miércoles, 15 de septiembre de 2021

Escudo de monseñor Roberto José Ferrari

El  2 de enero pasado el padre Roberto José Ferrari recibió la ordenación episcopal. De una crónica periodística sobre ese acontecimiento tomamos esta información acerca de su escudo episcopal.

«Cada obispo debe tener un escudo episcopal; el de monseñor Roberto José Ferrari contiene el lema "Yo los llamo amigos".

Descripción del Escudo

Sobre campo azur (azul) una cruz latina pometeada en oro imitando la forma de la cruz de Cristo, el «Señor de la Buena Muerte», hace referencia al santuario de la diócesis Villa de la Concepción del Río Cuarto en la localidad de Reducción. 

El campo azur, por su color asignado tanto al elemento agua como al aire, quiere significar el soplo del Espíritu y el Bautismo, por el cual es constituido el nuevo Pueblo de Dios, «que tiene como condición la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en cuyos corazones habita el Espíritu Santo como en un templo. Tiene por ley el nuevo mandato de amar como el mismo Cristo nos amó a nosotros (cf. Jn. 13, 34). Y tiene, en último lugar, como fin, el dilatar más y más el reino de Dios» (Lumen Gentium  II,9). 

La Cruz, símbolo de Cristo, Redentor del hombre, es la expresión por excelencia tanto del amor más grande, como del amor misericordioso del Padre y del llamado a «contemplar en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos» (Documento de Aparecida 393). Por ello, la Cruz y el báculo con el que pastorea misericordiosamente, son el centro del ministerio del Obispo.

Sobre el centro de la cruz, el símbolo del Sagrado Corazón de Jesús manifiesta de forma más clara y total que Dios «nos ha amado a todos con un corazón humano» (Catecismo de la Iglesia Católica 478), y hace referencia al primer destino pastoral de monseñor, la parroquia de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, en la ciudad de Río Cuarto y de los Misioneros de los Sagrados Corazones (Mallorca, España), primeros formadores del Seminario, que ahora lleva el nombre de «Jesús Buen Pastor», donde desempeñó gran parte de su ministerio sacerdotal. En este sentido el Obispo experimenta un nuevo llamado a entrar en la intimidad con el Señor, a alimentarse de su Palabra y de la Eucaristía para poder permanecer arraigado en ese amor y dar frutos en abundancia. 


La presencia de la Virgen en este misterio de amor divino está simbolizada por una estrella en plata sobre el cantón diestro del Jefe (para el observador en la esquina superior izquierda). Monseñor quiere representarla en sus advocaciones de Nuestra Señora del Rosario, Patrona de Ucacha, su pueblo natal, y de Nuestra Señora de la Merced, patrona tanto de la Arquidiócesis de Tucumán como así también de las dos parroquias en las que desempeñó el oficio de párroco, en Río Cuarto y Monte Maíz».


El lema episcopal es "Yo los llamo amigos", tomado del Evangelio de San Juan (Jn. 15, 15)

«La vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros (Evangelii Gaudium 10). Por ello la amistad es el ámbito y el lugar de concreción del amor mayor: No hay amor más grande que dar la vida por los amigos (Jn. 15, 13). Una amistad ofrecida a toda la humanidad y que se constituye en puerta de ingreso al misterio del Amor del Padre. Este amor genera la “amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos” (Fratelli Tutti 94). Entrando en ese misterio es donde se experimenta la elección y la misión: “Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero (Jn. 15, 15-16)».

Cristo, ofreciendo en el Espíritu la gracia de su amistad, impulsa al Pastor a seguir su ejemplo, es decir, a dar la vida por el Pueblo que se le encomienda (cf. Jn. 10, 11), a amarlo sin pretensiones ni intereses personales, con un amor servicial, alegre, paciente, que todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, que no pasa jamás (cf. 1 Co. 13, 4-13). El Obispo, amando así a su Pueblo, testimonia el amor del Padre Dios que ofrece continuamente su amor a todo el mundo».

Nacido en 1965, Roberto Ferrari fue ordenado sacerdote para la diócesis de Río Cuarto en 1993. En octubre de 2020 fue preconizado Obispo Titular de Pinhel y Auxiliar de Tucumán. Recibió la ordenación episcopal el 2 de enero de este año.

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