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viernes, 18 de septiembre de 2015

Escudo de monseñor Matías Linares y Sanzetenea

Anteayer hablamos del escudo de los Canónigos Regulares de Letrán,  y ayer del escudo de uno de los colegios de la congregación: el Colegio Belgrano, de Salta. Esta institución comenzó a funcionar en 1900 (como lo indica su emblema),  es decir, durante el gobierno pastoral del entonces Obispo de Salta, monseñor Matías Linares y Sanzetenea, quien en 1899 había bendecido el edificio donde funcionaría la escuela, y lo había entregado oficialmente a los primeros sacerdotes de la congregación, de origen vasco, llegados desde Oñate para fundar y dirigir el colegio.

Por ello, enlazando con las dos últimas entradas, dedicamos la de hoy al blasón de Matías Linares y Sanzetenea.



Nacido en Salta en 1841 y ordenado sacerdote en 1865, Matías Linares y Sanzetenea estuvo desde su juventud "destinado al servicio de Dios bajo las bóvedas del santuario del Señor del Milagro y de su Santísima Madre", como dice Batres en "Obispos de la Argentina", de donde obtuvimos también la imagen del escudo episcopal. En la Catedral de Salta ejerció diversas funciones, hasta llegar a ser Deán, y luego Provicario y Vicario General de la diócesis. 

La Virgen del Milagro y el Señor del Milagro

A la muerte de monseñor Padilla y Bárcena, en 1898, fue designado Obispo de Salta. Ejerció esa función hasta su muerte, en 1914.  Pero en su pontificado tuvo lugar un hecho trascendente: cuando participó del Concilio Plenario de América Latina, en 1899, monseñor Linares solicitó al Papa la coronación pontificia de las imágenes del Señor y de la Virgen del Milagro. Obtenida la venia papal,  monseñor Linares tuvo la dicha de proceder a la coronación el 13 de septiembre de 1902.





El escudo tiene la forma  acorazonada o en coselete o de torso humano, que recuerda inmediatamente al escudo de la provincia de Córdoba. Es un cuartelado, 1° y 4° de azur, 2° y 3° de plata. 1° un racimo de tres flores; 2° la imagen de la Virgen del Milagro; 3° tres cuadrados de sable puestos 1 y 2; 4° con dos estrellas de plata.

Cruz episcopal acolada en palo, acompañada de mitra y báculo, como era habitual; al timbre, galero de sinople, propio de obispo. El lema, "Mostra te esse matrem", es un fragmento del célebre himno Ave Maris Stella:



Fuera de las obvias referencias marianas, nada más podemos decir acerca del simbolismo de este escudo. Pero hacemos nuestra las tiernas palabras de esta plegaria a la Madre de Dios. 

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