, pero se hace especialmente evocativo en la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, cuyo manto está sembrado de estrellas:



Incluso se han estudiado con detalle y precisión las constelaciones representadas:




La rosa también es un símbolo mariano universal,  pero en el caso de Guadalupe evoca claramente el milagro producido el 12 de diciembre de 1531, la aparición de rosas en el desierto. Esas rosas  fueron llevadas luego por Juan Diego ante el Obispo de México, que vio asombrado cómo en el manto del indio aparecía impresa la imagen de la Santísima Virgen:


Pero además en el manto mismo de la Virgen, milagrosamente pintado por "pinceles que no eran de acá abajo",  como dijo justamente Pío XII,   puede verse una flor de cuatro pétalos, uno de los símbolos más profundos y elevados de la cultura de los pueblos mesoamericanos:
En el siguiente esquema puede verse que la  única flor de cuatro pétalos (o "Nahui Ollin") que aparece en la milagrosa imagen, se muestra precisamente en el vientre de la Virgen:



Los ornamentos exteriores del escudo manifiestan la dignidad basilical de que goza el templo:

Las llaves cruzadas son -junto con la tiara- el símbolo por excelencia del papado:


Las basílicas, por su peculiar vinculación con la Sede de Roma, tienen derecho a usar las llaves entrecruzadas de San Pedro acoladas al escudo, como ya se ha dicho.

El "ombrellino", conopeo o pabellón también indica la especial vinculación de las basílicas con la Sede de Pedro. Es el emblema del Cardenal Camarlengo y de la Sede Vacante.



El escudo de la Basílica del Espíritu Santo se completa con el lema "Veni Sancte Spíritus", primeras palabras de la Secuencia de Pentecostés. En la foto, el altar mayor de la Basílica del Espíritu Santo, adornado con un frontal que contiene el mismo texto:





El tintinnabulum de la Basílica del Espíritu Santo,  en su escudo central, reúne algunos de estos símbolos:


Se trata del escudo de la Congregación del Verbo Divino (Societas Verbi Divini = SVD) con el Espíritu Santo, a los que se han añadido recientemente la estrella y la rosa.

Desde el 29 de junio de 2008 la Basílica ostenta el escudo en su frente:






Se eligió adrede ese día, Solemnidad de San Pedro y San Pablo, precisamente para subrayar que la dignidad basilical implica especial relación con la Cátedra de Roma.




Es interesante transcribir la fórmula de bendición, muy expresiva,  usada el día de la entronización del escudo en el frente del templo:

Señor,
que edificas a tu Iglesia sobre la roca de Pedro,
y a todos nosotros nos llamas a ser piedras vivas del Templo de tu gloria:
bendice el escudo de nuestra Basílica,
expresión de la fe y la piedad de esta comunidad,
nacida de la misión de la familia de San Arnoldo Janssen.

Que todos los que en esta casa celebramos nuestra fe
seamos fortalecidos con los dones de tu amor
y experimentemos “el auxilio y la defensa”
de la Virgen de Guadalupe.

Que el poder del Espíritu Santo
sea siempre nuestro escudo y fortaleza
y que, en unión con toda la Iglesia,
nos sintamos llamados a anunciar en este barrio
las maravillas de Jesucristo, el Verbo Divino,
que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

Para terminar, dos  imágenes que resumen las devociones aquí mencionadas. En la primera imagen, muy antigua, aparecen el Espíritu Santo y la Basílica erigida en su honor; la Virgen de Guadalupe y la primitiva capilla que da nombre a la parroquia; la invocación que reúne a María y al Espíritu Santo; y el escudo de la Congregación del Verbo Divino


La segunda es una composición de las imágenes de la Virgen de Guadalupe y el frente de la Basílica con el escudo basilical. Procede de un programa de un ciclo de conciertos celebrado en la Basílica.



Respecto del manto de la Virgen, y sus profundos simbolismos,  puede consultarse el sitio oficial de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe en México.

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