miércoles, 21 de diciembre de 2011

Escudo de monseñor Francisco Vicentín

En varias ocasiones me he referido a las hojas sueltas de una Guía Eclesiástica, que conservo en mi poder, y que daté aproximadamente entre 1960 y  1962.  De esa Guía proceden los escudos de algunos obispos argentinos que ya he publicado en este Blog:  los del cardenal Caggiano y los de los obispos Fasolino (luego cardenal), Mozzoni, Esorto y Marengo.

Pero el azar de la navegación por la Red me llevó a descubrir que esa Guía (en realidad "Anuario Eclesiástico"), que corresponde al año 1961,  está casi íntegramente publicada en Internet, concretamente en algún sitio vinculado con los Mormones, que, como es sabido, se dedican con ahínco a la cuestión de la historia de las familias y  sus genealogías.

Digo "casi íntegramente" porque, si bien aparecen los escudos de todos los obispos de aquel momento, no se han conservado -evidentemente por no ser del específico interés que guió su publicación en la Red- las páginas en donde es descripto y explicado cada escudo.

De las páginas de ese Anuario Eclesiástico de 1961 obtenemos el escudo de monseñor Francisco Vicentín, por entonces Obispo de Corrientes,  a quien dedicamos la entrada de hoy en razón de dos aniversarios a que nos referiremos enseguida.

Monseñor Vicentín, que había nacido en 1895, fue ordenado sacerdote el 21 de diciembre de 1918, es decir, hace  hoy 93 años. En 1934 fue preconizado Obispo de Corrientes, y tomó posesión de esa sede en marzo de 1935. En abril de 1961, al reorganizarse las jurisdicciones eclesiásticas argentinas, la diócesis  de  Corrientes fue elevada a la jerarquía  de  arquidiócesis.

El escudo episcopal de monseñor Vicentin toma como figura central la Cruz de los Milagros,  que forma parte del escudo de la provincia de Corrientes.





Sobre el simbolismo de esa cruz leemos en el sitio web del gobierno provincial:

"Poco después de la fundación, el 9 de abril de 1588, se produjo el histórico episodio llamado de la Cruz del Milagro, que sucedió cuando los indios atacaron un reducto español, próximo al cual estaba emplazada una cruz de madera de urunday. El capitán D. Juan Francisco de Aguirre que vivió el hecho, lo narra del siguiente modo: Atacaron los indios y sucedió la maravilla de que contra ellos mismos retrocedían sus flechas. Repararon que la cruz era la que las retrocedía y quisieron reducirla a cenizas, pero lo intentaron vanamente porque siempre salía ilesa del fuego.


Así comenzó a usarse el motivo de la cruz incandescente entre las llamas (...).

El 21 de diciembre de 1821, el primer Congreso Constituyente de Corrientes sancionó el actual escudo sobre la base del Escudo Nacional y con el agregado de la cruz en llamas, que fue blasonado en forma completa durante los gobiernos de D. José Fernández Blanco, en 1822, y de D. Pedro Ferré, en 1825".

Notemos que la fecha de hoy, además de ser el aniversario de la ordenación de monseñor Vicentín, es también el 190° aniversario de la aprobación oficial del escudo provincial correntino.

Las siete lenguas de tierra, que toman también la forma de siete puntas de flecha (en alusión a las que, sin éxito, arrojaron contra la cruz los indígenas), "representan igual número de cabos que forman en el río Paraná siete rapidísimas corrientes y que se denominan: Aldana, Yaticta, Batería y San Sebastián las cuatro de la diestra, y Tacurú, Tacuara y Arazaty las tres de la siniestra".   La Cruz de los Milagros y las siete lenguas de tierra aparecen también en el escudo de la capital provincial, que se ve a la dereha de estas líneas. La ciudad fue fundada con el nombre de "San Juan de Vera de las Siete Corrientes".

La cruz divide al escudo en cuatro cuarteles, y ya hemos visto el significado de los símbolos de los campos 3° y 4°. En el primer campo aparece -sobre fondo de azur- el tradicional  símbolo cristiano del pan y los peces sobre unas ondas de agua, muy oportuno para una díócesis que abarca el territorio de una provincia tan destacada por sus corrientes de agua (origen del nombre  "Corrientes") y por la  pesca.  El segundo campo, que también parece del mismo esmalte que el primero, tiene una torre surmontada de una estrella de cinco puntas. El lema, "Charitas Christi urget nos", ya lo hemos visto en algún otro escudo episcopal, y significa "El amor de Cristo nos apremia", frase tomada de la Segunda Carta a los Corintios (5, 14).


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